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SALVAR AL MUNDO

Hola, hago este post para "reflexionar" , para "aprender" , para y para dejarles un mensaje de lo que pasa hoy en dia con la naturaleza , con el mundo i cn la inseguridad que hay y de los animales en peligro de extincion.Para empezar les hablare de la perjudicacion del mundo.. empezemos:.

En su primera entrevista como presidente de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS por sus siglas en inglés), John Hodren le dijo a la BBC que el clima está cambiando mucho más rápido de lo que se pensaba.

"No estamos hablando de lo que los modelos de predicción climática dicen que podrá pasar en el futuro. Estamos ahora experimentando un cambio peligroso en el clima global, que afecta a los seres humanos y vamos a sufrir más cambios", señaló el científico.

Holdren enfatizó la importancia del derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia y agregó que si no se toman medidas drásticas, el mundo experimentará más olas de calor, grandes incendios e inundaciones.

Dijo, además, que si el cambio continúa produciéndose al ritmo actual, es posible que haya durante este siglo un aumento del nivel del mar de cuatro metros, altura que supera estimaciones previas.

Para poner esto en perspectiva, Holdren señaló que sólo con el derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia, el nivel del mar podría subir siete metros, dejando bajo el agua a muchas ciudades.

Tres o cuatro veces más

El científico culpó al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no sólo por negarse a reducir las emisiones de gases contaminantes, sino por no llevar a la práctica lo que dijo en sus discursos en cuanto al desarrollo de tecnologías para abordar el problema del cambio climático.


No estamos enfrentando el problema del cambio climático con la tecnología disponible, y no estamos incrementando nuestra inversión en investigación y desarrollo de la tecnología adecuada
John Holdren, presidente de la AAAS
"No estamos enfrentando el problema del cambio climático con la tecnología disponible, y no estamos incrementando nuestra inversión en investigación y desarrollo de la tecnología adecuada", argumentó Holdren.

Según él, las investigaciones que lleva a cabo la Universidad de Harvard demostraron que el presupuesto del gobierno estadounidense en investigación sobre fuentes de energía no ha aumentado desde 2001. Para lograr algún progreso, el presupuesto para desarrollar la tecnología climática debería triplicarse o cuadruplicarse.

En 2005 el primer ministro británico, Tony Blair, organizó una conferencia para determinar el límite que indique cuando el cambio climático debería ser considerado peligroso. Los delegados concluyeron que para estar relativamente seguros de que el aumento de la temperatura no supere los 2º, los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera no debían ser más de 400 partes por millón, y el límite prudente más alto debería ser de 450 partes por millón.

En octubre, en una conferencia internacional que se llevará a cabo en México, los ministros de Medioambiente y Energía del Reino Unido intentarán persuadir a sus colegas de las 20 naciones más contaminantes a que acuerden un nivel de estabilización del CO2.

Sin embargo, Holdren expresó sus dudas de que se pudiese progresar en este tema, dado que si el gobierno de EE.UU. aprobase la necesidad de limitar las emisiones, esto llevaría a la imposición de límites obligatorios y Bush ya ha rechazado esta opción.

Por más de un año, la BBC ha invitado al gobierno de EE.UU. a dar su opinión sobre los niveles de emisiones seguros para el planeta. Esta petición ha pasado por las manos de las más altas autoridades gubernamentales y científicas del país.

Hasta ahora, no hemos recibido respuesta alguna a nuestras preguntas sobre un problema que Tony Blair considera el más importante del mundo. Holdren le pidió al gobierno estadounidense que respalde la posición del Reino Unido.


Esa es la info que dicen los presidentes i gobernadores de eeuu



¿PUEDE SALVARSE EL MUNDO?

