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La vida antes de la muerte

(Traducido con un traductor online)

This sombre series of portraits taken of people before and after they had died is a challenging and poignant study. The work by German photographer Walter Schels and his partner Beate Lakotta, who recorded interviews with the subjects in their final days, reveals much about dying - and living. Life Before Death is at the Wellcome Collection.

Esta sombría serie de retratos tomados a personas antes y después de que murieran es una desafiante y conmovedora investigación. El trabajo hecho por el fotógrafo alemán Walter Schels y su compañera Beate Lakotta, quienes grabaron entrevistas con los sujetos en sus días finales, revela mucho acerca de morir - y vivir. Life Before Death está en el Wellcome Collection.

La vida antes de la muerte
Edelgard Clavey, 67
Primer retrato:
Deciembre 5 2003


Edelgard was divorced in the early eighties, and lived on her own from then on; she had no children. From her early teens she was an active member of the Protestant church. She contracted cancer about a year before she died, and towards the end she was bed-bound. Once she was very ill she felt she was a burden to society and really wanted to die

Edelgard se divorció a comienzos de los 80 y vivió por su cuenta desde entonces; no tuvo hijos. Desde su temprana adolescencia fue miembro activo de la Iglesia Protestante. Contrajo cáncer cerca de un año antes de su muerte y hacia el final estuvo postrada en cama. Cuando su enfermedad empeoró sintió que era una carga para la sociedad y realmente quería morir.

Muerte
Segundo retrato:
Enero 4 2004


"Death is a test of one’s maturity. Everyone has got to get through it on their own. I want very much to die. I want to become part of that vast extraordinary light. But dying is hard work. Death is in control of the process, I cannot influence its course. All I can do is wait. I was given my life, I had to live it, and now I am giving it back"

"La muerte es una prueba de la madurez de uno. Todos tienen que pasar por ella por su cuenta. Tengo muchas ganas de morir. Quiero volverme parte de esa vasta luz extraordinaria. Pero morir es una tarea difícil. La muerte tiene el control del proceso, yo no puedo influenciar su curso. Todo lo que puedo hacer es esperar. La vida me fue dada, tuve que vivirla y, ahora la estoy devolviendo".

fotografias
Maria Hai-Anh Tuyet Cao, 52
Primer retrato:
Deciembre 5 2003


"Death is nothing,” says Maria. “I embrace death. It is not eternal. Afterwards, when we meet God, we become beautiful. We are only called back to earth if we are still attached to another human being in the final seconds”

"La muerte no es nada", dice María. "Yo abrazo la muerte. No es eterna. Después de ella, cuando conocemos a Dios, nos volvemos hermosos. Somos llamados de vuelta a la Tierra sólo si todavía estamos atados a otro ser humano en los segundos finales".

arte
Segundo retrato:
Febrero 15 2004


Maria’s thoughts on death are permeated with her belief in the teachings of her spiritual guru, Supreme Mistress Ching Hai; she believes she has already visited the afterlife in meditation. What Maria hopes is that she can achieve a sense of total detachment at the moment of death: she spends most of her time in the days leading up to her death preparing mentally for this

Los pensamientos de María sobre la muerte están impregnados con sus creencias en las enseñanzas de su gurú espiritual, Suprema Señora Ching Hai; cree que ya ha visitado el más allá meditando. Lo que espera es que pueda alcanzar un sentimiento de total desapego en el momento de la muerte: pasa la mayor parte de su tiempo en los días que la llevan hacia su muerte preparándose mentalmente para esto.

vida
Elly Genthe, 83
Primer retrato:
Deciembre 31 2002


Elly Genthe was a tough, resilient woman who had always managed on her own. She often said that if she couldn’t take care of herself, she’d rather be dead. When I met her for the first time, she was facing death and seemed undaunted: she was full of praise for the hospice staff and the quality of her care. But, when I visited again a few days later, she seemed to sense her strength was ebbing away.

Elly Genthe fue una fuerte, resistente mujer que siempre se manejó sola. Frecuentemente decía que si no pudiera cuidar de sí misma, preferiría mejor estar muerta. Cuando la conocí, enfrentaba la muerte y parecía no tener miedo: estaba llena de admiración por los trabajadores del hospicio y de la calidad con que la cuidaban. Pero, cuando la visité de nuevo pocos días después, parecía que sentía que su fuerza iba disminuyendo.

antes
Segundo retrato:
Enero 11 2003


Sometimes during those last weeks she would sleep all day: at other times, she saw little men crawling out of the flower pots who she believed had come to kill her. “Get me out of here”, she whispered as soon as anyone held her hand. “My heart will stop beating if I stay here. This is an emergency! I don’t want to die!”

