Check the new version here

Popular channels

Qué pasó con los viejos cines cordobeses

No queda claro que todo tiempo pasado fue mejor pero sí que los ‘90, en la Argentina, fueron una película de terror, escrita y dirigida por los guionistas del neoliberalismo, en la que el signo pesos se puso al timón de todos los asuntos y allá fuimos, contra el iceberg.

La conclusión no puede ser otra, si se piensa en el impacto negativo sobre la cultura que tuvieron esos años de vacaciones en Miami y premios millonarios en la TV, mientras se cerraban fábricas y otros espacios, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo y de poder adquisitivo. En esa vorágine, donde lo trivial avanzaba y lo viejo retrocedía se hundieron en Córdoba unos 10 cines que, después de acusar el impacto de la merma en venta de entradas, no tuvieron más que poner la placa que dice The end. El fin. Se terminó.

Signo de los tiempos. Revisando diarios de la época, decidimos salir a ver un poco qué había sido de esos lugares, en qué se habían convertido. Por las dudas, una aclaración: se trata de una recorrida que no pretende ser total, por lo que seguramente faltarán muchos cines de antaño en este trayecto.

Caminando por la Peatonal, uno se sorprende por la gran proximidad entre los cines, en tan pocos metros cuadrados. Hoy esos lugares han sido ocupados por entidades bancarias o grandes tiendas comerciales.

Al mismo tiempo, uno descubre que el cine hoy está en las manos de los muchachones que ofrecen películas copiadas en DVD, de a puñados. Como videoclubes caminantes, los vendedores ofrecen las películas “de moda”, pero también tienen algunas que otras perlitas escondidas y hasta muchas que todavía no han sido estrenadas en la Argentina.


La recorrida comenzó en Cinerama, que sigue vigente, pero que subdividió su sala gigantesca en tres, en marzo del ‘96, y sumó su cuarta pantalla, en agosto de 2001. A pocos metros de allí funcionó El Ángel Azul, hoy convertido en un local para novias.

Junto con Cinerama, el Gran Rex es el otro de la vieja guardia que sigue firme. Sufrió algunos cambios y en 2004 abrió su sala 8 ½, donde antes había funcionado “La Catedral del balazo”, el Cine Cervantes, sobre la Rivera Indarte. A pocos pasos, y en aquellas lejanas épocas, estaba el Cine Ópera, que hoy es sucursal de una cadena de electrodomésticos.

Siguiendo por la Peatonal fuimos hasta el Palace, que conserva parte de su fachada, donde observamos con tristeza que no brilla ni luce la placa que recuerda que allí cantó Carlos Gardel.

Al Cine Capitol fue difícil encontrarlo con precisión, por la falta de numeración que tienen los bancos que están frente a la Plaza San Martín, sobre la Buenos Aires. Unos metros hacia el sur, en dirección a Entre Ríos estuvo el Cine Mundial, también convertido en sucursal bancaria.

El gigante. Los de 40 recordamos la enorme entrada al Cine Mayo, que cayó para transformarse en sede de una banca italiana y que hoy sigue en el rubro, con otra bandera.

Seguí leyendo sobre el cine Universal, el Urquiza y el Astral en Día a Día.
0
0
0
0
0No comments yet