Como limpiar el prepucio de un caballo?






El prepucio de un caballo es la estructura cilíndrica de piel que recubre su pene para protegerlo. Limpiar el prepucio de un caballo no es el más divertido de los trabajos, pero es un trabajo necesario para su dueño. La limpieza debe realizarse al menos cada 6 meses para un caballo capón, y cada año para un semental.


PASOS


  • Recorta tus uñas todo lo que puedas, o límalas para deshacerte de cualquier borde filoso


  • Cubre tus manos con guantes delgados de látex.


  • Pídele a otra persona que te ayude a sostener el caballo. Sólo si estás solo puedes recurrir a atarlo, de forma tan segura como puedas, aunque no es la opción más segura.


  • Usa una esponja o manquera para humedecer ligeramente el prepucio y el pene, comenzando desde el vientre del caballo para que éste no se sienta tan sorprendido.


  • Humecta tu mano y el prepucio con un lubricante íntimo o un producto comercial diseñado específicamente para la limpieza del prepucio equino.


  • Inserta con delicadeza tu mano dentro del prepucio. El esmegma (residuo de secreciones internas) por lo general se descarapelará fácilmente y podrás retirarlo con tu mano. Retira todos los residuos que puedas y enjuaga muy bien con agua tibia.


  • Sigue trabajando en la limpieza de residuos conforme te adentras en el prepucio. Es bastante profundo, así que deberás introducir tu mano lo suficiente hasta llegar al pene, al cual necesitarás limpiar con especial atención para retirar el esmegma.


  • Comprueba si hay alguna piedrita de esmegma solidificado que se haya introducido dentro de la uretra. Inserta tu dedo pequeño en el orificio uretral para identificar si hay alguna protuberancia pequeña. Si está ahí, en una posición donde es posible retirarlo, lo sentirás


  • Hazlo girar hacia afuera delicadamente hasta sacarlo del pene.


  • Usa de nuevo la esponja o manguera para enjuagar el prepucio y el pene del caballo. Si usaste jabón especial asegúrate de enjuagarlo por completo.


  • Lava muy bien tus manos




ADVERTENCIAS


  • A algunos caballos les incomoda mucho la manipulación de sus genitales, así que intentarán patear aun estando sedados.

  • El jabón altera el balance de microorganismos de protección que recubren el interior del prepucio. Usa sólo jabón especial para uso veterinario, y en cantidades pequeñas.

  • Usa sólo agua tibia. No la pruebes con tu mano sino con una parte de tu cuerpo, porque tus manos toleran temperaturas más altas y más bajas de lo recomendable para los genitales de un caballo (intenta que la temperatura del agua sea igual a la de tu cuerpo).

  • El esmegma hará que tus manos huelan muy mal, así que no hagas esto antes de un evento importante.

  • No uses ningún tipo de tela.