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Cómo equilibrar la salud de la tiroides con la alimentación

Fatiga, alteraciones de peso y cambios de humor son algunos de los síntomas que pueden estar detrás de los problemas de tiroides.

La tiroides es una glándula pequeña ubicada en el centro del cuello, debajo de la laringe y por sobre el esternón. Participa en la producción de dos hormonas: la T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina). Ambas tienen un papel fundamental en el metabolismo.

Existe el hipo y el hipertiroidismo, con síntomas muy marcados. Mientras que los que padecen hipertiroidismo tienden a perder peso y suelen tener una sudoración excesiva, los que tienen hipotiroidismo pueden subir o bajar de peso y sentir más frío.

Los problemas en la tiroides pueden ser por varios factores: genéticos, inadecuada alimentación y/o dificultades hormonales por estrés. Afectan a cualquier edad, pero se da más frecuentemente en las mujeres (entre 8 y 10 veces más). Las complicaciones aumentan a partir de los 40 años.


El yodo que se consume a través de la dieta juega un papel fundamental en la producción de las hormonas tiroideas que, a su vez, son claves en el metabolismo. Por ello, un déficit o un exceso de yodo a través de la alimentación pueden tener consecuencias sobre la salud.

Aunque los medicamentos ayudan a tratar el síntoma, no necesariamente atacan la causa del desequilibrio. Por eso, la nutricionista de AinChile.cl, Catalina Miranda, entrega los siguientes consejos:

Reforzar el consumo de minerales como el yodo y el selenio, ambos relacionados con el buen funcionamiento de la tiroides. Fuentes de yodo: cochayuyo, pescado, algas y mariscos. Fuentes de selenio: castañas de cajú o nueces.
Cuidado con los Goitrogenos. Estas son sustancias presentes en los alimentos crucíferos crudos (coles, brócoli, rábanos, coliflor, kale, repollo bruselas, nabos). Se deben consumir cocidos para inactivarlos y así evitar daños a la tiroides. Estos compuestos afectan a personas con problemas en la tiroides.

Aumentar el consumo de grasas de buena calidad (palta, aceite oliva-canola, salmón, frutos secos en general). Ayuda a restablecer el equilibrio hormonal de la tiroides.
Potenciar el consumo de Glutation, un potente antioxidante que fortalece el sistema inmune, evitando el daño autoinmune de la tiroides y además repara el daño en ella. Algunas fuentes que ayudan al cuerpo a producir glutatión son: espárragos, brócoli, ajo, pomelos, zapallo calabaza, durazno. Existen suplementos de glutatión
Dejar estimulantes como la cafeína y el azúcar, ya que aumentan el estrés y esto juega en contra a la tiroides
Consumir probióticos de calidad. Se ha visto que la tiroides está relacionada con la correcta población de bacterias intestinales (al menos afecta en un 20%). Alimentos como: té de kombucha, fermentados, yogurt de pajaritos y/o suplementos.

Utilizar envases plásticos libres de BPA, ya que este químico interrumpe en el sistema endocrino. Preferir el vidrio, acero inoxidable o plástico libre de BPA (lo indica en el envase).
Usar técnicas de relajación para evitar estrés, ya que la tiroides es muy sensible a las hormonas que secretan en estrés (cortisol) y afecta en su funcionamiento.

La nutricionista Catalina Miranda recomienda hacer un diagnóstico completo del funcionamiento de la tiroides y seguimiento en caso de algún problema, siempre por el médico especialista.

Estos consejos son complementarios a un tratamiento farmacológico u otro tratamiento que se indique. Estas indicaciones también se pueden usar en personas sanas, a modo de prevenir daño y reforzar el equilibrio en esta glándula.
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