La nueva Xena, princesa guerrera ¿negra y lesbiana?

La Xena auténtica y hasta el día de hoy la única que conocemos, nuestra adorada Lucy Lawless, se ha pronunciado ante la inminente grabación de la nueva Xena prevista para el año próximo, siendo clara y contundente sobre sus elecciones: si ya sabíamos que querían explorar el lesbianismo de la nueva princesa guerrera, ella iría aun más allá, porque Lucy Lawless quiere que Xena sea lesbiana y además de color. Tras más de 20 años de su primera emisión, tanto los productores como Lucy Lawless buscan que la nueva intérprete se ajuste más a la sociedad actual, mucho más feminista, multicultural y diversa que en 1995.

Recordaréis con todo el dolor de vuestro corazón que en las 6 temporadas de la serie, la relación entre Xena y Gabrielle fue algo subyacente, casi platónica y apenas explorada. Por ello Lucy se ha manifestado abiertamente especificando que quiere que vaya más allá:

Entre ellas quiero algo más que un affaire amoroso, quiero una pareja interracial. Quiero una Xena negra!


La exploración de la sexualidad de Xena es algo en lo que se incidirá mucho más que en la serie anterior según Liz Friedman, una de las guionistas del proyecto y que como lesbiana ha tenido que sufrir en sus carnes como ella y su pareja eran tratadas como hermanas:

La cadena no quería lidiar con algo como una relación entre Xena y Gabrielle y yo insistí en materializarlo porque la gente…mira, mi pareja y yo hemos ido al supermercado y yo siendo blanca y ella criolla y nos han llegado a preguntar si éramos hermanas! Algo que obviamente nos fastidiaba mucho. Es extraño que las lesbianas sean tan invisibles en la vida real


Fuente: http://www.ambienteg.com

Y antes de que gente -a quien nunca le importo esta serie ni su remake- empiece a enloquecer, hablar de feminazismo, marxismo cultural y culpar a los judios, como siempre, recordemos que tipo de serie era Xena, la princesa guerrera:

La serie narra las aventuras de una chica luchadora en minifalda que, en plena revolución feminista de los 60, se unió a las tropas de Napoleón Bonaparte para enfrentarse al mayor enemigo de este último: Genghis Khan, que para colmo en ese momento estaba aliado con Vlad Tepes, el empalador.

Tras derrotar al emperador mongol y al principe rumano se va con su novia a un bar de hobbits cercano a Mordor, para celebrar lo cojonuda que es, pero los nazis no tardaran en capturarla y llevarla al campo de concentración de Auschwitz por su condición de comunista polaca. Ahí transcurrirá gran parte de la serie hasta que sea rescatada por quien todos imaginais... Efectivamente, los tres mosqueteros: Atos, Aramis y Baltasar.

Pero ellos sólo la liberan con una condición: Que ella les ayude a combatir contra Alejandro Magno, quien goza de la protección sobrenatural del dios Thor. Esta última circunstancia les llevará a tener que invocar a otro dios: Alá, quien conferirá su poder divino a la luchadora feminista para vencer a Alejandro.

Lo que no esperaba Xena era que su relación con Alá la pondría en el punto de mira de George Bush, quien no dudará en acusarla de ser una terrorista, por lo que el país donde residía Xena en ese momento (el de Nunca Jamás) será bombardeado por el ejército estadounidense.

El bombardeo causa la muerte de Peter Pan y Campanilla; y Xena jura vengarles, pero necesitará la ayuda de Atila y Anibal, el uno era rey de los hunos y el otro era de los cartilaginosos y siempre iba montado sobre Ganesh, el dios elefante. Entonces se dirigen todos juntos a destruir a Bush y, aprovechando, por el camino conocen a Friedrich Nietzsche y le animan a publicar su famosa teoria de la relatividad.

Prosiguiendo con su camino hacia América, Xena, inspirada por la música de Paul McCartney, el compositor de moda por aquel entonces, no tardará en destruir la Atlántida junto a sus amigos ya que les pilla de paso. Al volver a emerger a la superficie nuestra heroína pasará unos días en la isla de Liliput donde vivirá una breve pero intensísima historia de amor con uno de sus pequeños habitantes hasta que lo pise accidentalmente durante un baile.

Al llegar a América, con tantas gilipolleces nuestros heroes ya han olvidado quien era su enemigo así que deciden sobrevolar el pacífico a lomos del dragón Fuyur para ayudar a Lapu Lapu a derrotar a Magallanes en Filipinas. Como podeis suponer esto no le va a gustar nada a los visigodos ni tampoco a Buda.

Después de una borrachera y sin saber cómo, Xena acabará rodeada por los mayas, los espartanos, el Imperio Carolingio, el Ejercito Soviético, la Real Asociación de Caballeros Jedi y las tropas de Ramses II. Pero por suerte en medio de esta gran batalla todos deciden aliarse para combatir contra un enemigo común: El hombre de Neandertal, que en ese momento competía contra el homo sapiens por la supervivencia y a quien sólo llegarian a derrotar al descubrir su punto débil (la criptonita, claro).


Y tambien:

Recuerdo que la primera vez que me acerqué a Xena lo hice como joven e inexperto estudiante de historia, enseguida noté la primera turbación.

Turbación nº1 - Tratando de encasillar la trama en un continuo espacio tiempo, observé que el capítulo en cuestión discurría en la Guerra de Troya: - Aha, se enclava en el período preclásico helenístico, sin duda pronto aparecerá Aquiles, el de los pies ligeros (susurré a mi lozana acompañante en tono preñado de pedantería que escondía afanes lúbricos). De repente, para mi pasmo, el espacio tiempo se retorcía como una servilleta usada y Xena aparecía soltando mandobles junto a Cleopatra, derrotando a Augusto y Marco Antonio que se habían coaligado para derrocarlas del trono alejandrino... creo que no sabes tanto de historia, me dijo la moza, y en efecto así lo creí.

Turbación nº2 - Me prometí no volver a ver nunca más aquella infernal serie que trastocaba mi académica formación pero una noche que regresé a mi hogar un tanto indispuesto cometí la osadía de hacer zapping... una especie de grito agudo (KIRIKIIIIIIIIII) destrozó mis tímpanos ya notablemente perjudicados por la música del garito culpable de mi estado semi narcótico... Joder, pensé, ya ha vuelto a ver Grandine la nota de Neath a Persona pero quiá!, era la tal Xena que profería enormes bramidos mientras decapitaba hombres con la precisión de un cirujano.

Turbación nº 3 - Un día leí en el diario de mi ciudad que, en Nueva York, en los clubes de señoritas que les gusta beber cerveza y eructar y vestirse con camisas de cuadros y gorras de baseball, estaban ganando prestigio las "noches Xena" en las que, por lo visto, dichas mancebas se solazaban viendo varios capítulos de la atemporal amazona chillona, esa noché en mis pesadillas me vi disfrazado de toga, hijo de la noble Corinto, corriendo por los campos de la Hélade mientras Neath, con camisa de cuadros, me perseguía con el dvd de Persona en la mano gitando ese obsceno KIRIIIIIIIIIIKIIIII, o tal vez era Grandine disfrazado de Marco Antonio, no lo sé, pero sé que me turbó, me turbó notablemente.




Fuente: http://www.filmaffinity.com/cl/reviews/1/100408.html