Algunas veces durante las últimas semanas ella dormiría todo el día: otras veces, veía pequeños hombres que salían gateando de las planteras quienes ella creía venían a matarla. "Sácame de aquí", murmuraba tan pronto como alguien la tomaba de la mano. "Mi corazón dejará de latir si me quedo aquí. Esto es una emergencia! No quiero morir!"

despues
Beate Taube, 44
Primer retrato:
Enero 16 2004


Beate had been receiving treatment for breast cancer for four years, but by the time we met she had had her final course of chemotherapy, and knew she was going to die. She had even been to see the grave where she was to be buried.

Beate estuvo recibiendo tratamiento para cáncer de mama por cuatro años, pero en el momento en que nos conocimos había tenido su última sesión de quimioterapia, y sabía que iba a morir. Incluso había visto la tumba donde sería enterrada.

walter schels
Segundo retrato:
Marzo 10 2004


Beate felt that leaving her husband and children behind would be too difficult and painful if they were with her. At the moment of her death she was entirely alone — her husband was in the kitchen making a cup of coffee. He told me later that he was disappointed that he couldn’t be with her, holding her hand, but he knew this is what she had always said, that dying alone would be easier for her

Beate sintió que dejar atrás a su marido e hijos sería demasiado difícil y doloroso si estuvieran con ella. En el momento de su muerte estaba totalmente sola - su marido estaba en la cocina haciendo una taza de café. Él luego me dijo que estaba decepcionado porque no pudo estar con ella, tomando su mano, pero sabía que eso era lo que ella siempre dijo, que morir sola sería más fácil para ella.

beate lakotta
Rita Schoffler, 62
Primer retrato:
Febrero 17 2004


Rita and her husband had divorced 17 years before she became terminally ill with cancer. But when she was given her death sentence, she realised what she wanted to do: she wanted to speak to him again. It had been so long, and it had been such an acrimonious divorce: she had denied him access to their child, and the wounds ran deep.

Rita y su marido se divorciaron 17 años antes de que se volviera enferma terminal de cáncer. Pero cuando le dieron su sentencia de muerte se dió cuenta de lo que quería hacer: quería hablar con él de nuevo. Ha pasado tanto tiempo, y ha sido un divorcio agrio: ella le negó el acceso a sus hijos, y las heridas fueron profundas.

La vida antes de la muerte
Segundo retrato:
Mayo 10 2004


When she called him and told him she was dying, he said he’d come straight over. It had been nearly 20 years since they’d exchanged a word, but he said he’d be there. “I shouldn’t have waited nearly so long to forgive and forget. I’m still fond of him despite everything.” For weeks, all she’d wanted to do was die. But, she said, “now I’d love to be able to participate in life one last time…”

Cuando ella le llamó y le dijo que estaba mueriendo, él dijo que iría en seguida. Habían pasado casi 20 años desde que intercambiaron palabras, pero él dijo que estaría ahí. "No debí haber esperado tanto tiempo para perdonar y olvidar. Todavía le tengo cariño a pesar de todo. "Por semanas, todo lo que ella quería hacer era morir. Pero, dijo, "ahora me encantaría poder participar de la vida una última vez..."

Muerte
Heiner Schmitz, 52
Primer retrato:
Noviembre 19 2003


Heiner was a fast talker, highly articulate, quick-witted, but not without depth. He worked in advertising. When he saw the affected area on the MRI scan of his brain he had grasped the situation very quickly: he had realised he didn’t have much time left.

Heiner fue un charlatán, muy elocuente, ingenioso, pero no carecía de profundidad. Trabajó en publicidad. Cuando vio el área afectada de su cerebro en la imagen de resonancia magnética comprendió la situación rápidamente: se dio cuenta de que no le quedaba mucho tiempo.

fotografias
Segundo retrato:
Deciembre 14 2003


Heiner’s friends clearly didn’t want him to be sad and were trying to take his mind off things. They watched football with him just like they used to do: they brought in beers, cigarettes, had a bit of a party in the room. “Some of them even say ‘get well soon’ as they’re leaving; ‘hope you’re soon back on track, mate!’” says Heiner, wryly. “But no one asks me how I feel. Don't they get it? I'm going to die!”

