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[Info] El caos es orden sin descifrar | Enemy (2013)









El post propone un análisis de la película Enemy (2013) dirigida por el canadiense Denis Villeneuve y protagonizada por Jake Gyllenhaal y Mélanie Laurent. Film que por otra parte surge de la adaptación libre de la novela “El hombre duplicado” escrita premio nobel de literatura José Saramago. En una aproximación inicial a dicho análisis, se comenzará desarrollando la historia de Enemy para finalmente dejar paso a una interpretación personal cada uno de sus pasajes, analizando el vínculo del personaje de Gyllenhaal con su aparente “alter ego” y el rol que se le atribuye a los arácnidos a lo largo de la película.

Si no vieron el film y desean hacerlo me pongo a su disposición para indicarles una fuente de descarga donde puedan encontrarla. Se ruega no solicitar este tipo de información a través de los comentarios de este post ni en el respectivo “shout” indicativo del mismo. Resta aclarar que a partir del título “La historia de Enemy” el contenido del post abunda en spoilers por lo que dejo establecida la advertencia a todos aquellos a los que este párrafo está dedicado.

Sin más, espero que encuentren este análisis interesante, honesto y lo suficientemente didáctico (desde su redacción y diseño) como para permitir y favorecer una ágil lectura. Desde ya gracias a quienes siempre se toman un minuto para leer lo que a otro tal vez le llevó horas escribir.





Creo que era febrero o marzo del corriente año que, como muchos de ustedes, me encontraba buscando entre blogs, críticas y reseñas algo interesante para ver. Claro que esa búsqueda (y su resultado) debían coincidir con mi estado de ánimo de ese momento y terminantemente no estaba dispuesto a clavarme un film clásico de dos o tres horas ni tampoco algo que me haga prestar más atención a la comida que acompaña la película que a esta en sí. Deambulando entre páginas de descarga, filmaffinity y otros sitios de asegurada referencia veo por ahí un poster con el rostro de un actor que lejos estaba de integrar mi lista de favoritos: Jake Gyllenhaal. No fue la tupida barba que lucía ni el gesto adusto en su rostro lo que llamó mi atención, sino que su cabeza poco a poco se iba desdibujando dando lugar a una deprimente ciudad con una enorme y terrorífica araña acechando sobres sus edificios. ¿WTF? ¿A qué viene esa rara escena? Continuando el recorrido por el poster vi que “Enemy” era el título y Denis Villeneuve su director.



“¿A este flaco de donde lo tengo?” me pregunté, al mismo tiempo que reafirmaba mi poca memoria para los nombres importantes. Tras una acelerada búsqueda me sentí gratamente reconfortado al recordar cómo este caballero canadiense ya me había sorprendido con las excelentes Incendies (2010), Polytechnique (2009) y, aunque un poco más abajo en el podio, Prisioneros (2013). Supe entonces que había encontrado mi película. Terminada su descarga y luego de ajustar ligeramente los flamantes subtítulos que salían para esa versión, me dispuse a verla.

Me topé con un film lento, pensado, asfixiante y bien articulado donde se relataba cómo un invitado inesperado se disponía a atormentar todos los aspectos de la rutinaria vida de un no muy optimista profesor universitario de historia (Gyllenhaal). O tal vez fue al revés y fue este profesor universitario quien comenzó a husmear en la vida de otro personaje, en ese momento no me había quedado demasiado claro. Al margen de la cronología del guión y los hechos desarrollados (que para evitar posibles spoilers no voy a extenderme en este apartado), lo que llamó profundamente mi atención fue la presencia de un halo de continuos simbolismos y un mensaje que parecía estar circulando por una frecuencia distinta a los canales que manejan la generalidad de las películas.

Complementariamente a esto, fue la ausencia total escenas intrascendentes y la inteligencia con la que el director las articuló una detrás de la otra lo que profundizó mi gran interés antes, durante y luego de ver el film. Intentando ampliar un poco este concepto, lo que quiero decir finalmente es lo siguiente: cada plano, cada secuencia y cada diálogo parecían ser solo el disfraz de una idea nuclear, de un concepto mucho más profundo sobre algo. ¿Y qué es ese “algo”? Les mentiría si digo que pude identificarlo apenas tras un primer visionado del film, sin embargo, mi primera impresión se había acercado bastante.

Y es que una vez que uno conoce esa idea central, ese concepto nuclear a partir del cual la historia de Enemy toma vida y se desarrolla, el resto del film comienza a hablarnos en otro idioma. Poco a poco uno emprendería los caminos delimitados por el director y comprendiendo su intención y destino. Camino que por otra parte no sería fácil identificar ya que abundaría en ligeras trampas dispuestas de modo voluntario para evitar ese exceso de superficialidad y evidencia tan común en el cine contemporáneo que parece restar importancia a la figura del espectador. Lamentablemente nos hemos acostumbrado a que todas las respuestas sean servidas en bandejas, pero en este caso, dentro de esa bandeja sólo encontraríamos una espeluznante tarántula.