No lo sabemos. Los astrónomos nos aseguran que el Sol se consumirá en algunos miles de millones de años. Los biólogos nos informan que con el tiempo, todas las especies se extinguirán (aunque no dicen cuándo). Al extrapolar desde las tendencias actuales, los científicos y otros expertos de muchos campos ven un futuro sombrío, aun en un plazo bastante corto.
Pero en vez de desesperarnos, o negar los hechos, podríamos plantear la posibilidad de enfrentarnos a estos problemas con realismo y con tesón. No hay ninguna garantía del éxito, pero no adelantaremos nada con el derrotismo precipitado o el optimismo ciego.


¿VALE LA PENA SALVARLO?

Somos una forma de vida terrestre. El planeta Tierra, incluídas todas las obras humanas, es nuestra casa ancestral, el escenario de nuestra vidas y nuestro legado al futuro. Y por el momento no tenemos otro lugar a dónde irnos.
Nuestros "éxitos" y "adelantos" técnicos en los últimos siglos han causado problemas no previstos, y ahora parece que los acontecimientos estén fuera de nuestro control, como un caballo desbocado. Pero tal vez si lo intentamos entre muchos, podremos atajar la situación.

¡Ánimo! No olvidemos que no lo hemos hecho todo tan mal, en nuestros millones de años de la prehistoria y sólo unos 12.000 años de historia:

Muchas personas han disfrutado --y hasta hoy disfrutan-- de una vida relativamente segura y satisfactoria. Incluso en los tiempos más difíciles, casi todos estamos contentos de estar vivos.
Pequeñas comunidades y sociedades enteras han conseguido una buena medida de paz, estabilidad, prosperidad y progreso, que en algunos casos han perdurado durante siglos.
Partiendo desde cero, nuestra especie ha aprendido a pensar y aprender, y ha acumulado ingentes recursos en forma de conocimientos fiables y valiosos --el llamado "edificio del saber".
Tenemos sobrados motivos para estar orgullosos de nuestros logros en la ciencia y la investigación en general, las artes, la medicina, la tecnología, y en la vida social, económica, política e institucional.
Por lo tanto, podría valer la pena intentar proseguir por nuestro camino hacia el futuro, si somos capaces de rectificar nuestro errores, de hacer mejor uso de nuestros conocimientos, y de aprender a llevar nuestros asuntos vitales con mayor responsabilidad y acierto.


¿A QUIÉN CORRESPONDE INTENTAR SALVAR EL MUNDO?

Somos la única especie que posee tecnologías que nos permiten intervenir masivamente en nuestro hábitat. Ya lo hemos hecho, y con muy poca prudencia.
Como especie "inteligente", probablemente somos los únicos organismos a quienes les pueda importar hoy lo que suceda en el futuro. Nuestra vida instintiva y biológica está muy mediatizada por nuestra observaciones, pensamientos, ideas, recuerdos, conjeturas y procesos racionales, amén de las inmensas cantidades de información que todos asimilamos.

Por lo tanto, nuestro ámbito de consciencia abarca mucho más que el "yo", el "aquí" y el "ahora". Hoy en día casi todos, en mayor o menor grado, entendemos y contamos con los mecanismos de la causa y el efecto --todos sabemos que nuestras decisiones y acciones en el presente pueden determinar los desenlaces futuros.

Nuestros singulares poderes e amplia conciencia nos convierten a los humanos en los únicos responsables del destino del mundo, puesto que somos los únicos con posibilidades de arreglarlo –o de destruírlo.

Nuestro éxito dependerá de cuántos somos los que nos empeñamos en esta tarea, y de qué talentos, conocimientos y esfuerzos somos capaces de movilizar.

El internet nos permite formar una comunidad en la que podremos juntar nuestros recursos y encauzar nuestros esfuerzos.


