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4 de las bellas chicas de Budapest

Hola amigos! Esta mañana, buceando en T! ví el post del amigo zh2wesker. Mostraba las bellezas que uno puede encontrarse una noche cualquiera en Budapest, y encontré una imagen que me trajo a la memoria una linda historia. Que me gustaría compartir con ustedes.

La historia de los hermanos Guajardo:



Pablo, Silvano, Adalberto y Esteban Guajardo son los cuatro hijos de don Miguel Guajardo. Un Esteño que por allá en los 80' dejó su querido Paraguay en busca de un mejor futuro.


En esa época Europa del Este no era un paraíso, ni mucho menos, pero servía como puerta de entrada a una Europa que prometía paz, prosperidad, y dinero a quien estuviera dispuesto a pelarse el lomo en los trabajos que ningún europeo de pura cepa aceptaría.

Dispuesto a seguir viaje de inmediato a países más cercanos cultural e idiomáticamente, se embarca como polizón en un tren, donde conocería nada más y nada menos que a la madre de nuestros cuatro protagonistas, doña Annuska Yébájkitz.



Entendiéndose como podían, la bella campesina invita a nuestro colega paragua a compartir un vaso de leche de cabra, en la granja colectiva donde trabajaba su familia, lo que éste acepta gustoso.



Pasaron las semanas y nuestro amigo se sentía muy a gusto en la granja, aunque para poder acercarse a la linda Annuska, debía primero hacer buenas migas con quien sería su suegro, el viejo Yébájkitz.

Lo logró definitivamente cuando con hierbas del lugar improvisó un mate, lo que posicionó a la familia a la vanguardia de las nuevas tendencias húngaras por décadas.
Luego de un sorpresivo ascenso social, la nueva familia Guajardo- Yébájkitz se muda a Budapest, la capital, donde nuestro buen Miguel le haría los cuatro hijos a la bella Annuska en tan sólo tres años y medio.
Pero lo que nos importa es la historia de estos casi mellizos hermanitos, con una interesante mezcla de genes que los llevaría a una gran historia familiar.

Pablo Guajardo



De infancia normal, como todos sus hermanos, a los 17 años Pablito tuvo la oportunidad de conocer Sudamérica, tierra de su padre, gracias a su buen desempeño como estudiante. Vivió un año en Corrientes, donde le costó muy poco adaptarse al ritmo local, y descubrió que le gustaba mucho el fútbol. Decidió probarse como profesional en un club donde, por esa época, todo era posible, Deportivo Mandiyú.

Lamentablemente, una lesión crónica de meniscos no le permitió ser aceptado, a pesar de su buena gambeta y visión del juego, por lo que al terminar el curso de intercambio volvió a su país, con muchas historias y una frustración, que tal vez lo llevaría a formar equipo con sus tres hermanos en el futuro, aunque en un deporte muy distinto.

Silvano Guajardo

El menor de los cuatro, fue el que siempre peor lo pasó en el seno familiar. Sufrió el bullyng de sus hermanos por su contextura física menuda, el maltrato de su padre por su falta de coraje y fuerza para las tareas pesadas. Y la indiferencia de su madre, que desde temprano advirtió que Silvano era una persona fuera de lo común para los estereotipos de la época. En la imagen lo vemos con aspecto triste, pero actualmente Silvano lleva una vida plena. Logró la aceptación de casi toda su familia, sus hermanos lo miman muchísimo y tiene un coqueto departamento en la zona más chic de Budapest.
Adalberto Guajardo


Dueño de un alto coeficiente intelectual, Ada adivinó desde temprano lo que su cuerpo le reclamaba. Por lo tanto fue el único que se tomó las cosas con calma, planificó sus cambios y su futuro.
Estudió arte, moda, decoración y belleza, y se convirtió en una celebridad en su país, por su refinación, buen gusto y generosidad. Rechazó un puesto como embajador en Paraguay, al que había sido invitado por sus raíces étnicas, para dedicarse a sus discotecas y salones de belleza por casi media Europa.



Esteban Guajardo.



Tipo sufrido el Esteban. Con un cuerpo macizo y corpulento, aunque de baja estatura, naturalmente se dedicó a tareas pesadas desde corta edad, en la que destacó en sus temporadas hombreando bolsas en el puerto.



En la imagen principal podemos apreciar sus nudillos angulosos. Fue conocido en los circuitos clandestinos como el yaguareté Guajardo (aunque pocos sabían lo que significaba). Las peleas clandestinas le hicieron ganar mucho dinero, pero dejaron como secuela la fractura de tabique y de arco superciliar derecho. Hoy cuida de sus cuatro hermanas con pasión y dulzura. Es la más parecida a su padre en físico y carácter.

El paso a la nueva vida que enfrentaron juntas es tema de otra historia. No los aburro más por hoy. Que tengan un buen domingo [email protected] [email protected]!

3 comentarios - 4 de las bellas chicas de Budapest

MeGaPeSiMiStA +5
para para vos me estas diciendo que esas 4 minas del principio solian ser hombres? es muy fuerte lo que decis
paraguay
elyeims
En la foto grupal pasa. Pero fijate las imágenes individuales recortadas.
zh2wesker +1
hoy en día es una pena no saber si es hombre o mujer...
elyeims
Interpretación libre de tu post. Je je