Unos meses más tarde me encuentro escribiendo este post sobre Enemy. ¿Por qué? ¿Qué fue lo que llamó tanto mi atención que decidí dedicarle un post? ¿Qué tiene de especial Enemy que no tengan otros films similares? Quizá nada, quizá todo… cada uno carga con su propia subjetividad, pero en términos estrictamente personales creo que es una de las mejores películas que dio el cine internacional en 2013. Algunos podrán decir que es un subgénero (luego explicaré de qué subgénero hablo) ampliamente abordado en películas de Lynch o Cronenberg por ejemplo. Otros dirán que la propuesta no es lo suficientemente “compleja” como para justificar un post entero o que los “fanboys” han creado su propia telaraña con el film fuera de la intención del director. En fin, personalmente no me gusta crear realidades por fuera de las interpretaciones objetivas, por lo que todo lo dicho a lo largo de este post se encuentra analizado y fundado sobre los elementos que provee el film y material complementario (notas al director, extras, etc.) que pude revisar.

Consecuentemente y ante la enorme cantidad de interpretaciones claramente erradas que pude leer por ahí, casi que me obliga a presentar mi postura para (ojalá) aunar criterios y sacar algo en limpio de todo esto. Sin más, los dejo con un desarrollo cronológico de los hechos que se suscitan en Enemy (2013) para refrescar un poco la memoria en forma previa a mi interpretación personal del film. Si no viste Enemy, te aconsejo no seguir leyendo. Spoilers a continuación.





Recurriendo al mismo método utilizado en el post de True Detective, me propongo recopilar la historia de Enemy en 15 pasos con una ilustración que permita refrescar la memoria a quien hace tiempo que vio o bien orientar a quienes todavía no terminaron el film. Claramente esta sección abunda en spoilers de modo que quedan advertidos para continuar o no leyendo. Esta es entonces la historia de Enemy en 15 pasos:






Bien, comencemos ahora a desentramar un poco el conjunto de imágenes y secuencias de Enemy para comprender el significado del film, o al menos, el que yo le atribuyo. Previo a esto, conviene hacer algunas salvedades:

♦ El conjunto de explicaciones e interpretaciones que a continuación me propongo desarrollar son el resultado de una búsqueda honesta y a conciencia de numerosos contenidos vinculados a Enemy.
♦ Mis fuentes para hacerlo son, en primer lugar el film, en segundo lugar las numerosas entrevistas que brindó el director haciendo referencia al mismo, en tercer lugar la novela original que dio vida a esta adaptación libre (Hablo de “El hombre duplicado” de José Saramago) y, finalmente, opiniones, críticas y reseñas de foristas, youtubers y críticos aficionados a los que suelo consultar.
♦ Adviértase que no existe tal cosa como una interpretación correcta o incorrecta porque partimos de la base que el film, en su desarrollo, puede incluso contener incoherencias y/ contradicciones voluntarias o involuntarias. Con esto quiero decir: en este tipo de películas es probable que haya un momento en que la lógica del relato salte por los aires rompiendo con cualquier sujeción a una explicación racional. Después de todo, esto es cine. De modo que teniendo esto presente, mi intención es alcanzar la interpretación que más se ajuste a la intención del director y a las escenas que componen al film.
♦ Finalmente, aunque no menos importante, conviene dejar en claro mi propia falibilidad, por lo que si alguno ha encontrado una interpretación más ajustada, completa o coherente y desea sumar elementos que no han sido considerados está más que invitado a hacerlo.

A un lado las aclaraciones, les propongo usar la siguiente guía de preguntas que nos permitirán conocer más sobre Enemy y lograr un mejor y más completo entendimiento de lo que será mi interpretación personal hacia el final del post. Sin más, las preguntas:




Las teorías más alocadas han llegado por contestar mal esta pregunta. Desde hipótesis sobre una posible clonación hasta la idea de que una suerte de arañas alienígenas jugaban con la psique humana tuvieron cabida al no darse cuenta de lo elemental: no, Adam y Anthony no son personas distintas, no son clones ni gemelos. Adam y Anthony son dos versiones, dos personalidades o identidades de un mismo ser.


