epelpad

Mi experiencia con el método kumon 10 razones para hacerlo

No se si conocéis o habéis oido hablar del método Kumon. En nuestro caso, Kumon era una de las opciones en la oferta de actividades extraescolares del colegio. Cuando nuestra hija Carla tenía 3 años y medio empezamos a informarnos y a valorar la posibilidad de inscribirla. Ahora ya hace dos años que empezó y cuatro meses que hemos matriculado a Àlex.

Como podéis suponer, cuando comenzamos con el método Kumon el rendimiento escolar de Carla y Àlex, cursando P4 y P3 respectivamente, no era una de nuestras preocupaciones. Sin embargo, si que nos gustaba poder empezar a trabajar con un sistema que les proporcionara las bases para después adquirir los hábitos de estudio y las habilidades necesarias para poder trabajar de manera autónoma y conseguir concentrarse en una materia concreta.

Mi experiencia con el método kumon 10 razones para hacerlo

¿EN QUÉ CONSISTE EL MÉTODO KUMON?

El origen del método Kumon es japonés y debe su nombre a Toru Kumon. Kumon era un profesor de matemáticas que, ante los malos resultados de su hijo Takeshi, empezó a elaborar hojas con actividades para fomentar la mentalidad autodidacta y las habilidades en esta materia. Como profesor, Toru Kumon sabía que muchos estudiantes tenían problemas con las matemáticas porque no contaban con la suficiente capacidad de cálculo mental, por lo que pensó en idear este sistema autodidacta. Y en este sentido, también Kumon consideró que una buena comprensión lectora podía resultar de gran ayuda a los alumnos para adquirir la capacidad de estudio necesaria.

El método Kumon está dividido en diferentes niveles. Se empieza con un test inicial por parte del alumno para comprobar en qué nivel debe comenzar, de tal forma que hasta que no domina perfectamente los conocimientos de un nivel no puede pasar al siguiente. Basta con practicarlo dos veces por semana, durante aproximadamente media hora en academia y dedicarle entre 10 y 20 minutos el resto de los días en casa.

Alt_ejemplo hoja actividades Kumon
Ejemplo de una hoja de actividades de Kumon primeros niveles
DOS PROGRAMAS DE APRENDIZAJE: LAS MATEMÁTICAS Y LA LECTURA

El programa Kumon de matemáticas está dividido en diferentes niveles que van desde colorear, hacer trazos o aprender a contar y a escribir números, para los más pequeños, hasta operaciones de cálculo integral y diferencial, para los niños de mayor edad.

El programa Kumon de lectura facilita a los más pequeños las habilidades para aprender a leer y comprender diversos tipos de textos, y fomenta en el alumno un hábito lector, una mayor comprensión lectora de los textos y promueve la afición por la lectura entre los niños.

El método, en cualquiera de sus dos tipologías, consiste en ir superando niveles e ir adquiriendo las habilidades para ir avanzando en el conocimiento de los números y las operaciones matemáticas y en la habilidad con la lectura para aquellos que trabajen este último programa.

Se trata de un método personalizado que implica tanto al niño como a la familia, que debe velar por su progreso y supervisar diariamente su trabajo, especialmente en los inicios. Exige también motivación tanto por parte del alumno como por parte de los padres.

Sin embargo, cada alumno progresa a su propio ritmo. En las clases se mezclan diferentes edades y niveles y cada uno avanza con sus propios materiales y a su propio ritmo. Se sirve de una metodología individualizada, adaptada a las necesidades de cada niño.

Alt_Àlex realizando sus ejercicios de kumon diarios
Àlex realizando sus ejercicios de Kumon diarios
Como padres, el método Kumon requiere de la implicación directa de la familia para acompañar al niño en este proceso de aprendizaje. El compromiso de los padres con el proyecto es un factor indispensable para seguir avanzando en conocimientos y autonomía.

Diariamente, el papel de los padres es controlar que sus hijos realicen las tareas, en el tiempo asignado, y corregir los ejercicios para que los niños visualizen y aprendan de sus propios errores. También deben saber gestionar sus momentos de frustración y felicitarles por su esfuerzo y sus logros, sin olvidar, seguir motivándoles para que vayan progresando.

educacion

MIS 10 RAZONES PARA SEGUIR APOSTANDO POR EL KUMON

Aunque como ya he mencionado anteriormente no se trate de una de las actividades extraescolares favoritas de los niños y requiera por parte de padres e hijos momentos de tensión y sacrifico, he aquí mis diez razones que hacen que hoy siga apostando por el método Kumon.

