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Snacks: las mejores y las peores papas fritas

Snacks: las mejores y las peores papas fritas
El mundo de la papa frita se tornó inabarcable. Hay cada vez más sabores, más variedades y más packagings. Planeta JOY te aclara el panorama. Estas son las mejores y las peores.


Snacks: las mejores y las peores papas fritas

Las papas fritas les gustan a todos: sirven en un cumpleaños infantil, pero también en una comida gourmet, acompañando un guacamole inundado de buen cilantro. Atentos a esta característica, las marcas comenzaron a diseñar productos para cada situación. Desde las clásicas hasta otras que emulan el sabor de un jamón serrano; del muy anglosajón queso cheddar, a esa unión neoitaliana entre el tomate y la albahaca. Mejoraron también los packaging, y al tradicional papel metalizado brillante le siguió uno de color mate, de aspecto claramente Premium. Las góndolas, así, se transformaron en una de las secciones más atractivas del supermercado, donde el comprador pasa varios minutos dubitativo, sin saber qué comprar, qué hacer. Pero a no preocuparse: para eso está Planeta JOY. Para ayudar en tamaña disyuntiva. Probamos decenas de variedades y te contamos cuáles valen la pena.

1. Pehuamar. Firma tradicional marplatense, fundada en 1964, que posee campos propios donde cultiva papas, trigo y maíz. Sería un equivalente al gigantesco Havanna, tanto por la tradición, como por su historia en común: ambas fueron luego compradas por un gigante internacional, perdiendo así buena parte de su encanto. En el caso de Pehuamar, su dueño es hoy PepsiCo (también dueño de Lays y de Bun, es decir, de casi todo). Vayamos entonces al producto. Pehuamar elabora sólo una versión clásica y correcta, pero no superlativa. Su contra más importante es la poca uniformidad respecto al tamaño: en un mismo paquete aparecen papas de más de 12cm de diámetro, así como otras francamente minúsculas. De sal moderada, el corte de las papas es muy delgado, lo que lleva a un crocante que si bien es excelente, no resalta.

2. Bun. Esta empresa busca satisfacer a través de su precio, pero en realidad posee producto para competir en las primeras ligas. El tamaño es mucho más homogéneo que en las Pehuamar, de unos ocho centímetros por papa, con la consabida variedad. Es que en realidad, este es el punto fuerte de todas las papas verdaderas. Sus tamaños diversos responden a que son cortes de papa real, y no (como en el caso de las Pringles o Lay’s Stax) una galleta frita. Como contra, las papas verdaderas suelen ser más aceitosas que las otras. Estas Bun son gruesas, lo que le da al crocante mayor intensidad. El punto de salado es un touch (apenas) demasiado alto, de esas papas que exigen una cerveza al lado, o un queso crema para suavizar. Al packaging, siendo bondadosos, se le encuentra una onda retro, pero obviamente no intencional.

3. Pringles Sour Cream & Onion. Así como Bun pretende el target económico, Pringles (de la gigantesca Procter & Gamble) apunta al segmento Premium. Por precio, por packaging, por variedad de sabores. Igualmente, vale la pena hacer antes un paréntesis, válido todas las papas en paquetes tubulares: más que papas fritas, son galletitas a base de papa, elaboradas en base a papa, almidones y harinas. De allí su extrema uniformidad. Volviendo al paquete: es justamente esta marca la primera en lanzar papas en un cilindro vertical de cartón recubierto en su interior por papel de aluminio, y con tapa de plástico reutilizable. Una verdadera mejoría respecto a los envoltorios tradicionales, que cuidan poco al contenido, y que se humedecen apenas abiertos. En cada Pringles está la cara de "Julius Pringles", aquí sí de aspecto retro y pretendido. De los múltiples sabores, elegimos el Sour Cream & Onion. Vicioso como pocos, es suave y paradójicamente cremoso en su sabor, con una buena cuota de glutamato que lo torna irresistible. Son papas muy crocantes, pero bastante delgadas, lo que provoca que muchas veces den ganas de comerlas de a dos en simultáneo, una arriba de la otra.

4. Lays Stax Barbecue. Y claro: viendo el éxito de Pringles, la líder del sector, Lay’s, debía hacer algo, y ese algo se llama Lay’s Stax. Las que llegan a Argentina se elaboran en México, y lograron dar un paso más respecto al packaging. Vienen en envase plástico, muy canchero, algo aerodinámico. Las papas tienden a ser algo más saladas que las Pringles, así como más gruesas y crocantes. Al morderlas, se sienten en los dientes. Un dato interesante: mientras que Pringles coloca los saborizantes del lado convexo de la papa, Lay’s lo hace del lado cóncavo, aduciendo que es la parte que uno coloca apuntando hacia la lengua. Buenas compañeras de salsas, huacamoles, humus, y etcs. Las Barbecue en particular logran ese saborcito a pimentón, a ahumado, a costillitas de carne texana agridulce.

