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Las luces artificiales y tu cerebro

Según datos de The Vision Council 1 de cada 3 adultos pasa más de 9 (nueve) horas enfrente de una pantalla. La nueva realidad de esta nueva era digital es el notorio y sostenido incremento en el uso de dispositivos digitales. No es casual que pasemos nuestra mayor parte del tiempo mirando nuestro Smartphone, Tablet, notebook o delante de una computadora de escritorio o televisor.

Hoy en día nuestra visión trabaja al máximo. Todos los días y a toda hora. Sin dudas que estos cambios en la forma en la que trabajamos, estudiamos, y nos relacionamos impone mayores demandas sobre nuestro organismo y fundamentalmente sobre nuestro sistema de procesamiento visual. Nunca antes en nuestra historia el ser humano estuvo tan “conectado” y sujeto a tantos estímulos como en esta nueva era de la información.

Pero todo esto tiene un costo. Se estima que entre un 70% a 75% de los trabajadores de oficina manifiesta algún síntoma asociado al stress visual luego de una jornada de trabajo. Los síntomas más frecuentes incluyen ardor y picazón de ojos, fatiga visual, dolores de cabeza, y malestar general, entre otros. La razón debería ser obvia. No estamos diseñados para estar tanto tiempo mirando una pantalla ni para trabajar en entornos plagados de luces artificiales.

En promedio, una persona pestañea cerca de 18 veces por minuto. Cuando estamos concentrados mirando una pantalla la cantidad de veces que pestañeamos se reduce drásticamente dejándonos propensos a sufrir sequedad y ardor en los ojos.


Porque las pantallas digitales son nocivas para nuestra salud?

La razón por la cual la exposición prolongada a pantallas digitales es nociva para nuestra salud se encuentra en el hecho de que estos dispositivos emiten luces artificiales con un gran componente de luz azul (o de alta intensidad).

¿Qué es la luz azul? La luz azul es una parte específica (415 a 455 nanómetros -nm) del ESPECTRO VISIBLE que forma parte de cualquier emisión lumínica. Junto con la parte ultra-violeta (UV) son las ondas de luz más perjudiciales para nuestros ojos y nuestra salud. El exceso de exposición a estas longitudes de onda tienen efectos de corto plazo (fatiga ocular, ojos secos, dolor de cabeza, migrañas) y de largo plazo (cataratas y degeneración macular).

Cada vez hay más evidencia y la investigación sugiere que la exposición constante y acumulativa a la luz azul puede dañar las células de la retina y, eventualmente, conducir a problemas de visión a largo plazo, como la degeneración macular y cataratas.


El concepto a tener en cuenta es que el problema con estas luces es la exposición continua y prolongada. Y si no protegemos nuestros ojos lo más probable es que con el tiempo empecemos a sufrir las consecuencias.



Porque las luces artificiales son nocivas para nuestra salud?

Si bien cada persona es diferente cada vez hay mayor evidencia de que muchas personas parecen ser “intolerantes” a las luces artificiales. La mala noticia es que estas luces se han expandido por todas partes, desde nuestras oficinas de trabajo, tiendas y centros comerciales, hasta los supermercados, fomentadas principalmente por su menor consumo de energía y su menor costo.

El problema de estas luces parece ser su PARPADEO INVISIBLE (flicker) que es una parte inherente de cómo funcionan. Aunque no lo podamos “ver”, ya que es más rápido que el ojo, dicha intermitencia está allí, y nuestro cerebro reacciona a ella. Que la luz sea muy brillosa también puede jugar un rol, pero es la exposición a este PARPADEO CONSTANTE lo que genera molestias para muchas personas y es el factor desencadenante de migrañas, dolores de cabeza y demás problemas en la visión.

“Las bombillas fluorescentes se llenan de un gas que es excitado mediante impulsos eléctricos que permite la generación de luz. A medida que los impulsos eléctricos se mueven a través del gas, la intensidad de la luz se hace más brillante u oscura. Mientras que la salida de luz parece ser continua, estos cambios en la intensidad de la luz produce un parpadeo o pulso, pero a una velocidad que el ojo humano no puede ver (a menos que la bombilla no está funcionando correctamente)”.

La “luz azul” y su efecto sobre nuestro organismo

El CICLO CIRCADIANO es nuestro “reloj interno” y es nada menos que un sofisticado mecanismo evolutivo que se ha venido desarrollado en los seres humanos desde hace billones de años y que nos ha ayudado a adaptarnos al sol, indicándole a nuestro organismo cuándo es conveniente que se mantenga despierto (mientras esté el sol) y cuándo es conveniente que tome un descanso (cuando el sol ya no está).