1) Mayor autonomía e independencia de los niños, no sólo por el hecho de que, poco a poco, vayan siendo ellos quienes hacen los ejercicios de forma autónoma, sino también por una mayor independencia en otros aspectos de su vida cotidiana. Con Àlex, igual que nos pasó con Carla en sus inicios, aún tenemos que ayudarle en el momento de realizar sus cuadernos de trabajo. Sin embargo Carla, ella misma se organiza su espacio, se apunta el tiempo que tarda en hacer sus actividades de Kumon diarias y hace sus operaciones, sin ayuda alguna. Y esta misma actitud venimos observando en otros aspectos cotidianos de su día a día.

2) Mayor agilidad mental para resolver las operaciones matemáticas. Pronto observaréis como los niños dejan de contar con los dedos y pasan a hacerlo mentalmente. En sus cálculos son muy rápidos y seguros.

3) Mayor seguridad, autoestima y confianza en sí mismos. En el caso de Carla, al tratarse de una niña zurda, este aspecto fué muy notable. El Kumon le ha ayudado enormemente a autoafirmarse como tal y a sentirse orgullosa de ser diferente al resto.

4) Una mejora notable del trazo en la escritura. Antes de llegar a las operaciones matemáticas, los niños pasan por un largo recorrido de actividades de trazos y prácticas con la caligrafía de los números lo cual les ayuda enormemente en la habilidad de coger correctamente el lápiz y mejorar la escritura, en nuestro caso de los números.

5) La adquisión de hábitos. Al tratarse de una actividad diaria, incluidos fines de semana y festivos, los niños pronto adquieren el hábito del estudio diario. Hacer Kumon forma parte de su cotidianidad, igual que, por ejemplo, saben que antes de acostarse deben lavarse los dientes.

6) Mayor concentración. Algo especialmente perceptible en el caso de nuestro hijo Àlex, un niño que difícílmente estaba sentado más de 10 minutos haciendo una misma actividad. El método Kumon, a fuerza de repetición e insitencia, lo consigue y, poco a poco, vamos mejorando en ello.

7) Incremento de la motivación por aprender. Inevitablemente habrá momentos en que los niños se sentirán desmotivados, ya que la memorización de las operaciones y los números se consigue a través de la repetición constante de las mismas operaciones en el tiempo. Sin embargo, es muy gratificante ver la satisfacción con la que acogen las actividades nuevas o un cuaderno que supone para ellos un cambio de nivel.

8) El valor de la constancia. Con la práctica de esta metodología de trabajo los niños son conscientes que con el pequeño trabajo diario consiguen grandes resultados.

9) Aprender a gestionar mejor la frustración y a superar pequeños retos. En el caso de nuestra hija Carla, la frustración cuando algo no le salía como debía salir era exponencial hasta extremos de lanzar el lápiz contra el suelo. Con el Kumon hemos aprendido a canalizar estos sentimientos y a aprender que cometiendo pequeños errores también se aprende.

10) Aprender a priorizar y a responsabilizarse de las pequeñas cosas. La actividad de Kumon, sea el día que sea, es su pequeña obligación diaria. Deben aprender a integrar kumon en su vida, igual que integramos otros hábitos de nuestra vida diaria independientemente de si vamos al colegio, estamos de vacaciones o nos vamos a pasar el día a la montaña.

Alt_Carla realizando sus ejercicios de Kumon diarios
Carla realizando sus ejercicios de Kumon diarios
Entre los detractores, se habla de que el Kumon puede perjudicar al alumno por el simple hecho de no seguir el mismo ritmo que el resto de alumnos de su clase en lo que respecta a la educación de estas materias en el aula. También los hay que comentan que hacer esta actividad por obligación, especialmente los días que están cansados, puede ser contraproducente y provocar cierta “aversión” de los niños hacia las matemáticas. Los hay que son partidarios que hacer Kumon supone sobrecargar a los niños de un trabajo extra que no necesitan y los hay que piensan que con la práctica de esta metodología se aprende a memorizar pero no a razonar. Finalmente hay simplemente los que opinan que se trata de una actividad extraescolar costosa y algo cara.

Evidentemente desde los inicios, hemos tenido momentos de tensión, desesperación y desmotivación y, especialmente los niños, momentos de suplicarme dejar de hacer Kumon como extraescolar. Sin embargo, con el tiempo y la constancia, unos y otros hemos visto los resultados positivos de esta práctica no sólo en la adquisición de conocimientos matemáticos, sino también en la adquisición de hábitos y en una mayor autonomía y confianza en sí mismos. Y vosotros, ¿qué opináis al respecto? Me encantará conocer vuestras opiniones.

3 comentarios - Mi experiencia con el método kumon 10 razones para hacerlo

alesandman +1
aaaahhh quiero leer pero en taringa no se puede! Ordena tu post loco
Slipkdemon +1
Sirve kumon para universitarios?
hobaohy
Lo mejor que hay Kumon, yo a los 11 no sabia las tablas todavia, mi vieja me empezo a mandar a kumon, fui 3 años. Te puedo asegurar que hasta el dia de hoy me acuerdo todas las tablas de memoria. El metodo es lento pero 100% efectivo.