epespad

caminos de Arda



Arda fue creada por los Ainur, que tocaron hermosa música y dieron forma al mundo donde aparecerían los hijos de Iluvatar, el dios mayor. Muchos Ainur quisieron habitar Arda y los que bajaron al mundo fueron conocidos como Valar y Maiar, estos últimos diosdes menores.
Al principio, los continentes estaban rodeados por un poderoso océano, Ekkaia o Mar Circundante, y separados por Belegaer, llamado el Gran Mar. En la primera edad, el área del norte y al oeste de Tierra Media fue ocupada por el país de Beleriand,



En la Segunda Edad, Númenor fue levantado en el Gran Mar para los Edain. Esta isla existió durante la mayor parte de la Segunda Edad, pero fue destruida como resultado del orgullo de los númenoreanos en el desafío de la Prohibición de los Valar de navegar a Aman en el oeste.
Después de la destrucción de Númenor, Arda fue hecha redonda. Aman fue sacada del mundo, y sólo la podrían alcanzar los elfos, siguiendo elcamino recto que les fue concedido. Esto se podía lograr por los barcos de Cirdan. Al mismo tiempo, nuevas tierras y continentes fueron creados. El sur de la Tierra Media era la Tierra Oscura y al este estaba Rómenor, la «Tierra del Sol».
Se distinge Arda inmaculada. Este mundo fue destruido por las guerras entre los valar y Melkor, y sólo Valinor todavía se parecía en parte a lo que una vez fue esa tierra. Arda Inmaculada era un mundo simétrico, plano, y con luz eterna.

Arda Maculada es: el mundo después de las guerras de los valar y Melkor, y la dispersión de la fëa de Melkor en todo el mundo. Este es el mundo a partir del que se formó la hröa de los hijos de Ilúvatar, por lo que es a veces un mundo cruel y perverso con plagas, fríos extremos, calor y otros conceptos que no existen en Arda Inmaculada.
Entre los Valar había uno que quería apoderarse del mundo y destruía todo lo que sus hermanos y hermanas construían, era Melkor.

Alnorte de Belriand, estaban las regiones altas de Hithlum, Dorthonion y las colinas de Himring; al Este lasEred Luin (las Montañas Azules) corriendo de norte a sur y llegando cerca del mar. La tierra de Nevrast, al Noroeste, fue a veces considerada parte de Beleriand.

El río Sirion, el mayor de Beleriand, corría de Norte a Sur, dividiendo la región en Beleriand Occidental y Beleriand Oriental. Cruzándola de Este a Oeste había una serie de colinas y una elevación escarpada llamada Andram (la Gran Pared). El río Sirion se hundía bajo tierra en los pantanos del Sirion, y reemergía bajo la Andram en las puertas del Sirion. Al Este de la Gran Pared, estaba el río Gelion y sus seis tributarios naciendo de Ered Luin, en una región conocida como Ossiriand o la Tierra de los Siete Ríos. Al Oeste, los ríos Brithon y Nenning eran los ríos más pequeños de la tierra, al Oeste de las Falas. Al Norte de Beleriand, después del retorno de los Noldor, éstas regiones se convertirían al Oriente en las tierras de los hijos de Fëanor, y al Occidente en las tierras de Fingolfin el Rey Supremo de los Noldor en el exilio y sus hijos. Las tierras intermedias entre estas dos regiones serían las de los hijos de Finarfin: Angrod, Aegnor y Finrod.

Arvernien es la región más al sur de Beleriand, que limita al este con las bocas del Sirion. Las bocas fueron el refugio de los remanentes de los Eldar y los Edain de Beleriand después de la Nirnaeth Arnoediad y el saqueo de Menegroth. Esta región también fue el hogar de los Sindar que sobrevivieron a la caída de Doriath, algunos de los NoldorNargothrond y Gondolin, así como los pocos sobrevivientes de las Tres Casas de los Edain, también se establecieron cerca de las bocas del Sirion.

Doriath es el reino de los Sindar, los Elfos Grises del Rey Thingol en Beleriand. Junto con los otros grandes Bosques7 del legendarium de Tolkien, como el Bosque Negro, Fangorn y Lothlórien.

Himlad (en sindarin ‘llanura fría’) era una tierra en el noreste de Beleriand situada entre los ríos Celon y Aros. Limitaba al norte con Lothlann en las colinas de Himring y la Frontera de Maedhros. Junto con el paso de Aglon, Himlad fue gobernada por Celegorm y Curufin hasta la Dagor Bragollach, tras lo cual permaneció deshabitada. Thargelion (Sindarin "más allá de Gelion ') era la tierra al este del río

Gelion y al norte del río Ascar, y por lo tanto no cuentan como parte de Ossiriand. Después del exilio de los Noldor esta fue la tierra de Caranthir, uno de los hijos de Fëanor, y después de él esta tierra fue frecuentemente llamada como Caranthir Dor. La Segunda Casa de los Hombres habitó brevemente aquí hasta que fueron casi eliminados en un ataque orco.

Falas era el reino de Círdan el Carpintero de Barcos y su gente, los Elfos Sindarin que eran conocidos como los Falathrim. Vivían en dos grandes puertos amurallados, Eglaresten la desembocadura del río Nenning, y al norte de este, Brithombar, en la desembocadura del río Brithon. Los Puertos fueron sitiados durante la Primera Batalla de Beleriand, pero durante la Dagor-nuin-Giliath los Orcos que sitiaron la ciudad fueron al norte para combatir a los Noldor, y todos fueron asesinados.

Gondolin fue una ciudad secreta de los Elfos en el norte de Beleriand. Como se relata en El Silmarillion, el Vala Ulmo, Señor de las Aguas, reveló la ubicación del Valle de Tumladen al señor de los Noldor Turgon en un sueño. Bajo esta orientación divina, Turgon viajó desde su reino en Nevrast y encontró el valle. Dentro de las Echoriath (las Montañas Circundantes), al oeste de Dorthonion y al este del río Sirion, había una llanura redonda con paredes verticales en todos los lados y un barranco con un túnel de salida al suroeste conocido como el Camino Oculto. En el centro del valle había una empinada colina que se llamaba Amon Gwareth. allí Turgon decidió fundar una gran ciudad, inspirada por la ciudad de Tirion en Valinor que los Noldor habían dejado atrás cuando se fueron al exilio, así estaría protegida por las montañas y escondida de la oscuridad de Morgoth.

Hithlum es la región al norte de Beleriand, cerca de la Helcaraxë. Que se separó de Beleriand adecuada por la cadena montañosa de las Ered Wethrin, y lleva el nombre de las brumas de mar que se formabas en ocasiones allí: Hithlum es sindarin para ‘neblinas de sombra’; su contraparte quenya es Hísilómë. Hithlum fue subdividida en Mithrim, donde los reyes de los Noldor tenían sus salas, y Dor-lómin, que más tarde se convirtió en un feudo de la Casa de Hador. Hithlum era fría y lluviosa, pero muy fértil.



