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Acerca de "La compañía de los hombres" (libro)

Disertación de Eugenio Polisky en la presentación del libro, el 15 de julio de 2014



Estamos aquí para presentar La compañía de los hombres, libro de relatos de Mariano Díaz Barbosa. El título del libro es también el título de uno de los cuentos, y evidentemente esto indicaría que una preocupación importante es responder a la pregunta que surge a partir de este título, o mejor dicho, a partir de ese cuento. Lo primero que me vino a la mente al leer el título fue una película de los años 90, En compañía de hombres, una comedia negra bastante oscura, de gran sarcasmo. Y en cierto modo, esto plantea desde el vamos uno de los temas principales del libro, a mi entender: el cine; además de sentar las bases para uno de los principales tonos del libro: el sarcasmo. Y, en ese último cuento, propone una respuesta a la pregunta que se genera a partir del primer cuento, “Desafío”, en el comienzo mismo de ese cuento que afirma: “Así es, pibe. Una vida de mierda”, pregunta que podríamos formular como: ¿vale la pena o no continuar con la compañía de los hombres, aceptar la compañía de los hombres o, por el contrario, optar por abandonarla?


Acerca de "La compañía de los hombres" (libro)


En este primer cuento, cuyo protagonista es un conductor de trenes, hay una lluvia, y la lluvia representa el mundo exterior como metáfora del mundo interior, la lluvia externa, esa humedad, ese color gris tiene que ver también con el movimiento interior del protagonista. Y en el medio de esta lluvia gris aparece algo, como dice MDB, “algo que lucha contra la lluvia, contra la intemperie. Hay algo que tiene el suficiente coraje de estar vivo”. Y ahí, está planteado, explícitamente el desafío que propone el libro, el conflicto de continuar vivo entre tanta desolación. Todo este cuento presenta una descripción minuciosa del ambiente: trenes, rieles, lluvia; es un entorno de claroscuros, de blanco y negro, una descripción muy visual, casi como una escena de un film noir de Fritz Lang de los años 50, Deseos humanos.
Además de ser minuciosa en sus descripciones, la escritura es también paradójica: por ejemplo,cuando el protagonista encuentra un ser vivo envuelto en una sábana en el medio de un basural, MDB dice: “los tajos se han aliviado lo suficiente para dejar salir un poco de los ojos hacia fuera”; es la manera de decir que se abren los ojos. Este es un recurso que aparece a lo largo del libro, una mirada desde el detalle hacia lo material, algo inclusocontrario a los hechos, contrafáctico, al revés de cómo ocurren las cosas en nuestro universo; y esto provoca en el lector una nueva mirada, ayuda a ver las cosas desde otro lado. Y de esto se trata, a mi entender, la literatura.
Lo que surge en este y en otros cuentos es la belleza en la crueldad, en la angustia, en la desolación; se podría decir que la escritura se inscribe dentro del “feísmo” como el propuesto por Baudelaire: esa valoración de aspectos digamos “desagradables”, esa impiedad en la manera de decirque produce una sensación tanto angustiosa como placentera.
El segundo cuento se llama “Plastilina” y la primera cosa notoria que surge es la elección del narrador en este cuento: se trata de una segunda persona, una especie de voz en la cabeza que le habla directamente al personaje, que va describiendo el proceso planteado por el conflicto: fortalecerse para recibirse de médico, fortalecer la capacidad de no conmoverse, perder en cierto modo la humanidad, perder ese lugar de pertenecer a la compañía de los hombres. Acá también hay una sábana que se corre, igual que la sábana que aparecía en el primer cuento, y aquí hay otro recurso que se va repitiendo a lo largo del libro: un elemento que tiene un cierto protagonismo en un cuento reaparece en otro cuento en un plano más secundario. Es casi como si fueran entretejiendo, como si cada cuento fuera la cuenta de un collar y se fueran enlazando. Este recurso también recuerda a la serie de películas de KrzysztofKieślowski, El decálogo, donde un personaje que era protagonista de una historia se convierte en un extra en otra historia; es decir, según la mirada, cada elemento cobra o no un mayor protagonismo, cada personaje puede ser protagonista o no según el punto de vista de la historia. Y este es otro de los temas fundamentales de este libro: la mirada. Y los ojos.
El tercer cuento se llama “Pasifae”, y la pregunta es: ¿a qué hace referencia este título? Al mito de Pasifaeque se enamoró de un toro y dio a luz al Minotauro, criatura con cabeza y cola de toro y cuerpo humano.El cuento está ambientado en España, y hay un toro al que se quiere liberar, y para ello hay que atravesar una especie de laberinto y abrir un candado.
El conflicto tiene que ver con mantener la identidad cultural; es decir, el acento, el lenguaje. Y aparece un cuestionamiento del lenguaje como identidad. La ironía aquí es que si bien se está hablando del lenguaje, hay una incapacidad de precisar las cosas; cuanto más se intenta describir con precisión, más confusión produce el lenguaje. Por ejemplo, hablando de los ojos, que como ya dijimos es uno de los temas del libro, se dice “Una joven se acerca con los suyos, es decir, sus ojos,” y este intento de aclarar, con la frase “es decir” se repite a lo largo del cuento: “ella, es decir, la joven” o “él, es decir, el niño” o también “la idea de una crueldad adquirida por el niño en la patria a la que ellos, es decir, el niño, la joven y la madre, son ajenos”. De tanto aclarar, oscurece.
Aquí también introduce la idea de la crueldad, la crueldad adquirida a través del desarraigo; es un desarraigo de la lengua (esto del decir), porque nuestra identidad está ligada al lenguaje, y es también un desarraigo en la capacidad de decir, de definir y de precisar a través del idioma, del lenguaje. En cierto modo, el lenguaje no nos permite definir ni precisar nada; de eso se trata el lenguaje literario. Y de ahí surge la poesía en estos cuentos.