Ahora bien, el siguiente interrogante que podría surgir radica en saber quién de ellos es el “original” y cual es una “creación” del otro. En términos estrictamente psicológicos no podríamos decir que ni Anthony ni Adam sean falsos siendo que los dos son personalidades de un sujeto único (llamémosle por el momento Jake). Sin embargo, bien podría interpretarse que la personalidad más asentada, duradera o “primaria” en la vida de este tal Jake es la de Adam. Intentando ser aún más claro: si alguien te pregunta cuál de las dos personalidades del personaje de Fight Club es la real (si la de Tyler Durden o la del Narrador), bien podrías decir que ambas son reales en tanto ambas interactúan con el mundo externo. Sin embargo, Tyler Durden parece ser una consecuencia de las frustraciones y ansiedades propias del Narrador, por lo que es éste último (El Narrador) quien representa su identidad “primaria” (por llamarlo de alguna manera).

En resumen: Adam y Anthony son dos versiones de una misma persona. El sujeto o la personalidad primara es Adam, un profesor universitario de Historia que está en pareja y comprometido con Helen, quien al parecer espera un hijo suyo. Adam cuenta también con una madre muy presente (por no decir controladora y posesiva) que lo llama y se preocupa constantemente por él. Poco sabemos del resto de la familia de Adam, sabemos que es hijo único pero no conocemos a su padre, no sabemos si vive, lo abandono, absolutamente nada. Continuemos entonces contestando preguntas partiendo de la base que es Adam el “original”.




Creo que a lo largo de Enemy esto se hace bastante evidente y no requiere una atención especial para notarlo. Sin embargo, podemos enumerar una serie de pistas o situaciones que así lo demuestran: 1) Son exactamente iguales, tanto en rasgos, voz e incluso en la cicatriz que lucen en sus cuerpos, cosa que ni un clon ni un hermano gemelo podría tener igual. 2) La madre le dice a Adam que tiene que dejar su carrera de actor de tercera línea (cuando es Anthony supuestamente el que se dedica a la actuación) 3) Helen, a quien nosotros vemos en el film que convive más con la personalidad de Anthony (actor) que con la de Adam (profesor de historia), llegando al final de la película le pregunta: “¿Cómo estuvo tu día en la escuela?”. 4) La madre le ofrece a Adam arándanos (el film nos muestra que Anthony es fanático de los arándanos y no Adam) pero éste los rechaza. Pronto su madre insiste: “A ti siempre te gustaron”.


5) La fotografía cortada a la mitad que tiene Adam en una de las cajas del departamento donde lleva a su novia (Melanie) es la misma fotografía (completa) que luego encontraría en la casa de Helen y Anthony. 6) Los anteojos que Adam compra para ir a la agencia que representa a Anthony (aquellos anteojos de sol con un símbolo dorado al costado), son los mismos que aparecen a un lado del sofá en la escena donde Anthony se muestra pensativo junto a Helen. 7) Se hace evidente también con la reacción de Helen luego de visitarlo en la escuela donde trabaja y que él (Adam) no la reconozca. Ella se da cuenta del estado mental de su marido, de otra forma no reaccionaría tan angustiada.


Si bien existen numerosas evidencias (tanto en el film como en el libro de Saramago) de que son la misma persona, creo que con las enunciadas hasta ahora son más que suficientes. Continuemos entonces sabiendo que Adam y Anthony son una misma persona y que Adam constituye su personalidad primaria.




No completamente. La locura tiene variedad de niveles y múltiples nombres como para generalizar cualquier patología como “locura”. Lo más correcto en el caso de Adam sería hablar de un Trastorno de Identidad Disociativo (de ahora en adelante TID). Este trastorno, siendo irresponsablemente sucinto en mi explicación, implica la existencia y convivencia de dos o más identidades dentro de un mismo sujeto. Cada identidad toma control de distintos aspectos de la vida del individuo al punto que, en casos graves, pueden llegar a generarse dos vidas completamente independientes.

Esto no quiere decir que cada una de esas personalidades no pueda ser coherente y relacionarse con el resto de las personas. Por el contrario, cada personalidad sería perfectamente funcional si no estuvieran ambas en un mismo sujeto. Nuevamente, trazando un vínculo con el film Fight Club, esto es lo que sufriría el Narrador. Demás está decir que la persona que padece la patología no advierte esta situación.


Es importante remarcar también que al Trastorno de Identidad Disociativo es asociado comúnmente con un grado de pérdida de memoria más allá del normal. Esto es tan necesario como obvio si pretendemos que una persona viva una experiencia con su personalidad “x” y luego pueda olvidarse completamente de ella para continuar con el “relato” que implica su personalidad “y”. Repito, esto es importante tenerlo esto muy presente para las próximas preguntas / respuestas.

