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Yo amo a una persona esquizofrénica y depresiva.





Buenos días/tardes/noches a todos.
Mi propósito en este post no es generar lástima ni ganar puntos, solo quiero contar mi experiencia como pareja sentimental de una persona enferma mentalmente.

Me llamo Marianela y tengo 19 años. Actualmente curso el último año de la secundaria, y pienso estudiar Bibliotecología.
Tengo un novio que se llama Hernán, de 21 años. Es fanático de la F1 y de las historias sobre asesinos seriales (el último detalle también lo tengo yo). Se destaca por ser un muchacho super sincero y directo. Actualmente él no estudia ni trabaja, y no va a poder hasta el año que viene por orden del psiquiatra.





Conocí a Hernán en 2011 en el colegio, a finales de ese año nos pusimos de novios, pero a los 5 meses lo dejé por varios motivos...
Luego de tener un año de mierda (2012), me encontré con él de nuevo y comenzamos a entablar amistad, hasta el momento en que nos quisimos de nuevo. Por lo que el 17 de Junio de 2013 volvimos a ser pareja.





Yo estaba feliz y emocionada porque estábamos juntos de nuevo, sabía que él es el hombre de mi vida y todas esas gansadas que una pendeja se dice a sí misma, pero pasó más de un mes y me di cuenta de que ALGO NO ANDABA BIEN CON ÉL. 

No paraba de mandarme mensajes (tanto por celular como por esta red social) diciendo que se sentía mal y que quería matarse, hasta escribía cosas sin sentido como "vamos, ovejita, canta y ayúdame a morir", hablaba de nutrias, que existían voces que le decían de todo y hasta amenazaban con pegarle con un látigo y me mandaba mensajes a la noche bajo el papel de esas voces, las cuales me decían un montón de ofensas.


Lo peor de todo es que en ese mismo momento él se encontraba en Buenos Aires (estudiaba en la UBA), así que menos que menos entendía las cosas. Pasaban dos o tres días en el que estaba mal, amenazándose con matarse, se calmaba y luego de una semana más o menos volvía a estar mal.
Llegó un momento en el que no aguanté más y le dije por teléfono que se volviera a nuestra ciudad natal, que se debía revisar por un médico, que inicie un tratamiento porque estaba mal. DEMASIADO. Renegó muchas veces pero al final lo convencí.

Volvió a Chajarí (nuestra ciudad) en Octubre de 2013. Fuimos un amigo y yo a recibirlo, y nos llevamos una gran sorpresa al verlo muy desaliñado; por los episodios que tuvo, nunca se interesó en cuidarse. Nos abrazó y dijo que no lo abandonemos nunca. Necesitaba nuestra ayuda en serio.





En ese momento me di cuenta de que tenía que enfrentar algo serio y me puse las pilas, comencé a acompañar a Hernán en todo momento, en las buenas y en las malas, siempre dándole mi palabra y apoyo, porque acá en este mundo hay, por lo menos, una persona que lo quiere mucho y desea con mucha fuerza que se mejore.

Comenzó a ver a una psicóloga, la cual me hizo terapia años antes, y es malísima como profesional (Hernán también se los puede asegurar). Por suerte, cambió y ahora va con un psicólogo mucho mejor. También comenzó a ver a un psiquiatra.
A medida que pasaba el tiempo, se hizo el diagnóstico: tiene DEPRESIÓN CRÓNICA y ESQUIZOFRENIA.

Pero pará, qué son esas cosas?



La esquizofrenia consiste en la distorsión de la persona en contacto con la realidad, y se da a través de delirios y alucinaciones. Hernán cree que hay un grupo de personas que lo vigilan porque se da la casualidad de que pasa una camioneta de una lavandería a su lado. Casualmente, esa lavandería es de la ex mujer del novio de mi suegra (se entiende?), la misma que, al parecer, llama a la casa de ellos y corta. Además, tiene alucinaciones auditivas y no se da muy bien con la gente.
Lamentablemente, no se saben las causas exactas de porqué se origina esta enfermedad.