Literatura

Eugenio Polisky



En un lugar del cuento, MDB dice: “La cosa, el ser, la vida bruta, la está mirando”, y el libro en su totalidad habla de esto, de aceptar la mirada, mirar de frente la vida, la vida bruta, en toda su crueldad, en todo su asco y en toda su belleza. Este es el feísmo del que hablábamos antes. Y esta "vida bruta" está representada por animales, por el pasado prehistórico en una cueva con pinturas rupestres en el cuento “Huellas”, portodo aquello que es lo no lingüístico.
Una cosa que podemos ver en el estilo de MDB es la descripción detallada, minuciosa, meticulosa, que pinta los hechos con precisión, con belleza, con poesía, y es tal vez una paradoja la precisión unida a la poesía, pero es así: en este libro se ve a través de los detalles, estas descripciones minuciosas donde intenta describir con precisión, una mirada poética, una sensibilidad poética y exacerbada. Es poética, pero también es una mirada casi clínica, justamente debido a esa precisión, esa minuciosidad.
El siguiente cuento se llama “Líbero”, y el título se refiere a una posición que puede ocupar un jugador de fútbol. El cuento trata de la derrota en un partido de fútbol, y aquí el tema es el fracaso, otro tema importante del libro: el intento, y el no poder concretarlo, y este es el desafío, ese desafío del que hablábamos al principio de aceptar o no la compañía de los hombres. En este cuento también hay candados, como en el anterior, esta repetición de objetos que mencionábamos como cuentas de un collar que es este libro.
En este caso el cuento está contado en presente, ese es el tiempo verbal, y la búsqueda en este libro es encontrar una forma distinta de narrar cada cuento, ya sea modificando el tiempo verbal, o hablándole directamente al personaje, como en “Plastilina”, y en otros casos directamente presentar el relato como si fuera un guion cinematográfico, que es lo que ocurre en el próximo cuento “Escenas” donde el conflicto justamente es escribir un guion, y se va fusionando la ficción con la realidad. Aquí también hay un paso a nivel, también hay un tren, pero en este caso, hay preguntas, un cuestionamiento a medida que se va escribiendo el guion, aparece una voz interior, la voz del escritor que se cuestiona el proceso de escritura, un comentario permanente a medida que él mismo va escribiendo y reescribiendo el guion. En el proceso de escritura, el protagonista va tomando elementos de la realidad, y se comparte cómo esa realidad que va viviendo se va transformando en ficción, en escritura. Esta fusión de la realidad dentro de la ficción es un recurso de metatextualidad, un comentario sobre el proceso de escritura, y este proceso metaliterario se puede considerar incluso metabiográfico, volcar digamos las vivencias en el texto, convertir la vida misma en literatura.
Esa escritura, por presiones externas,se va transformando en un guion cursi, y ese guion cursi se va modificando desde la pretensión artística hasta convertirse en el guion de una peli de terror con todos los lugares comunes que le corresponden.Y más adelante se vuelve a convertir en otro lugar común delcine, una peli emotiva, sentimental, llena de golpes bajos. Principalmente en este cuento, que es uno de los más largos y además es muy entretenido, el tema del cine toma preponderancia.
El próximo cuento es breve, se llama “Teoría y praxis” y el conflicto pareciera ser descifrar el cosmos, esto de ser un hombre, un ser humano, en esta cosa más grande que es el cosmos. Esto de formar parte o no de la compañía de los hombres en realidad se traduce en qué es precisamente ser un ser humano.Y otra vez aparece esto de sacar la basura, la basura, los residuos, es decir los detritos de la vida y la pregunta es por qué vivir:esta es la pregunta que aparece una y otra vez a lo largo del libro, con amargura.
Ahora aparece el primer cuento en primera persona, “El último revolucionario”, y pareciera casi que estamos en otro libro, estamos en un mundo de ciencia ficción, de nihilismo, de apocalipsis, de distopía, con una especie de Gran Hermano tipo 1984 de George Orwell o, volviendo al cine, la ambientación y sensación de BladeRunner. Y la ironía,ese dar a entender lo contrario de lo que se dice, es un elemento que siempre está presente, una ironía amarga, y en este caso incluso el humor, conuna mirada de gran sarcasmo, ese tono irónico mordaz y cruel.Y volvemos al tema del decir y del no decir, de decir lo que no se está diciendo realmente.
