Te presento a un amigo
SU NOMBRE ES JESUS
“Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos” (Juan 15:13).
Hoy quiero presentarte al amigo más fiel que he tenido en toda mi vida.
El me conoce desde antes que mi madre pensara en concebirme en su vientre. El ya sabía incluso el nombre que mis padres me pondrían. Cuando ese pensamiento de una nueva vida tomó forma dentro de mi madre, El, mi amigo, estaba conmigo. El estaba atento en cada parte de mi desarrollo desde que di señales de vida. El dio forma a mi cuerpo, dio movimiento a mis huesos y los latidos a mi corazón. “Tú creaste mis entrañas, me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque soy una creación admirable! Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo mas recóndito era yo formado en lo mas profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación” (Salmo 139:13-16).
Un día abrí mis ojos por primera vez y solo vi unas sombras que se movían de un lado a otro y poco a poco fui distinguiendo todo lo que me rodeaba. Escuchaba voces, canciones de cuna, sentía unos brazos fuertes que me abrazaban y a mi lado sentía siempre la presencia de mi amigo. El tiempo transcurría, pasaban los años y yo crecía y en cada momento de mi vida El se manifestaba. Cuando jugaba y caía mi amigo me levantaba, usando las manos de papá, que me consolaba y curaba mis heridas, usando las suaves manos de mamá que con delicadeza me curaba. Cuando tenía triunfos El me hablaba usando la voz de quien me felicitaba y cuando cometía un error me corregía con amor.
Cuando la enfermedad tocó a mi puerta y me llevó varias veces a la cama de un hospital, El seguía conmigo y utilizó a las enfermeras y a los doctores para que me atendieran y me suministraran las medicinas que El mismo había creado, las cuales le ha permitido al hombre descubrir.
Nunca he estado sola, porque El nunca me ha dejado. Estuvo el día de mis bodas y también cuando recibí en brazos a mis dos preciosos hijos; porque El estaba allí atendiendo mi parto y recibiendo a esas dos hermosas criaturas a las que El mismo les dio la vida.
El es ahora amigo de mis hijos. Acompaña a mi hija Valeria cuando tiene que ir al doctor y sana sus tobillos y rodillas golpeadas por jugar futbol. También ha estado con mi hijo Matthew cuando le han dado esos resfriados tan fuertes que han terminado en principios de asma y también ha creado una fabulosa medicina para ser tratado. Este amigo esta con ellos en todo momento. Seca las lagrimas de Matthew cuando tiene que recibir una vacuna porque siente dolor y también consuela a Valeria cuando se le niega un permiso y no puede salir con sus amigos un fin de semana.
El también es amigo de mi esposo Juan Gabriel. Le regala paciencia cuando tiene que tratar con algunos de sus clientes, de esos que a veces podrían producir un ataque al corazón a causa de sus necedades, los mismos que te pueden decir te quiero con palabras no aptas para los hijos de Dios.
Este amigo nuestro es el primero en sentarse a la mesa a la hora de comer y es el último en retirarse. El es lo primero que sentimos al despertar y lo último que sentimos cuando vamos a dormir y aun queda siempre despierto velando nuestro sueño. El es el primero que sube al auto, el que acompaña a mis hijos a la escuela, y a Juan y a mí a nuestro trabajo. El anima siempre a Valeria para que no se desanime cuando su equipo va perdiendo y le enseña a que siempre hay que luchar hasta el final. El es quien le da fuerzas a Matthew cuando en sus clases de natación tiene que cruzar al otro lado de la piscina y empuja su cuerpo para que pueda llegar a la orilla.
Cuando alguien me ofende y vengo ante El con mis quejas y disgusto buscando una respuesta y una justificación, El con su mirada tierna y sus palabras dulces me dice: “No vale la pena tu enojo lo mejor es tener calma, yo nunca me enoje cuando fueron injustos conmigo, siempre les ofrecí mi amor y eso es lo mejor”.
