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10 Equivocaciones que tienes sobre la vida en la Edad Media



Una cantidad gigantesca de literatura, series y videojuegos están inspirados en las historias y costumbres de la Edad Media y resulta tentador pensar que estas obras representan de forma fiel los aspectos de esa vida en la antigüedad. Pero no siempre es el caso. Muchas veces, no se trata de nada más que mitos que pasaron a ser reforzados por la creencia popular.



Las novelas de fantasía ciertamente no tienen que estar llenas de precisiones históricas, pero cuando tantas resultan tan equivocados, las personas pueden empezar a formarse una concepción errónea de cómo era la vida en el medioevo.

Otra cosa importante a destacar es que el periodo medieval abarca prácticamente la mitad de nuestra era – desde el siglo V d.C. hasta el XV d.C. – e involucra a un gran número de países europeos. Así, algunas cosas pueden resultar totalmente ciertas para una determinada época y lugar, pero no para la generalidad. Conoce algunas de las afirmaciones comunes sobre esa época que están equivocadas.

10 – Los campesinos eran la única clase social con más o menos igualdad entre sí.


Resulta fácil creer que la sociedad en la Edad Media se dividía en grandes clases simples: realeza, nobleza, caballeros, clérigos y campesinos. Pero no es del todo cierto. Existieron una gran cantidad de personas que, hoy, podemos definir como “campesinos”.



Un ejemplo viene del libro “The Time Traveler’s Guide to Medieval England” donde el autor Ian Mortimer señala que en la Inglaterra del siglo XIV existían los “villanos”, personas relacionadas a la tierras de un determinado señor. Los villanos de entonces no eran considerados un pueblo libre, y podían incluirse junto con la venta de la tierra del señor.

Mejor aún, el pueblo libre por sí mismo estaba conformado por una variedad de clases sociales y económicas. Algunos podían conseguir el éxito suficiente como para alquilar la mansión de un señor, esencialmente actuando como un señor. Otros podían ostentar la mayoría del poder político, atendiendo a todos los funcionarios locales. Podemos pensar en todas esas personas como “campesinos”, pero ciertamente no eran iguales entre sí.


9 – Las posadas eran casas abiertas al público con grandes salones comunes y habitaciones individuales.


Pocas imágenes se han enraizado tan firmemente en la fantasía medieval como la “taberna posada”. Podías ir a uno de estos lugares, disfrutar de algunos tarros de cerveza en el salón común, escuchar todos los chismes del pueblo y después ir hasta tu habitación alquilada en privado, donde podías dormir solo o en la compañía de alguna amante del lugar.



Esta imagen no es puramente ficción, pero en realidad es un poco más complicado. En la Inglaterra medieval, si combinabas una posada con una cervecería, probablemente tendrías algo parecido a la descripción anterior. Existían sitios donde era posible alquilar una cama (o una habitación) que también tenían salones para comer y beber. Para estos lugares, Mortimer explica que se podía encontrar una única habitación con varias camas, camas en las que podía haber hasta tres personas. Solo en las posadas más lujosas hubiera sido posible encontrar habitaciones con una o dos camas.

Mientras que los establecimientos solo para beber podían ser para el vino o la cerveza. De estos dos, la cerveza tenía más posibilidades de aparecer en esta fantasía medieval. Pero la cerveza y la sidra muchas veces se hacían en las propias casas; un marido podía esperar que su esposa tuviera la habilidad de fabricarle su propia cerveza. Así, en un pueblo medieval, una taberna muchas veces era la casa de alguien. Si tu vecino producía un nuevo lote de cerveza, podías ir hasta su casa, pagarle algunos centavos y sentarte a beber con él.

Finalmente, había otras opciones de hospedaje que no eran posadas. Los viajeros podían esperar la hospitalidad de personas de una clase social igual o menor, disfrutando de cama y comida a cambio de cuentos sobre el viaje y unas cuantas monedas. O podías ir a un hospital, que no era solo para curar enfermos, sino también para brindar hospitalidad.


8 – Nunca verías a una mujer comerciante.

Ciertamente, algunas historias de fantasía ponen a las mujeres en igualdad con los hombres (o al menos relativamente iguales), realizando los mismos tipos de negocios. Sin embargo, en otras obras de ficción, una mujer en una armadura o vendiendo productos parece algo inadmisible, aunque ni de cerca esto es un reflejo de la sociedad medieval.



En Inglaterra, una viuda podía hacerse cargo del negocio del marido muerto – Mortimer cita específicamente profesiones como sastre, armero y comerciantes como accesibles a las viudas. Algunas comerciantes llegaron a tener mucho éxito, desplegando emprendimientos internacionales con capitales impresionantes.