De modo que el aburrido y rutinario profesor universitario de Historia de nombre Adam aparentemente ha creado una nueva versión de sí mismo representada por Anthony, un aspirante a actor, estéticamente más cuidado, mejor vestido, deportivo, seguro de sí mismo, de aspecto más juvenil, que maneja una moto y que al parecer lleva una vida de ocio y diversión. Pero: ¿Por qué lo hizo? Esto nos lleva a la próxima pregunta.




Si bien el TID comienza generalmente desde una edad temprana y se puede vincular tanto con factores ambientales (relaciones familiares, presencia de violencia, abusos infantiles, etc.) como biológicos, este trastorno siempre actúa como una suerte de “mecanismo de defensa” que le permite al sujeto superar (evitando, obviamente) una situación compleja para él. De este modo, la persona desarrolla una habilidad para separar y administrar sus propios recuerdos, percepciones y/o identidades.


En pocas palabras, y con mi psicología de bolsillo: como consecuencia de una situación traumática y/o sumamente estresante, la persona crea otra identidad en donde aquella situación traumática y/o estresante jamás existió, no sucede o no sucederá. Pero en la realidad esta situación existió, sucede y es probable que continúe sucediendo. Es entonces donde el sujeto emplea una suerte de “memoria selectiva” para eliminar los recuerdos que constituyen su realidad creando así otra/s mucho más reconfortante/s.


Llevando este pseudo-diagnóstico al personaje de Adam, podemos asumir entonces que este desdoble de personalidad se dio recientemente y como consecuencia de una situación sumamente estresante. ¿Y cuál es esa situación estresante? Evidentemente y a modo de interpretar el film, lo que dispara este desdoble de personalidad en Adam es el trágico accidente de Melanie (sentimiento de culpa) y el terror al compromiso y futura paternidad representada en la figura de su mujer embarazada (Helen).




La respuesta a esto puede que sea la tesis fundamental del film. Paso a explicar: el hecho de que Helen haya quedado embarazada parece tener un impacto profundo en la psique de Adam. Para entenderlo, concentremos por un instante la mirada en el detalle de su vida: es un hombre de unos 35 a 40 años que probablemente esté atravesando la crisis de la mediana edad. Tiene un trabajo rutinario, monótono, poco fluctuante (es profesor de historia después de todo, su misión es enseñar el pasado). Su vida parece ser chata, estanca, previsible y desmotivada. Tiene una madre omnipresente que a los 35 años lo sigue aconsejando y controlando como si fuera un adolescente. Sumado a esto, ahora se encuentra comprometido con una mujer embarazada con la cual asume deberá pasar el resto de sus días. Claramente no se siente en condiciones de asumir la responsabilidad de una futura paternidad, ni desea sujetar su vida al modelo familiar tradicional. Si bien algunos podrían tomar todo esto con alegría y entusiasmo (lo que obviamente no serviría de guión para ninguna película), Adam se siente completamente superado y estalla ante el miedo al compromiso y la sumisión que supone la vida marital y su futuro rol de padre. Teme quedar atrapado.


Resultado de ese estallido que (aún sin darse cuenta de su patología) comience una serie de aventuras amorosas con otras mujeres, entre ellas, con el personaje interpretado por Melanie Laurent. Las infidelidades de Adam se hacen evidentes en el film cuando Helen, tras la discusión por quién había realizado la llamada, le pregunta: “Estás mintiéndome”… “¿Estás viéndola de nuevo?” refiriéndose probablemente a una de sus amantes o a la propia Melanie. La necesidad clara de huida de sí mismo y de esa situación sumado a la enrome culpa que le genera estar engañando a su mujer embarazada es lo que provoca en Adam la patología en cuestión. Tal afección (como el mecanismo de defensa que representa) le permite llevar dos vidas completamente separadas, suprimiendo y seleccionando los recuerdos que le permitan esquivar la culpa de su infidelidad.

A modo de justificar esta hipótesis, los invito a leer un extracto de la entrevista que le hicieron a su directo sobre el film: "Nada más acabar la última página del libro de Saramago, pensé: Genial!, esta será mi próxima película. Así nada más. Sentí que Saramago contaba algo profundo sobre la identidad masculina y sobre la intimidad masculina. La lucha interna del hombre contra los miedos y demonios que le impiden convertirse en un adulto. Narrado con el habitual toque literario juguetón de Saramago: esa mezcla de humor y sensibilidad" (Explicaba el director a un periodista en el festival de San Sebastián).




Claro que sí. Refrescando un poco la memoria, Adam comentaba a sus alumnos sobre las dictaduras y como estas suprimían la individualidad de los hombres a través de distintos medios de represión y censura. Roma lo hacía con el divertimento (Pan y circo) mientras que las dictaduras modernas comenzaron a emplear la censura y el control. Comentaba también que esto se daba como un patrón, una suerte de constante repetición en la vida del hombre.