Los amigos de Heiner claramente no querían que estuviera triste y trataban de sacar cosas de su mente. Miraron fútbol con él justo como solían hacerlo: llevaban cerveza, cigarrillos, tuvieron una pequeña fiesta en la sala. "Algunos de ellos incluso dicen "mejórate pronto" cuando se van; "espero que estés pronto de vuelta en el camino, compañero!" dice Heiner, socarronamente. "Pero nadie me pregunta cómo me siento. No lo entienden? Me voy a morir!".

arte
Gerda Strech, 68
Primer retrato:
Enero 5 2003


Gerda couldn’t believe that cancer was cheating her of her hard-earned retirement. “My whole life was nothing but work, work, work,” she told me. She had worked on the assembly line in a soap factory, and had brought up her children single-handedly. “Does it really have to happen now? Can’t death wait?” she sobbed

Gerda no podía creer que el cáncer estaba quitándole con maña su retiro ganado con esfuerzo. "Toda mi vida no fue nada más que trabajo, trabajo, trabajo." me dijo. Trabajó en una linea de ensamblaje en una fábrica de jabón, y crió a sus hijos por sí sola. "Realmente tiene que pasar ahora? No puede la muerte esperar?" sollozó.

vida
Segundo retrato:
Enero 14 2003


On one visit Gerda said, “It won’t be long now”, and was panic-stricken. Her daughter tried to console her, saying: “Mummy, we’ll all be together again one day.” “That’s impossible,’ Gerda replied. “Either you’re eaten by worms or burned to ashes.” “But what about your soul?” her daughter pleaded. “Oh, don’t talk to me about souls”, said her mother in an accusing tone. “Where is God now?”

En una visita Gerda dijo, "No queda mucho ahora", y estaba golpeada por el pánico. Su hija trató de consolarla, diciendo: "Mami, todos estaremos de nuevo juntos algún día". "Eso es imposible", Gerda respondió. "Ni aunque fueras comida por gusanos o incinerada". "Pero qué sobre tu alma?" su hija argumentó. "Oh, no me hables de almas", dijo su madre en tono acusativo. "Dónde está Dios ahora?"

antes
Roswitha Pacholleck, 47
Primer retrato:
Diciembre 31 2002


“It’s absurd really. It’s only now that I have cancer that, for the first time ever, I really want to live,” Roswitha told me on one of my visits, a few weeks after she had been admitted to the hospice. “They’re really good people here,” she said. “I enjoy every day that I’m still here. Before this my life wasn’t a happy one”

"Es absurdo realmente. Es solo ahora que tengo cáncer que, por primera vez, realmente quiero vivir", Roswitha me dijo en una de mis visitas, pocas semanas después de que fuera admitida en el hospicio. "Hay realmente buenas personas aquí", dijo. "Disfruto cada día que todavía estoy aquí. Antes de esto mi vida no era una vida feliz.

despues
Segundo retrato:
Marzo 6 2003


But she didn’t blame anyone. Not even herself. She had made peace with everyone, she said. She appreciated the respect and compassion she experienced in the hospice. “I know in my mind that I am going to die, but who knows? There may still be a miracle.” She vowed that if she were to survive she would work in the hospice as a volunteer

Pero ella no culpa a nadie. Ni siquiera a sí misma. Ha hecho las paces con todos, dijo. Apreciaba el respeto y la compasión que experimentó en el hospicio. "Sabía en mi mente que iba a morir, pero ¿quién sabe? Todavía puede haber un milagro". Prometió que si sobreviviera trabajaría en el hospicio como voluntaria.

walter schels
Peter Kelling, 64
Primer retrato:
Noviembre 29 2003


Peter Kelling had never been seriously ill in his life. He was a civil servant working for the health and safety executive, and didn’t allow himself any vices. And yet one day he was diagnosed with bowel cancer. By the time I met him, the cancer had spread to his lungs, his liver and his brain. “I’m only 64,” he muttered. “I shouldn’t be wasting away like this”

Peter Kelling nunca tuvo una enfermedad seria en su vida. Fue un servidor civil trabajando para la Autoridad de Salud y Seguridad, y nunca se permitió ningún vicio. Aún así un día fue diagnosticado con cáncer de intestino. En el momento en que le conocí, el cáncer se había extendido a sus pulmones, su hígado y su cerebro. "Sólo tengo 64", murmuró. "No debería estar consumiéndome así"

beate lakotta
Segundo retrato:
Deciembre 22 2003


At night he was restless, he told me, and kept turning things over in his mind. He cried a lot. But he didn’t talk about what was troubling him. In fact he hardly talked at all and his silence felt like a reproach to those around him. But there was one thing that Peter Kelling followed to the very last and that was the fortunes of the local football team. Until the day he died, every game was recorded on the chart on the door of his room.

