Popular channels

Médicos del Hospital de Niños juntan plata para un resonador

Tras esperarlo por seis años, los profesionales decidieron organizar una colecta para comprar uno. Necesitan reunir unos 10 millones de pesos

“Los tiempos de la administración pública no son los de la salud”, dice un médico del Hospital de Niños al aclarar que antes que una denuncia lo suyo es pura necesidad. Tras esperar seis años que el ministerio de Salud bonaerense los proveyera de un resonador magnético, los jefes de los diversos servicios organizaron una colecta para comprar uno. Esperan encontrar en la comunidad la respuesta a una demanda que las autoridades sanitarias no han podido resolver.

La idea surgió en rigor de una médica residente. Conmovida por las carencias de los pacientes y las dificultades que enfrentan sus colegas, propuso lanzar un pedido de ayuda a la comunidad y abrió una cuenta de Facebook para conseguir un resonador. En apenas 24 horas su propuesta reunió tres mil adhesiones y pocos días más tarde ya supera las diez mil.

Frente al aluvión de gente interesada en colaborar, la Asociación de Profesionales del Hospital de Niños, la entidad que formalmente impulsa la colecta, se vio de pronto ante la urgencia de formalizar la recepción de donaciones. “Para hacer las cosas lo más transparentes posible fuimos a pedirle ayuda a la Fundación del Hospital de Niños, que va a ser la depositaria del dinero que se recaude. La verdad es que la respuesta nos tomó por sorpresa”, reconoce el doctor Javier Zalba, jefe de la Unidad de Trasplantes y tesorero de la entidad profesional.

El objetivo que se proponen no es menor: para disponer de un resonador magnético tienen que reunir unos diez millones de pesos. Y es que si bien el equipo en sí mismo cuesta cerca de un millón, se necesitan otros ocho o nueve para instalarlo. “Como funciona con magnetismo hay que construir una jaula especial para aislarlo, lo que requiere reformar todo un pabellón del hospital”, cuenta la doctora Silvina Prates, jefa del Laboratorio Pulmonar y presidenta de la Asociación de Profesionales del Hospital.

LARGAMENTE ESPERADO

“No es un capricho que se nos ocurrió ahora. Hace seis años que presentamos el primer pedido de un resonador magnético y siempre lo hemos hecho por medio de expedientes de manera formal”, cuenta la doctora Prates, quien asegura que la respuesta del Ministerio ha sido “siempre la misma; que usemos las redes, que tratemos de solucionar la demanda utilizando la infraestructura existente en la Ciudad”.

Más precisa que la tomografía computada, la resonancia magnética nuclear es un recurso diagnóstico de una generación posterior que se utiliza en gran número de enfermedades pero que resulta especialmente útil en el campo de la neurología. Si bien por su alto costo estos equipos eran muy excepcionales hasta hace unos años, hoy son cada vez más los establecimientos sanitarios de mediana escala que cuentan con ellos. De ahí que los médicos del Niños sostienen que su incorporación resulta tanto más justificable en el hospital pediátrico de referencia a nivel provincial.

“De los cuatro hospitales pediátricos más importantes del país (el Garrahan, el Gutiérrez y el Elizalde), el nuestro es el único que está fuera de los límites de la ciudad de Buenos Aires y, además de ser un emblema, funciona como el centro de referencia pediátrica a nivel provincial. Por eso es que resulta inentendible cómo todavía no disponemos de un resonador”, sostiene el doctor Zalba.

A falta de un equipo propio, “cuando un chiquito necesita una resonancia tenemos que trasladarlo al Policlínico, Ipensa o al Español, y para eso necesitamos pedirle dinero a la Fundación del Hospital, que tiene un fondo destinado exclusivamente para pagar este tipo de estudios. Pero el dinero nunca alcanza para satisfacer la demanda y por otra parte están las demoras porque hay que solicitar turnos y esperar a que haya lugar”, cuenta la doctora Prates.

Fernanda Carro sabe bien de qué se trata porque ella mismo lo sufrió en el peor momento que le haya tocado vivir. Cuando a fines 2012 a su hijo Tomás, de cinco años, le diagnosticaron en Tres Arroyos un tumor en la cabeza y lo derivaron al Hospital de Niños de La Plata para una mejor atención, ambos enfrentaron una angustiosa carrera contra el tiempo hasta conseguir un diagnóstico preciso, algo que dependía exclusivamente de un resonador.

Tomás falleció al año siguiente a causa de una recaída, pero más allá del desenlace Fernanda siempre ha sentido un profundo agradecimiento hacia los médicos del Hospital. De ahí que al enterarse de la cruzada solidaria fue una de las primeras en salir a apoyarla. “Los chiquitos que están peleando por su vida -dice- necesitan lo mejor y no pueden esperar”.
Donaciones
Las personas interesadas en sumarse a la colecta con donaciones de 5 pesos en adelante pueden conocer los mecanismos ingresando al sitio de Facebook “Por un Resonador para el Hospital de Niños” o bien llamando a su Fundación al 451-8240.
0
0
0
0No comments yet