Historia de Arda

Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar, creó a los Ainur, vástagos de su pensamiento, cada uno de ellos provenía de una parte de la mente de Ilúvatar, y ellos comprendían sólo la parte de dónde cada uno provenía. Ilúvatar los instruyó en música, para después convocarlos y pedirles que hicieran una Gran Música, y estos, con una variedad de instrumentos y con sus poderosas voces, hicieron música, de esa música el mundo tomó forma y Eru les permitió a los Ainur bajar al ese mundo, pero debían tomar forma física y no podían abandonarlo hasta que esté completo, con esto se entiende a la llegada de Elfos y Hombres. A los que fueron al mundo se los conoció con el nombre de Valar. hubo uno entre ellos, Melkor, que deseaba reinar por sobre todos sus hermanos, y sus hermanos cavaron valles y Melkor los levantó; levantaron montañas y Melkor las derribó; ahondaron mares y Melkor los derramó; y nada podía conservarse en paz ni desarrollarse sin que Melkor lo deshiciera o corrompiera, sin embargo todo esto dio forma al Mundo como fue en un inicio. Pasó entonces que los Valar hicieron guerra a Melkor, porque no estaban seguros de cuando llegarían los primeros nacidos, los Elfos, los primeros hijos de Ilúvatar; fue entonces cuando el Vala Tulkas, enviado por el mismo Eru para ayudar a los Valar en su lucha contra Melkor, llegó a Arda, y Melkor, ante el poderío y la furia de los Valar, se vio forzado a retirarse, abandonando el Mundo por un tiempo.

Luego de la Primer Guerra contra Melkor, Yavanna plantó en Arda las semillas que tenía preparadas y pidió a su esposo, Aulë, que construyera dos poderosas lámparas con las que iluminar el mundo. Varda se encargó de llenarlas de luz y Manwë las consagró, siendo posteriormente situadas sobre dos altos pilares, uno en el norte, donde colocaron aIlluin, y otro en el sur, coronado por Ormal. Los Valar y los Maiar se asientan por aquella época en las regiones centrales de la Tierra Media, donde levantan su primera vivienda permanente en Arda: Almaren. Comienza entonces lo que se denomina «la Primavera de Arda», época en la que el mundo era joven y hermoso, lleno de vida, inclusive en la Tierra Media. Entonces, los Valar se alegraron, e hicieron una gran fiesta, en la cual Tulkas se desposó con la valië Nessa. Fue en ese momento en que Melkor, gracias a los espías que aún tenía entre los Valar, vio su momento de venganza, y llamando consigo a todos sus fieles servidores, cavó y edificó una gran fortaleza, Utumno, al nordeste de la Tierra Media, a la sombra de lasMontañas de Hierro que él mismo levantó. Desde ahí la oscuridad empezó a crecer, arruinando la Primavera de Arda; pero los Valar, en su fiesta y con la luz de las lámparas, no se percataron del peligro hasta demasiado tarde, cuando Melkor derribó las dos lámparas, con lo cual Almaren quedó destruida y tuvieron que retirarse para siempre de la Tierra Media.



Desde entonces, los Valar se fueron a habitar al continente de Aman, que fortificaron levantando las Montañas Pelóri.
Tras establecerse en Aman, los Valar crearon los Dos Árboles de Valinor, el Plata, Telperion y Laurelin, el Dorado, que iluminaban toda Aman con la luz que emitían. Entonces comenzó la Cuenta del Tiempo, y aquel fue el primer día del mundo. En el momento en que la Valië Varda, la Señora de los Cielos, creó nuevas y más brillantes estrellas con el rocío plateado que recogió de las tintas de Telperion, en la Tierra Media despertaron los Primeros Nacidos, los elfos, que fueron encontrados por Oromë y que en aquel momento fueron llamados Eldar, término que luego se reservó solo para aquellos que llegaron a las Tierras Imperecederas.



Los Valar decidieron entonces llevar al continente de Aman a los elfos pues en la Tierra Media existía la gran maldad de Melkor. Incluso antes de que los Valar llegaran a rescatarlos, Melkor se enteró de su existencia y raptó a muchos de los Elfos que, mediante torturas, convirtió en Orcos. Otros Elfos renunciaron a seguir a Oromë hasta Aman, y se convirtieron en los Moriquendi, los que nunca vieron la luz de los Árboles.

Durante la Edad de los Árboles nació Fëanor, creó las Tengwar, se dice las Palantiri, y forjó muchos tesoros de poderío y belleza inigualable; pero su obra maestra fueron los Silmarils, joyas que contenían la luz de los Dos Árboles de Valinor; se dice que Fëanor se inspiró en la cabellera de la dama Galadriel para crear las tres joyas, debido a que tenía los cabellos iluminados de oro, como si hubiera atrapado en una red el resplandor de Laurelin.

Fueron creados en Valinor durante los Años de los Árboles por el Noldo Fëanor (el más grande orfebre de todos los elfos), y contenían en su interior la luz de los Dos Árboles de Valinor. La importancia de los Silmarils es muy grande y son quizá la gran red que contiene la trama de todos los acontecimientos de Arda Maculada en la Primera Edad, y sientan las bases de su historia.

Fëanor, considerado el Elfo más hábil de la historia de Arda, labró muchas joyas y creó también muchos objetos. Pero su obra cumbre fueron los tres Silmarils. Fëanor los hizo de una sustancia desconocida, y que era la más dura que existe. Se dice que solo al final del mundo, cuando Arda se quiebre y los Silmarils reaparezcan, se conocerá la sustancia con la que fueron hechos. En ellos capturó la luz mezclada de los Dos Árboles (tal vez presintiendo su futura destrucción), de modo que los Silmarils brillaban con luz propia, y sin embargo, recibían la luz y se regocijaban en ella, devolviéndola en mil matices, como si estuvieran vivos. Los Valar los consagraron, de modo que ningún ser maligno pudiera tocarlos sin lastimarse, y predijeron que el destino de Arda estaba contenido en estos artificios.

Tras el desencadenamiento de Melkor, éste ocasionó disensiones entre los príncipes de los Noldor, que acabaron con el exilio de Fëanor. Luego, Melkor fue a Formenos, donde Fëanor residía, y le habló del peligro que los Silmarils corrían en Aman. Pero Fëanor se dio cuenta de la feroz codicia que Melkor intentaba ocultar, y lo echó de allí. Melkor entonces abandonó Valinor, pero regresó para consumar su venganza con la muerte de los Dos Árboles.



Tras la muerte de los Árboles a manos de Melkor y Ungoliant, los Valar le pidieron a Fëanor que les cediera las joyas, pues sólo así se podría recuperar la luz perdida. Pero Fëanor se negó, pues no deseaba que sus creaciones fueran rotas, ni siquiera por un fin superior. Sin embargo, nada se habría podido conseguir de todos modos, pues llegaron mensajeros de Formenos diciendo que Melkor había asesinado a Finwë, padre de Fëanor, y había saqueado Formenos, llevándose también los Silmarils. En su huida cruzó el Helcaraxë y llegó al norte de la Tierra Media. Ungoliant iba con él y le exigió que le entregase los tesoros robados. Melkor cedió de mala gana, y así la luz de esas joyas murió para el mundo. Pero al exigirle los Silmarils, Melkor se negó, reclamándolos suyos para siempre, aunque el dolor le quemaba constantemente la mano. Ungoliant lo desafió, pero los Balrogs de Angband acudieron en ayuda de su amo, y con sus látigos de fuego ahuyentaron a la Gran Araña. Luego, forjó una corona de hierro, cuyo peso lo abrumaba mortalmente, nombrándose rey del mundo, y en ella engarzó los Silmarils.



