Seamos auténticos, somos originales.

Estoy sentado a la sombra de una palmera, en una plaza con pocas personas, algunos perros y muchas aves.
En un momento el vacío en mi ser fue total, no había voces ni pensamientos, ni sensaciones ni identidad, nada de nada, el vacío total.
Pude ver a las personas, la locura los atrapa, corriendo de un lado para el otro con sus quehaceres cotidianos.
Pude ver a las personas adentro de sus hogares, con sus cabezas llenas de pensamientos que sin parar los atormenta.
Pude ver a las personas en su búsqueda constante de faltantes, que si no es dinero es tiempo, que si no es "amor" es otro tormento.

Puedo ver algo, pero ya no son personas, muchos no se han dado cuenta pero ni a si mismos se mencionan.
Puedo ver algo más, seres auténticos que se asoman, sin miedo al que dirán ni mucho menos al boca a boca.
Puedo verlos de cara a la vida, ya no siguen viejos patrones, dejaron de lado compromisos inútiles así como todo lo que adornaba de irrealidad.

Puedo sentirme parte de ellos, que sin temor se alzan a la vida, con valentía y sin demora la autenticidad toma forma.
Puedo ver más y más de ellos, tantos que todo lo iluminan, y mientras más todo brilla veo un reflejo de mi vida, que poco a poco se difumina.

No tengas miedo a la entrega total, hay algo más que está susurrando, tú lo sabes aunque nadie te lo haya mencionado, si tienes certeza de este llamado... abre las puertas a tu ser original.