Este cuento también remite al cine, a las pelis estas de ciencia ficción, de fin de mundo, e incluso el cuento termina así: “Estaba, al menos, la esperanza de poder ganarme una linda chica al final. Con eso bastaba.” Igual que en una peli apocalíptica, existe la posibilidad de un final feliz, y aunque no lo escribe acá, seguramente acompañado de una banda sonora sinfónica.
El próximo cuento se llama “El dedo en la llaga” y una de las cosas interesantes es que acá MDBescribe desde la negación. Y al escribir desde la negación uno nunca puede estar seguro de qué es lo que ocurre o no ocurre, cuál es la “realidad” del cuento. Y sería interesante leer un poco el principio:
“De las muchas cosas que podrían haber llamado su atención, y no lo hicieron porque ya nada aparentemente lo hacía, fue justamente ésa. No fue el ruido de petardos que en alguna época de mayor paranoia hubiera confundido con balazos, no fueron las carcajadas feroces de esa jauría de chicos que pasó corriendo por la puerta de la casa justo después de la explosión, no fue el hecho de que ese viernes no hubiera pasado a visitarlo su vecina, Doña Clavel, como todos los viernes, para llevarle un poco de torta con la excusa de ver si no se sentía solo (siempre tuvo el don de hacerle creer a los otros que estaba a punto de suicidarse), tampoco la flor anacrónica que había crecido en el cementerio de macetas que acumulaban telarañas sobre la medianera, ni siquiera alcanzó a ser el hallazgo del dedo cortado que iba a encontrar un rato después tirado debajo de la rejilla del desagüe.
Hubo muchas cosas que podrían haberle llamado la atención, justo cuando se sentaba a tomar mate en la galería, a la misma hora de siempre, como disculpa ante el bloqueo que no le dejaba terminar el primer capítulo de la novela que había empezado a escribir hacía cinco años, lo cual era un estimado, porque ya no anotaba los días ni años como palitos a tachar en una celda, y es posible que ni siquiera hubiera sido viernes, para empezar, el día en que todas estas cosas no llamaban su atención.”
¿Qué es entonces lo que sucedió y lo que fue? ¿O lo que no sucedió ni fue?
En este caso el personaje también es un escritor, un escritor bloqueado, de frente al fracaso, que va usando la realidad, como en el caso del guion del cuento “Escenas”, para escribir esta historia, y la historia se sigue transformando a medida que la escribe y a medida que suceden las cosas, la realidad alimenta la ficción.
Una de las cosas interesantes de los personajes escritores en este libro es que son escritores que padecen el proceso de escribir, que escriben, reescriben, se sienten bloqueados, hay dificultad en este proceso de llevar a cabo la escritura. Sin embargo, se lleva a cabo, de una manera u otra, se lleva a buen término la escritura en cada uno de estos cuentos a pesar incluso del propio protagonista.
Acá lo interesante sigue siendo la negación, no de la escritura, sino la negación dentro de la escritura que representa también esa dificultad en precisar las cosas, del propio lenguaje de precisar las cosas, y dice “todo sin una buena excusa para no poder escribir”: la escritura surge a través de la negación, incluso de la negación de la escritura misma.
Es una historia muy cómica, casi una farsa, por momentos, con unos malhechores casi de opera buffa; sin embargo, el final del cuento es imprevisto, una metáfora de la escritura como carencia, como ablación. Y esto me remite a La vida breve de Juan Carlos Onetti, de hecho hay mucho del Onetti de ese libro en esto de ir sumando y modificando la historia, en esa realidad casi irreal.
En el caso de “Huellas”, aquí también hay un recurso que remite a lo cinematográfico, desde un plano detalle a un plano más general, la escritura va desde el detalle a lo amplio, desde las manos a las dos personas, a la cueva. Y este es el único cuentoambientado en la naturaleza, en la cueva de las manos, o una cueva con manos prehistóricas pintadas en las paredes.
Y los dedos y las manos que en este cuento tiene preponderancia, las manos del pasado y las actuales, remiten también al dedo del cuento anterior, tenemos manos, dedos, palmas; qué cosas hacen las manos, tanto las pintadas como las reales, es la pregunta que surge. Y una de las cosas que se hace con las manos es escribir. El gran tema de este libro también. Eso que nos hace humanos.
Una descripción que me gustaría compartir:
“Cientos, miles de manos de todos los colores escalan una sobre la otra, trepan hacia un techo abovedado y llegan al punto más alto como si quisieran abrir con los dedos una grieta en el techo para dejar entrar la noche, el viento, el olor de la ruta.”
Y también:
“La palabra suena como si entre ambas sílabas las manos acabaran de abrir una grieta, una grieta de dos mil años en la que se filtran todas las risas, los gritos, las charlas y los rituales que una vez dejaron sus huellas en esa cueva.”
Y también:
“Antes de que la luz termine de fugarse por la galería, él llega a ver, en la parte baja de la pared, por un segundo, un grupo de manos. Dos de ellas, seguras, de dedos largos y firmes. En medio, escondida, hay otra más: pequeña, impresa en negro, con dedos cortos e inseguros, el meñique un poco corrido, desdibujado. Sabe que en esa mano insegura está la misma impresión de la mano del niño que ellos dos, él y ella, nunca pudieron tocar.
Él quisiera acercar su mano a esa otra, dos mil años más joven, dos mil años demasiado cercana, pero ella acaba de irse con la luz al otro lado, y sus pasos empiezan a llenarse de viento, a enroscarse con el perfume del cardo”.
Y estamos hablando de manos que se tocan a través del tiempo, la continuidad de la vida y de la muerte; otra vez la pregunta seguir o no en la compañía de los hombres: cada uno de nosotros somos consecuencia de estos hombres que nos precedieron. Si volvemos a las reverberancias cinematográficas, tal vez en cine estaríamos hablando de 2001 Odisea del Espacio o de La guerra del fuego, o también, tal vez más directamente, del reciente documental de Werner Herzog,La cueva de los sueños olvidados.
Finalmente el último cuento, el que le da el título a este volumen de cuentos “La compañía de los hombres” empieza así:
“Por alguna razón la humanidad fuerza siempre a los seres humanos a formar parte de ella. Es la organización más tiránica que existe, y desde que tengo memoria me ha estado obligando a ser parte de ella, aunque nunca lo quise y aunque lo único que deseé de ella es que me dejara tranquilo.”
Este entonces es el gran tema de este libro, junto con la escritura, y aquí se fusionan los temas, aparecen casi todos los elementos temáticos de los que trata el libro.
Hay una descripción interesante relacionada con esta temática general:
“no pude dejar de sentir los ojos a mi espalda, mirando fijos, mirando muertos, mirando cero, mirando nada. Sí, eso era lo peor, ser visto, ser el centro de una mirada que no mira es ser reducido a nada. Ya sospechaba, desde que decidí independizarme de la humanidad, que yo era nada, pero nunca me lo habían echado en cara de una manera tan groseramente incontestable.”
Porque aquí entra otro tema, que es el ojo y la mirada, que ya se fue esbozando en cuentos anteriores. El ojo, la mirada, en las cuevas, la mirada contemporánea sobre esas manos prehistóricas, la mirada de la joven y del toro, la mirada es lo que valida la existencia de la humanidad, y acá también: el ojo y la mirada que valida la existencia personal.
En este cuento también hay humor, ironía, y también ira, y un grado de negación, dice MDB: “de espaldas a la habitación, para guardarme de no quedar expuesto a la mirada ausente”, y es lo ausente, es la escisión, es la carencia;y habla de la admiración como escisión y como presencia, eso que tiene algo que ver con el bloqueo, con la escritura. Se hace mucha referencia a los ojos: le arden los ojos, hay que mirar a los ojos, sentir los ojos a su espalda, todo esto está relacionado con la mirada.
Se habla de aceptar la mirada, no poder renunciar a la mirada del otro para ser lo que somos.Al final del cuento dice:
“me di vuelta, hacia los ojos muertos, hacia la humanidad, hacia una mirada que seguiré encontrando en no sé cuántos rostros, pantallas y colectivos, hacia la mirada que me seguirá robando la libertad de estar, aunque más no sea por un momento, completamente solo.”
Para resumir, los grandes temas del libro, entonces, tienen que ver con integrarse o no a la humanidad, y también con el cine, y con la escritura o su imposibilidad (y en esto de la imposibilidad está el tema del fracaso), con los modos de decir y de narrar. O de no poder hacerlo.Porque otro elemento importante es la negación en este libro.Dice Nietzsche: “Tenemos el arte para que la verdad no nos destruya”, y esto es así en esta colección de cuentos. Finalmente, en esta dicotomía entre integrarse o no al resto de la humanidad, está el ojo, la mirada.
El libro empieza con el desafío de una vida de mierda, y concluye con la decisión dolorosa de volver a formar parte de la compañía de los hombres. Es todo un viaje a través de la escritura, a través de la negación. Me recuerda a una frase de un poema de Paul Celan: “Habla / pero no separes el No del Sí”. Y en cierto modo esto es lo que hace MDB en este libro: a través de la negación afirma que lo único que nos queda, a pesar incluso de nosotros mismos, es formar parte del género humano. Gracias.