Mientras, enfurecido y lleno de odio por Melkor (a quien por primera vez llamó Morgoth, Negro Enemigo del mundo), e impaciente ante la aparente calma de los Valar, mientras Morgoth huía con sus joyas, Fëanor repudió a los Valar y a Valinor, y pronunció un terrible juramento que le obligaba a él y a sus hijos, que juraron a su lado, a perseguir a quienquiera que tuviera a los Silmarils, fuera Valar, Elfo, Hombre aún no nacido, o demonio de Morgoth, y no descansar hasta recuperarlos o morir en el intento. Pusieron a Manwë, Varda y al mismo Ilúvatar como testigos.
De esta manera se forjó el Hado de los Noldor que huyeron insensatamente con Fëanor, a través de las tierras baldías del norte de Aman. En este viaje ocurrió la terrible matanza de Alqualondë, cuando los Noldor mataron a los Teleri al rehusar estos últimos a cederles sus blancas naves para navegar a la Tierra Media. Poco después las huestes noldorin escucharon la implacable Maldición de Mandos, conminándoles a regresar a Valinor, o someterse a la derrota que, a corto o a largo plazo, todos padecerán en adelante.

Los hijos de Fëanor nuevamente reclaman la joya, pero, estando Eärendil de viaje por el mar, Elwing se niega. Entonces ocurre la tercera y más cruenta Matanza de Elfos por Elfos. Elwing se arroja al mar con el Silmaril, pero es transformada en ave, y va al encuentro de su esposo en alta mar. De este modo, Eärendil obtiene la joya, y, usándola en el collar sujeto a la frente, navega al Reino Bendecido (se dice que pudo llegar allí ayudado por el poder de la Joya sagrada) para interceder por hombres y elfos, para que los Valar los libren del abrumador poder de Morgoth.

Tras acometer esta empresa, Eärendil es enviado por los Valar a navegar para siempre por los cielos en su barco Vingilot, siempre llevando el Silmaril. De este modo, se convirtió en la estrella más brillante del cielo, y la más amada por los Elfos. Cuando se levantó por primera vez en el mar occidental, los elfos se alegraron, viendo que el Silmaril hundido en el mar se elevaba en el cielo por obra de los Valar, y la llamaron Gil Estel, la estrella de la esperanza.

Tras la Guerra de la Cólera, los otros dos Silmarils fueron recuperados de la corona de Morgoth por el ejército victorioso de los Valar, pero Maedhros y Maglor, los dos hijos de Fëanor que quedaban vivos, en un intento último y desesperado por cumplir el Juramento maldito, los robaron e intentaron quedárselos. Pero las sagradas joyas les abrasaron las manos, y de esta manera supieron que no eran dignos de portar las Joyas, y que el Juramento no servía (nunca había servido) de nada. Maedhros, loco de dolor y de desesperación, se arrojó con el Silmaril a una grieta de fuego en la tierra, mientras Maglor arrojó el otro al mar, y desde entonces recorre las playas, lleno de remordimiento. De este modo, los Silmarils encontraron su lugar definitivo: uno en las entrañas de la tierra, uno en el fondo del mar y uno en el firmamento.

Casi al final de la Edad de los Árboles sucedió que algunos de los Noldor que habían viajado a las Tierras Imperecederas volvieron a la Tierra Media a causa del robo los Silmarils y el asesinato de Finwë, Rey Supremo de los Noldor, por lo que Fëanor, Fingolfin, Fingon, Turgon, Finrod, Galadriel, entre otros Noldor, guiaron a su pueblo fuera de las Tierras Imperecederas en persecución de Melkor

La Primera Edad comienza con el levantamiento de la Luna y del Sol. En ese momento los hombres despiertan en el Este y algunos. Los noldor llegan a la Tierra Media y los sindar los reciben gustosos.
No fue sino hasta el año 310 de la Primera Edad que los elfos de Beleriand conocen a los primeros hombres. Finrod se acerca a ellos y, maravillado, espera a que se queden dormidos. Cuando lo hacen, Finrod se introduce en su campamento y comienza a cantar con su arpa sobre Valinor y los Dos Árboles. Los hombres no entienden su idioma pero el cantar de Finrod es tan puro que las imágenes mentales que les provoca su canto hacen que entiendan de qué habla.

La Quinta Batalla o Nírnaeth Arnoediad («Lágrimas Innumerables») dejó a Morgoth como potencia dominante de las tierras de Beleriand, si bien existían reinos que no fueron conquistados, tales como: Gondolin del ahora Rey Supremo Turgon, Doriath del Rey de Beleriand Thingol y Nargothrond de Orodreth. Con el paso de los años, estos reinos fueron sucumbiendo uno a uno a causa de traiciones y engaños, en los que la codicia por los Silmarils jugaron a menudo un papel destacado. Finalmente casi nada quedó fuera de los dominios de Melkor, y el dominio total de aquellas tierras estaba casi asegurado.



El ejército de los Valar, se preparó para atacar Angband, la fortaleza de Morgoth; contaba con la ayuda de los Maiar, las Águilas Gigantes comandadas por el mismo Eärendil en su barco Vingilot, y la compañía de los Vanyar (los Elfos Hermosos) y los Noldor que se quedaron en Valinor. Los Teleri de Alqualondë contribuyeron prestando y conduciendo sus naves, pero no desembarcaron en la Tierra Media, a causa del rencor que sentían por los Noldor, los asesinos de muchos de su raza.
Primera batalla de Beleriand

La primera y segunda batallas forman parte de un primer intento de Morgoth por controlar Beleriand por la fuerza. El único reino fuerte en ese entonces era el de Thingol (rey de los Elfos Sindar) y tres ejércitos de Orcos fueron enviados al sur para rodearlo.

Uno de ellos avanzaba por la ribera del río Gelion (en Beleriand Oriental). A este contingente se enfrentaron el rey Thingol y su aliado, Denethor rey de los Laiquendi (los Elfos Verdes de Ossiriand). Thingol, con armas y armaduras de hierro fabricadas por Enanos, aniquiló el ala izquierda de los orcos y acudió en ayuda de Denethor, que pasaba por dificultades debido a las malas armas de madera de sus pacíficos elfos. Denethor resultó muerto, pero Thingol consiguió ganar la batalla y los orcos huyeron hacia el norte. En su huida se cruzaron con un ejército de Enanos que bajaba a cortarles el paso, y fueron casi completamente exterminados.
Mientras tanto, el segundo de los ejércitos de orcos había sitiado a los Elfos de las Falas, y a su líder Círdan el Carpintero de Barcos.
Mientras Thingol se alzaba con la victoria, en la costa los primeros Noldor ponían pie en Beleriand.

Fëanor y sus hijos traían un ejército a bordo de los barcos robados a los Teleri de Alqualondë. Allí mandó quemar las naves, y a la gran humareda acudió el tercer ejército de orcos de Morgoth. Así comenzó la Dagor-nuin-Giliath (la Batalla Bajo las Estrellas, pues en ese entonces aún no salían la Luna y el Sol). Los Noldor se alzaron con una victoria rápida, pero Fëanor se precipitó y persiguió a los vencidos demasiado cerca de Angband. Morgoth sacó de su fortaleza más tropas y a los Balrogs, y Fëanor fue abatido por su líder Gothmog.

Sin embargo, la victoria fue de los Noldor, y de esta forma el segundo ejército de orcos, el de las Falas, quedó rodeado y fue vencido también.
Medio siglo después, los Noldor ya se habían establecido en diversos reinos; casi todos ellos en la mitad norte de Beleriand, más cerca del Enemigo que los dominios Sindar. La zona nor-occidental estaba controlada por Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor, y sus hijos; mientras que el área oriental estaba bajo la influencia de los hijos de Fëanor; la parte central quedó bajo el dominio de los hijos de Finarfin.

Entonces Morgoth envió un nuevo ejército, más grande que los tres anteriores juntos. Atacó el paso del Sirion, una de los accesos clave a Beleriand desde el norte, y lo forzó. Pero los Noldor estaban alerta, y cuando los orcos estaban avanzando por la meseta de Dorthonion, Fingolfin y Maedhros atacaron de forma coordinada por los flancos derecho e izquierdo del ejército y lo aniquilaron. Los Noldor revalidaron aquí su gran capacidad.

