Guía Rápida Cómo Enamorarse y no Morir en el Intento.


¿A quién va dirigida?
A las personas, hombres y mujeres, que “sufren” por Amor, que sufrieron o aún están sufriendo, o incluso que planean sufrir por un amor que recién acaba de terminar.
A personas que estaban instaladas cómodamente en la “Friend Zone” y decidieron avanzar al siguiente campo, el de la “Love Zone” siendo inmediatamente rechazados y dándose cuenta que una vez que traspasas esa línea, ya no hay retorno.

A personas que terminaron su noviazgo y pretenden seguir frecuentando al ex con la vieja excusa de “quedar como amigos” y sufren día a día con la esperanza de algún día volver.
A personas que no pueden aceptar que ya se terminó el noviazgo, que palabras como “se terminó”, “Noviazgo terminado”, Fin, Kaput y similares no tienen significado para ellos y alojan la esperanza de volver algún día.

A las personas que están “enamoradas” (*ya explicaremos las comillas) y mal correspondidas.
A las personas a las que siempre les va mal en el amor, no importa qué es lo que hagan, cómo lo hagan o con quién lo hagan, siempre de los siempres tienen el tino de terminar llorando porque de nueva cuenta la relación fracasó miserablemente.
*Para las personas con síndrome de Asperger y algún que otro despistado, les notifico que las palabras con comillas están señalando que dicha palabra está escrita con sarcasmo o en doble sentido.


Entremos en Materia.


Primero una breve semblanza de mi persona, seré breve, lo prometo, sólo quiero especificar mi Curriculum Vitae en relación a este tema del amor, es un tema importante y lo mejor es que sepas quién rayos es el que está escribiendo esta guía.
Vivo en la ciudad de Monterrey, al norte de la República Mexicana, mi ciudad es de calor extremo, 44 grados centígrados en verano para que te des una idea, realmente el lugar donde vivo no importa mucho, te ahorro el suspenso, el amor funciona igual en México, en Brasil, en Argentina, en Chile o en cualquier lugar del planeta. No importa la nacionalidad al final las lágrimas siempre son iguales.
Si hubiera una carrera profesional en fracasos amorosos yo hubiera sacado Posgrado, Doctorado, Honoris Causa y Master con mención honorífica.

Creo que no viene al caso detallar aquí todos los fracasos amorosos que sufrí desde que mi gusto por las mujeres se comenzó a desarrollar, no importa la situación que me menciones, ya he estado en todas, y no tiene caso que presuma de eso, creo que nadie en su sano juicio podría jactarse de tanto tropiezo amoroso, sólo lo menciono porque viene al caso.
Pero créelo, el asunto de mis fracasos amorosos adquiere tintes cómicos de lo trágicos que fueron.
¿Quieres un ejemplo?
Estudiaba en la universidad, una chica me gustaba, Milly, preciosa, ella 17 yo 18, comenzamos a salir, aún no andábamos pero estaba en la fase del cortejo, así que le regalé un osito blanco precioso, una tarjeta de esas de Hallmark de “ten un buen día”, unos chocolates con envoltura roja en forma de corazón, todo bien, un día le presenté a mi amigo Ramón, aclaro: Yo se lo presenté. Y un día visitando a Ramón encontré en su casa el osito de peluche, la tarjeta, y la envoltura roja de los chocolates con forma de corazón. ¿Qué pasó? A Milly le gustaba mi amigo Ramón y lo que hacía era que cada vez que yo le daba un regalo para conquistarla, ella le quitaba la dedicatoria y se lo regalaba a su vez a Ramón para conquistarlo. Como consuelo ella sí pudo conquistar a Ramón con mis detalles y sí fueron novios. ¿Yo?, pues a llorar a un salón solitario como era mi costumbre, en aquel entonces no había un meme de “forever alone”, pero se puede decir que fui un precursor del meme. Un adelantado a mi tiempo.
¿Otro ejemplo?
Ahí te va.
Una vez me enamoré de una chica preciosa, ella 19 años, yo 21, un amor muy lindo, de novela, ella iba a mi casa, yo iba a la suya, le escribía poemas, le hacía dibujos a lápiz, mucha pasión, eso sí, una vez intenté tener relaciones con ella, pero ella se negó, me dijo que quería llegar virgen al matrimonio, ¡Qué clase de chica!, ¡Tan virtuosa!, un romance precioso.
Bueno, el romance terminó porque un día después de ir al cine ella me confesó que estaba embarazada de alguien más, ¡Plop! ella me estaba engañando con otro sujeto de nombre David, ahí no acabo la cosa, me pidió perdón, ¡yo la perdoné! Incluso le dije que yo solito me iba a hacer cargo del chamaco que venía en camino, (qué clase de imbécil hace eso) aún con todo eso, ella se fue.