Que sabio es mi amigo y que bendición ha sido tenerlo conmigo. Me encanta porque no me juzga, no me condena y nunca me habla mal de nadie y se que es fiel hasta con sus pensamientos. Siempre me aconseja pero también me confronta cuando algo no le parece correcto o no le agrada. ¿Sabes algo que me dice siempre y que me hace muy feliz? El me dice que está muy orgulloso de mí. Un día le pregunté ¿dónde vives, invítame a tu casa, y saben que me contestó? Que su casa era mi corazón. Le he preguntado cuántos amigos tiene y me ha dicho que millones, pero que aun faltan unos cuantos por conocerle y además me ha dicho que también tiene enemigos pero no por parte de El; porque El ama a todos y que lo que pasa es que hay personas que lo odian; pero El los sigue amando y aquellos que no lo quieren no se han dado cuenta de que quienes dicen ser sus amigos y aliados no son mas que una sarta de mentirosos y todo lo que hacen es maldad.
Cada día que pasa aprendo a conocerlo más y también he aprendido a amarlo más. El me ha prometido que nunca se irá de mi lado mientras yo le permita estar, y yo le creo, pero le creo por un acto de fe. ¿Saben una cosa? Yo no he podido ver a mi amigo porque El es invisible pero me prometió que un día lo voy a poder ver. El es tan fiel y justo que una vez que yo merecía ser castigada por mi maldad recibiendo latigazos, El puso su espalda por mí y por si fuera poco cuando yo merecía morir en una cruz, El fue clavado en ella por mí. Yo a eso le llamo amor sin límites. ¿Cómo le llamas tú?
Creo que nunca podré encontrar uno igual. ¿Sabes qué es lo más hermoso? Que se de verdad, que un día despertaré y lo veré cara a cara; podré acariciar su rostro, tocar sus manos, podré recostar mi cabeza sobre su pecho y sentir los latidos de su corazón uniéndose a los míos y ser uno mismo; podré arrojarme en sus brazos y El besará mi mejilla y me mirará fijamente y me dirá: Lo lograste! Ese día, yo reiré, gritaré, y correré saltando de alegría; porque mi amigo fiel me ayudó en cada momento de mi vida y por El pude llegar a la meta.
¿Quisieras conocer de quién te he hablado hoy? Te presento mi amigo, se llama JESUS y El quiere ser tu amigo también. Dios te bendiga..
Hoy quiero presentarte al amigo más fiel que he tenido en toda mi vida.
El me conoce desde antes que mi madre pensara en concebirme en su vientre. El ya sabía incluso el nombre que mis padres me pondrían. Cuando ese pensamiento de una nueva vida tomó forma dentro de mi madre, El, mi amigo, estaba conmigo. El estaba atento en cada parte de mi desarrollo desde que di señales de vida. El dio forma a mi cuerpo, dio movimiento a mis huesos y los latidos a mi corazón. “Tú creaste mis entrañas, me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque soy una creación admirable! Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo mas recóndito era yo formado en lo mas profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación” (Salmo 139:13-16).
Un día abrí mis ojos por primera vez y solo vi unas sombras que se movían de un lado a otro y poco a poco fui distinguiendo todo lo que me rodeaba. Escuchaba voces, canciones de cuna, sentía unos brazos fuertes que me abrazaban y a mi lado sentía siempre la presencia de mi amigo. El tiempo transcurría, pasaban los años y yo crecía y en cada momento de mi vida El se manifestaba. Cuando jugaba y caía mi amigo me levantaba, usando las manos de papá, que me consolaba y curaba mis heridas, usando las suaves manos de mamá que con delicadeza me curaba. Cuando tenía triunfos El me hablaba usando la voz de quien me felicitaba y cuando cometía un error me corregía con amor.
Cuando la enfermedad tocó a mi puerta y me llevó varias veces a la cama de un hospital, El seguía conmigo y utilizó a las enfermeras y a los doctores para que me atendieran y me suministraran las medicinas que El mismo había creado, las cuales le ha permitido al hombre descubrir.
Nunca he estado sola, porque El nunca me ha dejado. Estuvo el día de mis bodas y también cuando recibí en brazos a mis dos preciosos hijos; porque El estaba allí atendiendo mi parto y recibiendo a esas dos hermosas criaturas a las que El mismo les dio la vida.