El ejército orco fue perseguido hasta las mismísimas puertas de su fortaleza Angband, que los Elfos sitiaron. Se inició así el sitio de Angband, que duraría casi cuatrocientos años, durante los cuales los Noldor montaron en las mismas puertas de Morgoth y hubo paz y prosperidad en Beleriand. Por esta razón, esta batalla se conoció como Dagor Aglareb (la Batalla Gloriosa).

Cuatrocientos años después, Morgoth se sintió lo bastante seguro para hacer una salida y romper el cerco a su fortaleza. Tenía un arma secreta: Glaurung, padre de los Dragones. Éste salió al frente de orcos y balrogs, expulsando a los sitiadores mientras Morgoth arrojaba una ola de fuego sobre elfos y hombres haciendo arder toda la llanura de Ard-Galen, que fue rebautizada como "Anfauglith" (Tierra del Polvo Asfixiante). Tras tres grandes derrotas, la Dagor Bragollach (Batalla de la Llama Súbita) fue la primera gran victoria de Melkor.

Glaurung y su séquito rompieron las defensas Noldor del Este, venciendo a los hijos de Fëanor y de Finarfin y penetrando en Beleriand Oriental. En el Oeste también los Elfos salieron derrotados, pero consiguieron contener al enemigo antes de que penetrara en Hithlum, el reino de Fingolfin. Durante algunos años continuó la acción bélica, que terminó con otra derrota de los pueblos libres: Sauron, principal capitán del Ejército Oscuro, conquistó Tol Sirion a los hijos de Finarfin, el principal acceso a Beleriand desde el norte.



La Dagor Bragollach inclinó la balanza a favor de Melkor, atemorizando a toda Beleriand y desplazando las fronteras muchos kilómetros a su favor. Fingolfin fue muerto en combate singular contra Morgoth, heredando así su hijo Fingon el título de Rey Supremo de los Noldor.

A Morgoth el ataque lo tomó completamente por sorpresa; sus huestes cayeron en cuestión de tiempo, aunque al final de la batalla, la última embestida de Morgoth hizo retroceder incluso al ejército de los Valar: los Balrogs azotaron a los elfos con sus látigos de fuego, los licántropos y monstruos de todo tipo salieron de las mazmorras de Angband, y por último, el más grande de los dragones alados, Ancalagon el Negro, con el resto de los de su especie, atacó a las Águilas.

Finalmente los Valar se alzaron con la victoria cuando Eärendil intervino en favor de las Águilas, y, tras un combate de un día y una noche, venció a Ancalagon y lo arrojó del cielo, provocando su caída la destrucción de las torres de Thangorodrim, que se erguían sobre Angband. Sólo muy pocos de los Dragones, Balrogs y Orcos sobrevivieron, pues la mayoría fue barrida como paja en un incendio ante el viento poderoso del ejército de Valinor. El ejército victorioso descendió a la más profunda mazmorra de Angband, y allí Morgoth fue atado con la cadena Angainor (la única que podía mantenerlo cautivo). Le rebanaron los pies y con su corona de hierro hicieron un collar, hundiéndole la cabeza entre las rodillas. Los Silmarils pudieron brillar libres otra vez.

Morgoth fue lanzado al Vacío eterno más allá de las Puertas de la Noche, donde se dice que permanecerá preso por siempre hasta el fin del mundo, vigilado por Eärendil. A Sauron, el maia, el más poderoso de sus siervos (que desempeñaría un gran papel en la continuación de la historia), lo conminaron a regresar a Valinor para ser juzgado por los Valar; pero, aunque al principio mostró arrepentimiento (aunque sólo por temor ante la contundente victoria del ejército valinoreano), decidió finalmente permanecer en la Tierra Media y recaer en el mal, pues había tenido mucho poder bajo Morgoth y las ligaduras de maldad con que él lo había atado eran muy fuertes. Así, se escondió hasta la partida del ejército.

Después de la Primera Edad del Sol, muchos de los Elfos exiliados regresaron a Aman y algunos Hombres fueron recompensados por los Valar por haber luchado valientemente en la guerra contra Melkor. Como Ilúvatar no permitía que los Hombres fueran inmortales, su premio fue vivir mucho más que los demás de su misma raza (edain) y ser mucho más hábiles y fuertes, parecidos a los Primeros Nacidos en fuerza y en esplendor. Estos Hombres fueron llamados los Dúnedain ; Elros, hijo de Eärendil, fue su primer rey y de él descienden todos los reyes posteriores; e Ilúvatar les regaló la isla de Númenor, en el centro del gran mar Belegaer, entre la Tierra Media y el Reino Bendecido, pero tenían prohibido navegar hacia éste. Los Númenóreanos progresaron en ciencia y en esplendor, llegando así a la cúspide de su conocimiento; tenían contacto con los Elfos de Tol Eressëa mediante las Palantiri (siete con los Dúnedain y una con los Teleri) conservando por mucho tiempo su amistad con los mismos. Para ese entonces Melkor fue expulsado del mundo. Pero su fiel servidor Sauron el Maia, quería dominar los pueblos libres, en especial a los hombres.

Dagor Dagorath

Una profecía hablaba de cómo Morgoth lograría liberarse finalmente de la cadena Angainor, romper las Puertas de la Noche, donde lo habían arrojado, y salir para atacar a Arda y a los valar, teniendo como objetivo principal destruir el Sol y la Luna. Sauron recuperaría su poder (después de haber sido destruido) y ya no necesitaría el Anillo Único y se levantaría con todo su poder, muy fortalecido, como lugarteniente de Morgoth y acompañado posiblemente de sus sirvientes los Nazgûl. Al parecer esto sería así ya que los Silmaril se habrían perdido para siempre y el poder de los Valar estaría debilitado y ya no serían capaces de vigilar el Oeste.

En esta última batalla, Eärendil se reunirá en las explanadas de Valinor con Manwë, Tulkas, Oromë, Eönwë, Túrin y Beren, el resto de los Valar y todos los pueblos libres de la Tierra Media, elfos, enanos y hombres, e incluso Ar-Phârazon. Ellos lucharán contra Melkor, y sus ejércitos de Orcos, y demás bestias. Sauron, el maia, también estará de su lado, luchando contra los valar. Se dice en la profecía que Tulkas se enfrentará en singular batalla ante Melkor, pero no será sino por las manos de Túrin Turambar, blandiendo su espada Gurthang, como Melkor encontrará su fin, ya que la espada reclamaría venganza por la familia de su amo. Gurthang, atravesará el corazón negro de Melkor, causándole así su fin.

Una vez sucedido esto, las montañas de las Pelóri se derrumbarán (ya sea resultado de la batalla o por la falta de necesidad de éstas, ya que fueron erigidas como murallas para la tierra de Valinor) y Arda será destruida. De esta manera, los Silmaril serán recuperados. Fëanor será soltado de su cautiverio en las estancias de Mandos y su misión será hacer lo que no quiso antes de la Primera Edad: entregarle los Silmaril a Yavanna y revelar el secreto para abrirlos, y así permitir que la luz y la vida regrese a los Dos Árboles de los Valar.


Númenor



La forma de la isla de Númenor se parecía a una estrella de cinco puntas. La parte central, llamada Mittalmar, ocupaba poco más de 400 km a lo largo y a lo ancho. A partir de ella se extendían cinco penínsulas que formaban cinco regiones distintas: Forostar, Andustar, Hyarnustar, Hyarrostar y Orrostar. La mayor parte de la isla estaba bordeada de acantilados y exceptuando el sur, pocas zonas más tenían costas.

