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La invasión soviética de Afganistán




La intervención soviética en Afganistán comenzó con el apoyo de la Unión Soviética al Partido Democrático Popular de Afganistán. Este partido comunista pretendía modernizar el país con distintos cambios políticos, sociales, económicos y religiosos, lo cual provocó la insurrección armada de la gran mayoría de fundamentalistas islámicos afganos, los cuales estaban en contra de todos estos cambios y veían el comunismo como una amenaza directa contra su Fe y su modo de vida tradicional.


Antecedentes
Tras la descolonización británica del país, en 1947, Afganistán entró en el punto de mira de la Unión Soviética. La gran potencia, enfrentada al Occidente Capitalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial, buscaba ampliar su área de influencia a un país tan importante estratégicamente como es Afganistán, el puente entre Asia y Oriente Medio. Desde 1950, los soviéticos colaboraron con los afganos ayudándoles a modernizarse, construyendo carreteras, puentes y aeropuertos y pasando a entrenar a sus fuerzas armadas.


Territorio de Afganistán en tiempos de la Guerra Fría.

Además, los soviéticos influyeron para que se produjese un cambio político y el país pasara a estar gobernado por una monarquía constitucional en vez de una monarquía absoluta. También auspiciaron que las dos principales facciones comunistas del país el “Jalq” y el “Parcham” se fusionaran en único partido, el “Partido Democrático Popular de Afganistán”.El 17 de julio de 1973, el príncipe Mohammad Daoud Khan derribó la corrupta monarquía de su primo, el rey Mohammed Zahir Shah, y se convirtió en Primer Ministro con el beneplácito de los comunistas y de la mayoría del pueblo afgano.


Bandera de la República Islámica de Afganistán.

Pese a las expectativas de los comunistas, Daoud mantuvo la neutralidad del país sin decantarlo por el bloque soviético, y poco tiempo después inició una dura represión contra los comunistas afganos, llegando a asesinar a Mir Akbar Khyber, uno de sus líderes, lo cual provocó que el 24 de abril de 1978 el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA) diera un golpe de estado, asesinando a Daoud y colocando en su lugar como Primer Ministro a Nur Mohammad Taraki, que también era el Presidente del Consejo Revolucionario de Afganistán.


Las reformas de Taraki
El gobierno de Taraki inició un programa radical de reformas con objeto de acabar con el feudalismo y llevar a Afganistán al siglo XX: eliminó la usura, inició una campaña de alfabetización en la que se incluyó a las mujeres, implantó una reforma agraria radical, prohibió el cultivo del opio, legalizó los sindicatos, estableció una ley de salario mínimo y lo más importante y rompedor: otorgó la igualdad de derechos para la mujer (llegando éstas incluso al Parlamento) y el Estado paso a ser laico.


Marcha de mujeres en Kabul a favor de las medidas de igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Estos cambios rompían de lleno con el pasado islámico del país y alarmaron a la URSS, que pidió a Taraki más moderación en las reformas. Sin embargo, la mecha del descontento de los islamistas ya estaba prendida y estos comenzaron a rebelarse en 25 de las 28 provincias, atacando a las fuerzas gubernamentales y realizando atentados terroristas.


El Primer Ministro afgano Nur Mohammad Taraki

El 14 de septiembre de 1979 Hafizullah Amín, líder de la otra facción del PDPA, asesina a Taraki y da un golpe de estado. Amín trata de detener las reformas de su predecesor, alejándose de la órbita de la URSS y acercándose a los Estados Unidos. Este giro de su política hacia Occidente provoca la ira de la URSS que, decidida a no perder su influencia en un país estratégico para el control de su frontera sur, organiza una operación secreta para hacerse con el control total del país.