DIEZ EXCUSAS PARA NO INTENTAR SALVAR EL MUNDO

1. No hace falta. Todo saldrá bien.
Ojalá. Pero hay muchos peligros, y no nos conviene estar demasiado confiados.
2. Estoy demasiado ocupado.
Es comprensible. Casi todos lo estamos. No obstante, si estás de acuerdo con las ideas que encuentras aquí, vuelve de vez en cuando. Y habla con tus amigos de "worldsave.org".
3. No estoy cualificado para semejante tarea --dejémoslo a los expertos.
Los "expertos" también están demasiado ocupados. Suelen trabajar para los gobiernos, la empresa privada o las universidades, casi siempre a órdenes ajenas, por lo que es difícil que tomen este tipo de iniciativa. Además, su especialización les suele dar un enfoque demasiado estrecho. Tal vez necesitemos también a personas no especialistas ("generalistas&quot para movilizar y enfocar la sabiduría ajena, y los esfuerzos necesarios para desempeñar nuestros propósitos.
4. ¿Y qué de los grupos ecologistas y de derechos humanos, las ONGS, la ONU, La Cruz Roja, etc.?
Todos muy loables, dentro de sus posibilidades, tanto testimoniales como efectivas. Pero quizás la suma de sus acciones separadas y descoordinadas no resulte suficiente para arreglar las cosas.
5. ¿Salvar el mundo? ¡La gente me tildaría de lunático!
Tal vez ya sean sólo los lunáticos quienes pueden creer que el mundo se pueda salvar. ¡Ojalá seamos bastantes!
6. ¿Salvar el mundo? Dios podría enojarse ante semejante osadía.
Es posible. Pero no lo es menos que podría alegrarse de ver que por fin sus criaturas más aventajadas estemos dispuestas a responsabilizarnos por nosotras mismas, por nuestro planeta y por el futuro, en vez de confiar exclusivamente en la oración, la suerte o "los demás".
7. Mi religión sostiene que este mundo carece de importancia.
Sin embargo, aquí estás, leyendo este mensaje. Tal vez haya cosas tan importantes, o más importantes. Pero esto no significa que este mundo no tenga importancia alguna. Es la única realidad en cuya existencia y naturaleza estamos todos más o menos de acuerdo.
8. La teoría del caos afirma que nuestros problemas son demasiado complicados.
Pero no hace falta que hagamos predicciones exactas. “Sólo” tenemos que identificar y analizar los problemas, sopesar nuestros opciones, movilizar los recursos disponibles, y hacer lo mejor que se pueda.
9. Es demasiado tarde ya.
Posiblemente. Pero tampoco sabemos eso a ciencia cierta, por lo que no deberíamos tirar la toalla –¿qué tenemos que perder?
10. A mí me da igual lo que suceda. Sea cual fuera el desenlace de la historia humana, será bien merecido.
Pero todavía no ha habido tal desenlace. ¡Dános una oportunidad!
Para salvar el mundo, hace falta creer que:
* puede ser necesario
* puede ser posible
* es muy de desear
* me concierne a mí


¿CÓMO PODRÍAMOS ABARCARLO?

AQUÍ Y AHORA

Supongamos que, de hecho, el mundo necesitara "salvarse", y que eso –naturalmente- conllevara drásticas reformas y mejoras. ¿Existe una manera de abarcar dicha tarea con realismo y sentido pragmático --es decir, con alguna posibilidad de éxito?
Como ya se ha dicho, el propósito de esta página es el de ofrecer un cauce racional y constructivo a las inquietudes que muchas personas sentimos por el estado actual (y el incierto futuro) de nuestro mundo.

Pero ¿qué quiere decir esto, en términos concretos? ¿Puede existir un enfoque práctico, eficaz y global?

Tal vez sí. Te invitamos a reflexionar sobre estas cuestiones --seguramente ya lo has hecho-- y comunicarnos tus ideas al respecto a la dirección siguiente: [email protected]

Así sería el comienzo.

worldsave.org está pensado como catalizador y cauce para el proyecto de salvar el mundo. Este proyecto ha de ser una iniciativa colectiva, cooperativa, y abierta. (Aunque encontrarás en esta páginas algunas propuestas provisionales y unas directrices sugeridas, no contiene recetas preconcebidas.)

