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La extraña neutralidad de Argentina en la Guerra del Chaco

La extraña neutralidad de Argentina en la Guerra del Chaco



guerra


Agustín P. Justo, Presidente de la República (1932-1938)


chaco

Argentina en la Guerra del Chaco: "Una extraña neutralidad"


Como miembro componente de los Gobiernos Mediadores, y en su carácter de Arbitro de equidad, juntamente con las Repúblicas de Brasil, Chile, Estados Unidos de América, Perú y Uruguay, la República Argentina participó directamente como país neutral en la resolución del conflicto de la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, pero existían algunas evidencias que contribuyeron a confirmar las sospechas de la parcialidad argentina en el conflicto boliviano-paraguayo sobre el Chaco Boreal.

Una de ellas es la carta que el ministro paraguayo en la Argentina, Vicente Rivarola, envió al Presidente de su país, Eusebio Ayala, afirmando:


La simpatía general de todas las poblaciones argentinas para la causa paraguaya, en contraposición a la antipatía general para Bolivia, tiene que facilitar enormemente el contrabando de guerra para nuestro país. La circunstancia de no traer materiales de Europa será motivo para que en este país nos los faciliten sin restricciones. Los intereses creados son siempre respetables, aparte de la amistad y la buena voluntad cada vez mayores del Presidente Justo y su gobierno


Al principio de la guerra, la legación de Bolivia en Buenos Aires no dejó de reclamar contra las constantes violaciones de la neutralidad argentina efectuadas por las propias autoridades de Buenos Aires. Pero estos reclamos bolivianos no obtuvieron ningún resultado.

A su vez, Rout afirma que más que un país neutral, "la Argentina fue un beligerante cuidadosamente disfrazado de mediador durante la guerra del Chaco".



Durante buena parte de la misma, las autoridades de Buenos Aires aportaron al gobierno paraguayo inteligencia, información, medicinas, asistencia militar y financiera.

Rogelio Ayala Moreira, en su libro "Por qué no ganamos la guerra del Chaco", sostiene que el gobierno argentino envió préstamos al Paraguay por un monto de 6.000.000 de pesos argentinos.

A diferencia de los bolivianos, los historiadores paraguayos han sido reticentes en reconocer la colaboración argentina a las autoridades de Asunción. Pero a pesar de ello, existen evidencias de la asistencia argentina al Paraguay durante la guerra del Chaco, las cuales obligan a replantear hasta qué punto las autoridades de Buenos Aires fueron neutrales en el conflicto boliviano-paraguayo.

Una excepción es la escritora Beatriz R.A. de González Oddone, quien expresa en su libro "Testimonios Veteranos", lo siguiente:

"Y así se van develando hechos conocidos por muy pocos, como el de la solidaridad, con nuestra causa, del Servicio de Inteligencia de la República Argentina, que todas las noches, a las doce y media en punto; pasaba un parte del Estado Mayor Argentino, firmado por su Jefe, el Coronel Esteban Vacarezza, en el que se daba la opinión táctica y estratégica argentina, con la situación del día, y las apreciaciones de ese Estado Mayor para el futuro de las operaciones. Con ello conocíamos una cantidad importantísima de datos"


Así, algunas empresas argentinas con intereses en Paraguay proporcionaron fondos para el esfuerzo bélico de este país.

La Compañía Nicolás Mihanovich, cuya casa matriz estaba en Buenos Aires, otorgó un crédito de 500.000 pesos argentinos destinados al sector naviero, aunque retiró la oferta cuando los informes la dieron a conocer. Por su parte, la firma yerbatera argentina Larangeira donó 250.000 pesos al gobierno de Asunción para la compra de equipos de aviación.


(Oficiales de Argentina, Paraguay, Chile y Bolivia)



Hacia mayo de 1.935 la economía paraguaya, exhausta por el esfuerzo de la guerra, se había vuelto virtualmente dependiente de los productos argentinos, especialmente gasolina y bombas de artillería. Todo el trigo, la nafta y el fuel oil que consumió el ejército paraguayo durante los tres años de guerra le fueron facilitados gratuitamente por el gobierno argentino.