La Operación Tormenta-333
La KGB descubrió que Amín tenía apoyo de Pakistán y la CIA de Estados Unidos. Los soviéticos descubrieron que el plan de la CIA era colocar misiles Pershing en Afganistán para presionar a la URSS y además pretendían entregarle los depósitos de uranio afganos a Pakistán, como compensación por su ayuda, para su uso en armas nucleares. La URSS decidió intervenir y el Consejo Revolucionario pidió el envío de los Spetsnaz para la eliminación de Amín. La operación fue llevada a cabo por 24 soldados de la unidad «Гром» (“Trueno”) del Grupo Alfa y 30 soldados de otro grupo especial del KGB: «Зенит» (“Cenit”). También participaron 87 soldados de la Compañía Aerotransportada y 520 hombres del 154º Batallón Separado del Spetsnaz del Ministerio de la Defensa de URSS. Esta división se llamaba el “batallón musulmán” porque estaba formada exclusivamente por soldados de las repúblicas meridionales de URSS.


El palacio Tajbeg. Posteriormente sirvió como base del 40º ejército Soviético.

Durante la operación, los miembros de las fuerzas especiales soviéticas iban vestidos con los uniformes afganos, sin insignias, e identificados por las bandas blancas en los brazos. El Grupo Alfa perdió 2 hombres, Cenit perdió 3, la Compañía Aerotransportada perdió 9, y el batallón musulmán perdió 5. Más de 50 soldados fueron heridos en total.​ Murieron accidentalmente un hijo de Amín (por la explosión de una granada), un médico soviético que trabajaba para el presidente afgano y la esposa de un ministro afgano (por el fuego cruzado).
Otros edificios del gobierno fueron tomados, como el edificio del Ministerio del Interior, el edificio de la Seguridad Interna, y el palacio de Darul Aman. Esta operación magistral demostró que las fuerzas especiales soviéticas eran sin duda las mejores del mundo en la obtención de objetivos estratégicos, capaces de tomar el control de un país en menos de 24 horas, una capacidad bélica que preocupó sobremanera a EEUU y sus aliados occidentales.


La guerra comienza
La guerra había comenzado y pese al buen comienzo la situación no tardaría en deteriorarse, sin darse cuenta, la Unión Soviética había creado su propio Vietnam, había invadido un país para defender el gobierno de un partido comunista minoritario y existente solo en las grandes ciudades. Frente a ellos se alzaba la mayoría de las tribus que componían el pueblo afgano, en especial las tribus que habitaban las zonas rurales, amantes del modo de vida tradicional y profundamente creyentes en el Islam.


Muyahidines afganos en 1979.

Por si fuera poco, tras el visto bueno del presidente Carter, EEUU ayudaría a los rebeldes con ingentes cantidades de dinero, armas (desde fusiles de la Segunda Guerra Mundial a lanzagranadas anticarro LAW y morteros de 120mm) y consejeros de la CIA a los que se sumarían las brigadas internacionales de “combatientes de la fe” o Muyahidines de distintos países musulmanes que acudirían al país a combatir a los “infieles”; a los comunistas soviéticos que no necesitaban de un dios para vivir.


Una columna de blindados soviéticos ingresa a un pueblo afgano.

En total, la fuerza soviética inicial, en diciembre de 1979, fue de alrededor de 1.800 tanques, 80.000 soldados y 2.000 blindados. Con la posterior llegada de dos divisiones, ascendió a más de 100.000 efectivos en total.
Las cosas empezaron mal para los soviéticos desde el principio, el ejército afgano sufrió una plaga de deserciones y motines que en menos de un año hizo reducirse su número de 80.000 hombres a menos de 20.000, por tanto, los soviéticos para compensar la ingente pérdida de soldados aliados tuvieron que aumentar su contingente inicial de 80.000 hombres a 108.000 hombres apoyados por 1.800 tanques y cientos de helicópteros. Pero, exceptuando a las unidades de elite, como los paracaidistas (desantnik), las tropas de montaña y los spetsnaz, la mayoría de soldados soviéticos eran reclutas de diversa procedencia que tenían pocas ganas de combatir en un país tan lejano de sus hogares y tan distinto en sus costumbres.


Los soviéticos dominaban las grandes llanuras y las ciudades.