Lo primero es saber lo que tú piensas de estas cuestiones. Necesitamos saber quiénes somos, y cuántos, y qué podremos aportar.

El objetivo inicial de worldsave.org no es otro que publicitar la idea que a) hay una tarea urgente que emprender, b) que existen medios para intentarlo, y c) que esta página web podría ser un lugar adecuado para empezarlo.

Tu correo se contestará y se publicarán resúmenes de los mensajes recibidos. Luego se constituirá un grupo de discusión.


UNA VISION DE CÓMO ESTA INICIATIVA PODRÍA COBRAR VIDA

Nuestra objetivo es el de desarrollar un programa práctico para salvar el mundo. Esto implicaría, cuando menos, las siguientes tareas previas:
Identificar y consensuar las tendencias más peligrosas.
Describir y consensuar un escenario creíble para la continuada habitación humana de la tierra en las mejores condiciones posibles, y en el que las perspectivas de "felicidad" de cada persona (supervivencia, seguridad, oportunidad) se extiendan al máximo. ¿Cuales serían las condiciones necesarias y suficientes para ello?
Evidentemente, no hay ninguna fórmula mágica ni arreglo instantáneo. Identificar y llevar a cabo los cambios necesarios será una inmensa y compleja tarea intelectual, social y política. Pero no es imposible. Existen recursos y voluntades, y el internet podrá servir para movilizarlos con rapidez y eficacia.
Nuestro recurso más importante: la disposición a dedicar tiempo y esfuerzo a discutir, organizar, diseñar y llevar a cabo el proyecto.

Debemos aprovechar todas las fuentes pertinentes de información fiable y de opinión informada. Necesitaremos utilizar los conocimientos de biólogos (y sociobiólogos), antropólogos y etnólogos, historiadores, expertos en teoría y práctica política, sociólogos, economistas, psicólogos, científicos medioambientales, juristas, filósofos, estadísticos, diplomáticos, maestros, investigadores, escritores, y pensadores de todo tipo.

Pero la coordinación del proyecto debería quedar en manos de “generalistas”, cuya perspectiva sería más representativa de la gente “normal”. Los periodistas podrían desempeñar un papel clave, puesto que son lo más cercano a “generalistas profesionales” de que disponemos.

Nuestras aportaciones de datos, análisis, opiniones y propuestas se discutirían en un foro electrónico y en otros medios. Tales discusiones servirían no sólo para refinar nuestros datos y argumentos, sino también para formar la base de un consenso que se ampliaría orgánicamente, tanto en el contenido como en el número de personas que se adhieran a ello. Inicialmente tal consenso abarcaría los términos del discurso en sí (el marco intelectual, los procedimientos, y nuestros propósitos concretos), para luego ir llenándolo de contenido.

Cuando nuestro consenso sea lo suficiente amplio, es lógico que desembocaría en acción política. Se trata, pues, de una manera de movilizar toda la buena voluntad y los recursos intelectuales pertinentes para un proyecto que de pronto podría cobrar vida propia, configurándose e instrumentándose a sí mismo, e incluso autoimplementándose de manera espontánea.

Gracias a la masiva difusión de información en el último siglo, en todos los países y regiones se ha incrementado sustancialmente la proporción de personas bien informadas y de mentalidad “moderna”, lo cual aumenta las perspectivas de alcanzar un consenso amplio sobre la naturaleza de nuestro problemas y sus posibles soluciones.

He a continuación una relación de algunas de las cuestiones que deberán discutirse en un principio:

La naturaleza de la persona como unidad de conciencia y sentimiento, y como “hacedor” o agente de conducta que actúa recíprocamente con el mundo físico y social.
La naturaleza biológica de nuestra especie, su historia y sus circunstancias actuales.
La situación actual y las tendencias que prevalecen en nuestro habitat físico, social, económico y político.
Los principales obstáculos a nuestra supervivencia, seguridad, estabilidad y bienestar general.
Los planteamientos y medidas que nos ofrecen la mejor esperanza para vencer estos obstáculos.

