Tips de la voz: ritmo y velocidad

En muchas ocasiones, estas palabras tienden a confundirse. Cada uno pose un ritmo natural para hablar, que está influenciado por nuestro estado de ánimo. Cuando estamos contentos o de buen humor, solemos hablar rápido (con velocidad, sin ritmo) porque queremos contar muchas cosas en poco tiempo. En cambio, cuando estamos tristes, no solo bajamos la velocidad, sino también el volumen.

El ritmo es la melodía que posee nuestra voz al hablar. Es la musicalidad natural de nuestro sonido. La velocidad, es el resultado de nuestra influencia sobre ese ritmo.

Tanto nosotros, los locutores; como los actores o los doblajistas, somos los que más manipulamos esa velocidad en pos de un tipo de relato, noticia, guion, película o publicidad. Estos tipos de textos tienen su ritmo, su música, pero los profesionales de la voz, tenemos que tener la ductilidad suficiente, para "acomodarnos" a lo que el cliente, director o emisora nos solicite.

Para lograr esto, es necesario no perder el entrenamiento ni la práctica. Consultar con los maestros que tuvimos en la institución donde nos formamos, colegas y fonoaudiólogos, nos ayudarán para que nuestra voz no pierda su música.