"Por cierto, el gobierno argentino envió ininterrumpidamente armas a Asunción a través del río Paraguay, mientras bloqueó la venta de productos a Bolivia a través del río Pilcomayo. Si el gobierno argentino hubiera decidido cerrar el trasbordo de bienes a Asunción a través del Paraguay, el suministro de armas se habría tornado imposible para el gobierno paraguayo".

Respecto de los materiales de guerra que el Paraguay adquiría en Europa, el Ministro paraguayo en Buenos Aires Vicente Rivarola relata en sus memorias:

"Los elementos bélicos de Europa y Norteamérica eran trasbordados discretamente en la rada del puerto de Buenos Aires en lanchones de donde eran reembarcados con otro destino aparente, para luego ser conducidos a Asunción por medios reservados y seguros... con conocimiento y amistosa tolerancia de las autoridades argentinas.

Por el lado del transporte terrestre por los ferrocarriles del Estado o de cualquier otro medio, estaban igualmente previstas y organizadas las cosas perfectamente".






La creación del Regimiento de Caballería 7 "Gral. San Martín" :


Pero la falta de neutralidad de la República Argentina, se evidenció también en la participación de tropas que combatieron junto al Ejército paraguayo.

Una prueba de ello se materializa en un artículo editado el año 2003, por el Ejército Argentino en la Revista Militar No. 175, escrito por el Gral. Jorge Gorleri, el mismo que se transcribe a continuación:

La Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia se fue gestando desde muchos años antes de que las Fuerzas Armadas Bolivianas ocuparan el fortín Carlos Antonio López, sobre la laguna de Pitiantuta, en junio de 1.932.

Allí se encontraba una pequeña guarnición paraguaya y el hecho marcó la iniciación de las hostilidades.

Los residentes argentinos en el Paraguay y los paraguayos que querían a la Argentina ya en aquella época, se reunían en la Casa Argentina ubicada, aún hoy, en la Avenida Mariscal López de la ciudad de Asunción. Todos ellos decidieron contribuir al esfuerzo de guerra de la nación guaraní la cual no se encontraba en las mejores condiciones para iniciar la movilización.

Desde los tiempos de paz disponía de 3.000 hombres bajo bandera, mal armados, con fusiles españoles modelo 1.928, descalibrados, llamados "mata paraguayos", sin transportes ni equipos y con un servicio de sanidad desorganizado. El país carecía de industrias, las fábricas y talleres existentes eran rudimentarios. La situación se presentaba muy crítica.


(Casa Argentina de Asunción)



En la Casa Argentina se decidió organizar un Regimiento de Caballería para incrementar el Orden de Batalla del Ejército del Chaco. Conseguida la autorización del Gobierno del Paraguay, decretos y leyes mediante, se dio comienzo, apresuradamente, a la organización del Regimiento 7 de Caballería, con el nombre de General San Martín.

La Casa Argentina se convirtió en centro de movilización; se recaudaron fondos, se compraron armamentos y organizó la provisión de uniformes, equipos y víveres. Desde tempranas horas, largas filas de voluntarios concurrieron a inscribirse para integrar el Regimiento, algunos desde Goya, Corrientes, Formosa y del Chaco Austral.

Entre la oficialidad se encontraban muchos argentinos, varios de los cuales se convirtieron en héroes durante la campaña. El Mayor argentino, Domingo Aguirre fue el Segundo Jefe del Regimiento, Aristigueta, Ortiz, Ochoa, Léxica, Barrera. Flores, Alvarenga, Chávez, fueron algunos de ellos.

El Mayor Francisco Vargas, Edecán del Presidente de Paraguay fue nombrado Jefe del Regimiento, habiéndose educado en la Argentina.

El 14 de noviembre de 1932, el Regimiento "Gral. San Martín", se desplazaba al son de la marcha de San Lorenzo desde el Campamento de Cerro León hacia el Puerto de Asunción para embarcarse hacia el teatro de operaciones.