"RACIONAL" Y "CONSTRUCTIVO": ALGUNAS PUNTUALIZACIONES

Ser "racional" significa que debemos comprometernos con la aplicación más rigurosa de las técnicas y principios intelectuales modernos --humildad, escepticismo, empiricismo, razón crítica y discusión desapasionada. También significa que debemos aparcar nuestros prejuicios.
Ser "constructivo" quiere decir que debemos esquivar todas las trampas conocidas ya secularmente: la etnocentricidad, el provincianismo, el egoísmo, la soberbia, la cólera, el fatalismo, el oscurantismo, la superstición, el dogmatismo, el fanatismo, los falsos razonamientos, etc. Tampoco debemos perdernos en la filosofía abstrusa, en los detalles nimios, o en la controversia estéril.


LA MORAL Y EL ÁNIMO

El hecho en sí de nuestra búsqueda de una manera pragmática y global para salvar el mundo podría verse, cuando menos, como un rayo de esperanza en estos tiempos de desconcierto, frustración, degradación, y temor al futuro. Podría ayudar a subir la moral de la humanidad en general, y a animar a más personas a unirse a nuestros esfuerzos de demostrar que lo necesario puede ser posible.


FUENTE :

http://www.worldsave.org/mainspan.htm#peligro



INSEGURIDAD EN EL MUNDO:

