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Las peores películas de superhéroes

Superfracasos: Las 10 peliculas de superheroes que no fueron lo que se esperaba

1:Catwoman



La conocida como maldición del Oscar (actores que no levantan cabeza después de ganar la estatuilla) cayó con más fuerza que nunca sobre Halle Berry cuando protagonizó «Catwoman», un fracaso sin paliativos y a todos los niveles. Aunque también es posible olvidarse de maldiciones y ceñirse, simplemente, al hecho de que es una mala película, con un guión terrible que en ningún momento resulta mínimamente convincente o interesante. Personaje secundario del universo Batman, Catwoman demostró que no tenía entidad suficiente para protagonizar su película. Al menos, con el francés Pitof a los mandos y una trama tan endeble.

2: Daredevil



Recientemente Ben Affleck se encargó de prometer que «Batman V Superman», donde interpreta al Caballero Oscuro, no tendrá nada que ver con «Daredevil». Affleck quiso curarse en salud después del torrente de críticas que generó sobre su fichaje para encarnar al justiciero de Gotham. Críticas que, en buena medida, estuvieron provocadas por el todavía doloroso recuerdo de su primera incursión en el mundillo de los superhéroes, cuando protagonizó «Daredevil». El abogado ciego que, a pesar de sus limitaciones físicas, reparte justicia también fuera de los juzgados no convenció al público, que castigó un filme que no contribuyó precisamente a engrandecer el género.

3: Elektra



A pesar del fiasco de «Daredevil», Marvel decidió concederle una segunad oportunidad en forma de spin-off; es decir, una película vinculada a la primera, en este caso a través de un personaje que aparecía en ambas, Elektra (interpretada por Jennifer Garner, quien posteriormente se casaría con Affleck). El resultado, llamado sencillamente «Elektra», no dio el nivel mínimo exigible para cualquier largometraje proyectado en cines

4: Steel, un héroe de acero



Hablando de errores, mayúsculo el de quien decidió que la popularidad en las canchas de baloncesto de la NBA de Shaquille O'Neal era suficiente argumento como para convertirle en protagonista de una cinta de superhéroes: «Steel, un héroe de acero». El enorme pívot había aparecido en un par de filmes e, indudablemente, como persona era carismático y extrovertido, pero estaba muy lejos de poder considerarse un actor competente. Steel tenía todas las cartas para convertirse en un desastre, y así fue. Para más inri, O'Neal daba vida a un experto en fabricar refinadas armas para los militares, casi un científico. Un rol que, desde luego, no le iba nada al famoso deportista.

5: Ghost Rider



Como en el caso de «Daredevil» y «Elektra», «Ghost Rider» dispuso no de una, sino dos oportunidades para confirmar que convertir a Nicolas Cage en el superhéroe demoníaco que imparte justicia envuelto en fuego del Averno no era la decisión más acertada. Una nueva demostración de que, salvo en los casos de los personajes más conocidos, el resto de integrantes de los cómics de Marvel, DC y demás editoriales no son sinónimo de películas no digamos ya buenas, sino incluso rentables. Quizás los 180 millones de euros bastaron para otorgarle a «Ghost Rider. El motorista fantasma» una secuela, pero ésta, «Ghost Rider: Espíritu de venganza», con poco más de 100, zanjó cualquier debate.

6: Batman & Robin



Cuando el director de una película se marca frases como «no hice un buen trabajo», «solo se me puede culpar a mí» y «yo fui el problema», cualquiera se hace una idea de la dimensión del desastre. Con el poso que da el paso del tiempo Joel Schumacher admite sin rodeos que nunca debió haberse puesto al frente de «Batman & Robin» después de haber salido bien parado con «Batman forever». La franquicia lo pagó con un largo silencio (hasta que llegó Nolan con su trilogía) y solo un milagro explica que la carrera de George Clooney no se fuera por el desagüe. En cuanto a sus compañeros, Chris O'Donnell y Alicia Silverston, no se puede decir que hayan levantado apenas cabeza desde entonces. La película, ciertamente, es la peor de la franquicia.

7: X-Men orígenes: Lobezno



El de Lobezno es un caso peculiar y de difícil explicación. Uno de los personajes con más fuerza y más queridos por el público de todos los mutantes de la franquicia «X-Men», el irascible héroe de las garras afiladas encarnado por Hugh Jackman no convenció a la primera pero le fue algo mejor a la segunda. De alguna manera, después de que Gavin Hood no diera con la tecla en «X-Men Orígenes: Lobezno», James Mangold se las arregló para recibir luz verde y probar suerte en «Lobezno inmortal», que al menos enjugó, en parte, la mala imagen de su antecesora. La pregunta que subyace, en todo caso, es si no bastaba con ver a Jackman en el personaje en las múltiples entregas de la saga mutante.

8: Linterna verde



Puede que el mercado de los superhéroes estuviera ligeramente saturado cuando «Linterna verde» vio la luz o que le faltara el humor necesario para no tomarse tan en serio y conseguir algo parecido a lo que logró el pasado verano Los guardianes de la galaxia. O puede que no diera la talla y no haya que buscar más explicaciones. El caso es que las aventuras del héroe que obtiene sus poderes de un anillo alienígena y entra a formar parte de una suerte de liga interplanetaria de la justicia no obtuvieron el nivel esperado. Frenazo considerable en la carrera de su protagonista, Ryan Reynolds.

9: Superman Returns



Christopher Reeve había dejado el listón demasiado alto y el desconocido Brandon Routh demostró que un personaje como Superman no se puede dejar en manos de cualquiera. Añádase un guión que no acaba de hacerle justicia al Hombre de Acero y el resultado, por más que Kevin Spacey y Frank Langella dieran cierto lustre al reparto, es la decepcionante «Superman returns». Un regreso, valga su título, que pinchó sin paliativos a pesar de contar como director con Bryan Singer, que llegaba avalado por su buen hacer en las dos primeras entregas de «X-Men» (y había deslumbrado antes con «Sospechosos habituales»). De Routh, por cierto, pocas noticias hemos tenido desde entonces.

10: Spawn



Demasiado minoritario para el gran público, demasiado extraño y diferente para los estándares habituale de los superhéroes... o, tal vez, sin más, una película no demasiado convincente. El caso es que «Spawn» pasó sin pena ni gloria por la cartelera allá por 1997, cuando se estrenó al calor del éxito de los cómics en que se basaba. Los fans de su creador, el dibujante y guionista Todd McFarlane, todo un mito en la industria del cómic, tal vez sigan reverenciando este filme, pero para el resto ha caído en el más absoluto de los olvidos.

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