Esto es precisamente como Adam ve al matrimonio y a su mujer embarazada, como una enorme y pesada cadena, como una red a sus impulsos, a sus sueños incumplidos, a su necesidad de experimentar. El no está listo para ser un “hombre” en los términos que la sociedad contemporánea describe el concepto. Sin embargo, debe luchar con una parte de él se esfuerza por alcanzar aquellos mandatos sociales. Adam ha caído una gran prisión o red (siempre en términos psicológicos, no quiero que esto suene demasiado machista) de la cual jamás podrá liberarse sin que la culpa allane todos cada uno de sus pensamientos. Y el matrimonio es esa gran prisión, esa dictadura que lo controla a través del ocio (la sexualidad) o la censura (de sus sueños como actor, de su deseo por experimentar, etc.)


Pero esta idea no es creada únicamente en la cabeza de Adam apenas su mujer queda embarazada, sino que representa un concepto que, de un modo u otro, todos los hombres vamos gestando desde la niñez. Después de todo, somos una generación de hombres criados por mujeres, vivimos bajo la opresión matriarcal gran parte de nuestras vidas como infantes y adolescentes. Es aquí donde la figura de su madre toma relevancia. Son nuestras madres las que marcan nuestra “agenda”, rara vez nuestros padres. La idea de poder liberarnos de una dictadura (la de nuestras madres hacia nosotros) para que la sociedad nos imponga tener que entrar a otra (el matrimonio, la vida “consolidada”) resulta frustrante y sumamente condicionante. En el caso de Adam, parece no haberse podido liberar de ninguna de ellas. Su madre aún sigue cuestionando sus modos de vida y su mujer (aunque con justas razones) parece controlarlo en cada paso que da sospechando de una nueva infidelidad. De otro modo, cómo se explica que una mujer embarazada de 6 meses vaya sola a ver a un tipo que ni conoce desconfiando de una nueva infidelidad del marido.

Se crea entonces una lucha interna en Adam entre la necesidad de estar a la altura en cuanto a sus responsabilidades como hijo, marido y futuro padre y su natural anhelo de explotar al máximo su individualidad, sus deseos incumplidos y su sexualidad. Y como dijimos previamente, poco a poco tal enfrentamiento terminaría desarrollando aquel desdoble de personalidad.


Ahora bien, uno con justas razones podría concluir: ¿Entonces por qué es Adam, el hombre rutinario y controlado quien está con Melanie y es Anthony, el intrépido y liberal quien se queda en casa con Helen? ¿No debería ser al revés? ¿No sería eso lo más coherente? Claro que sería lo más coherente, pero sólo si el film se diese en forma lineal y todas sus escenas transcurran en la realidad. Sin embargo, claramente eso no es así (Como advierte el mensaje al comienzo del film: “El caos es orden sin descifrar”). No todas las escenas se dan en la realidad, no todos los hechos que acontecen son actuales y la línea temporal se entremezcla de igual modo que la realidad convive con la fantasía en la cabeza de Adam/Anthony. Es el director quien confirma lo dicho cuando responde a la pregunta de un periodista sobre sus dudas en cuanto a la cronología del guión y la naturaleza de sus escenas: “Esta película es un documental sobre mi subconsciente o el de Jake Gyllenhaal o una película realizada con ácido” (sobre los hombres de la película). De todos modos, en la pregunta sobre la cronología del film voy a explicar más profundamente todas estas ideas.




Como dije, las arañas cumplen un fin simbólico. Claramente no hay arañas reales, ni mujeres araña, ni extraterrestres atormentando la psique humana para dominar el mundo. Entonces ¿Qué es lo que esas arañas representan? Conviene empezar diciendo que las arañas son pura introducción de Denis Villeneuve a la historia y éstas no estaban presentes en la novela de José Saramago. El director se vale del recurso de las arañas para resumir páginas y páginas de descripciones que hace Saramago sobre lo que realmente está pasando por la cabeza del protagonista. Esto se debe a que el lenguaje cinematográfico varía notablemente respecto del literario, por lo que las cosas rara vez pueden expresarse de la misma manera.

