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Te gustan las lecturas existencialistas? Pasa papu


link: https://www.youtube.com/watch?v=wICsfTDDPYA







Hola, quería compartir con ustedes esta seleccion de fragmentos de libros que lei y que considero los mejores , quizas porque me identifican un poco, como seguro lo haran con mucho de ustedes.
En lo personal cada vez que los leo me inspiran para escribir o componer canciones, tienen ese color que busco en cada cosa que conozco y me generan una sensacion de paz ,quizas porque en el fondo nos sentimos a salvo cuando nos sabemos menos solos en el mundo al leer, ver, o escuchar personas que piensan y se expresan como nosotros.
Sin mas preámbulos...







El tunel



Te gustan las lecturas existencialistas? Pasa papu





"Fue una espera interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado.
¡La hora del encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable… No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía que pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había trascurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esa muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces me sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a los lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado."


El tunel Cap XXXVI
Ernesto Sabato



escritor



La tregua



lectura







“Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era solo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más.”


La tregua
Mario Benedetti,



existencialismo


Rayuela

libro





"Haber creído ver a la Maga era menos amargo que la certidumbre de que un deseo incontrolable la había arrancado del fondo de eso que definían como subconciencia y proyectado contra la silueta de cualquiera de las mujeres de a bordo. Hasta ese momento había creído que podía permitirse el lujo de recordar melancólicamente ciertas cosas, evocar a su hora y en la atmósfera adecuada determinadas historias, poniéndoles fin con la misma tranquilidad con que aplastaba el pucho en el cenicero."

Rayuela, Capítulo 48
Julio Cortázar





herniputo


La metamorfosis


Te gustan las lecturas existencialistas? Pasa papu






"-Tiene que irse -exclamó la hermana-, es la única posibilidad, padre. Sólo tienes que desechar la idea de que se trata de Gregorio. El haberlo creído durante tanto tiempo ha sido nuestra auténtica desgracia, pero ¿cómo es posible que sea Gregorio? Si fuese Gregorio hubiese comprendido hace tiempo que una convivencia entre personas y semejante animal no es posible, y se hubiese marchado por su propia voluntad: ya no tendríamos un hermano, pero podríamos continuar viviendo y conservaríamos su recuerdo con honor. Pero esta bestia nos persigue, echa a los huéspedes, quiere, evidentemente, adueñarse de toda la casa y dejar que pasemos la noche en la calle. ¡Mira, padre -gritó de repente-, ya empieza otra vez!

Y con un miedo completamente incomprensible para Gregorio, la hermana abandonó incluso a la madre, se arrojó literalmente de su silla, como si prefiriese sacrificar a la madre antes de permanece cerca de Gregorio, y se precipitó detrás del padre que, principalmente irritado por su comportamiento, se puso también en pie y levantó los brazos a media altura por delante de la hermana para protegerla.

Pero Gregorio no pretendía, ni por lo más remoto, asustar a nadie, ni mucho menos a la hermana. Solamente había empezado a darse la vuelta para volver a su habitación y esto llamaba la atención, ya que, como consecuencia de su estado enfermizo, para dar tan difíciles vueltas tenía que ayudarse con la cabeza, que levantaba una y otra vez y que golpeaba contra el suelo. Se detuvo y miró a su alrededor; su buena intención pareció ser entendida; sólo había sido un susto momentáneo, ahora todos lo miraban tristes y en silencio. La madre yacía en su silla con las piernas extendidas y apretadas una contra otra, los ojos casi se le cerraban de puro agotamiento. El padre y la hermana estaban sentados uno junto a otro, y la hermana había colocado su brazo alrededor del cuello del padre.

«Quizá pueda darme la vuelta ahora», pensó Gregorio, y empezó de nuevo su actividad. No podía contener los resuellos por el esfuerzo y de vez en cuando tenía que descansar. Por lo demás, nadie le apremiaba, se le dejaba hacer lo que quisiera. Cuando hubo dado la vuelta del todo comenzó enseguida a retroceder todo recto... Se asombró de la gran distancia que le separaba de su habitación y no comprendía cómo, con su debilidad, hacía un momento había recorrido el mismo camino sin notarlo. Concentrándose constantemente en avanzar con rapidez, apenas se dio cuenta de que ni una palabra, ni una exclamación de su familia le molestaba. Cuando ya estaba en la puerta volvió la cabeza, no por completo, porque notaba que el cuello se le ponía rígido, pero sí vio aún que tras de él nada había cambiado, sólo la hermana se había levantado. Su última mirada acarició a la madre que, por fin, se había quedado profundamente dormida. Apenas entró en su habitación se cerró la puerta y echaron la llave.

Gregorio se asustó tanto del repentino ruido producido detrás de él, que las patitas se le doblaron. Era la hermana quien se había apresurado tanto. Había permanecido en pie allí y había esperado, con ligereza había saltado hacia delante, Gregorio ni siquiera la había oído venir, y gritó un «¡Por fin!» a los padres mientras echaba la llave.

«¿Y ahora?», se preguntó Gregorio, y miró a su alrededor en la oscuridad.