Y así puedo seguir.
Mi vida amorosa fue bastante complicada, o bien podría decir que fue nula, pues todo se reducía a reacciones tormentosas, platónicas, irregulares, incompletas, pero lo que se dice amorosas creo que sería mucho presumir.
Bueno, todo eso se terminó.
Y quizá sería bastante romántico decirte que todo eso se terminó cuando conocí al amor de mi vida que vino a hacer mi vida muy feliz, a mi media naranja que llego a complementar mi vida.
Pero la verdad es que no fue así.
Simplemente aprendí a amar. ¿Puedes creerlo?
Con esta Guía garantizo que dejaras de sufrir por Amor.
GARANTIZADO.

Claro, obviamente no puedes ayudar a quién no se deja ayudar, así que aunque esta Guía está garantizada, esto excluye a los que tienen la cabeza hueca, o la cabeza dura, o tienen cerebro de chorlito, hombres o mujeres, que prefieren estancarse en el fango y seguir revolcándose en las penas de amor, porque ¡Admitámoslo! Suena “Muy romántico” estar sufriendo por Amor, y muchos quieren, ocupan, n e c e s i t a n, estar en la Zona de sufrimiento para sentirse “vivos”
Por si no se notó, porque es muy difícil hacerlo notar de forma escrita, eso fue SARCASMO.
Para los que sí pueden establecer o por lo menos intentar una conexión sana entre el cerebro y el corazón.
Allá vamos, ahora sí, entremos en materia.


Sólo son 5 Puntos que tienes que seguir, pero sí los llevas a cabo al pie de la letra, te garantizo tu estabilidad emocional y por consiguiente tu felicidad. Tienes que ir Paso a Paso, es decir, primero tienes que ocuparte del punto número uno para poder aspirar al punto número dos y así sucesivamente, no seas tan duro contigo mismo. Ten paciencia, Roma no se hizo en un día.
No estoy descubriendo el hilo negro, eso te lo aseguro, de hecho muchos de estos conceptos ya los has escuchado hasta el cansancio quizá, pero los voy a desglosar con palabras sencillas y sobre todo, con situaciones reales, esto no lo aprendí de libros motivacionales, ni de películas, ni de consejos de terapeutas, esto lo aprendí de la vida misma, esa que está allá afuera y que amenaza con devorarnos si no estamos preparados.

¿Listos para dejar de sufrir por amor?


Punto Número Uno.
Madurez

Primero lo primero, ¿Ya tienes la suficiente madurez para afrontar una relación? ¿O aún eres un infante que solo se encapricha por alguien más?
Tampoco queremos un dechado de madurez emocional, para nada pero, por lo menos es bueno saber en qué rayos te estas metiendo cuando buscas un noviazgo, un amor, una relación, recuerda que aquí estas arriesgando tu estabilidad emocional, tu corazón, y es bueno saber cuál es tu grado de madurez y qué es lo que realmente buscas ante de seguir.
¿Qué buscas?, ¿Un par de piernas?, ¿Un busto gigante?, o en el caso de las chicas ¿Un tipazo con perfil griego?, ¿Un galanazo de concurso? ¿Buscas Sexo? Sí es así, aquí es justo donde dejas de leer este post, pues esta información no es para ti.
Claro que habrá sexo, ¡Por supuesto!, pero claro, habrá sexo del bueno, es decir, sexo con amor ¿Suena aburrido? Bueno, te tengo noticias, el sexo jamás es aburrido. Sólo cuando lo frecuentas Sin Amor es cuando se vuelve rutinario.
Sexo.
Bueno, para eso falta muuuucho tiempo, el sexo es volar acelerando entre nubes y estrellas y en este primer punto apenas estamos comenzando a gatear.
¿Cómo saber si eres medianamente maduro? Bueno, hay muchos factores para determinarlo y todos son bastante largos y aburridos, pero hay uno en especial que mide tu madurez al instante.
La capacidad para tomar decisiones.