Al igual que en la mayoría de las guerras de guerrillas o guerras asimétricas, ésta era una guerra sin frentes definidos ni grandes batallas en la que los soviéticos controlaban las llanuras y las grandes ciudades mientras los rebeldes se escondían en fortalezas y cuevas de sus enormes montañas, listos para realizar emboscadas y ataques por sorpresa contra los convoyes de suministros soviéticos y contra las posiciones ocupadas por el ejército regular afgano.


Los Muyahidines aplicaron una estrategia de guerra de guerrillas.

Los comienzos de la guerra, en el invierno de 1979 a 1980, fueron relativamente “tranquilos”, los combates más serios se libraron a partir de marzo de 1980, cuando los soviéticos lanzaron sendas ofensivas para acabar con los focos rebeldes de las provincias de Kunar y Paktia, encontrándose con una tenaz resistencia. Poco después, el 9 de abril los soviéticos atacaron el Valle de Panjsher, valle situado 70km al norte de la capital Kabul donde los rebeldes, liderados por el famoso muyahidín Ahmed Shah Massoud, tenían una importante base desde la que atacaban los convoyes soviéticos que se dirigían a Kabul. Cuando los soviéticos llegaron al valle no encontraron ni rastro de los muyahidines, los cuales se habían mezclado con la población civil, y tuvieron que retirarse sin lograr pacificar el valle. En octubre volvió a pasar lo mismo cuando los soviéticos volvieron de nuevo al valle. En noviembre las ofensivas soviéticas se dirigieron hacía las provincias de Wardak y Nangrahar donde tampoco consiguieron pacificar la zona.


Patrulla Soviética, posando delante de un Mil Mi 24.

Por otro lado, los soviéticos también dedicaron gran parte del año a controlar la frontera con Irán, por donde los rebeldes recibían ingentes cantidades de armas y suministros. Dos helicópteros soviéticos fueron derribados por aviones iraníes mientras efectuaban ataques contra campamentos de adiestramiento que tenían los muyahidines en el lado iraní de la frontera. En el campo político, la URSS también estaba perdiendo la batalla: la ONU y el movimiento de países no alineados condenaron duramente la intervención soviética, mientras que EEUU aumentaba el envío de dinero y armas a los rebeldes. Increíblemente, al envío de armas se sumó China, un país comunista pero que rivalizaba con la URSS en el dominio del Este Asiático. También los Juegos Olímpicos, celebrados en Moscu, en 1980, fuero boicoteados por Estados Unidos, argumentando que la presencia militar soviética en Afganistán (a raíz de la guerra civil) era una invasión y violaba el derecho internacional. A esta decisión se sumaron varios países: : Albania, Alemania Occidental, Antigua y Barbuda, Antillas Neerlandesas, Arabia Saudita, Argentina, Bahamas, Bangladés, Barbados, Baréin, Belice, Bermudas, Bolivia, Canadá, Catar, Chad, Chile, China, China Taipei, Corea del Sur, Costa de Marfil, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Filipinas, Fiyi, Gabón, Gambia, Ghana, Haití, Honduras, Hong Kong, Indonesia, Irán, Islas Caimán, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Israel, Japón, Kenia, Liberia, Liechtenstein, Malasia, Malaui, Marruecos, Mauricio, Mauritania, Mónaco, Níger, Noruega, Pakistán, Panamá, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, República Centroafricana, Singapur, Somalia, Suazilandia, Sudán, Surinam, Tailandia, Togo, Túnez, Turquía, Uruguay y Zaire.


Ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Moscu 80. Boicoteados por Estados Unidos y numerosos países por la intervención militar soviética en Afganistán.