Inseguridad en el mundo interconectado
Los militares solían proteger sus datos triturando los discos rígidos en desuso. Eso hoy ya no funciona. Un trozo de 4 milímetros cuadrados de un disco de 6 Gigabytes puede contener hasta 750 KB, suficiente para guardar un libro de 300 páginas de secretos industriales, estratégicos o de Estado.
Cuando se dio a conocer la noticia de que el FBI había descubierto que Wen Ho Lee, investigador de Los Alamos, había cargado una de sus computadoras con archivos ultrasecretos sobre diseños de armas nucleares, el laboratorio fue tratado con descrédito en el Congreso por la falta de seguridad en su sistema informático.
Pero los profesionales en seguridad de sistemas no comparten la moción. Para ellos, el caso de Los Alamos simplemente ejemplifica la dificultad que existe para controlar el flujo de información digital no sólo en los laboratorios, sino en todas partes. El quid de esta cuestión radica en que las redes de computadoras -incluida Internet- resultan muy difíciles de proteger.
Según Eugene H. Spafford, director del Purdue Center for Education and Research in Information Assurance and Security (Centro Purdue de Educación e Investigación en Seguridad y Garantía de Datos) "El único sistema realmente seguro es aquel que está apagado, desconectado, dentro de una caja fuerte de titanio, enterrado en una bóveda de hormigón en el fondo del mar y rodeado por guardias de seguridad muy bien remunerados". Y agrega: "Ni siquiera así podría garantizarlo".
Las computadoras podrían estar más seguras sólo si los usuarios aceptaran restricciones draconianas que hagan más difícil el uso de sus sistemas. Internet jamás hizo posible la difusión de esos métodos en minutos. Ni tampoco tantos sustentos -ni vidas- dependieron de sistemas tan vulnerables al ataque. "No puedo decir que 1999 será el año del estallido" -dice A. Padgett Peterson, jefe de seguridad informática en Lockheed-Martin-. Pero lo que sí puedo decir es que lo que vimos hasta ahora, en comparación con lo que es posible, es casi benigno." Alrededor de 8000 investigadores trabajan en el campus de casi 112 kilómetros cuadrados de Los Alamos. Cada uno tiene su computadora; algunos, más de una. Casi todas están conectadas, de un modo u otro, a una red de laboratorio. Miles de administradores y personal auxiliar adicionales tienen acceso a las computadoras, al igual que los 3000 científicos visitantes que trabajan en forma temporaria en el laboratorio. Este año, 450 de esos empleados son ciudadanos extranjeros, más de 30 proceden de Rusia, China, Corea del Norte y de otros siete países sensibles. No es fácil hacer un seguimiento de cada una de estas miles de personas. Los esfuerzos realizados por Los Alamos para lograrlo ilustran la dificultad de la tarea y la razón por la cual los usuarios a menudo se rebelan contra sus propias medidas de seguridad. Los Alamos, al igual que otras instalaciones que manejan trabajo confidencial, les dio a sus científicos una computadora negra para el material secreto y otra blanca para contactarse con el mundo exterior.
Lee trabajaba con otros 300 investigadores en el grupo de diseño de armamento nuclear, conocido melodramáticamente como la División X. Cada científico tiene las dos máquinas en su escritorio. En teoría, se supone que éstos no pueden copiar el trabajo de una máquina a la otra; en la práctica, la tentación es grande. "Los militares insisten en revisar todo el software que se instala en la computadora negra", dice Jeffrey I. Schiller, gerente de redes del Instituto de Tecnología de Massachusetts y director del grupo de seguridad de la Fuerza de Tareas de Ingeniería para Internet, organismo internacional ad hoc que desarrolla normas técnicas para Internet. Un proceso de revisión como éste siempre es lento.
"Garantiza que sus sistemas están hasta tres años desactualizados. ¿Qué es preferible? ¿Escribir un informe con la última versión de Microsoft Word en la computadora insegura o en un programa antediluviano con la máquina segura?" Schiller estima que la mejor utilidad de los sistemas no confidenciales puede explicar la causa por la cual, el año último, se le encontraron al ex jefe de la CIA John Deutch archivos ultrasecretos en su computadora privada. "La gente carga información confidencial en su computadora blanca y después no la borra -afirma Schiller-. Lo hace unas cuantas veces y después le pierde la pista." Finalmente, la máquina blanca pasa a ser gris.
Las instalaciones militares procuran contener los datos confidenciales mediante la técnica del air-gapping. Como saben que no pueden controlar el flujo del material dentro de una red, buscan resguardar toda la red, creando un cerco de aire entre la computadora y toda la conexión con el mundo exterior. Esto resulta más sencillo decirlo que hacerlo; las computadoras pueden transmitir información de múltiples maneras. Para crear estos espacios de aire en sus computadoras, la National Security Agency (Secretaría de Seguridad Nacional de los Estados Unidos) no sólo controla los módem, los diskettes, los Zip drives, los discos ópticos, los CD-ROM y las tarjetas de red, sino que también instala cajas negras, dispositivos que previenen la fuga de datos a través del cable de conexión eléctrica. Según Simson Garfinkel, coautor, junto con Spafford, de Practical Unix and Internet Security, esto no es suficiente.