Al frente, la Bandera de Guerra con los colores paraguayos y con el bordado en oro del nombre del Libertador de América, despertaba la emoción del pueblo de Asunción. La enseña fue bordada y donada por la Madrina del Regimiento, Señorita Dora Gelosi.

Con un efectivo de 1.000 hombres el Regimiento fue embarcado en el Vapor Holanda, de la empresa Mihanovich, luego de 48 horas de navegación por el río Paraguay con rumbo al norte, desembarcó las tropas en Puerto Casado.

La penetración hacia el desierto chaqueño se produjo en un convoy ferroviario de trocha angosta, el cual cubrió 145 km. en 12 horas hasta llegar a punta de rieles. La recepción no fue nada cordial, puesto que a la bienvenida dada por los mosquitos y los mbariguis, en medio de un calor insoportable y nubes de polvareda, se sumaron tres aviones bolivianos que bombardearon y ametrallaron el lugar ocasionándole al regimiento su bautismo de fuego y ocasionándole 6 muertos y 15 heridos.

Con mucha tristeza se enteraron que harían la campaña desmontados, dado que no se proveerían caballos ni mulas. Caminando por charcos, esteros y por un espantoso desierto sin agua, debieron recorrer más de 250 km. hasta el frente de combate.

En diciembre de 1933 el Regimiento cortó el camino Alihuatá Saavedra, contribuyendo a cerrar el cerco de dos Divisiones bolivianas, que debieron rendirse con más de 10.000 hombres.

El fuerte ruido de motores que se escuchaba en una picada, era producido por dos tanques enemigos que avanzaban disparando con sus cañones y sus ametralladoras.

Un tronco de corpulento quebracho derribado a hachazos por los soldados del "San Martín", cortó el paso de los tanques y sus tripulaciones cayeron en la emboscada.

neutralidad
(Campo Esperanza, un grupo de voluntarios argentinos del Regimiento de Caballería 7. De izq. a Der. de pie Tte 1º Dr. Maciel, Tte 1º Dr. Rosensweig, Capitan Dr. C. de Sanctis, practicantes Ttes segundos Medina y Bonino. Sentados un soldado y practicante Vannucci)


Uno de esos tanques capturados por los argentinos se exhibió en la plazoleta frente al Colegio Militar del Paraguay, en Asunción; hasta su devolución al gobierno boliviano.

El Regimiento participó en las batallas de Fortín Toledo, Alihuatá, Cañada El Carmen, Algodonal y otras, llegando al final de la guerra, en 1935, hasta los cerros andinos bolivianos, amenazando los pozos de petróleo del altiplano en el camino a Camiri.

Jóvenes oficiales argentinos quedaron para siempre en las caldeadas soledades chaqueñas.

El Fortín Boliviano "Palmar Ustares" fue bautizado por el Comandante en Jefe del Ejército con el nombre del Tte. Evaristo Ochoa, correntino, caído al frente de su escuadrón, en el asalto a un nido de ametralladoras"

Es pertinente señalar que después de las incursiones aéreas de parte de la Fuerza Aérea Boliviana, sobre Puerto Casado, el Gobierno argentino amenazo a Bolivia, expresando que no tolerarían bajas de sus civiles y enérgicamente insinuaron que quizás apoyarían a Paraguay si los ataques continuaban. Ante ese dilema, Bolivia sensatamente canceló los ataques aéreos sobre ciudades paraguayas.

Desde ese momento en la campaña, el Cuerpo Aéreo Boliviano se utilizaría principalmente en el frente llevando a cabo misiones de reconocimiento, patrullaje aéreo y apoyo aéreo cercano.