Las ofensivas contra el Valle de Panjsher

A comienzos de 1981, los soviéticos decidieron cambiar de táctica y en vez de usar grandes unidades de soldados en costosas ofensivas contra un enemigo que rehuía el combate, comenzó a usar pequeños grupos de soldados aerotransportados por helicóptero, copiando la táctica usada por los EEUU en Vietnam. Además, los soviéticos comenzaron una estrategia de “tierra quemada” fuera de las ciudades, arrasando las zonas agrícolas rurales y los sistemas de irrigación para causar el hambre entre los rebeldes de las montañas. Sin embargo, los rebeldes continuaban indomables y rechazaban los continuos ataques soviéticos, fracasando estrepitosamente las ofensivas contra Paghman, al norte de Kabul, contra el Valle de Panjsher y contra Nangrahar.


Tanque ruso T55

En septiembre, los soviéticos lanzaron la cuarta ofensiva contra el Valle de Panjsher, que para entonces estaba ya completamente fortificado y sus accesos estaban protegidos con minas antivehículo y antipersonales. En esta ocasión los soviéticos encontraron una resistencia tan fuerte que tuvieron que retirarse tras sufrir más de 100 bajas en su avance por tierra hacia el corazón del valle.


Blindados soviéticos.

En 1982, los soviéticos decidieron minimizar las operaciones terrestres y aumentar los ataques aéreos y las operaciones aerotransportadas, dada la mayor eficiencia de éstas. La mayor operación fue la quinta ofensiva contra el Valle de Panjsher, lanzada el 16 de mayo y en la que participaron 12.000 soldados, apoyados por 104 helicópteros y 26 cazabombarderos. En esta ocasión, en vez de avanzar solo por tierra, 4200 paracaidistas a bordo de helicópteros artillados lanzaron un gran número de asaltos aéreos para apoderarse de los principales puntos estratégicos del valle. La lucha por el control del valle fue durísima, en una ocasión un regimiento paracaidista fue rodeado tras desembarcar cerca de la fortaleza rebelde de Rukha y solo se salvó de la aniquilación por la oportuna llegada de los fusileros motorizados del mayor Aushev, que por su valiente acción fue condecorado como ”Héroe de la Unión Soviética”.


Columna blindada soviética

El resto de ofensivas soviéticas de 1982 se concentraron en arrasar los alrededores de Kabul, donde se concentraban varias unidades guerrilleras, y los entornos de Mazar-e-Sharif. Los rebeldes contestaron estos ataques con un gran número de ataques terroristas sobre Kabul y alrededores que causaron cientos de bajas a los soviéticos y sus aliados afganos.


1985 el año más sangriento de la guerra

En 1985, el año más sangriento de la guerra, los soviéticos dedicaron sus esfuerzos militares a seguir destruyendo las bases de los muyahidines (lanzando entre otras una última e ineficaz ofensiva contra el valle de valle de Panjsher) y a cerrar las fronteras con Irán y Pakistán, mientras que por otro lado intensificaban las acciones de espionaje, soborno de jefes tribales y coacción. Acciones que solía efectuar la policía secreta afgana o “KHAD” con apoyo de agentes del KGB.


Soldados soviéticos operando artillería.

1985 también sería el año en que los rebeldes cambiaron de estrategia, aconsejados por los agentes estadounidenses, los diferentes jefes tribales, que realizaban la guerra cada uno por su cuenta, decidieron aliarse en un movimiento de resistencia único con el objeto de coordinar ataques contra los soviéticos, lo cual incrementaría enormemente su efectividad.


En el centro, Ahmed Shah Massoud, lider de los muyahidines afganos, en 1987.

Los rebeldes afganos pasarían de una estrategia defensiva, dedicada a emboscar convoyes por carretera, asesinar a funcionarios del gobierno y realizar atentados terroristas a una estrategia ofensiva, en la que columnas de insurgentes lanzarían ataques contra las ciudades y campamentos soviéticos. Estos ataques los realizarían apoyados con el nuevo y abundante material de guerra que les habían entregado sus aliados norteamericanos, británicos y chinos: baterías de lanzacohetes, morteros de 120mm, lanzagranadas chinos que imitaban el RPG soviético, misiles antiaéreos FIM-92 “Stinger” e incluso tanques “Type 59” chinos.


