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Mi sueño pasado a un pequeño cuento

Buen día Taringueros/as hacia mucho que no andaba por acá, hoy es domingo, volví de una fiesta de 15 y tuve un sueño muy feo y raro, me intereso tanto que decidí escribirlo en forma de cuento a mi sueño, sé que no soy un escritor ni mucho menos, por eso lo aclaro, me llevo literatura así que sepan disculpar algunas fallas que hay en el cuento, empecé hoy temprano a escribirlo editarlo y ese tipo de cosas, y bueno acá lo estoy subiendo, me espero muchos comentarios negativos, capaz alguno positivo, la cuestión es que lo subí de onda y para ver si alguien le interesa leerlo, bueno acá se los dejo...

Todo empezó en una casa donde vivimos mi padre y yo, mi padre trabajando todos los días para traer comida a nuestra casa y poder disfrutar de una vida común sin ninguna falta, solamente vivimos él y yo, un chico de 17 años, que está recién terminando el segundario, intenta pensar que carrera seguir, pero son vagas ideas, y ninguna concuerda con lo que a él le gusta, por mala suerte no sabe que le gusta todavía. Una noche invite a un amigo a mi casa para comer un asado, en una parrilla modesta, echa de 5 ladrillos y un fierro de mi horno, en el fondo de mi casa, cubierto con árboles de piñas, con una gran altura, compramos carne y bebidas alcohólicas, pasan las horas y cada vez se hacía más tarde, disfrutando de música que salía de mi camioneta, tomando como si estuviéramos en un boliche , disfrutando el asado y gritando, mientras mi padre descansaba, en nuestra diversión clavamos una rama en el piso, caída de los arboles, a 8 metros de nosotros, decidimos agarrar hielos y apostar el que le pega al otro se lleva 20 pesos, entonces comenzamos a tirarnos los hielos, resultado que mi amigo no estaba en optimas condiciones el corría y yo quería pegarle, pero no podía, repetidas veces y gritos, volvimos a sentarnos sin ninguno podernos haber pegado con los hielos, terminamos de tomar y decidimos ir a dormir. Al día siguiente nos despertamos a las 15:00 de la tarde, decido llevar a mi amigo a su casa, a la vuelta de mi viaje mi padre me pide que lo ayude con unos papeles, que se los recorte e ordene, pero yo tenía un compromiso con mis amigos y decidí no ayudarlo, siempre fue así una que otra vez e accedido a ayudarlo. Pasados los días, mi padre enojado me dice, que esta grande y tiene problemas de salud que necesita de mi ayuda, yo ese día, le dije, ahora no puedo ayudarte, pero a la noche vuelvo de una cita con mi novia, decidí irme, estábamos con mi novia en una tienda de películas, donde se encontraban conocidos nuestros, era un día soleado, con pocas nubes en el cielo, viento caluroso, estaba esplendido, cuando de repente entran unas personas rígidas vestidas por un color verde oscuro, pidiendo documentos a las personas del local, tras haber hablado con la primer persona le pide que se valla del local, tras agarrar a la segunda persona le informa a los 2 hombres que llevaba tras su espalda, que se la lleven, a la fuerza si la otra persona no accedía, se armo un entorno de desesperación en el loca, mi novia me abrazaba bien fuerte sin saber que podría pasarnos hasta que nos toca a nosotros, le piden el documento a ella , tras haberse fijado la dejan irse, la obligan a salir de la tienda, pasados los segundos me pide el documento, con mis manos y rodillas temblando se lo di, mira su lista , le dice a los 2 ayudantes que me suban al camión, me resistí obviamente pero no pude hacer nada, lograron subirme al camión fui el ultimo en subirse en ese horrible camión, había una pequeña ventana donde pude ver por últimos segundos a mi novia, lo único que llegue a decirle fue que pronto nos veríamos, nada