"Es muy difícil estar seguro de que los datos se borran de un disco rígido -dice-. Se podría pensar que con limpiar el disco es suficiente, pero no es así." Según Garfinkel, los militares solían proteger los datos triturando los discos viejos. Eso hoy ya no funciona. Los pedazos diminutos de discos rígidos pueden contener cantidades muy importantes de información. Un trozo de 4 milímetros cuadrados de un disco de 6 Gigabytes puede contener hasta 750.000 bytes, suficiente como para guardar un libro de 300 páginas. "Un espía podría quitar un disco rígido, molerlo y contrabandear los datos en pequeños trozos como si fueran pelusas en el bolsillo", dice.
Los Alamos separó todas las máquinas con acceso a Internet, según John Morrison, subdirector del departamento de informática y comunicaciones del laboratorio. A partir de la controversia, cuando los investigadores tienen acceso a ambas redes, el laboratorio elimina sus discos flexibles y los bloquea para que no puedan copiar archivos entre sí. Se le pide a los investigadores que participan en proyectos secretos que se comuniquen electrónicamente sólo a través de líneas encriptadas, y se le dice a la gente no sólo que apague los teléfonos celulares, sino que les quiten la batería. Suficiente como para que los usuarios se enloquezcan. "En teoría, cortar el cable es una buena solución -opina Dan Wallach, investigador sobre seguridad de la Universidad de Rice-. Nadie de afuera puede entrar ni robar los archivos. Salvo que de pronto no se puede hacer todo lo que se hacía antes. Y luego la gente comienza a sentir que el sistema de seguridad es una incomodidad, un trastorno, entonces toman medidas para subvertirlo." Los laboratorios se prestan para este tipo de sabotaje, porque están llenos de expertos en informática. Finalmente, se hacen acuerdos y se vuelve al problema original. "Supongamos que la gente de Los Alamos está colaborando con científicos en Gran Bretaña", dice John R. David, asesor en seguridad de renombre internacional, jefe de editorial de la publicación Computers and Security.
"Tienen que hablar con alguien en el Reino Unido a través de la computadora, entonces el laboratorio prepara esta línea encriptada, que promete ser segura. Pero, ¿es segura? No, no lo es. La información en la línea es segura porque está encriptada, pero todo lo demás -las máquinas del otro lado de la línea, los puntos de conexión- puede ser atacado, y de hecho así ocurre." Casualmente, a propósito del comentario de David, hace unos meses, me contacté con un oficial de inteligencia del ejército. De más está decir que estaba al tanto de todo lo relacionado con seguridad en general, y con seguridad informática en particular. Sus oficinas también tienen dos redes, una secreta y otra muy secreta, con precauciones sobre seguridad muy similares a las instaladas en Los Alamos.
En marzo, el virus Melissa invadió a más de 100.000 computadoras en todo el mundo. Tomaba información de las máquinas y enviaba por e-mail copias de sí mismo a los 50 primeros nombres que figuraban en la libreta de direcciones del usuario (si usaban un programa de Microsoft en particular) y así sucesivamente, hasta que cientos de redes quedaban anegadas por la avalancha de mensajes del Melissa.
El hombre de inteligencia del ejército con que me contacté sabía todo sobre el Melissa. En su red muy segura, había recibido alrededor de 80 copias del virus. Desde luego, los problemas de seguridad de una red no sólo se deben a sus usuarios. Está toda la gente de afuera que intenta entrar en el sistema.
Una aclaración sobre la terminología que se emplea en estos casos: los conocedores de computación utilizan el término crackers para referirse a los vándalos que irrumpen en los sistemas de computación en forma ilícita; hackers, en su léxico, se reserva para los programadores expertos y administradores de redes. Los que inhabilitaron los websites del FBI, de la Secretaría de Energía, del Senado y de la Casa Blanca en mayo último eran crackers. Estos incidentes perturbaron a los investigadores en seguridad, pero no porque las irrupciones en los sistemas fuese algo inusual. Los crackers persiguieron a los militares norteamericanos más de 250.000 veces en 1996, el año más reciente en que se dieron a conocer estimaciones oficiales, y miles -quizá decenas de miles- pudieron en realidad ingresar.
Lo que inquieta a los investigadores en seguridad es hasta dónde pueden llegar estos individuos, teniendo casi la plena seguridad de que trabajan sin saber lo que hacen. La mayoría de los crackers son lo que los verdaderos hackers llaman en forma despectiva script kiddies.
Del mismo modo en que la gran mayoría de los usuarios de Netscape o Explorer no tienen idea de cómo el software coloca imágenes de la Web en sus pantallas, la mayoría de los crackers prueban a ciegas. Desde el punto de vista de un administrador de redes, el resultado es como ser asediados por un millón de monos que dispara con hondas al azar; algunos de ellos, debido a su gran número, van a darle al blanco.
Aun cuando el número de script kiddies aumenta, el malware -el término que emplean en seguridad para referirse al software malicioso- que usan se está haciendo más sofisticado, peligroso y se disemina rápidamente.

