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Al Otro Lado del Rio


Recorren 200 km por dia para ir a un pueblo que queda a 20 km.


En PASO DE LOS MOLLES, a unos 80 KM de Bariloche, viven 25 familias Mapuche.

Este paraje se situa a orillas del Rio Pichileufu, hasta hace unos años, un puente permitia a estas familias cruzar el rio y llegar al poblado mas proximo.

El puente fue llevado por la corriente hace 5 años.

Desde entonces, diariamente, quienes deban ir al pueblo (que queda a unos 20 km) para lo que sea (hospital, conseguir alimentos, tramites, o simplemente ir a la escuela) deben hacer 100 Km de ida y 100 km de vuelta.

MIRA ESTE INFORME:


http://www.youtube.com/v/IWs4ibPpzto
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IWs4ibPpzto



"Casualmente", esta situación ocurre en el mismo paraje donde desde hace unos años hay una disputa judicial por usurpacion de tierras:


A 80 KILÓMETROS DE BARILOCHE

La historia se repite y demasiado en los últimos años. De un lado, las pretensiones de un estadounidense recién llegado. Del otro, los derechos de una comunidad mapuche.


(El Cordillerano) - El martes que viene miembros del Superior Tribunal de Justicia se harán presentes en Paso de Los Molles, paraje que dista 80 kilómetros de Bariloche, para zanjar el diferendo que desde 1997 enfrenta a un ciudadano de origen estadounidense y a la comunidad mapuche que desde fines del siglo XIX habita en el lugar. La corte también citó a la Dirección de Tierras y a otras reparticiones que tienen actuación en el conflicto.

La Ruka Mapuche de Furiloche acompaña a las hermanas Millapi, quienes serían las principales perjudicadas en caso de prosperar la demanda de desalojo que interpuso John Ogilvie. "En 1997 este hombre que vive en uno de los chalets de Llao Llao, al menos algunos meses del año, compró varias propiedades en Paso de Los Molles, una de 5.500 y otra de 2.500 hectáres. En esta última viven Felisa y Doming Millapi con sus hijos".

La historia es lamentablemente familiar. "Es decir, fueron compradas con campo y todo". Quien historia es Andrés Paillalef, uno de los integrantes de la organización mapuche de Bariloche. Este proceso contó con la participación "de un delegado de Tierras que trabajaba en Rolando y Mitre, oficina que luego se cerró. Con ayuda de esa persona se intentó barrer con todo a través de un juicio de desalojo".

Como era de prever, "se fueron perdiendo todas las instancias judiciales pero en la última el Superior Tribunal de Justicia decidió rever y mirar para atrás. Todas las instancias previas habían dado lugar al desalojo pero por circunstancias que no conocemos, el juicio se dilató muchísimo, cosa que le vino muy bien a los abogados del norteamericano. La última instancia de apelación a principios de este año, fue favorable", relató Paillalef.

En consecuencia, "por primera vez el juicio se abrió y ahora se intenta ver lo que era invisible o lo que se intentó ocultar: que estas familias están en la tierra de su comunidad y que las vienen recibiendo de su padre José Millapi. Felisa y Dominga nos han contado que su padre era un kona (guerrero), que se había escapado de una fosa común desde Azul durante la Conquista del Desierto".

Según recuerdan las mujeres sus mayores llegaron "a esconderse e instalarse en Paso de Los Molles. Ahí José tuvo quince hijos. Dominga nos contó que su papá traía su ‘wincher’ (Winchester) y que tenía muchas marcas, muchos cortes. Es decir, era un auténtico kona. Después vino el siglo XX, que en muchos sentidos fue peor que la Conquista del Desierto, más hipócrita", consideró el mapuche.