Las mujeres también se involucraban en la actividad criminal, incluido el vandalismo. Muchas pandillas medievales estaban formadas por familias, incluidas esposas con sus maridos y hermanas con hermanos.


7 – Tenían pésimos modales en la mesa.



Incluso en la Edad Media, los miembros de la sociedad educada, de reyes y villanos, seguían determinada etiqueta, y dicha etiqueta abarcaba los buenos modales en la mesa. De hecho, dependiendo de dónde, cómo o con quién se estaba comiendo, era preciso seguir reglas muy exigentes.

Aquí va una recomendación: si un señor pasa su vaso en la mesa, es una señal de que debes aceptarlo, darle un trago y regresarlo.


6 – Desconfiaban de todas las formas de magia y quemaban a las brujas.


En la mayoría de las historias situadas en el medioevo, la magia se trata con desconfianza en la mejor de las hipótesis, y como una blasfemia en el peor de los casos. Pero no todos los actos de magia en la Edad Media se consideraban una herejía.



En el libro “Misconceptions About the Middle Ages” Anita Obermeier señala que, durante el siglo X, la Iglesia Católica no estaba interesada en llevar a juicio a las brujas por herejía; de hecho, estaba más preocupada por erradicar las supersticiones heréticas sobre las “criaturas nocturnas voladoras”. En la Inglaterra del siglo XIV, era muy posible consultar a un mago o a una bruja para resolver pequeños problemas, como encontrar un objeto perdido.

De forma general, en la Inglaterra medieval, la magia sin componentes heréticos era tolerada. Eventualmente, hacía finales del siglo XV tuvo comienzo la Inquisición Española, y fue entonces que comenzó la cacería de brujas.

La quema de brujas no era imposible en la Edad Media, pero tampoco era algo de todos los días. Obermeier señala que, en el siglo XI, la hechicería se consideraba un crimen secular, pero la iglesia emitía varios castigos antes de considerar la hoguera. Ella sitúa la primera quema por herejía en 1022 en Orleans y la segunda en 1028 en Monforte. Rara en los siglos XI y XII, se convirtió en un castigo un poco más común para los herejes recurrentes del siglo XIII

Finalmente, la hoguera era también un castigo que dependía del lugar. En el siglo XIV, probablemente no serías quemado acusado de brujería en Inglaterra, pero no así en Irlanda..


5 – La vestimenta siempre era práctica y funcional.

La sociedad medieval de diversas clases se interesaba en la moda, de la misma forma que en nuestros días. En algunos casos, particularmente con los hombres, la moda alcanzó niveles absurdos. Las vestimentas antiguas eran muy funcionales, pero durante el siglo XIV, los hombres en Inglaterra vestían atuendos rebuscados y experimentales. Los corsés y los ligueros eran comunes para los hombres, y se convirtieron en una forma popular de mostrar las caderas y las piernas. Algunos aristócratas usaban vestidos con mangas tan largas que los hacían tropezar. También se pusieron de moda los zapatos con las puntas extremadamente largas – un calzado importado alemán tenía unos 50 cm. Incluso existió una moda de usar una túnica en el rostro pasando por el agujero del brazo en lugar de la cabeza, con las mangas funcionando como un collar voluminoso.



Resulta importante señalar que la moda iba por jerarquías, pasando desde la realeza a la aristocracia y hasta el pueblo común. En las “temporadas” que se seguían, después de que una moda tuviera auge entre la nobleza, una versión menos costosa aparecía para la clase baja. De hecho, en Londres existían leyes que impedían a las personas vestirse por encima de su clase y temporada. Por ejemplo, una mujer común del Londres de 1330 no podía cubrirse con nada que no fuera piel de cordero o conejo, bajo el riesgo de perder su vestimenta.

4 – Todos los siervos eran personas de clase baja.

En realidad, si eras un individuo de alto rango, probablemente tendrías a tu propio siervo de alto rango. Un señor podía enviar a su hijo a servir a otro señor – quizá en la mansión del hermano de su esposa, por ejemplo. El hijo no recibiría nada, pero aun así sería tratado como el hijo de un señor. El mayordomo de un señor incluso podía ser un señor. El estatus de alguien en la sociedad no solo dependía de si era o no un siervo, sino también de su estatus familiar, de a quién serviría y de cuál trabajo desempeñaría.