Bruce Schneier, presidente de Counterpane, compañía destinada a la seguridad informática en Minnesotta, llama a 1999 "un año crucial para el software malicioso", en el que los problemas son realmente serios. La línea fue cruzada primero por Melissa, que causó estragos que superaron a los provocados por otros virus casi tan desagradables como el conocido CIH o Chernobyl, llamado así porque aparece el 26 de abril, aniversario del desastre de la central atómica soviética. El CIH infectó un total de 600.000 computadoras en Corea del Sur solamente; se estima que el daño ronda los diez millones de dólares. Luego, en junio, llegó el gusano Explore. Desde el punto de vista técnico es un gusano, un programa que anda por las redes, y que automáticamente hace copias de sí y las distribuye. (Los virus, por el contrario, necesitan de la ayuda humana para propagarse.) El gusano Explore apareció en el e-mail de una víctima disfrazado como una nota de un corresponsal. Había un archivo adosado a la nota que decía: zipped-files.exe (archivo comprimido con extensión ejecutable). Cuando los destinatarios abren el archivo, ven un mensaje de error y suponen que no es nada.
Por cierto, para ese entonces el gusano ya borró documentos, planillas de cálculo y presentaciones. Además, el gusano infecta otras máquinas en la Red, incluso a usuarios que no han usado recientemente su e-mail.
Para alivio de los expertos en seguridad, nadie hasta el momento logró combinar la increíble velocidad con la que se propaga el Melissa (que envía 50 copias a la vez) y los efectos tóxicos del gusano Explore (que destruye archivos). Pero quizá no falte mucho para que alguien lo haga, y Schneier estima que los resultados pueden ser catastróficos.
"Con los mensajes que envían los crackers en la Web -escribió Schneier-, los nuevos programas de malware no se propagan en semanas ni en meses, sino en segundos." Si un cracker descubre la nueva forma de atacar en la mañana y esparcir el ataque por todo el mundo en la tarde, los usuarios no podrán estar protegidos de ninguna manera, ni siquiera actualizando sus antivirus y elementos de seguridad (firewalls, básicamente) todas las semanas. (Y, en realidad, ¿cuántos usuarios lo hacen?) Se necesitará un nuevo enfoque, sostiene Schneier. La sociedad tendrá que insistir en que la seguridad esté incorporada al software desde el comienzo. "Desde el punto de vista de la seguridad, el software que se usa todos los días no es funcional -comenta Wallach, de la Universidad de Rice-. Dicen que si los autos fuesen como las computadoras, andarían a 480 km/h, harían 160 km con apenas 4 litros de nafta y costarían sólo 50 dólares. Con la salvedad de que dos veces al mes alguien a miles de kilómetros de distancia podría hacer estallar el auto y matar a todos los de alrededor.
"Convencidos de que no hay posibilidades de tener mayor seguridad, los vendedores de software ignoran el tema", agrega.

Finalmente, opina Spafford, todo no es desalentador. Debe de haber una solución en el horizonte: la crisis informática del año 2000. Como los abogados de piedra involucrados en el juicio del tabaco, sus pares dedicados al problema del año 2000 empezarán a buscar nuevos blancos. Descubrirán que muchos de los bienes más preciados de la sociedad se han confiado al software inseguro y mal diseñado. "Les aseguro -agrega- que no podrán creer en su buena suerte."





ANIMALES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Hace poco más de cinco décadas que los naturalistas comenzaron a emplear el concepto de "la extinción" y éste empezó a hacerse cada vez más popular para designar un fenómeno que la actividad humana estaba provocando en todo el planeta: la desaparición de especies de la flora y la fauna silvestres.
La expansión constante del humano sobre la naturalez, origina la destruccion de la cadena alimenticia animal, desequilibrando el status quo de las especies, inclusive al humano, quien subsiste gracias a la madre naturaleza, al igual que todas las especies, con diferencia de que la nuestra, es la unica que daña al ambiente. La extincion de los animales y el peligro de extincion
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