Canales populares

8 consejos para mejorar tu salud

Hola gente de T!, en esta oportunidad vengo a compartir con ustedes 8 tips sencillos para cuidar y mejorar su salud.



elija beber agua



En el mercado pueden encontrarse infinidad de bebidas: café, té, refrescos con y sin gas, jugos, bebidas alcohólicas, agua embotellada… Si exceptuamos el agua, casi todos los demás líquidos son en mayor o menor medida poco saludables. Para convencerse solo es necesario leer detalladamente los ingredientes de estos productos y ver la cantidad tan grande de compuestos artificiales que contienen; conservantes, edulcorantes, azúcares añadidos, espesantes y un largo etcétera. Por ello lo más prudente es beber habitualmente agua, algo de jugo natural hecho en casa y leches vegetales, y muy ocasionalmente o nunca otro tipo de bebidas.

Si tienes la suerte de que el agua de tu grifo sea bebible ya tienes el líquido elemento. Si no es así puedes optar por algún sistema de purificación de agua mediante filtros y/u ósmosis inversa. Como último recurso puedes acudir al agua embotellada.

Si elijes beber agua gozarás de mejor salud y a la vez generarás menos residuos en forma de latas, cartones y botellas.


prepare su propio almuerzo



A simple vista comer en el restaurante los días laborables puede parecer lo más cómodo. Pero si lo analizamos detenidamente vemos que preparar el propio almuerzo en casa para tomarlo en el trabajo normalmente es lo mejor.

Con la comida casera estamos tranquilos en cuanto a la calidad de los alimentos y evitamos productos elaborados de forma industrial e ingredientes de calidad inferior. También resulta más económico cocinar nosotros mismos. Puede alegarse que preparar comida en casa puede complicarnos la vida por el tiempo empleado. Pero no debemos olvidar el tiempo que gastamos en ir al restaurante, esperar nuestro turno, comer, pagar, ir de vuelta al trabajo. Todo ello sumado es mayor a lo que se emplea en cocinar.


no vaya al gimnasio, salga caminar



A principios de año y después de las vacaciones de verano todos empezamos con nuevos propósitos. Uno de ellos es el de hacer deporte. Gimnasios y clubes reciben un alud de inscripciones y los almacenes especializados dan salida a máquinas y material deportivos. Todo el mundo comienza con muchas ganas y disciplina pero al cabo de unas semanas muchos van desistiendo en su empeño. Unos se sienten culpables porque están pagando unas cuotas mensuales y casi nunca acuden al gimnasio. Otros cada vez que ven la bicicleta estática en casa se sienten mal consigo mismos.


Hacer deporte por supuesto que es beneficioso y afortunadamente existe una alternativa muy saludable, simple y barata: caminar. Un buen paseo vigoroso revitaliza corazón, pulmones y músculos. Además despeja la cabeza y serena. Tenemos oportunidad de estar en contacto con la naturaleza o ver de manera relajada los alrededores de nuestro domicilio. El importe de las cuotas es cero y el gasto en material es casi nulo.

Puedes proponerte caminar 2 ó 3 veces por semana o incluso todos los días. Solo con levantarte media hora antes cada día ya tienes el tiempo suficiente para dar tu caminata diaria. Y si, además, convences a tus hijos y/o pareja para que te acompañen puede resultar una manera estupenda de compartir.


aprende a reír



A la risa se le atribuyen múltiples efectos beneficiosos que mejoran nuestra calidad de vida. Es una fabulosa vía de escape que des-estresa, percibiendo la realidad más positivamente. Entre sus beneficios se encuentran:

cambio de actitud mental que disminuye las enfermedades
libera del temor
libera de la angustia
favorece la digestión
optimismo frente a las adversidades
ayuda a reducir la glucosa en sangre
refuerza el sistema inmunológico
se mueven 400 músculos, es una buena gimnasia
desbloquea la mente
aumenta la creatividad
Si tienes oportunidad de participar en un taller de risoterapia te recomiendo que lo hagas. Pasarás un buen rato y mejorarás mucho tu ánimo. También te recomiendo ver películas y leer libros humorísticos, verás la vida con otros ojos.


haga ayuno de frutas y vegetales una vez a la semana


Otra forma de simplificar los hábitos culinarios es hacer un día de ayuno a la semana a base de zumo de licuadora o fruta fresca.

Este tipo de ayuno tiene una doble ventaja:

te olvidas un día a la semana de cocinar
la fruta y los zumos naturales son muy beneficiosos para nuestro organismo. Constituyen una fuente fundamental de vitaminas, minerales y enzimas.


aprende a meditar



En estos tiempos, en los que parece una obligación permanecer activos constantemente, pararse unos momentos a meditar es una excelente inversión en nosotros mismos.

Meditar, al igual que el yoga, tiene unos requerimientos mínimos y puede practicarse en cualquier lugar y a cualquier edad. Los beneficios de la meditación son muchos: aumenta la capacidad para resolver problemas, calma y serenidad, aumento de la energía vital, mayor facilidad para conciliar el sueño, mejor concentración y un bienestar general.

Existen múltiples libros y audios que ayudan con meditaciones guiadas.


cree sus propios rituales



Cuando hablo de ritual me refiero a algo que puedas hacer habitualmente (preferiblemente a diario), que sea agradable y cuyo recuerdo te acompañe.

Un ejemplo puede ser: levantarse temprano y ver amanecer saboreando un buen café. Seguro que otros prefieren dar un paseo por un parque cada mañana.

Cada persona puede idear y poner en práctica su ritual para que hasta el peor de los días haya tenido su parte buena.



no se automedique



Los botiquines de nuestras casas suelen estar atiborrados de medicamentos: colirios, antiácidos, pastillas y jarabes para los resfriados,…

Estamos obsesionados con los síntomas de las enfermedades y no nos ocupamos demasiado en descubrir las causas. Si nos pican los ojos puede ser que llevemos demasiado tiempo forzando la vista y la solución es bien simple: descansar un poco. La acidez de estómago se enmascara con antiácidos que tenemos que tomar constantemente. Quizás el problema es que la alimentación no es la adecuada y debemos cambiar o que nuestro trabajo es demasiado estresante y tenemos que ir buscando otro.


En muchas ocasiones el mejor médico somos nosotros mismos, observando y conociendo nuestro organismo. Con la prevención se evitan muchas enfermedades comunes. Aún así debemos ser conscientes de que el riesgo cero no existe, y no lanzarnos alocadamente a consumir medicamentos al observar los primeros síntomas de, por ejemplo, una gripe. Mis gripes y resfriados me han durado 2 ó 3 semanas si he tomado medicamentos y he seguido con mi rutina diaria. Cuando me he quedado descansando tranquilamente en casa me he curado en 2 ó 3 días.

Quizás es algo exagerado que en el botiquín solo haya aspirinas, también se pueden tener agua oxigenada, tiritas y alguna cosa más.

Desde aquí quiero advertir que hemos hablado de las enfermedades comunes y que en ningún caso deseo transmitir que se eviten de forma generalizada los fármacos en aquellas enfermedades que no sean tan habituales. Aunque en este tipo de enfermedades también se debería meditar sobre las posibles causas.



Eso es todo gracias por tu visita...!
+1
0
0
0No hay comentarios