La compañía de los hombres es publicado por Editorial Textos Instrusos, y se puede comprar en:

*La Otra lluvia (Bulnes 640)
*Paradigma (Maure 1786)
*Santiago Arcos (Puan 467)
*Mendel (Paraguay 5163)
*La Libre (Bolívar 646)
*MU punto de encuentro (H.Yrigoyen 1440)





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4 comentarios - Acerca de "La compañía de los hombres" (libro)

gpsricardo
resumirlo en unos renglones papá
staffatore
¡EL LIBRO ESTÁ BÁRBARO, COMPRÉNLOOOOO!
linkz_2_3_4 -1
no entendi niun carajo este post

aprovechando, pasate por mi post

http://www.taringa.net/posts/info/17986777/Brigadas-Mecanizadas-Ejercito-de-Chile---PARTE-1.html
staffatore
Es algo que escribió un amigo sobre un libro mío...
staffatore
Yo suelo tenerlo miedo a los tanques, no sé usté...
zaryus +1
@staffatore yo tambien, tengo miedo al tanque que aplasta y la bala que mata, la orden sin misericordia y las patadas humillantes de la guerra, donde nadie gana, a eexcepcion de los gobernantes sadicos enloquecidos de placer por la crueldad hacias sus semejantes.
jasnegro +1
Muy bueno amigo!!!!
10R
staffatore +1
Gracias, Master... un abrazo...
zaryus +1
ojala puedan leer mi cuento, siento que pronto me vendra la inspiracion para escribir mas:
http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/18059083/Cuento-Camilita-cuando-los-ninos-sufren-la-separacion.html