Mittalmar: esta región tenía escasas elevaciones y en ella había extensas praderas con poca superficie arbórea, lo que la convertía en la principal región de pastoreo de la isla, sobre todo la parte suroeste llamada Emerië. La parte este de Mittalmar se llamaba Arandor, que significa «tierra del rey» en quenya. En ella se encontraban el Meneltarma, la ciudad de Armenelos y el puerto de Rómenna. El río Nunduinë («río del oeste») nacía en esta región y en su curso bañaba las aguas del lago Nísinen («agua fragrante»).

Forostar: era la región septentrional de la isla. Era pedregosa y la menos fértil. Hacia el cabo del Norte se elevaban las montañas de Sorontil («pico de águila») que creaban grandes acantilados donde muchas águilas anidaban.

Andustar: era la región situada al oeste. El norte era montañoso, mientras que en el sur había grandes bosques. Al oeste había tres bahías, y la que estaba más al norte se llamaba bahía de Andúnië porque allí se encontraba el puerto de Andúnië. Entre Andustar y Hyarnustar estaba la bahía de Eldanna, en la que desembocaba el río Nunduinë, en el puerto de Eldalondë («puerto de los elfos»). En sus alrededores crecían los nísimaldar, los árboles traídos de Aman por los elfos.

Hyarnustar: era la región sur occidental, montañosa en el suroeste y cálida en el este. El río Siril servía de frontera entre las regiones de Hyarnustar y Hyarrostar y desembocaba en el mar entre marjales cubiertos de juncos, en cuyos lados había amplias playas donde vivían casi todos los pescadores.

Hyarrostar: era la región sur. En ella crecían muchas especies de árboles y había grandes plantaciones del árbol laurinquë («lleno de oro»), porque su madera era muy útil para hacer barcos. El puerto de Nindamos era el pueblo principal de la región.

Orrostar: era la región oriental, la menos cálida, pues las montañas del extremo de la península la protegían de los fríos vientos del nordeste.

Sauron, se había negado a ir a juicio ante los Valar después de la Guerra de la Cólera y el destierro de su amo, por lo que huyó al este de la Tierra Media. Sauron tuvo entonces el deseo de controlar a todos los pueblos libres de la Tierra Media, a los Elfos por sobre todos los demás, porque sabía que ellos eran los más sabios, los más poderosos y que ellos poseían muchos secretos que aprendieron de los propios Valar, pues algunos de los Elfos exiliados y sus descendientes habitaban todavía en la Tierra Media, por lo que llegó ante ellos con una forma hermosa y se presentó a sí mismo como Annatar, el Señor de los Dones y fue bien recibido por Celebrimbor (nieto de Fëanor) y los Gwaith-i-Mírdain, herreros de grandes habilidades, quienes deseaban sobre todas las cosas el conocimiento máximo incólume de los secretos del mundo. Allí persuadió a los Elfos para que forjasen los Anillos de poder. Para sí reservó la forja del Anillo Único en los fuegos del Monte del Destino.

Sauron, imitando a su amo Morgoth, extiende la oscuridad, dominando a los Hombres menores de la Tierra Media, quienes, temerosamente, lo veneraban como a un dios que invadía Eriador, el cual caía bajo su poder y asolaba todo lo que se levanta a su paso. Finalmente es vencido por el ataque conjunto de los Elfos en el norte y los Númenóreanos en el sur: ésta es la segunda gran derrota de Sauron. Al ser derrotado, Sauron huye al este en donde se refugia e intenta recuperar su poder.

Sauron tenía planes de arrojar a los Númenóreanos al mar y destruir Númenor de ser posible, esto despierta la ira y la envidia de Ar-Pharazôn, el Último rey Númenóreano en regir la isla, y guiado por su orgullo llevó su ejército a la Tierra media y reclamó el título de Rey del Mundo para sí mismo, y quería someter a Sauron y convertirlo en vasallo y sirviente, y fue así como envió heraldos y le ordenó a Sauron que se presentara ante él y le jurara fidelidad. Y Sauron acudió en paz, porque advirtió que el poder y la majestad de los Reyes del Mar sobrepasaban todos los rumores, y pronunciando dulces palabras, se humilló y se rindió ante el Rey, y fue llevado preso a Númenor.

Sauron ideó un plan para llevar a la ruina a los altos hombres de Oesternessë y de esta manera fue haciéndose poco a poco de la confianza de Ar-Pharazôn y de gente de alto linaje, y estos lo escuchaban, pues Sauron era astuto y tenía conocimientos de muchas cosas, y su apariencia no era terrible sino venerable, de manera que algunos pensaban que en realidad era Sauron el que gobernaba. Fue así como Sauron convenció al rey de que debía de venerar a Morgoth, el Señor Oscuro, y no a Eru, por lo que muchos Númenóreanos (Númenóreanos Negros) comenzaron a alabarlo, destruyendo a su vez el altar dedicado a Ilúvatar, y a Nimloth, el Árbol Blanco de Númenor,
Ilúvatar, enojado por esto, destruyó toda la flota y a todos los Dúnedain que en ella viajaban, arrancando las Tierras Imperecederas fuera de los círculos del mundo. Además hundió la isla de Númenor con todos sus habitantes (incluido Sauron, que a causa de esto perdió su habilidad para tomar formas hermosas) sobreviviendo solo unos pocos que, fieles a los Valar y precavidos de lo que ocurriría (llamados fieles o Elendili), viajaron a la Tierra Media comandados por Elendil y sus hijos, Isildur y Anárion, donde crearon los reinos Dúnedain de Arnor y Gondor. Elendil y Gil-Galad, el último rey supremo de los Noldor en la Tierra media, formaron la Última Alianza y marcharon contra Sauron. Ambos reyes fueron retados y muertos en combate singular por Sauron; se decía que a la unión de la espada de Elendil y la lanza de Gil-Galad nadie podía sobrevivir. Durante diez años sitiaron Barad-dur y muchas veces Sauron salía con sus servidores a romper el sitio. Una de esas salidas, mató a Gil Galad, Elendil quiso vengar a su amigo y atacó a Sauron desestabilizándolo, pero este lo golpeó, su hijo Isildur tomó la espada de su padre, Narzil y separó el anillo de Sauron. Asi comienza la Tercera Edad del Sol.





Las Tres Casas de los Edain

Estos primeros hombres seguían a uno llamado Bëor. Finrod consigue que el rey de Beleriand, Thingol, les conceda vivir primero en la región de Estolad y luego junto con los Noldor de Finrod, en el bosque de Dorthonion. Estos hombres serían conocidos como la Primera Casa de los Edain, o la Casa de Bëor.

Posteriormente, en la región de Thargelion, gobernada por Caranthir, hijo de Fëanor, aparecen los hombres que se conocerían como los Haladim. Son hombres del bosque, y bajo permiso de Thingol, consiguen establecerse posteriormente en el bosque de Brethil, al oeste del bosque de Doriath. Son los que se conocerían después como la Segunda Casa de los Edain o la Casa de Haleth. De acuerdo a lo dicho en los Cuentos inconclusos, los acompañan también los hombres conocidos como drúedain, ancestros de los Woses de la Tercera Edad.

Por último llegaron los hombres que serían conocidos posteriormente como la Tercera Casa de los Edain o la Casa de Hador, eran hombres guerreros muy organizados, que consiguieron vivir como vasallos del Rey Supremo de los Noldor, Fingolfin, en la tierra de Dor-lómin. Por los que se sabe, los Rohirrim de la Tercera Edad están emparentados con la Casa de Hador, los ancestros de los rohirrim pertenecían al grupo de hombres que después entraron a Beleriand y se les conocería como la Tercera Casa, pero estos ancestros permanecieron al oriente de las Montañas Nubladas y no entraron ni en Eriador ni en Beleriand.

