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La loca historia... (Cap. 5)(Cuento Propio)

Capítulo V
El señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia le abre la puerta a dos extraños agentes.


El hecho de que el señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia viviera sin más compañía que un perro era obvio, la astrología. Pero había mucho mas escondido tras su desordenada y lunática vida. Ciertas cosas no voy a nombrar ahora y voy a dejar que mi mano siga su curso y espero que me lleve a contarles estos secretos. La cuestión es que ese día, 23 de mayo, el señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia observo que Júpiter estaba muy brilloso. Era difícil observar la diferencia de tamaño, pero era aun más complicado observar ese planeta, ya que era de dia. Para el caso no importa, el señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia, supo que esa jornada sería interesante. Como era obvio se comió sus milanesas (Correspondientes a la aparición de Jupiter en el espacio) pero esta vez con puré, ya que al estar más grande hacia mas propicio el hervor de las papas. Flipper lo miraba anonadado desde su manta mientras, a las doce del mediodía, su amo ingería una sabrosa comida. Pero la concentración del canino se vio alterada por un sonido agudo, chillón y pertinente. El señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia se levanto de su mesa dejando la comida al costado de la enorme pila de papeles desordenados. Salió corriendo hacia la puerta y Flipper escucho como se oía la inteligible voz de su amo diciendo.
-¡Buenos días!
No perdió más tiempo en su sentido auditivo y se concentro en lo que los perros son expertos en hacer, robar comida.

El señor Patrick Winston Helm estaba de frente al pórtico de madera que se acababa de abrir. Ante sus ojos veía a un hombre de no más de cuarenta años, con el pelo enmarañado, sucio, los ojos saltones casi se salían de sus orbitas. La mirada perdida, la desdentada y oscura boca le dieron la bienvenida.
-Buenos días. ¿Es usted el señor Gimenez Moralez?
-De hecho sí. ¿Cómo le va? ¿Qué necesita?
Helm miro a su compañero con un gesto de sorpresa. ¿Qué clase de persona saluda cordialmente a dos tipos con aspecto de policía a las 12 del mediodía de un viernes?
-De mi parte todo bien. Queremos hacerle algunas preguntas ¿Podemos robarle algo de su tiempo?
El señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia no vacilo y se corrió del pasillo y dejo pasar a los dos policías. Sin ni siquiera verificar si lo eran.
Al llegar a la siguiente puerta, que estaba abierta de par en par, a Helm le pareció ver una bestia color violeta que corría con algo en su boca. Se dio vuelta para ver si su compañero lo había visto, pero las dotes detectivescas de Marcos Salengue estaban tan desarrolladas como el tamaño de su pene.
Al entrar por la puerta se encontraron un panorama similar a Berlín después de que los soviéticos izaran la bandera en el Reichstag. Estaba todo destruido, lo que no estaba hecho pedazos se encontraba ubicado en lugares muy propicios para alcanzar el estado anteriormente nombrado. Además de eso, había un desorden tan grande que apenas podía decirse si estaban en un cuarto o en un baño. No fue difícil la respuesta ya que Salengue advirtió que no había ningún inodoro.
-¿Dónde está el baño?
El señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia apareció corriendo detrás de ello y señalo con su largo, sucio y arrugado dedo un sitio apartado a la habitación en la que estaban. Un pedazo de chapa tapaba lo que parecía, y era, un baño. Marcos Salengue agradeció y se dirigió velozmente hacia allí.
-Es un casa extraña, si me permite decirlo señor Gimenez.
-No, por favor. Llamame Carlos, me gusta mucho ese nombre.
-Bueno, Carlos. Estoy aquí para hacerle unas preguntas.
-¡Te! ¿Queres un te? Me encanta el Te, justo acabo de comer. Tengo milanesas, recién hize tienen que haber unas…
Pero su mirada se freno al ver en el enorme escritorio, ubicado en otra habitación, que los platos estaban vacios.
-Ehm, bueno… Tenia. No importa ¿Te?
-No gracias, estamos apretados de tiempo y queríamos hacerle unas consultas.
-Ehm. ¿Qué clase de consultas? ¿Es sobre la Revista Astrol? Hace años que no la recibo pero la sigo pagando
-No señor. Somos de la policía.
-¿Policía?
El hecho de pronunciar ese nombre pareció horrorizar al señor Arnaldo Patricio Carlos Gimenez Moralez Garcia. Dio un par de vuelta en el lugar, y frente a la horrorizada mirada de Patrick Winston Helm y Marcos Salengue, que acababa de salir del baño, se desplomo sobre el piso. Se oyó un ladrido, y un extraño perro de color violeta comenzó a girar alrededor del caído. Los oficiales no sabían si habían visto poco de Los Expedientes Secretos X como para no sorprenderse de eso, o si dentro de un momento caería el director gritando “¡Corte!”.

2 comentarios - La loca historia... (Cap. 5)(Cuento Propio)

jose51lomas
Muy buen Post.
Muy bien logrado.
Te agradezco por compartir RECOMENDADO
Saludos,
José


La loca historia... (Cap. 5)(Cuento Propio)