Ahora bien, conviene recordar que la presencia de arañas a lo largo del film se da principalmente de cuatro maneras o formas: 1) Araña gigante muy parecida a la de Louise Bourgueois deambulando la ciudad de Toronto. 2) La mujer con cabeza de araña que cruza a nuestro protagonista en el mismo pasillo donde se encuentra el club sexual. 3) La tarántula gigante que aparece hacia el final del film en la habitación de Helen y termina por rompernos la cabeza. 4) Finalmente, la pequeña tarántula en el club sexual que está a punto de ser aplastada por el enorme taco de una de las stripper ante la atónita mirada del público masculino. Acertamos si decimos que cada una de estas cuatro escenas no pueden representar lo mismo (aún cuando las 4 presentan arañas), por lo cual es razonable pensar que las arañas tendrán un significado general (la razón por las que el director las utilizó en reemplazo del texto de Saramago) y uno particular (Vinculado a la interpretación que se le atribuye según el contexto en que aparecen).


En términos generales y recurriendo nuevamente a la fuente más honesta y objetiva que es la palabra del director, las arañas representan “sabiduría, entendimiento e inteligencia”. Villeneuve afirma: "Yo soy el principal responsable de la irrupción de la araña, aunque a algunos no les pareció buena idea. Es un monstruo, pero debía reflejar un tipo de sabiduría e inteligencia. No quería que pareciera una araña de película de serie B. Investigué cientos de arañas antes de decidirme. Pero una y otra vez volvía a la de Louise Bourgueois. El equipo de efectos especiales me dijo que el modelo Bourgueois de araña no era del todo realista, que parecía más la idea de una araña que una araña real en sí, pero eso es precisamente lo que buscaba: una araña llegada del inconsciente". En otras palabras: la irrupción de las arañas implica que al protagonista le está sucediendo algo, que ha aprendido algo o que está sintiendo algo.

Dicho esto, podemos deducir que en cada caso en particular la presencia arácnida representará una sabiduría o situación particular en la psiquis de nuestro protagonista. Pero ¿Cuál es esa sabiduría o situación que justifica las cuatro presencias arácnidas? Para comprenderlo, vamos primero a revisar la cronología del film y luego sí centrarnos en cada uno de los cuatro casos.




No, evidentemente la cronología no es lineal y así nos lo indica el propio film con la frase que inaugura todo el resto del metraje: "El caos es un orden por descifrar”. Nuestro protagonista entonces no va a visitar el club sexual al comienzo del film, ni tampoco el accidente de Melanie se da sobre el final del mismo en simultáneo a la escena de sexo entre Adam y Helen. Gran parte de los pasajes que vemos, principalmente las muestran la relación entre nuestro protagonista con el personaje de Melanie y con él mismo, no se dan en el mundo externo sino que son recreadas en su subconsciente en el marco de una batalla entre sus dos personalidades. Así lo describía el propio director cuando le preguntaban sobre lo irregular de la cronología de Enemy: “Eso se debe a que el film (Enemy) se trata de un hombre que quiere dejar a su amante para volver a su esposa y vemos la historia desde el punto de vista de su subconsciente”.


Es justamente por este motivo que, por ejemplo, Anthony ensaya frente al espejo el discurso de marido celoso (“Do you fuck with my wife!”… and so on, and so on como diría Zizek) que luego repetiría palabra por palabra en ese imaginario encuentro en la habitación 221 del hotel que tendría con Adam. Misma habitación que, casualmente, sería testigo del encuentro amoroso entre Anthony (haciéndose pasar por Adam) con el personaje de Melanie. Pero no hace falta siquiera ver la película para darnos cuenta que gran parte de su contenido se dará en la cabeza del protagonista. Los invito a ver nuevamente el poster de cartelera, aquel que resulta tan similar a algunos que supo lucir la excelente True Detective. Tal vez una mirada rápida nos indique también qué es lo que simboliza el sombrío paneo de la ciudad de Toronto.

En fin, volvamos a lo nuestro. Determinar la cronología del film es tal vez el aspecto más sujeto a interpretación que pueda tener el film, por lo que será probablemente el punto más controvertido de este post. Con la siguiente imagen, les dejo el orden en que considero se han desarrollado los hechos de Enemy para que los analicen y comparen con las conclusiones a la que venimos arribando desde el comienzo del post. (Click para amplificar imagen).




Bien, ahora si volvamos a la pregunta anterior sobre las arañas en particular. Como dijimos, hay cuatro escenas o momentos donde las arañas toman un rol protagónico: 1) La araña gigante sobre lo que parece ser la ciudad de Toronto. 2) La mujer con cabeza de araña que cruza a nuestro protagonista en el sueño. 3) La tarántula gigante en la habitación hacia el final del film. 4) La pequeña tarántula en el “club del sexo” que está a punto de ser aplastada por el taco de la stripper. Dijimos también que en términos generales las arañas representan un símbolo y que este símbolo se asociaba (según palabras del propio director) a una suerte de conocimiento adquirido, sabiduría o inteligencia desarrollada por nuestro protagonista. Intentemos ahora descifrar que fue lo que se propuso Villeneuve en cada uno de estos cuatro casos.