El resto de los hombres que llegaron a intervenir en la historia de Beleriand no son considerados Edain propiamente.

Cuando terminó la Primera Edad, después de la Guerra de la Cólera y del hundimiento de Beleriand por la furia de los Valar, los Edain se habrían quedado sin hogar, pero fueron premiados por su ayuda en las guerras contra Morgoth y como recompensa por sus muchos sufrimientos, y se les entregó la isla de Númenor para que habitaran allí. Fueron en barcos y guiados por la estrella de Eärendil llegaron a la isla en donde comenzaron la historia del reino de Númenor. Se les concedió desde entonces a los Edain una vida más larga que la del normal del resto de los hombres. Su primer rey fue Elros Tar-Minyatur, medio elfo, el hijo de Eärendil que eligió el destino de los hombres para sí mismo.
Desde entonces, los Edain fueron conocidos como Dúnedain ("Hombres del Oeste" en la lengua quenya) o simplemente como Númenóreanos.

Según la profecía de la Dagor Dagorath, al final de todas las cosas, cuando Arda sea deshecha, los Silmarils serán recuperados y abiertos, y se mostrará de qué material fueron hechos, y la luz encerrada en ellos servirá para hacer revivir a los Dos Árboles.

Algunos personajes.

La Compañía Gris estaba formada por 30 Montaraces del Norte capitaneados por Halbarad, primo de Aragorn, y los hijos de Elrond, Elladan y Elrohir. Habían partido de Rivendel, en donde se reunieron por una llamada de Galadriel, la princesa élfica. Llamada que Gandalf transmitió a Aragorn en el Bosque de Fangorn.

La Compañía encontró a Aragorn y a la comitiva de Théoden, un 6 de marzo de 3019 T. E.; en las tierras del Folde Oeste (a poco de cruzar los Vados del Isen); cuando estos volvían de Isengard y se aprestaban a ir a Cuernavilla a descansar.

Trajeron dos mensajes importantes: uno de Elrond, que transmitió Elrohir, y que instaba a Aragorn a tomar los Senderos de los Muertos, en caso de necesidad, cosa que hicieron, luego de que éste consultara la Piedra de Orthanc. El otro era de Arwen, que transmitió Halbarad, le informaba que había tomado la decisión de quedarse en la Tierra Media con él y perder su condición élfica. Halbarad, le entrego, también, el Estandarte hecho por la princesa élfica, que Aragorn enarboló en la Batalla de los Campos del Pelennor.

Luego del encuentro con Aragorn la Compañía partió hacia Cuernavilla, en donde descansaron mientras el Heredero de Isildur, consultaba la palantir y se encontraba con Sauron anunciándole su presencia en Rohan. Cuando Aragorn decidió partir hacia el sur de Gondor, a través del Paso en el Dwimor, la Compañía Gris lo siguió. Partieron al Sagrario por la ruta principal y, tras descansar en Edoras, el día 8 de marzo del año 3019 T. E. emprendieron el cruce por Los Senderos de los Muertos; para realizar una de las más grandes hazañas de la Guerra del Anillo: La Cabalgata de la Compañía Gris.

Cirdan (se pronuncia Kirdan), Es el constructor de barcos, él sabía cómo construir los barcos que lleven a Aman, el continente negado al mal y a los hombres.
Cuando Morgoth llegó a Beleriand, preparó a sus ejércitos para conquistar toda esa tierra. El pueblo de Círdan se vio obligado a retroceder hasta las costas y fueron sitiados en los puertos de Brithombar y Eglarest. Pero fue entonces cuando los Noldor llegaron desde Helcaraxë y liberaron los puertos.

Debido a la amistad entre Círdan y Finrod, los Noldor reconstruyeron Brithombar y Eglarest y levantaron altos muros para proteger los puertos. Además, Finrod construyó una torre, a la que llamó Barad Nimras, en el cabo oeste de Eglarest, para vigilar el mar por si Morgoth decidía atacar desde allí.

A comienzos de la Segunda Edad, se fundaron en el Golfo de Lhûn los Puertos Grises, Mithlond en la lengua sindarin. Círdan se convirtió en el Señor y Protector de los Puertos. Además se encargó de construir numerosos barcos para que los Elfos que así lo quisieran pudieran viajar a Aman. También algunos de estos barcos sirvieron para llevar a los Edain hasta Númenor, que fue levantada del mar por los Valar para ellos. Y Círdan fue quien designó a los Elfos que capitanearon y llevaron dichos barcos hasta la isla.

Muchos años más tarde, Aldarion de Númenor llegó con su abuelo Vëantur a los Puertos Grises y allí hizo amistad con Círdan y éste le enseñó el arte de la construcción de barcos y de la fortificación de ciudades. Además Círdan le regaló una imagen de un águila con el pico dorado y los ojos brillantes, y Aldarion la puso en la proa de su barco, Hirilondë.

En el año 1695, Sauron, el mayor servidor de Morgoth, reapareció en la Tierra Media e invadió la región de Eriador. Círdan y su pueblo participaron en la defensa de Lindon.

Gil-galad, poco antes de partir a la Guerra de la Última Alianza, le entregó a Círdan el Tercer Anillo de los Elfos, Narya el Rojo, que Celebrimbor le había dado a él anteriormente. Círdan también fue a la guerra y tras la derrota de Sauron, él y Elrond aconsejaron a Isildur que destruyera el Anillo Único de Sauron en el fuego de Orodruin para que Sauron quedara derrotado por siempre; Isildur, cautivado por el Anillo, no les hizo caso.

Gothmog es un personaje ficticio que pertenece al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparece en su novela póstuma El Silmarillion. Es el señor de todos los Balrogs, el capitán de las huestes de Angband y el más poderoso de los guerreros y lugartenientes de Morgoth, si exceptuamos a Sauron. En sus orígenes, Gothmog fue el mayor espíritu de fuego maia, si exceptuamos a Arien. Hace parte de los espíritus que se rebelaron junto a Melkor contra los Valar.

La crueldad de este auténtico demonio no tiene límites y siempre se le ha vinculado a la oscuridad y a su perversa forma. Controla las llamas a voluntad, tiene una estatura de más de seis metros. Una gran niebla le proporciona un recubrimiento humeante. La reputación de este Balrog como guerrero excede a la de hechicero, ya que es capaz de controlar y dirigir a otros demonios menores a voluntad.

Durante la Primera Edad del Sol presentó Batalla en contra de los Noldor y fue uno de sus más feroces enemigos.



Gothmog hizo su primera aparición frente a las puertas de Angband, donde en la segunda de las Batallas de Beleriand, mató al entonces Rey Supremo de los Noldor, Fëanor. En la Quinta Batalla, Nírnaeth Arnoediad (La Batalla de las Lágrimas Innumerables), asesinó a otro de los Altos Reyes de los Noldor, Fingon, y capturó a Húrin, señor de los hombres, quien fue llevado a Angband.
Balrog

El nombre Balrog es una palabra sindarin que significa "demonio de poder", siendo Valarauko su versión en quenya. (Vala, significa "poder", rauko[r], demonio)
Los balrogs son Maiar al servicio de Melkor y Sauron descritos como enormes y amenazantes humanoides, con la habilidad de controlar el fuego, la oscuridad y las sombras. Inducían terror en enemigos y aliados por igual, y la sola mención de su nombre hacía temer a los más valerosos guerreros. Solían estar armados con látigos ígneos de varias puntas, y a veces con enormes espadas de fuego.

