¿Por qué es tan buena la soja?

Por qué debes tomar soja


¿Cuántas veces habrás oído la palabra "soja" en los últimos 5 años? ¿1.000. 5.000, 10 millones? La soja es ese alimento de moda, del que todo el mundo habla y que casi todo el mundo reivindica pero que seguro que muchas de vosotras no sabéis muy bien por qué. Todo el mundo dice que es muy sano pero, ¿qué propiedades tiene la soja que hacen a este alimento tan especial? ¿Es realmente tan saludable? La respuesta, es un gran sí.



Por eso, hoy os vamos a hablar de las propiedades de la soja y de sus múltiples beneficios, muy adecuados especialmente para nosotras por su alto contenido en isoflavonas pero que todo el mundo debería incluir en su dieta porque también aporta varios nutritentes de gran valor.

Otro punto a favor es que puede prepararse de muchas formas distintas, por lo que es fácil tomar soja de forma habitual. Así que toma nota de sus beneficios y anímate, como nosotras, a incluir este alimento en tu menú. ¡Lo notarás!

La soja, una fuente de proteínas

Las proteínas son el nutriente más abundante en la soja, que se presenta en mayor proporción en este alimento respecto a otras legumbres. Las proteínas son imprescindibles en una dieta saludable, ya que casi todas las funciones biológicas desempeñadas por nuestro cuerpo son realizadas por ellas.

Por eso es recomendable tomar una gran cantidad de proteínas en el desayuno, para que nuestro organismo pueda hacer uso de ellas a lo largo del día. Y, si haces deporte, más todavía. Un vaso de bebida (conocida como leche de soja) o un yogur de soja puede ser una buena forma de introducir este alimento lleno de proteínas en tus desayunos. ¡Y a empezar bien el día!

La leche de soja, una alternativa saludable


Hablando de leche de soja, ¿la has probado alguna vez? Seguro que coincides con nosotras en que no sabe precisamente igual que la leche de vaca convencional, pero la bebida de soja y su sabor dulce lo hace perfecto para combinar con el café o para acompañar a nuestro desayuno.

Esta bebida es una alternativa de lo más saludable para personas que presentan intolerancia a la lactosa o a las proteínas de la leche de vaca. Incluso para las que no, porque es mucho más digestiva.

En comparación, la leche de vaca es nutricionalmente más completa que la leche de soja, pero al contener esta última proteínas de origen vegetal de forma abundante, puede ser una buena idea combinar ambos alimentos para equilibrar una alimentación con exceso de proteínas de origen animal. O, como decíamos, en caso de intolerantes a la lactosa, para tener un buen sustituto en su día a día.

Vitaminas y minerales de la soja


La soja también contiene múltiples vitaminas y minerales beneficiosas para la salud. De entre las vitaminas, destaca su aporte, sobre todo, en las del grupo B, pero también en las vitaminas C y K. Por su parte, contiene una cantidad significativa de minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio.

100 gramos de soja, por ejemplo, cubrirían de sobra la cantidad diaria recomendada de hierro (126%), por lo que es perfecto para aquellas personas que tienen carencia de este mineral y por tanto se sienten a menudo cansadas y sin fuerza.

Lo bueno que tiene la soja frente a otros alimentos ricos en hierro como los berberechos o las lentejas, es que se puede comer y preparar de mil formas distintas: en un salteado de pasta, en una ensalada o en un delicioso sushi casero. ¡Las posibilidades son infinitas!

La soja, buena para el corazón

De entre todos los alimentos buenos para el corazón, la soja también ocupa un lugar destacado. ¿Por qué? Porque tiene un contenido muy bajo en grasas saturadas y aporta ácidos grasos de tipo insaturados, que son aquellos que aportan beneficios a nuestro organismo. Esto supone que contribuye a reducir el colesterol malo en sangre, por lo que para mantener a raya muchas enfermedades cardiovasculares, introducir la soja en tu alimentación puede ser una gran idea.

Una forma de beneficiarse de esta propiedad es cocinar con aceite de soja, muy abundante en grasas poliinsaturadas. Puedes verter un chorrito en una ensalada o sobre una tostada o utilizarlo para cocinar, ¡tu corazón te lo agradecerá!