5. Kryszpo Pizza. De Chile proviene esta marca, que pelea en el rango, pero no logra asombrar. Exagera tal vez lo malo de las Lays (demasiado salada), y la contra de las Pringles (demasiado delgada). En el caso del sabor a pizza, no es del todo fácil de asimilar. Se siente allí algo de tomate, algo de especias, pero no logra el equilibrio adecuado. Su mejor logro es el packaging extra large (Kryspo Gigante), sólo apta para fanáticos, o para reuniones grandes, que posee una buena relación precio calidad.

6. Mr. Potato Tomato. Paquete de tamaño medio, proveniente de Malasia (¡!), y con sabor, en teoría, a tomate. Incomprensibles. Carecen de gracias, de equilibrio, casi diríamos de ideología. Son pálidas, dulces, en boca más que al tomate recuerdan al kétchup, sin la gracia que daría untar una frita con kétchup. No, definitivamente no.

7. Krach-itos Atlánticas Jamón Serrano. Tamaño algo irregular, un poco demasiado delgadas, pero muy crocantes. Su nombre no es un gran logro del equipo de márketing, pero cuenta con la fortaleza emotiva de ser los únicos contendientes de importancia frente al monopolio logrado en el rubro por PepsiCo. El sabor a jamón crudo (ponerle el adjetivo de Serrano es casi una broma) es realmente bueno. Saladas, sí, pero rápidamente equilibradas por algo de ahumado, y un dejo a carne muy sabroso. Bien. Para beber con Coca Cola y pelearse a fondo con la competencia.

8. Lays Mediterráneas Tomate y Albahaca. La línea Mediterráneas de Lays es la contracara a la línea Altánticas de Krach-itos. Su packaging, de superficie mate, sin duda provoca una imagen más Premium, lo cual en el segmento ya es una gran ventaja. Vayamos ahora al contenido: primero probamos la de Jamón Serrano, y no sólo no son ricas, sino que logran traspasar el umbral de lo desagradable. Frente al primer e inevitable impacto salado, aparece un sabor a carne cruda, que luego permanece en boca con un larguísimo retrogusto artificial. Uf. En búsqueda de objetividad, fuimos entonces a las de Tomate y Albahaca. Mejor, mucho mejor, algo extravagantes por el saborizante a las hojas verdes, bastante sal. No nuestras preferidas, pero mucho mejores que las de Jamón Serrano.

9. Krach-itos sin sal / light. Dos opciones de esta marca, que apuntan no tanto a la dieta en calorías (variable en la que son muy semejante a las tradicionales), sino a las dietas bajas en sodio, en un país signado por la hipertensión. Ninguna de las dos opciones posee sal común agregada, y la diferencia radica en que las Sin Sal son neutras, mientras que las Light poseen un aderezo salado pero bajo en sodio. Estas últimas son una buena solución para quienes quieran cuidarse, pero poseen un sabor mucho más artificial que las comunes. En cambio, las Sin Sal son un gran invento. No empalagan ni cansan, no dan sed, son crocantes, se las puede condimentar en casa según cada gusto, y son perfectas para hacer un revuelto gramajo rápido.

10. Lays aireadas. La opción sana de Lays. No son realmente dietéticas, pero sí logran una reducción en grasas totales y en calorías. Pero tampoco es que precisen demasiado ese argumento de ventas. Se trata de un gran producto. Muy distinto a las estándares, en realidad se parece más por elaboración al estilo Pringles, aunque no por sabor. Es un mundo aparte. Las papas aparecen secas en boca, poco saladas, gruesas, con formas bastante convexas que permiten llevar incluso un relleno. Más que aprobadas.

Por Ignacio Rivera / Pablo Mehanna

Comentarios Destacados

11 comentarios - Snacks: las mejores y las peores papas fritas

k-len +2
me las llevo todas!
las mejores
MrCobayo
Vengo a revivir este post
zamuel5 -3
Vengo a ver las fotos de benni en bolas...


...

No hay?...


Cobayo...


Z s h
Luu_3_7_97 -1
las lays clasicas son las mejores
Banda-Protectora
No se como mierda llegue a este post, pero seguro que alguien llega por mi comentario.
julian_77
Vengo a revivirlo. Una vuelta mi vieja me trajo esas "Mister Potato" en vez de unas Pringles... Eran una poronga, dulzonas, poco sabor, una verga.
_MaZzOtTa_
Todos intentaban revivir este post, yo solo quería ser popular.
StyleNq
y bueno ya que estamos lo revivo yo tambien... no se ni como llegue aca, pero bueno es unas de las cosas virgas que te puede pasar por navegar mucho en taringa
TheIdleSniper
llegue aca porque me acorde que en la primaria las papas fritas krachitos podias removerles la etiqueta y se fomaba la nuea marca Lays :/
Rick_z
http://conspiraciones1040.blogspot.com/2013/07/cancer-en-una-lata-la-verdadera.html