El apoyo de armas de Estados Unidos, Gran Bretaña y China fue de gran ayuda a los Muyahidines

La nueva situación con rebeldes armados hasta los dientes con misiles antiaéreos y lanzacohetes antitanque, impidió a los soviéticos poder seguir usando a gran escala sus helicópteros de ataque y aviones, que pasaron a una misión defensiva, protegiendo a los convoyes de suministros. Por otro lado, los salvajes ataques soviéticos contra las aldeas que suministraban comida a los insurgentes hacían que cada vez un mayor número de indignados afganos decidiera unirse a los rebeldes. Con la gran mayoría del país en contra estaba claro que la facción gubernamental apoyada por los soviéticos jamás podría imponerse.
A partir de 1986 el agotamiento soviético impulsó una nueva estrategia destinada a salir del embrollo, una estrategia similar a la “vietnamización” realizada por EEUU en sus últimos años de presencia en Vietnam, los soviéticos pasarían a la defensiva y el peso del conflicto lo llevarían a cabo los soldados gubernamentales afganos apoyados por la artillería y aviación soviética.


Retirada y consecuencias
Un factor determinante en el abandono de la URSS de su campaña en Afganistán fue la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov, un nuevo líder de carácter reformista con un programa llamado “Perestroika” que pretendía llevar a cabo reformas económicas y sociales en la URSS y acabar con la Guerra Fría abogando por una distensión en las relaciones con Occidente y con China. La primera condición que ponían éstas potencias era la salida de las tropas soviéticas de Afganistán y Gorbachov decidió que a partir de 1987 las tropas abandonarían el país escalonadamente.


A la derecha, Mijaíl Gorbachov junto a Boris Yeltsin.

Mientras se reducía el número de efectivos, los soviéticos continuaron defendiendo las ciudades y realizando operaciones a pequeña escala. La única operación importante fue la limpieza de la carretera entre Gardez y Khost que se saldó con una victoria soviética. Una victoria final que les permitiría retirarse con el honor intacto.


Las últimas tropas soviéticas dominaron la carretera entre Gardez y Khost.

Nada más comenzar el año 1989 los últimos soldados del Ejército Soviético cruzaron la frontera, abandonando Afganistán para siempre y finalizando así un largo conflicto que había sido un verdadero quebradero de cabeza para la URSS. Los soviéticos no habían sido derrotados en el campo de batalla, habían sido derrotados en el terreno político y social, habían sido incapaces de ganarse al pueblo afgano y de doblegarlo, todo un fracaso propagandístico que sufría en su prestigio una de las dos mayores potencias mundiales. Pocos años después y pese a los intentos de reforma de Gorbachov, la URSS caería por su propio peso, agotada económicamente acabaría desintegrándose en un caos del que surgirían con mucho esfuerzo y sufrimiento las nuevas naciones de nuestros días.


Soldados soviéticos regresan a la URSS.

Para los EEUU, la ayuda a los rebeldes se había saldado con una deliciosa victoria, pero una vez acabado el conflicto se desatendieron de Afganistán y no aportaron ayudas económicas para la reconstrucción del país, algo que indignó sobremanera a sus antiguos aliados, que a partir de entonces se dedicarían a apoyar el terrorismo internacional contra los intereses norteamericanos.


Regreso de tropas soviéticas de Afganistán.

Para Afganistán la invasión soviética supuso la pérdida de 600.000 vidas (siendo casi un 80% muertes de civiles) y el desplazamiento a países vecinos de casi 5 millones de habitantes, una auténtica tragedia humana. Por otro lado, los continuos ataques soviéticos contra las zonas agrícolas destruyeron el sistema de irrigación, tan vital para la agricultura en un país tan árido y convirtieron los campos de cultivo en eriales, aumentando exponencialmente la pobreza y el hambre en el país.


Una calle de Kabúl.