Algunos Lugares.

Angband es un lugar ficticio, perteneciente al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparece en sus novelas El Silmarillion y Los hijos de Húrin. Fue la armería y arsenal de Melkor, más tarde llamado Morgoth, confiada a Sauron su lugarteniente, mientras Utumno existió. Después del retorno de Morgoth a la Tierra Media se convirtió en su principal fortaleza. Estaba ubicada en el extremo noroccidental de la Tierra Media, más allá de Beleriand, confrontándose con Hithlum. Fue originalmente ubicada allí para prevenir cualquier ataque de los Valar desde Occidente.

Según El Silmarillion, Utumno (también llamada Udûn en sindarin) es el nombre que recibe la gran fortaleza de Melkor, excavada durante las Edades de las Lámparas en el norte de la Tierra Media. Ubicada en el extremo oriental de las Montañas de Hierro, en un pequeño valle interno de las mismas, muy cerca del Mar de Ekkaia.

En ella conspiró contra los demás Valar y reunió a los Maiar rebeldes (entre ellos los Balrogs) y a otros espíritus malignos.

Después de que Melkor hubo destruido las lámparas de los Valar, el imperio de Utumno en la Tierra Media se expandió durante las Edades de las Lámparas. Sin embargo, el conflicto con los otros valar seguía siendo inevitable tras el renacimiento de las estrellas y la llegada de los elfos.
Tras una historia de prolongada destrucción, los Valar hicieron por fin la guerra contra Utumno durante las Edades de las Lámparas. Hasta allí llegaron los Ainur para destruir su poder. Melkor, derrotado por Tulkas fue encadenado con Angainor y enviado a Valinor como prisionero. Fue ésta la Batalla de los Poderes, y al final de ésta Utumno fue completamente destruida y su señor Melkor capturado y cargado de cadenas.



Eregion es una región situada al oeste de las Montañas Nubladas y el lugar donde se desarrolló el principal reino de los Noldor en la Tierra Media durante la Segunda Edad del Sol. Allí estaba Ost-in-Edhil, la ciudad de los herreros elfos, cuyo señor era Celebrimbor, y allí fueron forjados los Anillos de Poder bajo la guía de Annatar (Sauron). Eregion fue asolada durante la guerra contra Sauron en la Segunda Edad, y quedó desierta. La Comunidad del Anillo la atravesó en su viaje a las Montañas Nubladas. Los hombres llamaron a esta región Acebeda, posiblemente por la profusión de acebos, símbolo de la región.



Carn Dûm es la fortaleza principal del Reino de Angmar, se ubicaba en el extremo septentrional de las Montañas de Angmar, y en la ladera sur de la última montaña de esa cordillera. No se conoce la fecha de su fundación pero es probable que date de la misma época en la que los Hombres de las Colinas fortificaron, la parte septentrional del reino de Rhudaur (entre 1300 y 1400 T. E.). Su nombre es Sindarin y puede traducirse como Valle Rojo.
En Eregion también se crearon las variaciones élficas de las Runas, que, con el tiempo, fueron olvidadas. Personalidades de la Tierra Media utilizaban las runas élficas como lacres de sus cartas o símbolos heráldicos.También en Arnor, nación Númenóreana de la Segunda Edad se utilizaban las runas como alfabeto oficial, y todos los Dúnedain, descendientes del linaje de Isildur están obligados a conocerlas.

Menegroth.

A finales de las Edades de los Árboles los enanos de Belegost, a solicitud del rey Thingol, construyeron una morada que estaba excavada en los altos salientes rocosos de la ribera meridional del río Esgalduin, un afluente del río Sirion. Sólo se accedía a la ciudad atravesando un único puente de piedra sobre el río, para evitar que la ciudad pudiera ser atacada fácilmente, aunque estaba protegida de las criaturas de Morgoth por los efectos mágicos de la Cintura de Melian.

Como los Sindar amaban los bosques, las estancias y cavernas de Menegroth estaban esculpidas con árboles, aves y animales de piedra, y llenas de fuentes, lámparas de cristal y tapices en los cuales estaba representada la historia de la Tierra Media y del Reino Bendecido. Se dice que era la estancia más bella que ha habido al este del mar Belegaer. Finrod se inspiró en ella al concebir Nargothrond. Menegroth prosperó durante las Edades de las Árboles e incluso durante la mayor parte de la Primera Edad del Sol, Aun cuando toda Beleriand estaba en guerra, pues Doriath estaba protegido por los poderes mágicos de Melian la Maia.

Sin embargo, la maldición de los Silmarils provocó finalmente el asesinato de Thingol dentro de la misma Menegroth a manos de los enanos, y la partida de Melian, con lo que toda Doriath quedó sin protección. A pesar de ello no fueron los orcos quienes la destruyeron. Menegroth fue saqueada dos veces: primero por los enanos de Nogrod luego del asesinato de Thingol, y luego por los hijos de Fëanor cuando Dior reinaba allí. Menegroth fue destruida y posteriormente se hundió en el mar con el resto de Beleriand.

Angmar y la guerra del norte.




Poco tiempo después de su fundación, Angmar guerreó contra los reinos divididos de los Dúnedain: Arthedain, Cardolan y Rhudaur. El Rey Brujo conquistó Rhudaur, el más débil de los reinos que habían sucedido a Arnor, y reemplazó al rey por Hwaldar, uno de los hombres nativos de una tribu que descendía del linaje "maldito" de Ulfang.



Ahora bajo el control del Rey Brujo, Rhudaur invadió en 1356 T. E. a Arthedain y en el ataque el rey Argeleb I fue muerto. Sin embargo, con la ayuda de los ejércitos de Cardolan, Arthedain consiguió mantener una línea defensiva a lo largo de Amon Sul, la cima del viento.



En 1409 T. E. Angmar atacó Cardolan, destruyendo este reino. Al mismo tiempo, Rhudaur desapareció, por lo que sólo quedaba Arthedain como el único remanente del reino de los Dúnedain en Arnor.

En 1974 T. E. Angmar amasó sus fuerzas y lanzó un asalto final sobre Arthedain. Angmar tomó la capital Fornost, acabando así el último reino de los Dúnedain del norte. El rey Arveleg fue empujado hacia el extremo norte y se refugió con los hombres de la Bahía de hielo de Forochel. Pidió ayuda a Gondor valiéndose de una de las Palantiri que tenía en su Poder.



Un año más tarde, el Príncipe Eärnur de Gondor desembarcó en los Puertos Grises con un ejército para ayudar a Arthedain, pero llegó demasiado tarde. Sus hombres se reunieron con un ejército de Elfos enviado por Elrond encabezado por Glorfindel, quienes destruyeron completamente las fuerzas de Angmar en la Batalla de Fornost, pero el Rey Brujo no fue muerto. Escapó y se refugió en Mordor. El ejército de Elfos y Hombres marchó hacia Carn Dûm destruyendo la ciudad y matando a todos sus habitantes, llegando así el final del reino en Angmar.

La Edad del Sol.

Las Edades del Sol comienzan después de la muerte de los Dos Árboles, la huida de los Noldor y el levantamiento de Ithil (la Luna) y Anar (el Sol) como astros más importantes del cielo.

En el momento en que sale la Luna por primera vez, los Noldor terminan su travesía por el Helcaraxë y desafían el poder de Morgoth.

En el momento en el que el Sol nace por primera vez (luego de siete veces que la Luna ya lo venía haciendo), se dice que nace la raza de los hombres al oriente de la Tierra Media.