Con referencia al hecho histórico descrito por el Gral. Jorge Gorleri; se sustenta esta narración con el relato concerniente a la Srta. Dora Gelosa, de nacionalidad argentina, Madrina de Guerra del Regimiento "General José de San Martín"

"En el año 1932 estalló la guerra del chaco entre dos naciones hermanas: Bolivia y Paraguay. Por entonces el ciudadano italiano Nazareno Gelosi, radicado en nuestro país desde fines del siglo XIX, pasaba sus inviernos desde tiempo atrás, por razones climáticas, en Asunción junto a su hija menor Dora, encontrándose por tal motivo vinculados social y afectivamente con su comunidad.
Esta mujer que en aquellos tiempos contaba con 27 años, frente a la acuciante demanda de tropas que existía en el vecino país, decide promover personalmente la creación de un Regimiento, más tarde el Nº 7 de Caballería, que integrarían 17 oficiales y 1.000 individuos de tropa; estos últimos reclutados la mayoría en Paraguay y algunos otros en territorio argentino".

agustin p justo
(Vickers Mk E Type A boliviano- Este tanque estuvo en exhibición en Asunción hasta que en los 1990's retornó a Bolivia)



El 17 agosto de 1932, Dora Gelosi, impulsora y Madrina de Guerra del Regimiento Nº 7 de Caballería del Ejército del Paraguay, propuso que como homenaje al Libertador de medio continente americano, la Unidad llevara el nombre de General José de San Martín, lo cual fue aceptado por las autoridades castrenses y el Gobierno paraguayo.

Cuando el recientemente creado Regimiento, partía para el frente de combate recibió su Bandera de manos de su Madrina de Guerra, quien en el transcurso de su arenga expresó:


Sr. Comandante, Soldados:

Satisfago un deber y un anhelo profundo al poner hoy personalmente en vuestras manos aquí, sobre este suelo evocador y bajo la luz de este cielo esplendoroso, el Estandarte de Guerra del 7º Regimiento de Caballería José de San Martín que debe distinguirlo entre las unidades del Ejército paraguayo.... estoy segura Señor Comandante y señores soldados que cuando los valientes argentinos y paraguayos penetren en la tierra hollada por el invasor, los bosques del Paraguay legendario, cubiertos ya de gloria, se poblaran nuevamente de laureles, allí donde a su paso flamee el estandarte del RC. 7 Gral. José de San Martín, y terminó diciendo: Soldados ahijados de guerra:

¡Os dejo en manos de Dios y de la Patria!

En la ocasión y como reconocimiento a esta joven Argentina, le fue prendida al pecho la Flor de Aire de la Selva Paraguaya por el Capitán de Navío, Elías Ayala, General en Jefe del Ejército y Marina del Paraguay.

El regimiento, por su actuación, fue objeto de las más altas condecoraciones de la campaña: Cruz del Chaco y Cruz del Defensor.

En el panteón de los héroes de la capital paraguaya existe una placa dedicada por los veteranos de guerra del Regimiento, a sus camaradas muertos en acción.
Años después de sellada la paz definitiva entre los dos pueblos vecinos, su madrina de Guerra, por sus méritos excepcionales, recibió la Medalla al Reconocimiento Paraguayo, concedida por el presidente de la República del Paraguay (Decreto del 13 de junio de 1.959).

Finalmente, Dora Gelosi, recibió también las Palmas Sanmartinianas, de manos del entonces Presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, Gral. Tomas Sánchez de Bustamante, el 21 de septiembre de 1.990 por su destacada acción sanmartiniana"



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Fin del Post,
espero que lo hayas disfrutado
si te gusto, sigueme y veras mis proximas actualizaciones.
No te defraudare.
Hasta la proxima

Comentarios Destacados

wellmapukun +10

si no decis que son sudamericanos, pensaria que son comisarios del pueblo descansando en la gran guerra patriotica
wellmapukun
@EnriqueBarturen jázaro? el pueblo jázaro dejo de existir en 1048!!!
EnriqueBarturen +1
@wellmapukun no, no dejó de existir, sólo se cambiaron de nombre y de religión
NestorDepilos +1
Si no los conociera diría que el del medio es Moltke, a la derecha un general Francés y a la izquierda un Británico y un Ruso

Obvio que Moltke que no era así

13 comentarios - La extraña neutralidad de Argentina en la Guerra del Chaco

airs999 +2
ufff mi abuelo peleo en esa guerra, si ahora es terrible estar ahi, no me imagino lo que abra sido en guerra, salu2 maquinola
Jojojo90 +5
Argentina, por suerte, hizo todo lo posible por sabotear el esfuerzo de guerra de ese asqueroso error de la época post-independentista al que llamamos Bolivia.

