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La naturaleza NO es sabia



Hola amigos de T!

Existe una tendencia a sobrevalorar todo lo que hace la naturaleza y tratarla como un ente independiente que lo mantiene todo en equilibrio de una manera casi mágica, pero la naturaleza en sí es un concepto muy general que, a nuestro parecer, no define nada en concreto y se lleva todo el mérito.
Es la evolución de los organismos vivos, que constantemente los adapta a los cambios del entorno, la que hace el trabajo sucio. Es decir, todo el orden y el equilibrio de los ecosistemas globales no es cosa de “la naturaleza”, sino que son los propios individuos que habitan el planeta los que se adaptan entre sí hasta alcanzar situaciones estables. Y la evolución, al contrario de lo que suele pensarse, no es un proceso que necesariamente conduzca a una mejora.



Esto último es un argumento contra la teoría del diseño inteligente que sostiene que todo es demasiado bonito y maravilloso para que sea el resultado de mutaciones al azar acumuladas durante millones de años. Nos guste o no,somos el resultado de una sucesión de soluciones (algunas más chapuceras que otras) aplicadas unas encima de otras desde que nuestros ancestros unicelulares empezaron a reproducirse. Tomemos, por ejemplo, el ojo humano.

Los vertebrados tenemos uno de los globos oculares peor construidos de todo el mundo animal, y la causa es que están planteados del revés.

Los ojos contienen una capa de tejido sensible a la luz, la retina, y capa de nervios que captan la información en cada punto de la retina y la manda al cerebro. La manera más lógica de colocar estas dos capas sería la siguiente:


Es la estructura que tienen, por ejemplo, los pulpos (aunque su pupila tiene otra forma, por suerte)


En cambio, en los seres humanos (y el resto de vertebrados) las fibras nerviosas del ojo obstaculizan el paso de la luz porque están colocadas delante de la retina. Además, para mandar la información al cerebro, el nervio óptico tiene que atravesar la retina, creando un punto que no es capaz de procesar la luz llamado punto ciego. O sea, que nuestros ojos están montados de esta manera:



¡Qué dices, hombre! ¿Cómo vamos a tener un punto ciego? ¡Lo veo todo a mi alrededor perfectamente!

¿Sí? ¿Eso crees? Mira estas figuras.




Tápate el ojo izquierdo y mira fijamente hacia la cruz. ¿Listo? Bien. Ahora acércate lentamente hacia la pantalla mirando sin apartar la vista de la cruz. El punto negro sigue ahí, en tu visión periférica, ¿no? Sigue acercándote y… ¡Eh! ¡El punto ha desaparecido! Acércate aún más a la pantalla. ¿Cómo? ¿El punto negro vuelve a aparecer? Sí, ha sido ocluido por tu punto ciego (lo mismo ocurre si te tapas el ojo derecho y sigues el proceso mirando el círculo).

Otro ejemplo de chapuza evolutiva es el nervio laríngeo recurrente, que transmite los impulsos motores y sensitivos a la laringe. Va desde el cerebro hasta el principio de la laringe (donde tenemos la nuez), así que lo más lógico sería que el nervio que la conecta con el cerebro fuera directamente de uno al otro en una línea más o menos recta. En cambio, el nervio laríngeo recurrente baja por el pecho hasta una de las principales venas torácicas, pasa por debajo de ella y vuelve a subir de nuevo hacia la laringe



Este caso e da en todos los mamíferos y reptiles terrestres y está más marcado en cuellos muy largos, como el de las jirafas. En el siguiente vídeo, una disección del nervio en cuestión explicada por Richard Dawkins.


link: https://www.youtube.com/watch?v=cO1a1Ek-HD0&feature=youtu.be

En el caso de la jirafa, lo que deberían ser poco más de cinco centímetros de nervio se convierten en un recorrido de más de cinco metros. El mismo efecto provocaba en la época de los dinosaurios, cuando existían animales como el sauroposeidón y otros lagartos con los cuellos extremadamente largos, que fueran necesarias neuronas de hasta 50 metros de largo para conectar el cerebro con las laringes de estos animales, lo que las convertía en las células más largas que jamás hayan existido.

¿Y cómo algo tan simple puede estar tan mal planteado?

En realidad, este sistema de transmisión de impulsos tenía sentido… Hace millones de años, cuando aún no existían los animales con cuello.

Los primeros seres que poblaron la superficie terrestre venían del mar, donde habían tenido forma de peces y organismos similares. En estos animales no tenían cuello, así que sus laringes y cerebros podían quedar unidas directamente por este nervio. A medida que estos animales salieron del agua, la evolución les fue confiriendo cuellos más largos mientras sus cerebros y laringes permanecían en el mismo sitio, aunque más separados. Al nervio laríngeo recurrente no le que ha quedado más remedio que seguir el juego al cuello durante millones de años, estirándose hasta nuestros días.



Como la evolución es un proceso lento que depende de mutaciones al azar, no es capaz de hacer algo tan simple como replantear el “circuito” nervioso y colocarlo el nervio en su sitio. Para ello tendría que intervenir en el proceso una inteligencia superior que, visto lo visto: a) es muy tímida y no se deja ver, b) no existe.

Hay muchos más ejemplos, pero nos pasábamos de extensión.

Eso fue todo Taringueros, recuerden que comentar es agradecer.
Los invito a darse una vuelta por mis otros Post.

3 comentarios - La naturaleza NO es sabia

satanclau5
SI LA NATURALEZA FUERA SABIA

no necesitariamos las siliconas
OVRYO
@satanclau5 Esa es una necesidad parte de una construcción que adoptaste.
Toretos
obvio por eso hay taringueros