Investigan la incidencia genética en la obesidad mórbida



Aunque el creciente aumento en la obesidad se debe a un ambiente insalubre, con mala alimentación y ninguna actividad física, las personas reaccionan de manera diferente debido a su genética




Una pequeña pero significativa proporción de las personas que sufren de obesidad mórbida podrían estar enfermas por razones genéticas, porque les falta un segmento de ADN, de acuerdo con investigaciones hechas en instituciones científicas europeas.

Si bien el creciente aumento en la obesidad se debe a un ambiente insalubre, con mala alimentación y muy escasa o ninguna actividad física, las personas reaccionan de manera diferente debido a su genética. Para algunas personas con obesidad mórbida, el aumento de peso tiene un componente genético, asegura Philippe Froguel, del Colegio Imperial de Londres.

La obesidad mórbida afecta a personas cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) es superior a 40. Este valor se calcula a partir del peso y la altura de una persona. En Inglaterra, el país donde se realizó el estudio, se calcula que hay 700.000 personas con obesidad mórbida.

En América Latina la situación también es alarmante. En México, por ejemplo, el Instituto Mexicano del Seguro Social advirtió en 2009 que el país mantiene el segundo lugar a nivel mundial en los índices de obesidad mórbida de su población.

Esta patología afecta tanto la calidad como la expectativa de vida. Además de generar dificultades psicológicas y sociales, aumenta el riesgo de sufrir múltiples problemas, como hipertensión arterial, diabetes tipo 2, alteraciones respiratorias, algunos tipos de cáncer y afecciones en las articulaciones.

Al principio, los investigadores identificaron un segmento de ADN faltante en adolescentes y adultos que tenían problemas de aprendizaje o desarrollo. Descubrieron que todos los adultos con la ausencia de este fragmento, que contiene alrededor de 30 genes, tenían un IMC mayor a 30, es decir que eran obesos.

A continuación, los especialistas estudiaron los genomas de 16.053 personas de ocho instituciones europeas, que tenían un peso normal o eran obesos. Los voluntarios en cuyo ADN faltaba el mismo segmento eran severamente obesos. En total, 7 de cada 1.000 obesos mórbidos mostraron este problema en su genoma.

Robin Walter, otro de los autores, dijo que es muy probable que haya otros problemas del ADN responsables de la obesidad. El efecto combinado de diversas variaciones genéticas de este tipo podrían explicar una gran parte del riesgo de la obesidad severa, que se sabe que se transmite en las familias.


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