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Milagros del Rosario

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¡Para mí es un milagro!


"Corría el mes de octubre del año 2003 y había tenido que viajar a dictar un curso en la ciudad de Chiclayo en Perú, las clases se realizaron durante todo el día y ya habían dado casi las 10 de la noche y aún no había rezado el Rosario como acostumbro hacer día a día. Había ya subido al omnibus que me llevaría a Lima (donde vivo), estaba sentado y miraba a la gente a mi alrededor y no me animaba a sacar el Rosario para empezar a rezarlo, sentí verguenza de que la gente me viese (en Perú, es bastante raro que se vea a un hombre rezando el Rosario, son muy pocos los que lo rezan en la parroquia) y comencé mentalmente a pedirle perdón a Dios por ser cobarde con mis creencias. No pasó ni cinco minutos y se sentó a mi lado una señora mayor de edad, quien luego de acomodarse sacó su Rosario y me preguntó si yo no tenía inconveniente en que se pusiese a rezar, a lo que contesté rápidamente que no, y que me gustaría rezar con ella. Durante la madrugada (en el bus) no dejé de llorar y pedirle perdón a Dios por mi falta de coraje y valentía"

En tiempos de terrorismo y violencia, volver al Rosario, propone el cardenal de Vilnius .


Al presidir la Eucaristía, el cardenal Backis hizo una analogía entre la presencia de María de Guadalupe en México y la presidencia de María Madre de Misericordia, en el Santuario de las Puertas de la Aurora, en las murallas de la antigua ciudad de Vilnius. El Simposio Teológico Pastoral prepara el Congreso Eucarístico Internacional que comenzará este domingo.

Jóvenes, niños, adultos, los lituanos, desde siempre, dijo el cardenal Backis, han confiado en la madre de Dios a partir del rezo del Rosario. Durante la Segunda Guerra Mundial, añadió, los alemanes pedían a los lituanos documentos de identidad. Como muchos no los tenían, enseñaban las cuentas del Rosario. Era suficiente documento de identidad.

Cuando los soviéticos se hicieron con el poder y deportaban a familias enteras --en vagones destinados a los animales-- hacia Siberia y otros lugares ignotos, las familias sacaban de sus casas, para que los acompañara en el viaje, el Rosario. A menudo, añadió el arzobispo de Vilnius, era lo único que llevaban con ellos.

Los presos lituanos hacían Rosarios de pan, mojando las migas, secándolas y engarzándolas con un hilo. «En casa de mi familia, en Vilnius, conservamos aún un Rosario de eso tiempos».

«La fe de María en la divinidad de Jesús nos anima también a nosotros a creer en el misterio de la Eucaristía en pan y en vino, aquí y ahora se convierten en el mismo Jesús», añadió. Más tarde hizo un himno a la maternidad de María como fuente y cima de toda maternidad.

«Las mamás reconocen a sus hijos perdidos, incluso después de muchos años, por un mechón de pelo o un girón podrido de su ropa. Se puede apelar al instrumental médico de una investigación criminal, pero nadie ha conseguido engañar hasta ahora el corazón de una madre», reconoció.

«En Vilnius, la capital de mi patria, Jesús enseñó a la santa madre Faustina cómo quería para el mundo la misericordia de Dios», afirmó haciendo referencia a María Faustina Kowalska (1905-1938), apóstol de la Divina Misericordia, quien tuvo una influencia decisiva en Karol Wojtyla.

«Este mensaje es especialmente importante y urgente hoy, cuando el mundo se estremece ante el horrible terrorismo y la malicia ciega del hombre --añadió--. La única salvación posible es la confianza total en la misericordia de Dios».

El testimonio de la Madre de Dios aplasta el más radical escepticismo. Y María quiere que recemos el Rosario porque quiere mostrar, a través de nosotros, el camino sencillo y directo al corazón del Padre, dijo monseñor Jouzas Andrys Backis.

«Recemos unidos, con perseverancia, desde las fuentes del Rosario, con palabras que entienden los niños y los ancianos --concluyó--. Y confiemos en que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han implorado la asistencia de María haya sido abandonado».


Curación milagrosa


En la parroquia en la que actualmente me encuentro hay un grupo de santas mujeres que semanalmente visitan a los enfermos y rezan con ellos el santo Rosario. Fueron a una casa y aunque sabían que el enfermo era evangélico, se ofrecieron para rezar allí las 50 avemarías ya que la esposa no tenía ningún reparo en que lo hicieran, dado que el enfermo estaba desahuciado y se encontraba en los últimos estertores de la muerte. Apenas respiraba y su agonía era evidente . Tenía un cáncer y ya no tenía humanamente remedio. Terminado el rezo de los misterios y ya se disponían para marchar cuando, con gran sorpresa de todos, se levantó sano y bueno. Reconoció públicamente que atribuía esa sanación inesperada al rezo del santo rosario. Confesaba que él, siendo evangélico de toda la vida, advertía que mientras esas santas mujeres rezaban con toda devoción el padrenuestro y las avemarías, su organismo empezaba a revivir, con gran gozo y admiración por parte de él. Las mujeres le dijeron que se hiciera unas placas de rayos x, y el médico, más sorprendido que nadie, quiso confirmar su curación haciéndole cuatro placas. Todas dieron resultado negativo. Estaba totalmente curado.