Consumación del despojo

"La Dirección de Tierras fue actor fundamental del proceso de entrega del territorio mapuche. Esa repartición terminó haciendo una mensura y una titularización. Hubo un español que se casó con Dominga y tuvo 12 hijos, pero por ser mujer, mapuche, pobre y tener una hermana discapacitada, no recibió ninguna protección jurídica y no heredó nada. Fueron tres hijos de otro matrimonio de ese hombre quienes heredaron la totalidad del campo", señaló Paillalef.

En este caso "hay una cantidad de vericuetos jurídicos pero se puede decir que los procesos sucesorios fueron otros de los dispositivos que se utilizaron para ultimar el territorio mapuche". Pero existe además otro ingrediente que es más difícil de explicar todavía. "A la vera del Pichileufu hay una alameda y chacras enormes. En una de esas chacras estaba la Escuela 99, donde estudió mi padre por ejemplo. En el patio de esa escuela el norteamericano hizo su casa, su chalet. Eso era propiedad publica y antes aún era propiedad de la comunidad mapuche, que todavía está viva". En consecuencia, "hay muchos derechos que reclamar ahí. Ese predio tiene que ser restituido a la comunidad", opinó el integrante del pueblo originario.

En principio, la Ruka Mapuche Furiloche valoró que el Superior Tribunal de Justicia haya decidido intervenir en el conflicto. "Es una actitud inédita que tiene que ver con los cambios que tuvieron lugar en el orden jurídico, que hasta hoy siempre fue copartícipe de la devastación. Pero la fuerza de los derechos indígenas ya no puede ser ocultada, están reconocidos por la Constitución Nacional y por el derecho internacional".

Sin embargo, Paillalef sostuvo que las nuevas situaciones "sobre todo están sustentadas por la fuerza política de los pueblos indígenas, por eso el STJ tiene que avenirse a apagar incendios. Debe reconocer la inmediata restitución de los derechos del pueblo mapuche en la provincia como único camino de obtener justicia y de
avanzar hacia una sociedad intercultural". ¿Será justicia?


El plano subjetivo

Gustavo Curunao, también integrante de la Ruka Mapuche Furiloche, introdujo otra variante no menos importante en las decenas de conflictos que tienen como protagonistas a comunidades mapuche no sólo en Río Negro, también en otras provincias de Patagonia: el ingrediente que llamó subjetividad, esta vocación tan barilochense y no sólo, de sentirse importantes por la llegada de ricos, famosos y además extranjeros.

"Siempre que nos encontramos situaciones de clara injusticia, aparecen famosos o extranjeros de apellido de difícil pronunciación. Entonces afloran elementos que surgen desde la subjetividad: no se critican las acciones del rico o de Tinelli cuando compra 100.000 hectáreas en Chubut, tierras que son de mapuches. Acá surge lo mismo con Ogilvie", expresó el joven mapuche.

Según sus observaciones, "hemos escuchado a muchos contentos porque vienen los gringos, los yanquis a comprarnos los lagos, las mawiza (montañas) aunque después no nos dejen entrar. No se cómo actúa el mecanismo pero es como si fuéramos más importantes porque vienen los gringos a estar entre nosotros. Después surgen las cuestiones nacionalistas y patrióticas, la argentinidad, cuando por atrás te ponen la bandera yanqui, la francesa o alemana... Al mismo tiempo, no podemos defender lo propio, lo nuestro, lo mapuche o lo pobre. Es muy difícil de entender".

En ese sentido, Paillalef acotó que "ahora tenemos derechos, si antes estábamos mudos, ahora hay posibilidades de hablar. En eso hemos ganado y hemos adelantado. No es casual la coincidencia en los procederes del estadounidense de Villa La Angostura y la personalidad y características de la persona que pretende Paso de Los Molles. Por eso también hay que enfrentar esa manera de pensar y de actuar. También se puede revertir en el plano simbólico, hay que mostrar cómo esa ambición genera un desprecio homicida por cualquier otra forma de vida. Son actitudes ecocidas, criminales y asesinas".

FUENTES:
"RESUMIENDO" (Adrian Korol)
"El Cordillerano"
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