Cómo prevenir la obesidad infantil

Cómo prevenir la obesidad infantil
Creado por PE_pbcantella, Pamela Gonzalez
La obesidad infantil continúa en aumento junto con las peligrosas consecuencias que esta conlleva. La diabetes tipo 2, el asma, la hipertensión y la discriminación social son solo algunas de las dificultades que los niños obesos deben afrontar. En este artículo te brindamos algunas pautas a seguir para ayudar a tu hijo a mantener un peso saludable, y a prevenir futuros problemas más serios causados por el sobrepeso.



Pasos

1Infórmate acerca de los riesgos y complicaciones que comprometen la salud de un niño obeso:Enfermedades cardiovasculares a causa de un incremento del nivel de colesterol, hipertensión y tolerancia anormal a la glucosa.Asma.Diabetes tipo 2.Apnea del sueño.Hígado graso degenerativo.
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2Toma consciencia de que también existen repercusiones psicológicas que pueden ser riesgosas. Los niños obesos son objeto de discriminación, lo cual hace mella en su autoestima. A su vez, la baja autoestima puede retrasar su desarrollo intelectual y social. Estas dificultades pueden permanecer en el tiempo hasta la adultez.
3Ayuda a tu hijo a mantener un peso saludable. A continuación encontrarás algunas pautas que te darán una idea acerca de los cambios que deben hacerse para combatir el sobrepeso de tu hijo.Pon en práctica hábitos alimenticios saludables.

Reduce el consumo de azúcar y grasas saturadas.Promueve el consumo de alimentos saludables. Asegúrate de tener siempre en casa una buena variedad de verduras, frutas y productos de grano entero.Anima a tu hijo a beber agua en lugar de bebidas azucaradas.Sirve raciones moderadas de comida.De preferencia, elige productos lácteos descremados o semidescremados.Escoge fuentes de proteína saludables como la carne magra, pollo o pavo, pescado y frijoles (porotos).Convierte tus viejas recetas en unas más modernas y saludables.Reemplaza los platos altos en azúcares y grasas por opciones más sanas.Retira de la vista del niño tentaciones ricas en calorías y poco saludables.Fomenta el incremento de la actividad física de tu hijo. En el caso de niños y adolescentes, se recomienda una hora de ejercicio físico moderado. Algunos ejemplos:

Caminar a paso ligeroSaltar a la sogaNataciónJugar fútbolBailarJugar a las chapadas (jugar a pillarse)Restringe el tiempo que tu hijo pasa frente al televisor, jugando videojuegos, o navegando en internet. Dos horas de inactividad física son suficientes, establécelo como una meta. Si notas que tu hijo tiene dificultades para controlar el tiempo que pasa navegando en internet por sí mismo, entonces, considera la posibilidad de comprar un programa de control de acceso a internet como el Ez Internet Timer. De esta manera, te será más fácil establecer límites.
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Consejos
Si quieres saber si tu hijo tiene sobrepeso, utiliza una calculadora del índice de masa corporal (IMC). (ver la sección de “Referencias” más adelante)*Sé un ejemplo para tu hijo. Si tú tienes sobrepeso, empieza a llevar una dieta saludable y anima a toda tu familia a hacer deporte juntos.
La ingesta calórica excesiva no es la única causa de la obesidad infantil. Existen otros factores que pueden ser determinantes en estos casos, como la genética, hábitos, y el entorno social.

Genética. Diversos estudios han demostrado que la genética juega un rol importante en la obesidad infantil que, junto con ciertos hábitos y factores relacionados con el entorno podrían afectar el peso corporal del niño. Algunos trastornos genéticos como el síndrome de Prader-Willi, traerían como consecuencia un excesivo aumento de peso. Sin embargo, tu médico es el único que puede determinar si la genética podría ser la causa de la obesidad de tu hijo.Hábitos. Ciertos hábitos podrían contribuir a la obesidad infantil. Los niños que consumen grandes cantidades de dulces , golosinas y bebidas azucaradas, generalmente no practican actividad física. Además, está comprobado que aquellos niños que pasan muchas horas frente al televisor o jugando videojuegos experimentan una baja en su metabolismo. Algunos alimentos considerados “prácticos” como las bebidas energizantes, bebidas gaseosas altas en azúcar y cafeína y barras energéticas solo contribuyen a este descenso del metabolismo. El consumo constante de este tipo de alimentos origina que el niño coma menos durante sus comidas regulares.Entorno social: Los niños tienden imitar a sus modelos, es decir, a sus padres. Los padres de familia que no dan buen ejemplo a sus hijos contribuyen a su obesidad. Asimismo, todas aquellas personas que de una u otra manera se encuentran a cargo de los niños, son responsables de fomentar la práctica de hábitos alimenticios saludables. Por otro lado, los colegios a nivel nacional tienen máquinas dispensadoras de bebidas gaseosas y golosinas en sus corredores. Algunos colegios han incorporado la comida chatarra a su menú diario. En algunas zonas, los niños no tienen acceso a parques, ciclo vías o juegos infantiles. Debería regularse la oferta asequible de alimentos saludables en los supermercados. Cada uno de estos elementos o una combinación de ellos contribuyen a la obesidad infantil.En lugar de darle a tu hijo golosinas o una bolsa de papas fritas, ofrécele uno de estos refrigerios o tentempiés saludables de solo 100 calorías o menos:1 manzana mediana1 taza de uvas1 plátano mediano1 taza de arándanos o fresasAnuncio

Advertencias
Es muy probable que un niño obeso se convierta en un adulto obeso.Consulte con su médico antes de someter a un niño o adolescente a una dieta de reducción de peso.