El es ahora amigo de mis hijos. Acompaña a mi hija Valeria cuando tiene que ir al doctor y sana sus tobillos y rodillas golpeadas por jugar futbol. También ha estado con mi hijo Matthew cuando le han dado esos resfriados tan fuertes que han terminado en principios de asma y también ha creado una fabulosa medicina para ser tratado. Este amigo esta con ellos en todo momento. Seca las lagrimas de Matthew cuando tiene que recibir una vacuna porque siente dolor y también consuela a Valeria cuando se le niega un permiso y no puede salir con sus amigos un fin de semana.
El también es amigo de mi esposo Juan Gabriel. Le regala paciencia cuando tiene que tratar con algunos de sus clientes, de esos que a veces podrían producir un ataque al corazón a causa de sus necedades, los mismos que te pueden decir te quiero con palabras no aptas para los hijos de Dios.
Este amigo nuestro es el primero en sentarse a la mesa a la hora de comer y es el último en retirarse. El es lo primero que sentimos al despertar y lo último que sentimos cuando vamos a dormir y aun queda siempre despierto velando nuestro sueño. El es el primero que sube al auto, el que acompaña a mis hijos a la escuela, y a Juan y a mí a nuestro trabajo. El anima siempre a Valeria para que no se desanime cuando su equipo va perdiendo y le enseña a que siempre hay que luchar hasta el final. El es quien le da fuerzas a Matthew cuando en sus clases de natación tiene que cruzar al otro lado de la piscina y empuja su cuerpo para que pueda llegar a la orilla.
Cuando alguien me ofende y vengo ante El con mis quejas y disgusto buscando una respuesta y una justificación, El con su mirada tierna y sus palabras dulces me dice: “No vale la pena tu enojo lo mejor es tener calma, yo nunca me enoje cuando fueron injustos conmigo, siempre les ofrecí mi amor y eso es lo mejor”.
Que sabio es mi amigo y que bendición ha sido tenerlo conmigo. Me encanta porque no me juzga, no me condena y nunca me habla mal de nadie y se que es fiel hasta con sus pensamientos. Siempre me aconseja pero también me confronta cuando algo no le parece correcto o no le agrada. ¿Sabes algo que me dice siempre y que me hace muy feliz? El me dice que está muy orgulloso de mí. Un día le pregunté ¿dónde vives, invítame a tu casa, y saben que me contestó? Que su casa era mi corazón. Le he preguntado cuántos amigos tiene y me ha dicho que millones, pero que aun faltan unos cuantos por conocerle y además me ha dicho que también tiene enemigos pero no por parte de El; porque El ama a todos y que lo que pasa es que hay personas que lo odian; pero El los sigue amando y aquellos que no lo quieren no se han dado cuenta de que quienes dicen ser sus amigos y aliados no son mas que una sarta de mentirosos y todo lo que hacen es maldad.
Cada día que pasa aprendo a conocerlo más y también he aprendido a amarlo más. El me ha prometido que nunca se irá de mi lado mientras yo le permita estar, y yo le creo, pero le creo por un acto de fe. ¿Saben una cosa? Yo no he podido ver a mi amigo porque El es invisible pero me prometió que un día lo voy a poder ver. El es tan fiel y justo que una vez que yo merecía ser castigada por mi maldad recibiendo latigazos, El puso su espalda por mí y por si fuera poco cuando yo merecía morir en una cruz, El fue clavado en ella por mí. Yo a eso le llamo amor sin límites. ¿Cómo le llamas tú?
Creo que nunca podré encontrar uno igual. ¿Sabes qué es lo más hermoso? Que se de verdad, que un día despertaré y lo veré cara a cara; podré acariciar su rostro, tocar sus manos, podré recostar mi cabeza sobre su pecho y sentir los latidos de su corazón uniéndose a los míos y ser uno mismo; podré arrojarme en sus brazos y El besará mi mejilla y me mirará fijamente y me dirá: Lo lograste! Ese día, yo reiré, gritaré, y correré saltando de alegría; porque mi amigo fiel me ayudó en cada momento de mi vida y por El pude llegar a la meta.
¿Quisieras conocer de quién te he hablado hoy? Te presento mi amigo, se llama JESUS y El quiere ser tu amigo también. Dios te bendiga..
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