nos va a separar, no llegue a decirle otras cosas porque los militares la sacaron. Todos en el camión estábamos llorando, no sabíamos que iba a pasarnos, que nos esperaba, sentía que mi vida se trasladaba arriba de ese camión, trascurridas las horas interminables. Frenamos estábamos todos destrozados de sufrimiento con mucho miedo, bajamos y nos encontramos con un campo desierto, no habían casas, solo arboles , naturaleza, y demás, llega un uniformado , por fila empieza a esposarnos dejándonos las manos inmovilizadas, nos hicieron ir en fila hacia una mesa, éramos tantos que no podíamos llegar a ver qué estaba pasando adelante, solamente escuchábamos un grito infernal, cada vez que intentábamos mirar los uniformados nos pegaban para que nos pusiéramos rectos en la fila, faltando 4 personas adelante mío, pude ver que estaba pensando fue una imagen que jamás olvidaría en mi vida, le estaban cortando los dedos de una sola mano a las personas, al acto vomite, y llore de desesperación , no quería que me hagan eso, hasta que los uniformados vinieron a tranquilizarme a golpes, lo único que conseguí fue atrasarme en la fila. Llegado mi momento me agarra las manos, las pone sobra la mesa, tenía un cuchillo Aitor de los que usan los militares, cubierto de la sangre de las demás personas, me pregunta, si soy izquierdo o derecho, yo casi desmallado le digo derecho, siendo que yo soy surdo, y me corte la mitad de los 4 dedos de la mano izquierda, queriendo salvar mi mano izquierda, me corto los dedos de igual manera, me saca las esposas y me dice anda allá adentro retorcido de dolor me acerco a el lugar donde estaban todos de la misma manera, pasados los 15 minutos, traen a una enfermera a taparnos las heridas, el alcohol no podía ni verlo a 10 metros mío, con lo que me ardieron las heridas , pasado el tiempo logramos tranquilizarnos un poco, éramos como 50 personas entre 12 y 17 años, logramos establecer 2 grupos yo estaba en el grupo de menos integrantes, nos empezamos a presentar, habían más mujeres que hombres, empezamos a decir donde vivíamos y que hacíamos, para romper el hielo y pensar que hacíamos acá, a los pocos minutos entra un general, todos prestamos atención a su fuerte imagen de miedo y desesperación. Sus palabras fueron textuales “De acá no se va nadie hasta que yo lo diga, cualquier cosa fuera de lugar será castigada severamente” se va del cuarto, pasa más de treinta minutos, entran unas señoras a traernos chocolatada y medialunas que parecían piedra pero eran algo, terminamos de comerlo y nos dicen, dijo el general que podían salir, salimos, y el lugar era un lugar lindo, pero la gente que lo comandaba era maligna, estaba casi oscureciendo, y nos obligaron a ir a nuestras camas, era un salón entero con camas encimadas, apenas pude recostarme pensando en que estaba haciendo acá, debería estar feliz en mi casa ayudando a mi padre, imaginando que si lo estaba ayudando nada de esto abría pasado echándome culpa de todas las veces que no lo ayude y desprecie, que se va a preocupar por mí. Pasado el tiempo se acerca una chica a hablarme, cuando empezó a hablar no le di importancia pensando que no era para mí , hasta que me toca el hombro, diciéndome no estés así de mal, ya vamos a salir de acá, yo curioso le pregunto, a que se debe que hablemos, no nos conocemos, callada me dice, te estuve mirando desde que llegaste, sé que no es lugar ni momento, pero después de todo seguimos siendo humanos y acá no vamos a estar para siempre, yo impresionado por lo que había pasado, una chica hermosa, que jamás abría imaginado que me hablaría, me hablo, diciéndome algo así, pero yo debía recordar que tengo novia, y espero volverla a ver pronto, entonces decidí contarle mi historia