Este período se divide en Edades, las cuales están marcadas normalmente por grandes batallas:

La Primera Edad del Sol, también llamada Los Días Antiguos, comienza con el levantamiento de la Luna y el Sol, y termina con la Guerra de la Cólera y el hundimiento de Beleriand. Duró 590 años.

La Segunda Edad del Sol, también llamada Los Años Oscuros, comienza con el hundimiento de Beleriand y termina con el final de la batalla de la Última Alianza en la que Sauron es vencido al cortársele el dedo en el que portaba el Anillo Único. Abarca 3441 años.

La Tercera Edad del Sol, también llamada Edad de los Anillos de Poder, comienza con Sauron vencido y termina con los acontecimientos que ponen fin a la Guerra del Anillo, en la que Frodo Bolsón destruye el Anillo Único, los hombres toman posesión de la Tierra Media y los elfos disminuyen. En sí, la Tercera Edad termina con Elrond, Galadriel, Gandalf y los hobbits embarcándose hacia Tol Eressëa. Abarca 3021 años.

Gandalf sabía y le preocupaba la presencia de Smaug, el último dragón en Erebor, entonces convenció a Thorin y compañía para que recupere el reino que le pertenece. Los enanos necesitaban un saqueador y quien mejor que un hobbit silencioso. En este viaje Bilbo se pierde y dio con Gollum quien tenía el anillo. Bilbo ignora el poder del anillo y lo usa en su beneficio. Finalmente Gandalf (portador de un anillo de poder), sospecha que Bilbo tiene un anillo y va en busca de Gollum, en esa búsqueda se encuentra con Aragorn. Gandalf se da por vencido y viajó a Minas Tiriht en busca de información y obtiene la clave para descubrir si el anillo de Bilbo es el Anillo Único. Por su parte,

Aragorn le informa que encontró a Gollum y descubrió que dijo el enemigo sabía dónde podía encontrar al Hobbit. Gandalf vuelve a la comarca y echa el Anillo al fuego, aparecen líneas doradas, la lengua de Mordor, entonces le pide a Frodo que vaya a Bree.
Todo esto transcurre en diez largos años, hasta que comienza la Guerra del Anillo en 3018 de la

La Cuarta Edad del Sol comienza cuando se embarcan Elrond y los demás hacia Valinor. No está constatado cuando termina. Duración indeterminada.

Rohan

El senescal Cirion invitó a los éotheod a instalarse en la prácticamente deshabitada provincia de Calenardhon, a lo que el althegn de los éotheod, Eorl, accedió tras consultarlo con sus capitanes
Se ubica en la zona central del noroeste de la Tierra Media, entre el Anduin, el Isen y las Ered Nimrais. Sus habitantes son de raza nórdica, descendientes de los éothéod de Rhovanion, pueblos criadores de caballos que habían vivido durante los primeros siglos de la Tercera Edad en Eriador.
Al norte del Entaguas, se encuentra El Páramo, debido a su escasa población no tenía casi ninguna relevancia económica o comercial, pues todas las rutas con los valles altos del Anduin estaban a menudo cortadas y el tráfico de Rhovanion llegaba a través de Anórien.
El Folde este abarca tanto las tierras al sur del Entaguas como los pastos altos al norte del río que se extienden hasta al Páramo. Desde Aldburgo se controlaban las manadas y el tránsito de personas a través del Mehring.

El Folde Oeste.
Desde Fangorn a las montañas y hasta el Nevado, el Folde Oeste concentra en sus valles a la mayoría de población de la Marca. Cuernavilla es la ciudad fuerte y lo será más durante la Cuarta Edad, con la recuperación demográfica.

Gondor

Antes de la Caída de Númenor, Gondor era el hogar de muchos colonos Númenóreanos, que o bien mezclaban su sangre con los hombres indígenas si eran amistosos, o bien los empujaban a Ras Morthil u otras tierras cercanas. En la época de Elendil, la mayor parte de la población de Gondor era de sangre númenóreana, en mayor o menor medida. Gondor era una región más templada que Arnor, al norte.

Construyeron varias grandes ciudades y ciudadelas de piedra, y en cada una se colocó una palantir. Minas Anor, Torre del Sol Poniente, (más tarde rebautizada como Minas Tirith, Torre de vigilancia ), ciudad de Anárion. Minas Ithil (Torre de la Luna Naciente) contra Ephel Dúath (Montañas de la Sombra), en la frontera con Mordor, ciudad de Isildur, donde fue plantado el Árbol Blanco. Osgiliath (Ciudadela de las Estrellas) a ambos lados del Anduin, la capital de Gondor, y lugar donde se encontraba la Palantír principal. Además, Angrenost, con su gran torre de Orthanc, cerca de los Vados del Isen, al final de las Hithaeglir (Montañas Nubladas); y Aglarond, situada en un valle en Ered Nimrais Montañas Blancas, más tarde conocida por los Rohirrim como el Abismo de Helm. Aglarond no era más que una fortaleza que protegía la entrada a las Cavernas Centelleantes, a las que la fortaleza dio su nombre original, y no tenía Palantír.

Irregularidades en la trilogía de Peter Jackson.

La trilogía de Peter Jackson muestran un fiel respeto por la obra de Tolkien, sin embargo hay algunos elementos que no los incluye o que si los incluye apenas hace relevancia a la importancia de estos. Por ejemplo en el prólogo narrado por Galadriel, vemos la última batalla de la Guerra de la última Alianza, allí aparece Gil Galad, pero no lo muestra como un personaje importante. Otro personaje curioso es Tom Bombadil que ayuda a los Hobbits, Jackson decidió, al final, no incluirlo.

Ahora si hubo cambios ligeros en escenas, en el argumento. En Las dos Toerres, Gandalf no llega con Eomer como refuerzo, sino que llega con Erkebrand. La razón de haberlo cambiado es simple. Si incluia a Erkebrand, tendría que sumarle una hora más a la película para explicar quien era este personaje. Eomer estuvo todo el tiempo en Helm y durante la marcha al Abismo, se enfrentó a los Huargos.

Eowin sí se queda en Edoras, como Señora de Medusel. Y en Cuernavilla, es Theoden quien propone salir a caballo cuando los orcos están por entrar y no Aragorn como lo hace en la película y nunca llegan refuerzos elficos al Abismo.

El retorno del Rey no es una ecepción. Pippin, soldado de Gondor no combate en la Puerta Negra, se queda con el p´rincipe Imrahill.

La boca de Sauron no es tan fea como en la película, la Boca de Sauron es un hombre, un numenóreano negro.

La Compañía Gris es muy importante en esta historia. Son Montaraces del Norte y si mal no recuerdo se unen a Aragorn antes de llegar a los Campos de Pelenor.

Andúril se forja desde La Comunidad del Anillo y no en El Retorno del Rey.
Despues hay datos curiosos como por ejemplo el robo de Sombra Gris por parte de Gandalf, finalmente es un regalo del rey de Rohan.
Y los caballos negros de los Nazgul, fueron robados a Rohan y fueron “corrompidos”

Pero dentro de todo, es una buena película, sobre todo "El retorno del rey"

Bueno hasta aquí el Post, la mitología de Tolkien es muy grande y compleja, intenté hacer un "resumen" agregandole algunos detalles, más para mí que para el post. Me gustó hacerlo pero me llevó mucho tiempo, Faltan cosas, se le puede agregar cosas, pero por ahora, acá termina.

2 comentarios - caminos de Arda

Arles_Van_Gaal +2
Resumen lv5: Un matrimonio igualitario de aficionados a las joyas le roba las suyas al peor padre de la historia
+10 for ever and ever, bro