La araña gigante sobre la ciudad: sobre ella leído numerosas interpretaciones y todas parecen ser coherentes. Su parecido (intencional y confirmado por el director) a la escultura “Moman” (la “madre” araña) de Louise Bourgeois nos hizo suponer a muchos que esta enorme araña era una clara representación de la madre de Adam, un símbolo de una omnipresencia que acechaba la psiquis de nuestro personaje (psiquis representada por el deprimente plano de la ciudad de Toronto. Después de todo, el mismo poster nos muestra que la ciudad parece ser una prolongación de su cabeza. Similar a lo que sucedía en Inception de Nolan). Si a esto le sumamos la referencia a la película “El ataque de la mujer de 50 pies” que aparece en el videoclub todo cobra mayor sentido.

Pero una vez más, recurro a la fuente más honesta y objetiva para sanear nuestra duda. Sobre esta “araña gigante” la opinión de Villeneuve fue la siguiente: "Fue mi modo de expresar el sentimiento de paranoia que desprende la novela de Saramago. Es lo que tienen las adaptaciones: que a veces tienes que resumir 50 páginas en una sola imagen, en este caso, una araña". De modo que, en esos términos la enorme araña que acecha la sombría ciudad de Toronto (psiquis de Adam) representa su sentimiento de paranoia, su sensación de estar atrapado en una red, de estar controlado y necesitado de justificarse en cada paso que da frente a sus continuas infidelidades. Puede que esta paranoia derive del ojo crítico de su madre (de ahí el vínculo con la primera interpretación) o bien que sea simplemente una metáfora del estado mental en que se encuentra el protagonista.


La mujer con cabeza de araña: para comprender su significado conviene contextualizar el momento en que ésta aparece y lo que sucede inmediatamente después de eso. Previa a su aparición, vemos como Anthony habla con su mujer (Helen) luego de que ella fue a visitar a Adam a la escuela. Ella está sumamente angustiada y le pregunta: “¿Qué es lo que pasa?” y Anthony responde que no sabe. Rápidamente Helen retruca: “Creo que sí lo sabes”. Es en ese mismo instante que aparece la mujer (con un cuerpo muy lujurioso, dato que no es menor) con cabeza de araña que cruza a quien, por cómo se encuentra vestido, parece ser Adam. Inmediatamente después vemos que esa escena parece ser una pesadilla, pero una que sufren tanto Adam como Anthony porque los dos saltan de la cama (minuto 45:50 del film más o menos).

Para mí, el hecho de que tanto uno como otro hayan visto a esa mujer y que la mujer sea mitad araña y mitad (valga la redundancia) mujer, representa un intervalo, una transición, un punto de conexión entre las dos ideas principales el film en la psique de nuestro protagonista: por un lado, la infidelidad, el deseo y lujuria representada por el increíble cuerpo de la mujer. Por el otro, la cabeza de araña representando el matrimonio, la dictadura, el hecho de sentirse amenazado por esta “criatura” controladora y opresora. Apenas Adam considere de la mujer (de cualquiera de ellas) algo más que su cuerpo, se dará cuenta que éstas se convierten en arañas (en los términos en que él las interpreta). El hecho de que camine de cabeza en el sueño tampoco es menor. Pueden investigar por su cuenta (aunque esto carece un poco de rigor científico pero, después de todo, es una película) qué significan los sueños donde se ven personas sin cabeza o caminando por los techos. A lo mejor encuentren más de una coincidencia.


La tarántula gigante: hablo primero de la tarántula gigante antes que la pequeña tarántula que sale de la bandeja de plata porque, de acuerdo a mi estructura cronológica del film, esa escena se da sobre el final y no en su comienzo. Concentrémonos entonces en la enorme tarántula en la habitación de Helen. Una vez más, recurramos al sano vicio de contextualizar la situación. La noche anterior, Adam había ganado la batalla con su subconsciente enterrando para siempre sus recuerdos reprimidos sobre la infidelidad con Melanie junto con su “otro yo psicológico”. Asimismo, había logrado conciliar la culpa y responsabilidad para con Helen con la plena satisfacción de sus impulsos sexuales (recordar que tiene sexo una embarazadísima Helen de modo que logró ver a su mujer después de mucho tiempo como un objeto sexual más que como una fuente de opresión), de modo que Anthony ya no era necesario para afrontar tal estresante situación.