con ella, pero podíamos tener una convivencia llevadera al pasar el tiempo, ella acepto, me pregunta cómo estaba mi mano, pensando le respondí que estaba bien, que me encantaría tenerla como siempre la tuve, la tuya como esta dije yo, está bien, pero pienso lo mismo que vos, pasaba el tiempo y nosotros hablábamos muchísimas cosas de nuestra vida, hasta que terminamos durmiéndonos, pensando en que mañana iba a ser un día no muy lindo. Llegada la madrugada, entra el general, nos despierta a todos y nos dice que nos bañemos y salgamos. Salimos el lugar era libre, vos si querías podías irte, pero lo raro es que había algo en mi cabeza que no dejaba irme, como diciendo si me voy me van a encontrar, recordando las palabras que había dicho el sargento el primer día, como un adoctrinamiento, así lo pensé yo, no sabía si era así o no, pero si había algo fijo es que no quería irme, nos juntamos con nuestro grupo a ver un partido de futbol, raramente había de todo, a pesar de la cruel entrada que tuvimos, Play Station, PC, heladeras llenas, todo, pero nada podíamos hacer, por que necesitábamos las manos para jugar en las consolas, comer nos faltaba nuestra mitad, y tomar teníamos pastillas para el dolor, era como tener todo, pero no tenerlo, era raro, sentía que no sabía que hacia ahí, paso el tiempo y cada vez nos llevábamos mejor con nuestro grupo , pero yo me hablaba mucho con esa chica de anoche, me hacia olvidar que estaba ahí, salimos a jugar a la pelota casi anocheciendo los chicos y las chicas, hasta que llega el sargento y nos dice que nos bañemos y nos vallamos a acostar, esa noche paso rápido, dormí solo , llegada la mañana, el sargento no viene, pero nosotros nos bañamos y salimos, era todo igual, era como que teníamos que darnos cuenta de algo y no lo sabíamos ver, por algo nos paso esto, con un chico de nuestro grupo es con el que mejor me llevaba decidimos escaparnos, al haber visto 2 motos estacionadas afuera, eran color negro y silenciosas, perfecto para salir a la noche cuando todos duermen, llega la noche y todos mirando una película, los 2 grupos , al fin y al cabo éramos 2 grupos pero no teníamos motivo de pelea, en la mitad de la película, me empiezo a acordar de mi novia, los ojos lagrimosos se me pusieron, sin saber que hacer me fui hacia atrás a sentarme, y con todas mis fuerzas llore, necesitaba el cariño que ella sola sabia darme, calor de sus brazos y su amor, me sentía solo, lloraba en silencio, hasta que me ve esa chica con la que yo me llevaba bien, me consuela, ya la vas a ver, ya la vas a ver decía repetidas veces, hasta que escuchan los demás de mi grupo, rápidamente vinieron ellos, y mi amigo con el que decidíamos salir, y me dijo, ya va a llegar vos sabes, así estuvimos un tiempo hasta que decidí tranquilizarme para no levantar la sospecha de los militares, vamos a nuestras camas, la noche no se hacía más, miraba el reloj y cada vez iba más lento, llegada al fin la hora de partida, vino mi amigo a buscarme, nos vestimos con la misma ropa de siempre, decidimos salir muy sigilosamente, por una ventana, que por suerte no hacia ningún ruido molesto, salimos tranquilamente, lo malo era que las motos estaban en la otra punta del lugar, tuvimos que atravesar todo el campo, casi fuimos descubierto por culpa de unos perros, no fue que hicimos algo para callarlos, sino que simplemente seguimos nuestro camino y no se me ocurre como se callaron y no nos siguieron, fue mucha suerte. Las motos no tenían las llaves, pero eso no era problema, porque eran unas motos 110cc, y solamente desconectándole la ficha del tambor, y pegándole una patada para que arranque, arrancaba sin ningún problema y esfuerzo. Una vez emprendido el viaje, mi amigo y yo estábamos