El 24 de diciembre de 1989, el Segundo Congreso de los Diputados del Pueblo de la Unión Soviética expresó su "condena moral y política" de la invasión de Afganistán en diciembre de 1979
La guerra de Afganistán costó en total a la URSS 12.000 muertos (9530 en combate), 50.000 heridos o enfermos y la pérdida de 400 tanques, 300 helicópteros y casi mil transportes de tropas (BMR y BMD). Estas cifras, ridículas en comparación con las sufridas con los norteamericanos en Vietnam, no supieron un coste demasiado alto para una potencia con una cantidad de población enorme como era la URSS, pero el coste económico, social y político del conflicto hicieron un daño tremendo que contribuyó en gran parte al agotamiento final de la Unión Soviética.


Memorial en honor de las víctimas de la guerra afgana en Ekaterimburgo, Rusia.

Irónicamente, en su afán de combatir a la URSS, los EEUU sembraron las semillas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y de la posterior intervención norteamericana en Afganistán contra Al-Qaeda y sus aliados talibanes, intervención que dura hasta nuestros días. Nunca nadie ha conseguido nunca conquistar al pueblo afgano.



Si te interesa mi post sobre la invasión de Estados Unidos a Vietnam (Guerra de Vietnam):
https://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/20062235/La-Guerra-de-Vietnam.html



19 comentarios - La invasión soviética de Afganistán

Fanchoster -5
De esto deberían haber aprendido los argentinos y su famosa guerra. ¡A expulsar al enemigo! Vietnam derrotó al enemigo americano y Afganistán lo hizo con los borrachos soviéticos, lo que resulta memorable tomando en consideración la precariedad armamentística de esos paises...pero lo de argentina francamente es vergonzoso ¿o no?
Strike2001 +1
@Fanchoster No hacemos uno, pero bien que te cerramos el orto
Fanchoster -1
@Strike2001 Ingeniosa tu respuesta: esa está en Taringa desde hace como 10 años, capo Esperaré a tu novio BrunoM52 para que te defienda.
BrunoM52 +1
@Strike2001 son tan atrasados q le cerramos el orto pero tienen respuestas tipo Forrest Gump

Cerrraaaa el culo jennyyyyyyyyyyy ....... monos surperuanos eliminados , hasta Pizzi va al mundial , pero ellas noooooooooooo
Amuleando +1
Muy buen aporte, flaco!! Posta! En serio. +10 y te sigo.
JoelReyna0 +1
Los stinger ganaron la guerra
ERB999
@VVPutin
t64?
VVPutin
@ERB999 Diría más un... T62?
Andrei-de-Rostov +3
@VVPutin
Son los mismos muyahidines que combatieron contra el pueblo serbio en la guerra de Kosovo, el libio y ahora el sirio.
Siempre fueron, son y serán los hijos de la CIA y el MI6.
KEVINFrette -2
Los hicieron cagar a los rusos. Mediocres como siempre
lnipol +1

maldrogado +1
Mientras tanto USA
La invasión soviética de Afganistán
Afganistan
alfluna5
Buen post, se ha escrito mucho sobre Vietnam, pero sobre Afganistán mucho menos, siento tan o más importante en sus consecuencias.
Xiao-Chen +1
Sin los muyahidines no hubiera existido Al Qaeda, sin Al Qaeda no existiría el terrorismo islámico.
pn2006 +1
Te faltaron imágenes de Rambo 3 jeje USA apoyando Afganistán.... Quien lo hubiese dicho
Jeff_Dahmer
Solo cuando les conviene
pn2006
@Jeff_Dahmer claro! como hizo Rusia después con este y otros paises que invadía USA....... Todos con negociados de poder y armas..........las únicas victimas, los civiles
BrunoM52
Rambo estaba de lado de los terroristas... y despues le agradecieron con el 9-11

Como nos cagamos de risa los argentinos ese dia... ajajajajajajajajajajajajajaj
JfryC
El Misil MGM-31 Pershing
Union Sovietica
buen post +10
juubeyincubator5
Ahora tiene democracias gracias a EE.UU y por eso ahora se llena de musulmanes como europa. Ojala no lleguen aqui
gaston-4747
como los hicieron cagar unos pastores de cabras