Pero algo sucede. En un saco que se prueba antes de ir al trabajo (asumimos que a la universidad) encuentra la llave del famoso “Club del sexo”. Adam sentiría entonces que todo lo que había alcanzado con su mujer la noche anterior (su deseo de corresponderla, de formar una familia consolidada, de sentir que podía desarrollar plenamente su sexualidad solo con ella, de estar a la altura como hombre y padre, etc.) y que le permitía ver a su mujer como lo que realmente es, no era más que una farsa, un impulso del momento para que, una vez agotado, volviera al eterno patrón: la infidelidad. El llamado de su madre (figura opresora y omnipresente en la mente de Adam) termina por detonar la realidad en su psiquis.


Con una voz firme y sin rastro alguno de culpa pregunta a Helen si tenía que hacer algo esa noche porque él tenía que salir (obviamente, debía visitar el club privado). Pero ella no contesta. Adam insistiría nuevamente sin resultados. Cuando entra a su habitación se encuentra con la verdad, o mejor dicho, su verdad: había convertido a su mujer en una tarántula, en esa criatura opresora y horrible que quiere comerse su individualidad, exprimir su sexualidad y finalmente devorar lo que él considera su esencia. Jamás podría salir de esa red.

Curiosamente, la enorme tarántula reacciona con temor cuando ve a entrar a Adam. Por el contrario, este parece poner una cara de resignación como diciendo: “me estas jodiendo”. El verdadero aprendizaje, sabiduría e inteligencia que desarrolla Adam al ver a su mujer convertida en una gigantesca araña es el siguiente: no importa cuántas veces se arrepienta o lo culposo que se sienta, el jamás podrá cambiar su manera de ser. Siempre volverá a esa etapa pseudo adolescente donde las responsabilidades lo superan y la infidelidad es la única vía de escape que encuentra. Esto también parece interpretar la enorme tarántula (su mujer) la cual reacciona atemorizada de que le suceda lo mismo que le sucede a todas las tarántulas cuando sus esposos descienden al “club del sexo”.


La pequeña tarántula en la bandeja: Íntimamente vinculado a lo anterior, vamos como la pequeña tarántula sale de una bandeja de plata y camina hacia afuera ante la atenta mirada del público masculino. Una stripper baila sobre ella hasta que en un momento parece que va a aplastarla con unos enormes tacos. Creo ya podrán deducir el significado de esta escena: la tarántula representa el modo en que todos esos hombres en el film parecen ver a sus esposas (o a sus matrimonios) y como descender a ese lugar implica la destrucción de esta figura a través de la infidelidad. Es por eso que todos ellos parecen tener rostros serios y culposos. Es por esto también que Adam (con su anillo en un primer plano), toma su rostro como diciendo: “¿Qué estoy haciendo?” o “¿Por qué siempre caigo de nuevo en esto?”.

Esto se debe a que el denominado “club del sexo” no es un lugar físico dentro del film como así tampoco la llave tiene un significado literal. El mentado club implica descender, sucumbir ante la infidelidad mientras que la llave es sólo una forma de recordar que solo basta una tentación para comenzar a gestar la idea en nuestras cabezas. Teniendo en cuenta que el film le da un protagonismo tremendo a los sucesos del subconsciente conviene preguntarse: ¿Son acaso las fantasías un modo de infidelidad o hasta que estas no se materialicen uno puede seguir “caretéandola” con su pareja/novia/esposa? ¿No es acaso la infidelidad en estos términos mucho más perversa que la que se da en el mundo exterior? No sé por qué, pero siento que estas preguntas ya nos la había plantado el genio de Kubrick en Eyes Wide Shout.






En fin, creo que Enemy es una película interesantísima y bien lograda que propone una multiplicidad de preguntas que añoran ser respondidas. Está en la enorme curiosidad que despierta su visionado y en la posterior desvelo de su enigma la riqueza argumental del film y el aprendizaje posterior que podemos o no obtener en nuestra calidad de espectador. Es loable que en los tiempos que corren alguien intente profundizar un poco más y haga partícipe al público de un modo en que no estamos acostumbrados ante la superficialidad que encierran las “mainstream” del momento. Para mí, esta cualidad no es sinónimo de burla o juego hacia nosotros (el público) sino de tremendo respeto.

Es por todo eso que en este post intenté dar una mirada sobre aquellas preguntas y respuestas que se me presentaron luego de Enemy y el modo en que finalmente logré abordarlas. Como dije en un principio, mi falibilidad y subjetividad puede ser causal de que muchas cosas se hayan quedado en el camino, por lo que recurro a ustedes para complementar, corregir o criticar cualquier aspecto que consideren errado, infundo o fuera de lugar.

Los caracteres del post limitan mi posibilidad de desarrollarme mucho más por lo que me limito a agradecer a quienes leyeron, puntuaron y recomendaron este post.

Desde ya muchas gracias y espero que lo hayan encontrado interesante.





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