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historia del real madrid 3

EL NUEVO CHAMARTÍN, UN MODÉLICO ESTADIO
La iniciativa de Santiago Bernabéu de construir un estadio para 100.000 espectadores se tildó de faraónica. Sobre parte de los cimientos del antiguo campo se puso en marcha una gran obra de envergadura que culminó con un gran éxito. Superadas un sinfín de dificultades, tanto económicas como técnicas, a mediados de diciembre de 1947 se hizo realidad el sueño.


El 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil en España. El bélico conflicto iba a afectar al campo de Chamartín. Por aquellas fechas Rafael Sánchez Guerra ejercía como presidente del Club, tras haber sido elegido el 31 de mayo de 1935. La Guerra Civil finalizó el 1 de abril de 1939. Tras la misma, Chamartín estaba en un estado pésimo. Había que invertir una importante cantidad para reponer los desperfectos de todo tipo que había sufrido. Nunca llegó a ser un campo de concentración ni sufrió daños por bombardeos, aunque en los últimos días de marzo y primeros de abril de 1939 fuera utilizado como lugar de clasificación de soldados prisioneros.

BERNABÉU SUEÑA CON UN NUEVO ESTADIO
El Viejo Chamartín se reabrió el 22 de octubre de 1939 para albergar el primer derbi de la posguerra. Como la afición no había decaído, las gradas del campo madridista se llenaron. En la reinauguración, el Madrid se impuso por 2-1 al equipo rojiblanco en partido valedero para el Campeonato Regional.

El clima hostil que rodeó a la semifinal de la Copa de España en 1943 entre el Real Madrid y el Barcelona (con derrota del equipo blanco por 0-3 en las Corts y el memorable triunfo del Madrid por ¡11-1! en Chamartín), provocó el inicio de la era Bernabéu y la construcción de un modélico estadio, tras cesar Antonio Santos Perlaba como máximo rector del Club.

En realidad, al legendario presidente le venía rondando la idea de que el Viejo Chamartín pasara a la historia desde antes de la Guerra Civil. En 1934 Santiago Bernabéu ya mostró su inquietud por esta cuestión, al manifestarse en la “Hoja del
Lunes” con estas palabras:

“La prolongación de la Castellana se efectuará a unos ochenta metros de nuestro campo. Nos preocupa esto. El Madrid precisa de uno que tenga no sólo una mayor cabida, sino espacio suficiente para las instalaciones anexas”.

“HAREMOS UN CAMPO MAYOR”
Evidentemente, el campo de Chamartín se había quedado pequeño. Crecía la población madrileña y también la afición al fútbol. Con las sucesivas reformas se había ampliado hasta un total de 25.000 localidades que rebasaban con creces la demanda de los aficionados

El 15 de septiembre de 1943, tras recordar su nombre en las tertulias de prohombres del madridismo, Santiago Bernabéu accedió a la presidencia del Real Madrid. Apenas un año después, Bernabéu se mostró mucho más ambicioso cuando en su primera reunión de Junta Directiva pronunció las estas palabras: “Señores, necesitamos un campo mayor y vamos a hacerlo”.

El 1 de noviembre de 1943 la Junta Directiva en pleno visitó los terrenos colindantes con el campo de Chamartín para analizar hacia donde debería extenderse el nuevo campo. Días después comenzaron las negociaciones para adquirirlos. Su coste ascendía a tres millones de pesetas.

LOS TERRENOS, DOS MILLONES DE PESETAS
El 22 de Junio de 1944 se firmaron las adquisiciones de los terrenos en dos lotes ante notario. Se convocó un Concurso de Ideas y Croquis para presentar los proyectos del nuevo campo y un jurado que decidiría la adjudicación de las obras. Fueron siete los trabajos presentados al concurso y valorados por el jurado, que emitió su dictamen en septiembre de 1944. El primer premio se adjudicó al proyecto firmado por Manuel Muñoz Monasterio y Luis Alemany Soler.

El 27 de octubre se bendijeron los terrenos por el sacerdote José María Mulat. A continuación Santiago Bernabéu dio el primer y simbólico golpe de pico, que daba inicio a las obras del nuevo campo blanco.

Cuatro días después, el 31 de octubre de 1944, Santiago Bernabéu enviaba una carta a los socios solicitando una ayuda. La financiación de las obras contó con graves inconvenientes. Mucha gente, incluso entre los socios y simpatizantes, desconfiaban de que se pudiese llevar a buen puerto el grandioso proyecto, al que algunos tildaron de faraónico. Con mayor razón las entidades bancarias no se atrevieron a arriesgarse en préstamos de dudosa devolución.

SE ADJUDICAN LAS OBRAS
La adjudicación de las obras fue por medio de concurso convocado el 24 de febrero de 1945, y el día 5 de Abril de 1945, ante el notario D.Cayetano Ochoa Marín. La concesión definitiva fue para Huarte y Cía. La duración de la obra se estimó en 30 meses y en dos fases de construcción.

Los inconvenientes con la construcción del nuevo estadio persistieron más allá de las dificultades de financiación. La falta de suministros en la posguerra era un gravísimo problema, y el Real Madrid tuvo que solicitar múltiples ayudas para solventarlo. La carencia de cemento a punto estuvo de paralizar las obras en varias ocasiones. Los inconvenientes iban desde las gradas al campo, del cemento y el hierro a las semillas. A la hora de sembrar el césped el Club debió acudir al mercado extranjero (Londres) una vez más, dada la escasez nacional de recursos.

Toda la temporada 1946-47 la jugó el Real Madrid de prestado en el Estadio Metropolitano. Diversas contingencias inesperadas retrasaron las obras y hubo que comenzar de nuevo en casa del “eterno rival” rojiblanco.

El 14 de diciembre de 1947 estaba prevista la duodécima jornada del Campeonato de Liga. El Real Madrid recibir al Atlético de Bilbao, pero solicitó y obtuvo un aplazamiento para llevar a cabo con toda solemnidad la inauguración del Estadio Real Madrid Club de Fútbol, nombre oficial del nuevo campo, aunque los aficionados siguieron llamándole Chamartín.

SOLEMNE INAUGURACIÓN
Antes del partido entre el Madrid y el Os Belenenses, campeón de Portugal, en la entrada del palco presidencial se descubrió una lápida con el busto de Santiago Bernabéu, realizada por el escultor Fructuoso Orduña. El Madrid se impuso por 3-1. Fue Barinaga el autor del primer tanto que se lograba en el nuevo estadio. Arbitró Pedro Escartín y los equipos fueron éstos:
Real Madrid: Calleja; Clemente, Corona; Pont, Ipiña, Huete; Alsúa I, Alonso, Barinaga, Molowny y Vidal.
Os Belenenses: Serio; Vasco, Feliciano; Amaro, Figuirido, Serafín; Rocha, Quaresma, Teixeira, Duarte y Narciso

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