La depresión, en cambio, es el exceso de tristeza y culpa. El afectado cree que todo pasa por su culpa, que debería morir para que todo se arregle. Hernán tiene esto por carencia de Litio en la sangre.




Le recetaron dos neurolépticos (o antipsicóticos) y un antidepresivo.
Por un momento Hernán desconfiaba de estos medicamentos (me di cuenta) al buscar los efectos secundarios de estos, pero de un momento a otro dejó de hacerlo, no sé si es porque no le pasa nada de lo que decía o qué... Lo único que tiene es que se la pasa tomando agua y con hambre, de vez en cuando anda descompuesto y duerme mal, suele sufrir convulsiones y tiene pesadillas.

Durante todo este tiempo, se presentaron muchas trabas para que él mejore, y algunas de esas razones son dos.

MI VIEJA Y EL NOVIO DE MI SUEGRA.

Mi mamá se separó el año pasado y se la pasa trabajando para pagar todo. Desde hace poco se enteró del estado de Hernán, y lo único que hace es echarme en cara de que va a ser una perdición, ya que ella tiene miedo de que sufra como ella, ya que mi papá tiene acúfenos y la maltrataba psicológicamente ya que andaba con otras chicas. Pero no me voy a dejar manipular por ella, ya que ambos no se llevan bien desde el principio.
El novio de mi suegra no hace más que tomar y tomar. Muchas veces mi suegra lo amenaza con echarlo de casa, pero al final lo perdona pero "que sea la última vez". Esto provoca infinidad de peleas entre los dos.
Y claro, estas cosas no son buenas para la recuperación de Hernán, se supone que debe vivir en un ámbito tranquilo, pero es casi imposible.





A pesar de todo esto, él está mejorando de a poco. Ya vamos un año y dos meses de relación y les aseguro que cambió muchísimo. Ya no delira ni me manda mensajes dormido y no amenaza más con matarse. Estos cambios me motivan a seguir queriéndolo cada día un poco más y a seguir acompañándolo. Además, hace poco consiguió el certificado de discapacidad, y esto le traería grandes beneficios, como el tratamiento gratis.

Ahora todos se preguntarán cómo hice para acompañarlo y tratarlo como se debe.

Bueno, pues no es nada fácil, pero aprendí a atenderlo bien por ensayo y error, y además busqué en Internet algún que otro consejo.
Yo acompañé a Hernán más que nada por el lado de su depresión, él siempre me dijo que puede vivir sin drama con las voces, pero lo que no aguanta es la depresión. Para eso, es necesario comprender que él tiene una enfermedad y no ninguna maña, y siempre hay que demostrarle que estoy con él en todo momento. Nunca le digo que deje de estar mal porque eso provoca una especia de psicología inversa, lo ideal sería demostrarle amor y tratar de arrancarle una sonrisa naturalmente.

Y seguro que también se han de preguntar cómo me siento con respecto a todo esto. Si bien las enfermedades no son nada bonito, agradezco estar en una situación así porque me abrió los ojos. Aprendí a ver el mundo de una manera diferente y me siento más madura que nunca. No me arrepiento nunca de acompañar a Hernán, lo amo y sé que va a mejorar. Soy consciente de que esto es crónico, pero no me importa, lo pienso acompañar para toda la vida. Además, por algo hay que luchar, no?





Si uno de ustedes está pasando por una situación similar, sería bueno que cuente su experiencia y deje consejos para los demás.


Comentarios barderos, con fotos o gifs de minas en bolas o simplemente sin seriedad, serán eliminados.


Muchas gracias por dedicarte a leer el post, y recordá que hay personas que tienen una vida peor que la tuya, así que agradecé por lo que tenés y luchá por tus sueños, que la vida es corta pero muy bonita.









Decidí cerrar los comentarios para poner un poco más de orden en mis notificaciones y para que no llegue a haber bardo.
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