¿Qué tan bueno o malo eres para tomar una decisión?
Y me refiero a cualquier decisión, desde saber que sabor quieres para tu helado, o que carrera universitaria quieres estudiar. ¿Qué tan indeciso eres?
¿Cuándo tomas una decisión, te apegas a ella, o cambias de opinión en unas horas, o en unos días?
O peor aún.
¿Eres incapaz de tomar decisiones y prefieres dejar las cosas “tal como están”, para que todas las cosas solitas se vayan dando?
Cuando tomas una decisión tienes que apegarte a ella, no cambiarla o modificarla por falta de fuerza de voluntad. Tomar una decisión a medias es no tomar ninguna decisión, es dejarle al “destino” tu futuro.
Así que estamos atorados en este primer punto.
Repito, no tienes que dominar a la perfección el arte de tomar decisiones, y no importa si son decisiones acertadas o fallidas, el punto es que tienes que tener el aplomo y la seguridad de hacerlo.
Aprender a tomar decisiones habla mucho de tu madurez emocional.
Y ya estamos listos para el segundo punto.


Punto Número Dos.

Paz y Soledad
No son dos chicas, (aunque en cierto modo sí lo son), y lo sé, este punto suena a algo así como convertirse en algún tipo de monje, pero para nada, no se espanten, es algo muy sencillo, pero muy significativo.
¿Le tienes miedo a la espantosa señora Soledad? ¿O te llevas bien con la señorita Soledad?
Hay personas que le tienen pavor a la soledad, piensan que al final de su vida van a quedar viviendo solos con 7 gatos en una casa enorme y todo el tiempo imaginan que el amor jamás va a llegar a su vida, que ellos nunca podrán hacer una vida en pareja, que jamás encontrarán a su “alma gemela”, etc.
El amor es un regalo que te da la vida, pero solo se lo da a las personas que están listas para recibirlo. Recuerda esto: Nacimos completamente solos, es decir, llegamos al mundo solitos, y cuando nos despidamos de este mundo, también nos iremos completamente solos, llegamos solos y nos vamos solos, las personas que nos van a querer y amar en el transcurso de nuestra vida lo hacen porque decidieron hacerlo, nosotros llegamos solos a esta vida y debemos aprender a manejar esa soledad sin miedo a ella, sino con respeto y aprendiendo de ella, conviviendo con ella, en esa soledad vamos a aprender a valorarnos como personas y encontrar esa paz interior, ninguna relación te va a proporcionar esa paz interior, es tu trabajo conseguirla.

¿Por qué rayos es tan importante esto?
Bueno, tienes que estar en paz y bien contigo mismo, sólo cuando estás bien contigo mismo puedes aspirar a estar bien con los demás, sobre todo con ese alguien especial que va a llegar a tu vida. ¿Suena lógico no?
Tú tienes que ser feliz primero, si vas a esperar que alguien “muy especial”, llegue a tu vida para “hacerte feliz”, eso es sólo una fórmula para generar frustraciones de por vida.
Nop, Tu solo tienes que ser feliz.
¿Recuerdas lo que te dije acerca de que llegamos al mundo solos y nos vamos solos y que todas las personas que nos aman son un regalo de la vida? Bueno, te recomiendo que comiences a valorar a esas personas, y para enseñarte a valorar a las personas tienes que empezar por valorarte a ti mismo, si no lo puedes hacer, jamás podrás valorar a los demás, nadie puede dar lo que no tiene.
Si te respetas, puedes respetar, si te valoras, puedes valorar, si te amas, puedes amar.
Tienes que quererte, valorarte, amarte, eso nos lleva al siguiente punto.


Punto Número Tres.
Quiérete por Dios

¿Así o más claro?
Sé que suena bien lógico, pero en la práctica es mucho más difícil de realizar.
Quererse a uno mismo implica muchísimo, el asunto de querer entrar a una relación amorosa y tener un autoestima por los suelos es la fórmula para el desastre, que en los peores casos termina en susidio. ¿Impresionante? Lo es.
El asunto es que El Amor es una bestia apocalíptica de dientes muy gruesos que babea miel y puede arrancarte el corazón de una brutal dentellada.
Olvídate de las comedias románticas, más bien deberías enfocarte en las películas bélicas, ese tipo de películas en las que hay un intenso entrenamiento militar con repetición de ejercicios físicos, tácticas militares y disciplina rigurosa.

