¿El alcohol baja la presión?




Sobre los efectos del alcohol en nuestro organismo hay cientos de estudios que nos indican que debemos beber de una manera moderada. De hecho, muchos médicos aconsejan un vaso de vino o un consumo de cerveza en las comidas como una medida saludable.

Así como muchos brebajes de hierbas, como por ejemplo el fernet nacieron para ser una especie de medicina para mejorar las molestias estomacales. Pero hay una duda general a la que muchos no sabrían responder ¿cómo influye el alcohol en la presión sanguínea?

Alcohol y presión sanguínea

Los estudios indican que el consumo de alcohol durante un largo período de tiempo hace que el organismo genere una presión sanguínea más alta a la que se tenía de forma natural. Es decir, el alcohol eleva la presión en el largo plazo. Eso no significa que por beber un trago vayamos a tener más presión, pero sí si acostumbramos a beber durante un largo período de tiempo.

La cantidad de alcohol también influye de manera considerable en la subida de presión. De hecho, en el caso de los hombres, una dosis de 8 unidades de alcohol diarias puede incrementar el riesgo en hasta 4 veces de sufrir una tensión alta. En el caso de las mujeres, bastarían 6 unidades para incrementar el mismo por dos.

El alcohol no baja la presión, en todo caso tiende a subirla tanto si se abusa de él a largo plazo, como en grandes ingestas.