felices, pensando en que ya habíamos salido, esa sonrisa implacable que nadie te saca, pero dentro de mi estaba esa parte , de no salir , por algo no debía salir o capaz si esa era mi razón escaparme y arreglar las cosas, ser mejor persona con mi padre y respetarlo, siguiendo el camino recto que atravesamos tierra y mas tierra, llegamos a una calle de asfalto había un cartel verde que me sonó reconocido que decía, ruta 8, km 186 , decidimos ir hacia la izquierda todo recto hasta encontrar algo que nos resulte familiar, íbamos despacio, al ser motos de cilindrada chica debíamos ir despacio aprovechando el poco consumo de combustible que tenían, acercándose el kilometro 18, que era el de mi casa, mil recuerdos me venían, cientos de situaciones que podrían pasar al ver a mi padre, sabía que abrazarlo no era una de las posibles, aunque por mi cabeza pasaba, pero nunca tuvimos demasiado afecto él y yo, pero iba a estar feliz de verlo… pasado el tiempo llegue a la entrada de mi barrio, una sensación de de miedo, se me irrito la piel, nos acercamos en las motos, con las luces apagadas, mi padre siempre dejaba una luz apagada y la radio prendida, el portón cerrado y las ovejas y animales dormían, raramente al llegar la radio estaba apagada y el portón entre abierto, en mi cabeza pasan mil situaciones que podrían haber pasado, que mi padre este muerto, que nunca más lo volveré a ver, hasta que le pido a mi amigo que me ayude a entrar, muy despacio intentábamos entrar, yo llamaba a mi padre por un celular que había conseguido mi amigo allí adentro, el teléfono sonaba, sonaba, pero nada sucedía, en ese entonces se me hace escuchar unas voces, medias turbias, como de ladrones hablando, salen 2 personas de los arbustos y se llevan las motos, nuestro único transporte. Decido junto con mi amigo, pasar a mi casa, yo sabía donde había una llave escondida para poder pasar, mientras ponía la llave en la puerta, no sabía que podría encontrarme ahí dentro, espero que no sea lo que me imagino, entro con los ojos cerrados para luego abrirlos, lo único que encuentro son la mesa una silla, y arriba de esa mesa donde eh compartido muy pocas cenas y almuerzos con mi padre, veo una carta, que decía, “Es tuya, abría, se que eres tú”
Intrigado decido abrir la carta, la primera parte decía, sabía que lograrías cumplir la primera parte, yo totalmente paralizado pensando continuo leyendo… Vinieron unos militares a mi casa, preguntaron mi nombre y apellido ya sabiendo mi respuesta, me dijeron si necesitaba ayuda con mi hijo, con la disciplina, etc. Yo decidí aceptar su ayuda, me sentía solo, que me faltaba algo a mi persona, el hijo que yo crie, que yo ame, pero no podía seguir solo, necesitaba ayuda, y si estás leyendo esto y podes completar el segundo paso, se que lo abrías completado y yo no estaría más solo. La segunda parte, es si durante todos estos años has estado atento a mí a mis gustos y lo que yo deseaba en esta vida, sabrás donde me he ido a vivir, te espero hijo, espero verte, te amo.



Bueno chicos, eso es el post, capaz lo leyeron capaz no, pero la intención era subirlo, si tienen criticas me ayudan mucho para la forma de escribir y esas cosas, saludos y buena semana!!

3 comentarios - Mi sueño pasado a un pequeño cuento

elcotesss +1
En un rato lo leo y te digo.
elcotesss +1
Devolveme mi tiempo!!!
jajajaja naa mentira
Esta bueno , es algo loco. Sera por la culpa de pasarle poca cabida a tu viejo , el sueño.
Hace de cuenta que ya no lo tenes mas . y mas aun sabiendo que siempre compartieron poco tiempo por decisión tuya exclusiva. Así lo vas a valorar mas.
+ 10.
WarriorLegen +1
jajajaja! muchas gracias por la devolucion, y por haberte tomado el tiempo en leerlo, saludos y gracias de nuevo!