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100 familias Alemanas se mudan a Siberia (Rusia)

Centenares de alemanes étnicos se han trasladado a vivir a Rusia y Hungría huyendo del infierno que se vive en Alemania


Alrededor de cien familias alemanas se han establecido ya en Rusia en los primeros ocho meses del año, según han informado las autoridades rusas. Muchos de estos alemanes étnicos viven en Kyshtovka, una aldea en la región de Novosibirsk.

La mayoría justifica este traslado por el deterioro de la seguridad en Alemania tras la llegada incontrolada de cientos de miles de “refugiados” en los últimos años. También hay coincidencia a la hora de destacar la permisividad del Gobierno alemán con la ola de crímenes y violaciones que vive el país desde entonces.


En algunos casos, el Gobierno de Rusia ha proporcionada casas a estos “refugiados europeos” de nuevo cuño, las primeras víctimas del plan mundialista para la sustitución demográfica en Europa.



“Migración inversa”


No sólo Rusia. Hungría vive hoy el sorprendente y creciente fenómeno de la “migración inversa”. Es decir, cuantos más emigrantes (es decir, “refugiados”) van llegan a Europa, más europeos huyen del viejo continente, especialmente hacia la Hungría de Orban, al creer que se trata del único país europeo capaz de defender la “cristiandad”. Desesperados por la situación que vive su país, un gran número de alemanes se han establecido alrededor del Lago Balaton, buscando la protección del Gobierno húngaro.

“La gente se queja de la situación en Alemania y afirman que va de mal en peor”, declaró hace unos meses el agente inmobiliario húngaro, Ottmar Heide. Según Heide, hasta el 80% de sus clientes son alemanes, prófugos de su país que huyen de la política de “puertas abiertas” de Angela Merkel. Afirman que en Alemania ya no hay seguridad para educar a sus hijos libremente. Velentin y Jennifer Durader, un matrimonio alemán, destacan que se han mudado a Hungría por temor a los inmigrantes musulmanes, que han empezado a maltratar a los vecinos de su barrio.



“Nosotros somos cristianos, y en general no tenemos nada contra los musulmanes, pero estos que han llegado son gente especialmente agresiva, tienen una cultura diferente y ni se les ocurre acomodarse. Nosotros sencillamente no hemos podido aceptarlo, porque eso significaría que deberíamos acomodar a ellos nuestra vida cristiana pacífica y tranquila”, declaró el matrimonio.


Desde el momento que Merkel dio luz verde a la llegada de más de un millón de refugiados musulmanes, la industria turística se encuentra en caída libre. Por ejemplo, el número de turistas de Japón, Corea del Sur y Taiwan ha caído un increíble 40% desde mayo de 2015. Alemania ha sufrido, por otra parte, varios ataques terroristas en los últimos meses. La indignación del pueblo (no de los medios al servicio de la élite) es cada vez mayor. Se menciona que ninguno de los autores de los ataques sexuales masivos perpetrados la noche del fin de año en Colonia haya sido condenado. Algunos incluso han señalado que el sistema alemán aprecia la “cultura” de violaciones que han traído los refugiados, a la vez que lamentan que la cultura cristiana vaya lentamente decreciendo bajo la presión de la Sharia. “Resulta que los islamistas han invadido y declarado la guerra a Europa y que sus gobernantes están del lado de los agresores. Las consecuencias son las migrasiones inversas, ya que la gente no desea convivir con tanto miedo frente a una cultura que sencillamente es incompatible con los valores cristianos”, señala un representante del partido identitario AfD (Alternativa para Alemania).

En 1989 eran los alemanes del este quienes hudían del terror comunista a través de Hungría.


También el obispo húngaro Gyula Marfi parece compartir esa tesis. Hace pocos meses declaró: “No se engañen, ellos han venido a desestabilizar a Europa. Su idea matriz es la yihad, lo cual implica que tienen que ir conquistando espacios; su finalidad es construir el dominio de la Sharia en todo el mundo. No les permiten ir a Qatar o a Emiratos Árabes, pero en vez de eso les entregan grandes cantidades de dinero para mandarlos aquí a la ‘conquista’ y la desestabilización de Europa”.

Las migraciones de alemanes a Hungría se ve también facilitada por la diferencia económica que aún persiste entre los dos países. La nueva vivienda de Velentin y Jennifer ha sido adquirida por 14.000 euros, muy por debajo de los precios que rigen en el mercado inmobiliario alemán. A su vez, la pensión media alemana es de 770 euros, superior al sueldo mensual en Hungría, de unos 500 €. Como resultado, alrededor de 30.000 alemanes están residiendo ya alrededor del Lago Balaton. Y la cifra no para de crecer.

Un informe publicado en 2015 ya señalaba que alrededor de cinco millones de alemanes podrían emigrar a Hungría en los próximos diez años como consecuencia de las políticas liberales europeas.

¡Paradojas del destino! En 1989, cientos de miles de alemanes del este escaparon de la dictadura comunista a la Alemania libre, a través de Hungría.

2 comentarios - 100 familias Alemanas se mudan a Siberia (Rusia)

saculo -1
Que aprovechen los putinlovers taringueros y les sigan la corriente en lugar de defender a rusia desde un pais democratico.
Bernkastel440
no entendi, conta mas
saculo -1
@Bernkastel440 Los putinlovers deberian hacer lo mismo y mudarse a siberia si tanto amor le tienen a Rusia.