Además, en las familias inglesas hacía el final de la Edad Media, los siervos eran predominantemente hombres. Mortimer pone el ejemplo con el conde de la casa Devon, que tenía 135 siervos, de los cuales solo tres eran mujeres. En general, con excepción de una lavandera (que no vivía en la casa), los empleados eran todos hombres, incluso en una familia encabezada por mujeres.
3 – La medicina estaba basada en supersticiones.

Sí, muchas veces la cura venía de “los dioses”, y un montón de cosas en la medicina medieval se basaban en lo que hoy podríamos considerar porquería mística. Muchos diagnósticos involucraban a la astrología y la teoría humoral. La sangría era un método respetado de tratamiento y muchas de las curas no solo eran completamente inútiles, sino que eran verdaderamente peligrosas.



Pese a esto, algunos aspectos de la medicina medieval resultaban lógicos incluso para los estándares actuales. Envolver a los pacientes de viruela en tela de carmesí, el tratamiento de la gota empleando plantas del género Colchicum, usar aceite de manzanilla para el dolor de oído – todos estos eran tratamientos eficaces. Y, mientras la noción de un cirujano barbero era horrible para muchos, algunos de estos cirujanos eran realmente talentosos. John Arderne, por ejemplo, utilizo anestesia en su práctica, y muchos médicos eran hábiles para tratar las cataratas, coser abscesos y acomodar huesos dislocados.

2 – La fuerza militar más poderosa eran los caballeros en armaduras.


En “Misconceptions About the Middle Ages”, James G. Patterson asegura que, aunque la imagen del caballero montado pudo haber sido popular durante la época medieval, no corresponde a la realidad de la guerra en la época. La caballería resultaba extremadamente útil contra revolucionarios sin entrenamiento, pero era mucho menos eficaz contra la infantería extranjera entrenada. En lugar de eso, las fuerzas terrestres, incluidos caballeros a pie que frecuentemente servían como oficiales, eran extremadamente importantes para la batalla. Incluso durante las Cruzadas, cuando la imagen del cabalero parecía sinónimo de gloria, la mayoría de las batallas reales eran asedios.



En el siglo XIV, la guerra inglesa se enfocó cada vez más en el tiro con arco. De hecho, Eduardo III prohibió la práctica de fútbol en 1331 y nuevamente en 1363, en parte porqué las personas gastaban mucho de su tiempo jugando pelota en lugar de practicar con el arco y la flecha. Los arqueros ingleses eran muy dinámicos y fueron capaces de repeler fuerzas de caballería francesas.

1 – El placer sexual masculino era lo único que importaba.



Es un hecho que las mujeres no tenía un papel exactamente elevado en la Edad Media, pero cuando menos se les reconocía que también tenían derecho a disfrutar el asunto.

Una creencia común durante la Edad Media era que las mujeres eran más lascivas que los hombres. Mucho más, de hecho. La violación era un crimen en la Inglaterra medieval del siglo XIV, pero no entre cónyuges. Legalmente la esposa no podía rehusarse a las propuestas de su esposo, pero el esposo tampoco podía rechazar un ataque pasional de la esposa. La creencia popular era que las mujeres estaban siembre ansiosas por copular, y que era malo para su salud no sostener relaciones sexuales de forma regular.

El clímax de una mujer también era importante; otra creencia común era que una mujer no podía embarazarse sin llegar al clímax. Desafortunadamente, esa creencia hacía imposible que las víctimas de violación condenaran a sus atacantes.



21 comentarios - 10 Equivocaciones que tienes sobre la vida en la Edad Media

miserus -2
buenisimo, saludos.
chacalII -6
agarras esta imagen y te ponesa leer un libro sobre el lejano oeste y visualiza la historia en es ta imagen
, buen post
tinacoloco -1
Que Gandalf no existe..........+5 reco + fav
FerL34 +4
11-Los reyes no tenían todo el poder: Esto se debe porque al no ser mundo (la edad media) monetario como lo fue la Edad Antigua,se tuvo que recurrir a lo Nobles porque ellos contaban con propiedades y eran Señores de siervos.Los Reyes delegaban sus poderes a estos Nobles y,estos últimos,controlaban territorios a cambio se debía hacer un juramento de fidelidad con el Rey,pero no siempre daba resultado ya que si el Rey era débil los Nobles no lo respetaban.
DFTArg -2
Muy bueno
No tengo puntines!
LatisARG +1
BUeh, si hablamos de siglo XIV o XV ya estaban los primeros burgueses y los campesinos habian emigrado en masa a los burgos y ciudades. Ahora si hablamos de la alta edad media hasta casi la baja edad media cuando la burguesia ni existia entonces la division seguia siendo simple.