Debes mentalizarte en entrenar rigurosamente tu amor propio, son tiempos modernos, el amor está ahí afuera en todos los rincones acechando, tienes que estar preparado.
Quiérete.
Nadie va a convencerte de ello más que tú mismo.
Eres un ser humano, tan imperfecto como todos, tienes que aceptarte tal cómo eres, con tus defectos y virtudes, aunque pienses que tienes mil defectos y dos virtudes, bueno, acéptate cómo eres, mientras no puedas aceptarte como alguien muy valioso, no podrás interactuar con los demás de forma normal, vas a estar atrapado en esos tratos agresivos, huraños, a la defensiva, encerrados en ti mismo, necesitas aceptarte, amarte, liberarte.
No te tomes tan en serio, sé responsable de ti mismo y no seas tan duro contigo mismo, no te conviertas en tu peor enemigo, Tú mismo te necesitas. Libérate.
Queriéndote a ti mismo, comienzas a germinar la semilla de lo que después será el amor que luego, llegado el momento, vas a compartir con ese alguien muy especial.
Eso es algo que nadie nos dice, todos pensamos que el amor flota en el aire, o lo construimos luego de conocer a alguien.
No hay mentira más generalizada que esa.
La verdad es que las más grandes historias de amor de la humanidad comenzaron en el interior de una sola persona, en una habitación de una sola cama, algunos libros, música, un televisor apagado y la puerta cerrada bajo varios candados.
Quiérete por favor, esa decisión va a cambiar tu vida.

Sé que es una frase bien trillada pero es una frase muy real
El Amor vive dentro de Ti.
Ya que estamos conscientes de eso, seguimos al penúltimo punto.


Punto Número Cuatro
La Felicidad está dentro de Ti.

Ahondemos sólo un poco en esta frase melosa, pegajosa e insoportable.
Suena simple, lo es. Pero mucha gente en el planeta se empeña en que no lo sea, muchos tienen esa maldita manía de pensar: “Es que sólo con él(ella) puedo ser feliz”, “Es que si lo(la) conquisto, estoy seguro(a) que podré ser feliz”, “Es que no existe nadie como él, con él estoy “conectado” y con nadie podré sentir lo mismo”, “Es que tenemos , y con nadie más la voy a poder tener”, “Es que somos el uno para el otro”, “Es que él(ella) es mi media naranja”. Fail, fail, fail, fail y fail.
Muchachos, dejen de ver tantas películas de amor.

Tantas comedias románticas y tantas novelas de esas que dan por la televisión en que nos enseñan que en cuanto una pareja llega a tu vida, ésta comienza a mejorar. Las parejas perfectas no existen, tampoco las relaciones perfectas, no somos perfectos, somos humanos y por lo tanto imperfectos.
Nadie.
Absolutamente Nadie te puede dar la felicidad que Tú no tienes y que Tú no te has ocupado de desarrollar. Nadie tiene ese poder. Nadie
Esto es como un mantra que debemos mentalizar. Nadie va a llegar a tocarte y mágicamente serás feliz. Nadie. La magia la tienes tú y tú decides si quieres desarrollarla o desperdiciarla. Tu decisión.
He visto vidas completas echadas a perder porque alguien se aferró mortalmente a una pareja sin más razón que la de “Es que no puedo vivir sin él/ella”
Solo en la medida en que tú seas feliz podrás ser feliz con alguien más, las relaciones de amor exitosas lo son porque una persona es muy feliz con ella misma y decide compartir su felicidad con alguien más.
Así de Sencillo y Brutal.
¿Quieres ser Feliz? ¡Pues sé feliz! Sólo ocúpate de una persona. De ti.

Sí ya tienes cubierto este punto (A mí ya me fastidió) pasemos al siguiente:
El punto final.


Punto Número Cinco y el más importante.
Diferencia entre Amar y Querer.