Cuando el sol va cayendo sobre el ocaso la glándula pineal comienza a segregar una hormona llamada MELATONINA. Esta hormona es la responsable de generar somnolencia, y la que nos ayuda a dormir y permanecer dormidos. La producción de melatonina es inhibida cuando estamos expuestos a la luz azul (que de forma natural es mayor por la mañana). Por lo tanto, si durante la noche seguimos trabajando enfrente de la computadora y exponiéndonos a las emisiones de luz azul lo más probable es que estemos confundiendo a nuestro organismo haciéndole creer que todavía es de día. Esta interrupción al ritmo circadiano natural va a reducir nuestra capacidad de conciliar el sueño y la calidad de nuestro descanso, ya que nuestro organismo no va a generar la cantidad adecuada de melatonina.

En la siguiente infografía se resumen las principales consecuencias que tiene el uso de dispositivos digitales sobre nuestro organismo. Y en especial, cuando los usamos en horario nocturno que es cuando nuestro organismo comienza a producir y segregar melatonina, nuestro regulador natural del sueño.



  • El gran componente de luz azul de los dispositivos digitales inhibe la producción de melatonina.
  • Una menor cantidad de melatonina puede dificultar el sueño, causar somnoliencia y empeorar la calidad de nuestro descanso.
  • Dormir mal tiene consecuencias inmediatas sobre nuestra memoria, nuestra capacidad de atención y sobre nuestra productividad.
  • En el largo plazo los malos hábitos de descanso producen neuro-toxinas y nos dejan más propensos a sufrir enfermedades como depresión, obesidad, cancer y diabetes.


Recomendaciones y hacks para evitar estos problemas

La era digital ha cambiado nuestros hábitos por completo. Lo más probable es luego de leer este articulo y aun sabiendo los efectos que tiene la tecnología sobre nuestra salud sigamos manteniendo las rutinas que nos ha impuesto la vida moderna. Lo más probable es que sigamos usando nuestro Smartphone y permaneciendo en internet hasta altas horas de la noche. No obstante hay cosas que podemos hacer para mitigar los efectos que estos hábitos tienen sobre nuestra salud:

Filtros y lentes especiales. Existen varias compañías que han diseñado lentes con filtros calibrados especialmente para filtrar las emisiones de luz azul y las longitudes de onda que ocasionan molestias. Las propiedades de filtrado de estos lentes permiten eliminar los dolores de cabeza, el ardor de ojos y la fatiga visual. Dado que protegen los ojos son una de las mejores protecciones que podemos utilizar. KON OPTICS es una empresa argentina que diseña este tipo de lentes. En EEUU existen varias compañías como GUNNARS y Axon Optics.

Cambiar el tipo de iluminación en nuestro hogar reemplazando las luces de bajo consumo por luces incandescentes. O mejor aún, comprando luces color ambar o naranjas que evitan disrupciones de nuestro ciclo circadiano.

Utilizar apps o programas como el F.Lux que nos permiten regular la intensidad de los blancos y la cantidad de luz azul que emite nuestra pantalla, ajustando dicho programa a la hora del dia de forma que hacia la tarde noche el programa automáticamente reduce casi por completo las parte azul del espectro reemplazándolas por una calidad luz rosácea. Si bien este tipo de programas no cubre ni protege nuestros ojos totalmente al menos nos ofrece una alternativa práctica y gratuita.

Otra alternativa que yo he utilizado en algún momento, es usar filminas de colores (colored overlays) para poner sobre la pantalla de la notebook y asi reducir su brillo. Cada persona es diferente con lo cual hay que ir probando hasta encontrar el color más adecuado para cada uno (sugiero utilizar los colores de la gama del rosa). Esta opción la recomiendo únicamente para personas que tengan mucha sensibilidad a la luz. El Irlen Institute ofrece este tipo de kits con filminas de diferentes colores.

Para ampliar este tema recuerden que la gente de KON OPTICS nos ha hecho llegar su eBook “La Tecnologia, los ojos y el cerebro” (2015) que pueden descargar aquí mismo en nuestro sitio. Espero que esta información les haya resultado de utilidad. Aguardamos sus comentarios!

Salud y éxitos!



Pueden ver todos nuestros articulos directamente de www.alfaser.org
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1Comment
kaijuuaoiro

mi experiencia personal, simplemente no usar mucho tiempo seguido y cumplir la recomendacion de cada ciertos minutos mirar a otro lugar (que no sea siempre un punto fijo cercano, si no algo mas lejano) y preferentemente un lugar externo con luz natural, y refrescarse los ojos con agua y no usar cosas artificiales que aumentan la presion ocular. y respecto a usar bajo el brillo, eso aparentemente es peor, porque el flicker se siente mas evidente. y sobre todo evitar los monitores gastados que no tienen bien la frecuencia de actualizacion

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