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1830 Río Magdalena (Eduardo Galeano)

Extraído de la trilogía Memoria del fuego del escritor uruguayo Eduardo Galeano.
En el recuerdo, a 177 años de su desaparición física, a quien cuyos ideales siguen vigentes en los defensores de Sudamérica liberada;
Al Gran Simón Bolívar.


1830
Río Magdalena


1830 Río Magdalena (Eduardo Galeano)


Baja la barca hacia la mar

Tierra verde, tierra negra. Allá lejos la niebla desvanece las montañas. El Magdalena se lleva a Simón Bolívar río abajo.

—No.

En las calles de Lima, están quemando su Constitución los mismos que le habían regalado una espada de diamantes. Quienes lo llamaban "Padre de la Patria" están quemando su efigie en las calles de Bogotá. En Caracas lo declaran, oficialmente, "enemigo de Venezuela". Allá en París arrecian los artículos que lo infaman; y los amigos que saben elogiarlo no saben defenderlo.

—No puedo.

¿Era esto la historia de los hombres? ¿Este laberinto, este vano juego de sombras? El pueblo venezolano maldice las guerras que le han arrebatado a la mitad de sus hijos en remotas comarcas, y nada le han dado. Venezuela de desgaja de la Gran Colombia y Ecuador también se aparta, mientras Bolívar yace bajo un sucio toldo en la barca que baja por el río Magdalena hacia la mar.

—No puedo más.

Los negros siguen siendo esclavos en Venezuela, a pesar de las leyes. En Colombia y en Perú, las leyes dictadas para civilizar a los indios se aplican para despojarlos. El tributo, impuesto colonial que los indios pagan por ser indios, ha vuelto a imponerse en Bolivia.

¿Era esto, era esto la historia? Toda grandeza se hace enana. En la nuca de cada promesa, asoma la traición. Los próceres se convierten en voraces terratenientes. Los hijos de América se destrozan entre sí. Sucre, el preferido, el heredero, que se había salvado del veneno y del puñal, cae en los bosques, camino de Quito, volteado por una bala.

—No puedo más. Vámonos.

En el río se deslizan caimanes y maderos. Bolívar, piel amarilla, ojos sin luz, tiritando, delirando, baja por el Magdalena hacia la mar, hacia la muerte.
La Guaira

Divide et impera


El cónsul norteamericano en La Guaira, J. G. Williamson, profeta y protagonista de la desintegración de la Gran Colombia, envió al Departamento de Estado un certero informe. Con un mes de anticipación, anunció la separación de Venezuela y el fin de los aranceles que no convienen a los Estados Unidos.

Simón Bolívar ha muerto el 17 de diciembre. Otro 17 de diciembre, hace once años, había fundado la Gran Colombia, que nació de la fusión de Colombia y Venezuela y sumó luego a Ecuador y Panamá. La Gran Colombia ha muerto con él.

Otro cónsul norteamericano, William Tudor, ha contribuido desde Lima a tejer la urdidumbre de la conspiración contra el proyecto americano de Bolívar, el peligroso loco de Colombia. No sólo preocupaba a Tudor la lucha de Bolívar contra la esclavitud, mal ejemplo para el sur de los Estados Unidos, sino también, y sobre todo, el engrandecimiento excesivo de la América liberada de España. Con toda razón ha dicho el cónsul que Inglaterra y Estados Unidos tienen razones de Estado comunes y poderosas contra el desarrollo de una nueva potencia. El almirante británico Fleming, mientras tanto, iba y venía entre Valencia y Cartagena alentando la división.


Eduardo Galeano


Fuente:http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/memoria.del.fuego/18301217.htm

"Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad."
Simón Bolívar.

2 comentarios - 1830 Río Magdalena (Eduardo Galeano)

nicolopolo
Ya Bolivar los padecia, y lamentablemente seguimos, como el Imperio Romano los peores enemigos estan dentro, tus conciudadanos, las clases dominantes, aliadas, apatridas,cipayas, aliadas al Imperio.