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Centro de Estudios JDP

1952 - 26 DE JULIO - 2015
HOMENAJE A EVA PERÓN AL CUMPLIRSE EL 63º
ANIVERSARIO DE SU TRÁNSITO A LA INMORTALIDAD.-

“Yo he de volver como el día
para que el amor no muera
con Perón en mi bandera con el Pueblo en mi alegría.-
¿Qué pasó en la tierra mía
desgarrada de aflicciones?
¿Por qué están las ilusiones quebradas de mis hermanos?
Cuando se junten sus manos
volveré y seré millones”.-
José María Castiñeira de Dios, año 1962


Al cumplirse el 26 de Julio el sexagésimo tercer aniversario del tránsito a la inmortalidad de EVA PERON, de EVITA como cariñosamente la llamaba su pueblo, no podemos dejar de revivificar para la memoria colectiva de nuestros días, lo trascendente de su pensamiento, de sus obras y de sus valores humanos, signados por la impronta de la lealtad, de la coherencia y de la ética revolucionaria encumbrada a su más alto nivel.-
No tendría sentido recordar este nuevo aniversario del fatídico deceso de EVA PERÓN, si todo se redujere a una evocación historicista y sin proyección a la Argentina de nuestros días. La Patria no es el producto de una coyuntura, sino, la resultante de un proceso con raíces profundas en la historia protagonizada por nuestro pueblo. EVITA es parte de esa historia, y asumirla es el gran desafío para los que pretenden construir la Patria Justa, Libre y Soberana, la Patria Grande de San Martín, Bolivar y Perón.-
La EVITA que evocamos es la EVITA conciencia, verbo y pasión de la revolución peronista, la EVITA de los Planes Quinquenales, de la nacionalización del Banco Central, del sistema bancario y del comercio exterior a través del IAPI, de los primeros pasos del desarrollo siderúrgico (llámese ley Savio), del desarrollo industrial sustitutivo de importaciones, del pleno empleo y del histórico fifty-fifty que dignificó a la clase trabajadora argentina. La EVITA del artículo 40 de la Constitución Peronista, cuyo texto nacionalizaba las reservas hidrocarburíferas, los servicios públicos, el comercio exterior (desplazando a los Bunge y Born y cía.), y que, institucionalizó por primera y única vez en la historia la propiedad privada en función social. La EVITA de la Tercera Posición y del país liberado de las fronteras ideológicas impuestas por el imperialismo. La EVITA que sin eufemismos enfrentó a la oligarquía y a los sectores golpistas del Ejército en 1951 y que, casi agonizando, tomó la decisión de armar a los trabajadores para defender a “sangre y fuego” la Revolución Justicialista frente a los embates conspirativos de la inveterada alianza oligarco-imperialista.-
La EVITA a quien hoy rendimos nuestro homenaje, es la EVITA del histórico renunciamiento del 31 de agosto de 1951, cuando para impedir la asonada golpista en cierne para derrocar al Gral. Perón, renunció a la candidatura a la Vicepresidencia de la Nación para los comicios del 11 de noviembre de 1951, con frases de profunda emoción y de identidad política, que hoy son parte de la historia: “No renuncio a la lucha ni al trabajo, renuncio a los honores… no tenía entonces (se refiere al 17 de octubre de 1945) ni tengo en estos momentos, más que una sola ambición personal: que de mi se diga, cuando se escriba el capítulo maravilloso que la historia argentina seguramente dedicará a Perón, que había al lado de Perón, una mujer que se dedicó a llevar al presidente las esperanzas del pueblo, que luego Perón las convertía en hermosas realidades, y que a esa mujer el pueblo la llamaba cariñosamente EVITA”.
La EVITA a quien hoy rendimos nuestro homenaje, es la que contribuyó con su prédica y su apasionada militancia para que tuvieran jerarquía constitucional los derechos del trabajador, de la ancianidad y de la familia, la EVITA que desde la Fundación que llevó su nombre sembró el país de Hogares-Escuelas para la niñez desamparada, Hogares de Tránsito para las mujeres trabajadoras sin hogar, Hogares de Ancianos y que, con el voto femenino, no sólo sepultó el machismo anacrónico de los epígonos de la partidocracia de la época sino que, amplió la base social de la democracia política argentina, catapultando hacia 1951 al Congreso a 26 mujeres (por primera vez en la historia), complementando así la obra del General PERON, quien desde 1946 había institucionalizado la participación política de la clase trabajadora sindicalizada en el Congreso, en las Legislaturas y en las Embajadas argentinas en el extranjero. Esto es la esencia olvidada del Peronismo y a la cual debemos volver.-