Espiritista convertido


Una señora por teléfono - a través del programa de radio - compartió esta historia sencilla que a continuación les relato . Soy una mujer que me gusta visitar los hogares para evangelizar a través del Rosario. Un buen día me encontré con un señor que era muy aficionado a la metafísica y al espiritismo. Le recomendé que rezara el santo Rosario con su familia, pero él aparentemente no me hizo mucho caso, pero sí me recibió el rosario y el folleto explicativo de cómo se reza, que le regalé con mucho amor y alegría. A los pocos días volví a visitarle, encontrándome con la gratísima sorpresa de que no sólo había dejado para siempre el espiritismo, sino que todos los días rezaba con su familia los misterios del Rosario. Se le veía muy contento de haber descubierto la riqueza y los valores de esta devoción, y de haber iniciado una nueva vida con DIOS y de haber abandonado el espiritismo.

Vuelta a casa


Caminaba tranquila hacia su casa cuando se vió frente a frente con una mujer que llorando mostraba un gran tormento interior. La mujer le dijo: " Me han informado que usted es una persona muy espiritual. Me encuentro en situación-límite. Si usted no me ayuda, puedo cometer una locura" La catequista le preguntó: " ¿ Qué es lo que le angustia ? " La mujer, enjuagándose las lágrimas, le respondió: " Soy divorciada y tengo tres hijas en la misma situación. No tenemos trabajo y mis nietos pasan mucha necesidad. Cada día crece mi desesperación. Por favor, ayúdeme" La catequista le dijo clara y decididamente: " No tengo dinero para ayudarle, pero le voy a regalar un rosario para que usted, con sus hijas, lo rece cada día. La Virgen María es ¡ MADRE !" La señora, al principio, se quedó cortada, sin saber cómo reaccionar, pero viendo la seguridad con que le hablaba la catequista, le dió las gracias y se marchó. Pasaron varias semanas y la catequista se encontró con la sorpresa de que llamaban a la puerta de su casa y le entregaban un ramo de lirios, tan lujoso como bello. Ella firmó el recibo y se quedó impresionada. No podía explicarse quién le podría haber mandado ese regalo. Pasó una semana y volvió a recibir otro ramo de lirios tan lujoso y bello como el anterior. Quiso preguntar al joven quién se lo mandaba, pero el dependiente no supo darle razón. A la semana y media volvió a recibir otro ramo de lirios. Ella ya no pudo contener su curiosidad y empezó a hacer pesquisas, pero todo fue inútil. Pero un día en la calle se encontró de nuevo con la señora que le había pedido auxilio, quien no dejaba de abrazarla y besarla, al tiempo que le decía: " Aunque usted me lo reclame, no le devolveré el Rosario, pues me ha hecho tres milagros" La catequista no podía dar crédito a lo que ella le contaba, tanta era la emoción que le embargaba por dentro. La señora le confiesa que ella fue la que le mandaba los ramos de lirio,ya que cada vez que regresaba su yerno a su esposa, ella se lo manifestaba con flores. Los tres esposos regresaron cambiados y trasformados, decididos a ser buenos cristianos, a vivir en su hogar y educar a sus hijos. La señora quería darle un regalo a la catequista, pero ella le manifestaba que el regalo tenía que ser sólo para la Virgen, ya que ella simplemente había sido un instrumento. Le tomaron tal cariño las hijas y sus respectivos esposos a la catequista que le rogaron muy encarecidamente que les acompañara en la cena de Navidad, a lo que ella aceptó muy complacida. Estaban a punto de iniciar la cena familiar, cuando de pronto suena el teléfono y al abrir la puerta, se encuentran con el esposo de la señora quien solicitaba le perdonaran, pues estaba decidido a cambiar y a ser buen esposo. Todos lloraban de pura alegría. La Virgen María había hecho realidad lo que nadie podía haber imaginado. Fue la Navidad más hermosa de toda su vida.-

Sucedió en Japón


El famoso P. Emiliano Tardiff narra la siguiente historia que él vivió en uno de sus viajes a Japón. En ese país los católicos son un puñadito en relación a una masa ingente de personas que todavía no han conocido a JESUS. Cuando llegó le solicitaron que fuera a una casa en donde una muchacha muy joven estaba poseída por el demonio. Fueron con él un grupo de personas. Se acercó a la cama en la que se encontraba aquella joven y empezó a escuchar una letanía de blasfemias a cual más horrible. El P. Emiliano empezó a hacer su oración invocando el sacratísimo Nombre de JESUS, a envolver a la joven con la Sangre preciosisima del Señor, a exigir al demonio a que saliera de aquella joven y así por un un buen rato. Viendo los allí presentes que las blasfemias continuaban y el P. Emiliano iba a perder el avión, a uno de los allí presentes se le ocurrió rogarle al P. Emiliano que iniciaran el rezo del Santo Rosario, convencidos de que la Santísima Virgen es la más poderosa capitana en la lucha contra el demonio. No habían terminado la primera decena del rezo mariano, cuando vieron que la muchacha daba señales evidentes de liberación, pues no sólo no vomitaba blasfemia alguna, sino que se relajaba y terminó por quedarse completamente dormida y libre del demonio. Al día siguiente, la joven llamó por teléfono al P. Emiliano para darle las gracias por la completa sanación y liberación del demonio.-

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