El alcohol es 114 veces más mortal que la marihuana






El alcohol es 114 veces más mortal que la marihuana




¿Qué es peor, consumir alcohol o marihuana? El argumento que muchos defensores del cannabis han mantenido a lo largo de los años parece estar fundamentado. Así lo asegura un estudio publicado en la revista Scientific Reports y que asegura que fumar este tipo de droga es 114 veces menos mortal que beber.

Y no solo eso. En las siete drogas analizadas en el trabajo, el alcohol era sin duda la que más muertes provocaba, seguida de la heroína, la cocaína, el tabaco, el éxtasis, la metanfetamina y por último, la marihuana.

















Para crear este ranking, los investigadores clasificaron las sustancias en función de su mortalidad, y para calcular este indicador, compararon la dosis que resulta mortal en cada una de ellas y la dosis media que se consume de cada una.

De esta forma, la marihuana quedó como la menos peligrosa de todas, y fue la única clasificada como droga de riesgo mortal bajo, ya que la cantidad necesaria que una persona debe consumir para morirse es muy superior a la que se suele consumir.

Sin embargo, con el alcohol ocurre lo contrario. Una sobredosis de esta sustancia puede llegar a ser fatal, y para que se produzca no hay que tomar mucho más de lo que se suele consumir. Por ejemplo, un coma etílico se produce generalmente cuando en sangre hay un nivel de alcohol de 300 mg/dl. Para alcanzar esta cifra depende de la gradación alcohólica de la bebida, del peso y edad de la persona que está bebiendo, de su nivel de tolerancia y de la velocidad del consumo. Pero un adulto que beba una botella de 750 ml de vodka en menos de 30 minutos podría llegar a morir.

En este gráfico, elaborado por The Washington Post, se puede ver el nivel de peligro de cada una de las drogas analizadas:











Más persecución al alcohol







Los autores del trabajo sugieren a las autoridades que cambien su nivel de preocupación respecto a las sustancias y que se centren en la prevención del consumo del tabaco y el alcohol, e incluso piden que la marihuana, al ser tan poco dañina, debería ser legalizada.


También aclaran que el consumo regular de alcohol no es peor, ni mucho menos, que el de la heroína. Explican que los problemas derivados del consumo de esta sustancia, como enfermedades como el SIDA o la hepatitis C, o la suciedad de las agujas o la impureza de la droga, pueden casar más muertes que el consumo en sí de ella.