Pronto descubrió que ya no se podía mover. No se extrañó por ello, más bien le parecía antinatural que, hasta ahora, hubiera podido moverse con estas patitas. Por lo demás, se sentía relativamente a gusto. Bien es verdad que le dolía todo el cuerpo, pero le parecía como si los dolores se hiciesen más y más débiles y, al final, desapareciesen por completo. Apenas sentía ya la manzana podrida de su espalda y la infección que producía a su alrededor, cubiertas ambas por un suave polvo. Pensaba en su familia con cariño y emoción, su opinión de que tenía que desaparecer era, si cabe, aún más decidida que la de su hermana. En este estado de apacible y letárgica meditación permaneció hasta que el reloj de la torre dio las tres de la madrugada. Vivió todavía el comienzo del amanecer detrás de los cristales. A continuación, contra su voluntad, su cabeza se desplomó sobre el suelo y sus orificios nasales exhalaron el último suspiro."

La metamorfosis Cap iii
Franz Kafka




escritor


La borra del cafe


lectura






"He llegado a pensar que, después de todo, la conciencia es simultáneamente nuestro cielo y nuestro infierno. El famoso Juicio Final lo llevamos aquí, en el pecho. Todas las noches,sin ser conscientes de ello, enfrentamos un Juicio Final. Y es de acuerdo a su dictamen que podemos dormir tranquilos o revolcarnos en pesadillas. Ni Salomón ni psicoanalista. Somos juez y parte, fiscal y defensor, qué más remedio. Si nosotros mismos no sabemos condenarnos o absolvernos ¿quién será capaz de hacerlo? ¿Quién tiene tantos y tan recónditos elementos de juicio sobre nosotros mismos como nosotros mismos? ¿Acaso no sabemos, desde el inicio y sin la menor vacilación, cuándo somos culpables y cuándo inocentes?"

La borra del café Cap Pretérito imperfecto
Mario Benedetti





existencialismo



Eso fue todo por ahora, si lo leyeron y les gusto haré una segunda parte con mas fragmentos de libros muy interesantes
Saludos







libro

Comentarios Destacados

HeladeroChorro +6
Faltó "Sobre heroes y tumbas".
Que pedazo de libro la reconcha de la lora.
nachoritoo
si mal, lo voy a poner en la segunda parte!!
pablorbit +1
Falta también "Abaddón El Exterminador", terminando así la especie de "trilogía" de Sabato

14 comentarios - Te gustan las lecturas existencialistas? Pasa papu

satta87 +2
+5 lince existencialista de las praderas metropolitanas
nachoritoo
gracias titan
Godofredo +1
herniputo
Godofredo +1
herniputo
Fungi +5
Te gustan las lecturas existencialistas? Pasa papu

escritor
nachoritoo
hermoso libro, lo voy a incluir en la segunda parte
fabianleonardobe
La Mejor frase del Libro que no se me olvida "ERA UNA PUTA". Despues no se a que se referia con el tunel si hablaba en referencia a cosa de la mujer que el prota estaba enamorado.
lectura
nachoritoo +1
jaja si , lo del tunel era una metafora q representaba su vida, un tunel oscuro que lo aislaba del mundo "mundano" , tunel en donde vivio su infnacia adolscencia adultez etc.
barcej10 +2
EXISTENCIALISMO, NO HABÍAN CERRADO ESE ANTRO?
nahudbz +4
¿Y Dostoievsky? ¿Dónde está Dostoievsky
¿Y Kundera? ¿Dónde está Kundera?
nachoritoo
jajua puse solo 5 porque si no se hacia largo y ya sabes como son lso taringueros nivel 5, en la segunda parte incluire a los demas
deadlydata +2
uno que estoy leyendo ahora y me atrapo bastante es el nombre del viento, aunque no tenga nada que ver a los de tu post que por cierto muy buenos
nachoritoo
ah no lo lei a ese, de quien es?
deadlydata +1
@nachoritoo Patrick Rothfuss
marce1223 +3
siempre es agradable ver esto en taringa, me gusto hasta la musica, lo disfrute, gracias
nachoritoo
gracias papu
heee666 +1
Que buen post!, da gusto encontrase con estas cosas.
Gracias por compartir
nachoritoo
gracias papu!
ASchopenhauer +1
Bueno, acá estoy. Quise pasar antes, pero supongo que en este caso aplica el "más vale tarde que nunca". Si bien este post es breve, cumple con su objetivo, además de que siempre son bienvenidas las recomendaciones que incentivan a leer. De lo mencionado destaco a Sartre y Kafka. Todavía no leí Rayuela porque no tengo una buena relación con Cortázar, a quien leí, pero no termina siendo de mi agrado. Ya lo mencionaron, pero Dostoievski es uno de los escritores existencialistas más formidables, y junto a él quisiera señalar a Tolstói.
Ah, y si te gustó La Náusea de Sartre, entonces te recomiendo leer a Camus y sus dos novelas más importantes: El extranjero y La Peste.
Buen post.
Saludos.
nachoritoo
Recien veo este comentario, gracias papu, estoy volviendo a leer novelas y a escribir, asi que tus recomendaciones me vienen de 10.