La EVITA que hoy recordamos es la EVITA de la democracia de masas, la EVITA transmisora de ideología y de mística, la EVITA de la participación popular y del contacto directo con el pueblo. La EVITA que, aún muerta fue víctima de la difamación, del ocultamiento y de la mutilación de su cadáver por parte de los que odiaron el trascendente humanismo social de su obra. Todo intento por borrarla de la conciencia y del sentimiento del pueblo fue vano. Ellos están muertos y olvidados, ella cabalga trazando rumbo hacia la Patria liberada, interpelando a los fariseos que olvidando al pueblo, han hecho y hacen de la política un medio para saciar mezquinas ambiciones de poder y oscuros privilegios.-
La EVITA que hoy evocamos, es la EVITA que no comulgaba con los fariseos de la cultura oligárquica, con la intelligentzia que, desde el “Grupo Sur”, a partir de los 50 puso al servicio de los designios de la oligarquía y del coloniaje su mentado prestigio intelectual, multiplicado por el apoyo de la prensa servil del stablishment dominante, llámese La Nación de los Mitre, la Prensa de los Gainza Paz o el Clarín de los Noble. Esa EVITA debería estar hoy en la Biblioteca Nacional junto a nuestro querido y olvidado Leopoldo Marechal, y no compartiendo un espacio con el ícono cultural de las clases dominantes: Jorge Luis Borges, quien en vida anatematizó groseramente al Martín Fierro de José Hernandez (obra cumbre de la literatura argentina) y que, sin ocultar su desprecio por las masas políticamente expresadas por el Peronismo, hizo la apología de los Aramburu, de los Videla, y de los Pinochet, saludando con patriótica pasión el bombardeo a Plaza de Mayo de junio de 1955, los fusilamientos de José León Suarez de junio de 1956, y el golpe faccioso y criminal del 24 de marzo de 1976. Lamentablemente, la intelectualidad “progre” devenida en “intelligentzia” (al decir de nuestro querido Arturo Jauretche), no ha comprendido ni comprende la naturaleza histórica del Peronismo, y naturalmente, muy poco hace para revivificar y consolidar la cultura nacional enraizada en las mejores tradiciones patrias (la de los San Martín, de los Rosas, de los Yrigoyen, de los Mosconi, de los Savio y de Juan Domingo Perón) sin la cual, es difícil sino imposible la concreción exitosa y perdurable de la inconclusa Patria Justa, Libre y Soberana.-
Sabía de lo limitado de la vida terrena y del valor trascendente de los ideales, de la ideología, como instrumento de lucha para las futuras generaciones. Por ello en su lecho y ya próxima a su muerte sentenció: “la hora de los pueblos no llegará con ningún caudillo, porque, los caudillos mueren y los pueblos son eternos. Por eso es grande Perón, porque no tiene otra ambición que la felicidad de su pueblo y la grandeza de su Patria… y porque ha creado una doctrina –una doctrina es un ideal-, para que su pueblo siga su doctrina: el JUSTICIALISMO” (Eva Perón. MI MENSAJE, pág. 77/78, Edit. Fundación Ross. Rosario-Santa Fe. 2012).-
El fenómeno político-social de nuestros días, signado por la revalorización de la política y por el despertar de una nueva militancia juvenil, nos obliga a revivificar a la EVITA real, sin las distorsiones mezquinas de los que pretenden la manipulación de su obra, de su pensamiento y de su identidad peronista. La coyuntura histórica que hoy vive el mundo y nuestra Patria no es la misma de los años 50, 60 y 70, es cierto, pero también es cierto que, los principios y la identidad revolucionaria que nutrió la vida y la obra de Eva Perón, no puede ser soslayada a la hora de reivindicar su nombre, indisolublemente ligado a la Patria Justa, Libre y Soberana. Ese es el mejor homenaje que se merece aquella EVITA que alguna vez sentenció para la posteridad: “Mi gloria es y será siempre el escudo de Perón y la bandera de mi pueblo, y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo se que ustedes, recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”.-
CORRIENTES, 26 de julio de 2015.-
Por el Centro de Estudios y de Investigaciones Históricas
“JUAN DOMINGO PERON”


Norberto S. Soto Juan Manuel Roldan Ramón Alberto Salazar

Daniel A. Bordón Cesar M. Espíndola Moreira José M. Duarte

Gerardo A. Marturet Jorge L. Gutierrez Carlos A. Cassarino

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