Tienes que saber la diferencia entre amar y querer. Básicamente esto va a definir tu vida y tu forma de relacionarte con los demás.
¿Sabes la diferencia entre amar y querer? ¿O jamás te has detenido a preguntártelo?
Ahí te va.
Para llegar a este punto es que ya establecimos que tienes un poco de madurez, la suficiente como para tomar decisiones pensando en tu bienestar, ya establecimos que no estás todo el tiempo en tu habitación llorando porque estas solo, que tienes una paz interior que te permite estar en control de tu vida, en este punto ya te quieres lo suficiente como para que los demás piensen que eres una persona genial y no un llorón que va por la vida quejándose de todo y ya sabes también que la felicidad está dentro de ti, quizá algo escondida, pero está ahí. Una vez consciente de todo esto, ya estás listo para iniciar o buscar una relación amorosa y para eso, es bueno saber qué es amar y qué es querer.
Es muy distinto querer y Amar.
Lo primero te va a traer problemas si es que buscas lo segundo.
Vamos despacio mejor.
Querer implica posesión.

Yo quiero un auto, quiero un celular, quiero una pizza, quiero una persona.
El auto lo quiero para transportarme, me sirve mucho, el celular lo quiero porque me quiero comunicar con mis amistades, la pizza la quiero para zampármela y satisfacer mi hambre.
La persona que quiero la quiero para compartir mis cosas, para que me acompañe, para que me diga cosas lindas, la quiero porque va a satisfacer algunas de mis necesidades, la quiero y espero muchas cosas de esa persona. Para eso y por eso la quiero.
Si mi auto falla, sufro, si mi celular falla, sufro, si mi pizza está echada a perder, me va a hacer daño.
Sí la persona que yo quiero no cumple mis expectativas, voy a sufrir. Y mucho.
Porque yo quiero a esa persona, la quiero mucho.
No, más bien así:
¡La Quiero Muuuuucho!
A pesar de que de la persona no tengo factura, sé que es mía, nadie me la puede quitar, y cómo es de mi posesión, tiene que cumplir con mis expectativas, yo la quiero mucho y esa persona también me dice que me quiere mucho. Somos el uno para el otro.
Aunque suena a chiste, todos sabemos querer porque querer es sencillísimo, y mucha gente alrededor del planeta solo conoce esta forma de querer, obviamente esta manera de querer acarrea frustraciones, sufrimiento, dolor, lágrimas, malentendidos, y la lista sigue.
Debería haber una Ley universal que prohibiera que a las personas no se les deba querer.
A las personas no se les debe querer, a las personas se les debe amar.
Amar es un poco más difícil de lograr, pero no es imposible, millones de parejas en el planeta pueden atestiguarlo.



Saber amar te hace una persona especial, te diferencia de los demás porque Amar es un sentimiento altruista y desinteresado
En principio Amar es respetar a los demás
Amar es desear la felicidad de otra persona por encima de la tuya.
¿Entiendes el concepto?
Esto significa que la persona que sabe amar algún día se va a encontrar con alguien con quién va a iniciar una relación, si las cosas salen bien, se van a enamorar y compartir mutuamente su felicidad, sí las cosas no salen tan bien, pues la persona se va a alejar, y el que sabe amar va a dejar ir a la personas sin dramas más que lo necesario.
Cuando se ama de verdad no se sufre, el querer implica posesión, implica posesiones, el amar no espera nada, se ama por el sencillo placer de dar amor.
Es la alegría de dar.

Es difícil encontrar personas que amen de verdad, para eso se necesita ser un ser humano realmente especial, con mucha autoestima, con mucho valor, con mucha fe en las personas, con los pies bien puestos en la tierra y conscientes de que todos los seres humanos son imperfectos en tu totalidad.
Es contradictorio saber que existen pocas personas que realmente saben amar cuando hay cientos de millones que quieren ser amados.
Esa es realmente la magia del Amor.

Sé que seguir estos cinco pasos no es una tarea sencilla, de hecho va a resultar imposible para la mayoría y no es culpa de ustedes, muchos crecimos con ideas equivocadas acerca del Amor, así nos educaron, es más sencillo construir un buen niño que reparar un mal adulto.
Pero no todo está perdido, yo soy de esos pocos que saben amar, desde que abrí la llave del amor ésta parece no tener fin.
Tengo fe en las personas, ahorita estoy redactando estas palabras y siempre he pensado que algunas palabras son mágicas, forjan su propio camino y avanzan hacia las personas que lo necesitan, con un poco de suerte llegaran a tus oídos en el momento justo y quizá, sólo quizá, puedan ayudarte a encontrar el Amor Verdadero.


Listo, ya puedes ir por la vida con total seguridad.
Ya estás armado para el Amor
Buena Suerte.
Saludos y Bendiciones para Todos.

Y si quieres compartir tu experiencia, eres libre de compartirla conmigo
@armandddo