Cuando las tropas Bolivianas trataban de vulnerar territorio Argentino, eran forzadas a rendirse cuando no rechazadas a tiros. Cuando los Paraguayos lo hacían les pasaban munición o comida.
Cuando Inglaterra demandó que no se cortase el suministro de armas a Bolivia (Inglaterra le vendió muchas armas a Bolivia), Argentina aceptó... Pero antes de entregar los armamentos los saboteaba, al tanto que de sus propias reservas armaba al Paraguay.
Mientras que el alto mando Boliviano era absolutamente inútil, desorganizado y no tenía siquiera la capacidad de enseñarle por qué tenían que pelear a sus conscriptos indígenas, la Argentina dio completo acceso a sus mejores comandantes a las fuerzas del Paraguay en concepto de consejeros. (Y en cierta parte con este apoyo los Paraguayos llegaron a desarrollar algo que podría considerarse el primer ejemplo conocido de la Guerra Relámpago que tan famosa iba a hacer Alemania pocos años después).
Mientras que Bolivia estaba quebrada y sin capacidad de reponer ni siquiera sus reservas de materiales básicos como comida, leña o agua, Argentina mandaba en concepto de "Donaciones civiles" madera, combustible, comida, municiones, y hasta vehículos al Paraguay.

Por todas las cosas en las que hemos errado en cuanto a nuestra política externa como país, éste es probablemente el mayor de nuestros aciertos.
No sé si Paraguay nos lo habrá compensado o no. Eso es lo de menos. Lo que sé es que nuestros ancestros hicieron lo correcto. Apoyaron al indefenso contra el gigante abusivo.
niye93
De las empresas argentas de esa región
Jojojo90
@niye93 Como expliqué, el gobierno Argentino aportó a sus oficiales en forma de consejeros para las fuerzas del Paraguay.
Los oficiales propios del Paraguay hicieron un gran papel y sobrepasaron a sus pares Bolivianos en todos los aspectos. Lo que dije no desmerece a la intachable acción de los altos mandos del Paraguay.
niye93
@Jojojo90 En ese caso creo que te malinterprete, mis disculpas, salu2.
wargasm
Conocí 1 veterano boliviano de esa guerra. Fue durísima, se dieron con todo
masinisa
no eran neutrales es q no tenian cojnes los argentos
masinisa +1
españa al menos mando una division y una escuadrilla de caza
AramisL +2
pasó lo que pasa siempre, así como en la Guerra del Pacífico, donde un senador brasileño vino a dejar bien claro que si Argentina se metía, ellos también (del lado opuesto claro), Argentina NO puede meterse en los conflictos vecinos directamente, tiene que dar la vuelta
NestorDepilos
Onda tipo Suiza pero con más participación indirecta
AramisL +1
@NestorDepilos aquí un poco más de data:

http://www.argentina-rree.com/6/6-081.htm
unejo5 -1
Los gauchos son unos maricas que aprovecharon la oportunidad para hacerse de territorio que no les pertenecia
J-M-P +3
Ah ese resentimiento y síndrome de inferioridad...
lllMekelll
pero Chile es el traidor no?
EnriqueBarturen +1
De hecho varios soldados chilenos pelearon a favor de ... Bolivia. Tanto es así que se formó el Batallón de Infantería Chile, integrado completamente por chilenos, el que participó decisivamente en las dos únicas victorias que tuvo Bolivia en esa guerra, cosa que huEVOn no recuerda
Gongruijin1
No entiendo porque las provincias unidas del sud osea argentina, les regalo tierras a bolivia.
juubeyincubator5
De que regalo hablas ? si Paraguay se quedo con gran parte del chaco boreal.