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El último Rescate Por Dorian G.

EL ULTIMO RESCATE...
Todos los domingos caminábamos al parque central del barrio, Saúl, Javier, Ricardo, la hermanita menor de Javier, Laura y yo Diego, siempre juntos inseparables para cualquier “travesura” que se nos pueda ocurrir, ese domingo al llegar al parque todos compramos un helado y nos sentamos a esperar que llegara una pareja de novios cándidos que al intentar acercarse hacer la trompetilla de FLATULENCIA clásica justo en el momento de darse un beso, jejejeje era muy divertido escondernos entre los matorrales sin cortar del parque y espantar a las señoras que llevaban el mandado, pero ese domingo sería un día especial pues el destino nos había entregado a la víctima perfecta: “El viejo Loco” del barrio o por lo menos así le decíamos nosotros, la circunstancia era perfecta, encorvado, descuidado, distraído en no sé qué cosa, en eso Ricardo el más travieso de nosotros me tiro el famoso reto: Ve y acércate y cuando estés justo atrás de él lo espantas con un grito: ¡¡VIEJO LOCO!!! Y te regresas corriendo, jajajajjaa se oían las risas de todos nosotros, y yo con mi rostro ceñido me preparaba para cumplir mi reto, cuando me acercaba a mi victima por mi pensamiento pasaban esas imágenes culpables del por qué le decíamos “VIEJO LOCO”: Siempre olía raro, hablaba solo y pareciera que siempre estaba de malas, aunque su caminar era muy lento casi hipnotizaste siempre parecía que llevaba prisa, siempre hablando solo y en muchas ocasiones lo vimos llorar en fin, mi cita con mi reto había llegado a la hora cero y justo cuando mi boca diría las palabras me topé con esa imagen que jamás olvidare en mi vida y que me marco para siempre: El Viejo intentaba agarrar a una cachorrita herida de su patita pero ella no se dejaba pues se movía mucho, el viejo intentaba pero justo en el momento que parecía que la tenía en sus manos, se le escapaba consecuencia de sus dedos gruesos y soldados por la cruel y dolorosa Artritis, pero aun así, el viejo no decaía ni se rendía y seguía intentándolo, en segundos la perrita quedo justo entre mis zapatos y solo pude tomarla entre mis manos, sentí una sensación extraña como si yo tuviera el poder de cuidarla, ella me vio directo a mis ojos con su carita triste, en eso, el Viejo Loco me la arrebato de mis manos, y se alejó, yo me quede inmóvil, paralizado, y solo contemplé la silueta lenta y torpe del señor fundida con la perrita en los rayos del sol, pero antes de desvanecerse él se detuvo, volteo y me vio fijamente y me dijo: GRACIAS… y podría jurar que me sonrió. Al cabo de dos meses nos enteramos que el viejo se había quedado dormido para no despertar…. Mi mamá y yo acudimos al funeral sin pensar que seriamos los únicos, le pregunté a mama porque estábamos ahí y ella me contesto: Ese señor que ustedes llaman “VIEJO LOCO” era un protector de animales, y yo cuando niña le pedía a mamá ósea tu abuela que nos contará una de sus anécdotas de rescate puesto que siempre las escribía para todo el mundo y juntas nos dormíamos soñando en esos animalitos que alguna vez salvó, ---- yo le pregunté que cual era el nombre del Viejo Loco, y me lo suspiro al oído.
Ese día entramos a su casa mi madre y yo y encontramos muchos retratos, fotografías y cajitas de animalitos que en su vida rescato y se adelantaron en su viaje, su casa estaba llena de amor y tranquilidad, solo recuerdos que al final fueron quemados en la perpetuidad, y claro!!! En su cama aun descansaba la perrita del parque ya curada y feliz que después se convirtió en una más de nuestra familia.
Han pasado poco más de 20 años de aquel suceso y si quieren saber el nombre de mi querido Viejo Loco jejeje no se los diré, pero si les puedo asegurar que ese fue para el SU ULTIMO RESCATE, Y PARA MI, EL PRIMERO DE MUCHOS.
Escrito por Dorian Grayy

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