A la noche estaba inquieto, me dijo, y seguía dando vueltas cosas en su mente. Lloró mucho. Pero no habló sobre lo que le estaba preocupando. De hecho él difícilmente hablaba y su silencio se sentía como un reproche hacia los que le rodeaban. Pero había una cosa que Peter Kelling siguió hasta el último momento y fue la suerte del equipo local de fútbol. Hasta el día en que murió, cada juego fue registrado en la lista en la puerta de su habitación.

La vida antes de la muerte
Barbara Gröne, 51
Primer retrato:
Noviembre 11 2003


All her life, Barbara had been plagued by the idea that she has no right to be alive. She had been an unwanted baby: soon after her birth, her mother had put her into a home. But she had a strong survival instinct, and became very focused, she said, very disciplined in the way she lived. After much hard work, it seemed that life was at last delivering her a better hand

Toda su vida, Bárbara fue atormentada por la idea de que no tenía derecho de estar viva. Fue una bebé no deseada: pronto después de su nacimiento, su madre la puso en un hogar. Pero tenía un fuerte instinto de supervivencia, y se volvió muy enfocada, dijo, muy disciplinada en su manera de vivir. Después de mucho trabajo duro, parecía que la vida al fin le entregaba una mejor mano.

Muerte
Segundo retrato:
Noviembre 22 2003


But then the cancer struck: an ovarian tumour, which had already spread to her back and pelvis. Nothing could be done. Abruptly her old fears returned: the familiar sense of worthlessness and sadness. At the end of her life, Barbara told me that she was overwhelmed by these feelings. “All my efforts were in vain”, she said. “It is as though I am being rejected by life itself"

Pero entonces el cancer golpeó: un tumor en el ovario, que ya se había expandido a su espalda y pelvis. Nada se podía hacer. Abruptamente sus viejos miedos volvieron: la familiar sensación de tristeza y de no valer nada. Al final de su vida, Barbara me dijo que estaba abrumada por esos sentimientos. "Todos mis esfuerzos fueron en vano", dijo. "Es como si estuviera siendo rechazada por la vida misma"

fotografias
Klara Behrens, 83
Primer retrato:
Febrero 6 2004


Klara Behrens knows she hasn’t got much longer to live. “Sometimes, I do still hope that I’ll get better,” she says. “But then when I’m feeling really nauseous, I don’t want to carry on living. And I’d only just bought myself a new fridge-freezer! If I’d only known!”

Klara Behrens sabe que no tiene mucho tiempo de vida. "Algunas veces, todavía espero que voy mejorar", dice. "Pero entonces cuando me siento realmente con náuseas, no quiero seguir viviendo. Y acabo de comprar un refrigerador-congelador! Si lo hubiera sabido!"

arte
Segundo retrato:
Marzo 3 2004


"I wonder if it’s possible to have a second chance at life? I don’t think so. I’m not afraid of death — I’ll just be one of the million, billion grains of sand in the desert…”

Me pregunto si es posible tener una segunda oportunidad en la vida? No lo creo. No temo a la muerte - Sólo seré uno de los millones, billones de granos de arena en el desierto..."




Fuente:
http://www.guardian.co.uk/society/gallery/2008/mar/31/lifebeforedeath?picture=333325401#/?picture=333325401&index=0

Comentarios Destacados

thunderblitz +5
Se tendria que educar mas sobre este tema, asi no habria tantos idiotas que piensan que van a vivir para siempre y se la pasan cagandole la vida a la gente.
Buen post.....+ 7

5 comentarios - La vida antes de la muerte

ropi10 +3
fuerte, pero exelente el laburo
pablocallejas1 +1
te dejo los 10 de hoy la verdad te los ganastes muy buen trabajo sin lugar a dudas!!!!!
androlicus +1
che que fuerte el post, me gusto, mas en esta sociedad superficial que esconde la muerte.
me dieron lastima las personas que se van pensando en lo chiquito
y me gusto esa que dijo algo de la luz.
me hizo acordar de ghoete, cuando moria, decia "luz mas luz"
brunoamarta
Dan mucho que pensar estos post, solo los que tenemos esas edades nos damos cuenta el momento que vivimos y como los vivimos.