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Se cree que... efecto Mozart

 


Te doy la bienvenida, lector, a mi nuevo post, esta vez, en un espacio llamado "Se Cree Que...". El espacio donde veremos creencias equívocas de la cultura popular y que todos (o no todos) conocemos y que muchos, incluso, creíamos como real, verídico y/o comprobado.
En este caso, me referiré al "Efecto Mozart".

Musica para leer de forma más amena.

link: https://www.youtube.com/watch?v=tT9gT5bqi6Y

Se cree que la música de Wolfgang Amadeus Mozart incrementa la inteligencia en niños pequeños, e incluso en bebes... Pero sobre todo en bebes.

La razón se remonta a los sorprendentes resultados de un experimento realizado en 1993 y publicado en 1994 en la revista Nature por Frances H. Rauscher, Gordon Shaw y Katherine Ky en la universidad de California, Irvine.

En el experimento, treinta y seis (36) estudiantes universitarios trataron de resolver tres series de tareas de razonamiento espacial. Una tarea típica consistía en imaginar un trozo de papel doblado y cortado de varias maneras y, a continuación, averiguar cómo se vería el papel desplegado. Antes de comenzar cada nueva tarea, los sujetos se sentaron para experimentar un diferente "estado de escucha" de diez minutos. Antes de la primera tarea escucharon la Sonata de Mozart para dos pianos en Re mayor, K. 448 (que escuchas ahora mismo); antes de la segunda, una cinta de relajación para bajar la presión sanguínea; y antes de la tercera, sólo silencio.

Los resultados finales mostraron una tendencia clara. Los estudiantes tuvieron calificaciones altas en la tarea después de escuchar a Mozart. De hecho, la mejora fue bastante dramática: "Los coeficientes intelectuales de los sujetos participantes en su condición de música fueron de 8 a 9 puntos por encima de sus puntuaciones de CI en las otras dos condiciones".

Se deben considerar las implicaciones de esto. Un salto casi diez puntos en el cociente intelectual -aunque temporal, ya que el efecto pareció desvanecerse después de quince minutos- sólo por escuchar a Mozart.

Estos resultados llamaron la atención de la gente. Pronto el "Efecto Mozart", como llegó a ser conocido, se puso a prueba en todo tipo de situaciones. Los estudiantes de secundaria empezaron a tocar a Mozart mientras estudiaban para los exámenes. Los científicos de la Universidad de Texas combinaron la música de Mozart con la estimulación vibrotáctil en todo el cuerpo para ver si esto podría aumentar el efecto, pero no fue así. Una prisión de Texas hizo que los presos escucharan al compositor durante las clases. Rauscher, en un experimento de seguimiento, afirmó que la música de Mozart mejora el aprendizaje de caminos por laberintos de ratas. Jardineros coreanos declararon tener una temporada de flores espectaculares después de tocar a Mozart en un campo de rosas. Investigadores finlandeses miraron si el efecto mejora las habilidades de la memoria de los monos. Para su sorpresa, Mozart tenía realmente un efecto negativo. Los primates no gustan de la música clásica.



Extracto del libro "Elephants on Acid: The Most Outrageous Experiments Form The History of Science", escrito por Axel Boese, donde explica el experimento de la prisión de Texas.

Los científicos también consideraron la obra de otros compositores. Los investigadores originales teorizaron que la complejidad de la música de Mozart estimula de alguna manera las neuronas en la corteza del cerebro.
Explicaron que: "elegimos a Mozart porque ya estaba componiendo a la edad de cuatro años. Por lo tanto, esperamos que Mozart explotara el repertorio inherte de los patrones de activación espacio-temporales en la corteza". Se encontró que el trabajo de otros músicos "complejos" tales como Schubert, Mendelssohn, y Yanni compartían las propiedades de mejora de mozart.

... A priori el efecto Mozart es un hecho y es real. Entonces, ¿por qué en un principio dije "El espacio donde veremos creencias equívocas" si en realidad no es una idea equivoca? Porque... En realidad, es una idea equívoca.

Pero el interés popular en el fenómeno realmente no explotó si no hasta que se corrió la voz de que un poco de Mozart podría aumentar la inteligencia infantil. Padres ambiciosos, deseosos de tener a un genio en casa, se convirtieron rápidamente en fanáticos de Mozart. Mozart-para-bebé en CDs llegó a la cima de las listas de éxitos.
Los sonidos del compositor comenzaron a ser canalizados en guarderías infantiles. Zell Miller, gobernador de Georgia, ordenó que CDs de Mozart fueran distribuidos a todos los niños nacidos en el estado, y el estado de la Florida aprobó una ley que requiere que la música clásica sea reproducida en guarderías financiadas por el Estado.

Lo curioso era que ni un solo experimento había sugerido nunca un vínculo entre escuchar la música de Mozart y el aumento de la inteligencia infantil, y menos que esta fuera permanente. Lo más cerca que un experimento estuvo de hacer esta conexión fue realizado en 1997, de nuevo por Rauscher, que demostró una relación entre lecciones de piano y la mejora de habilidades de razonamiento espacial entre niños en edad preescolar. Aprender a tocar el piano, por supuesto, no es lo mismo que escuchar un CD (aunque soy pianista, estoy consciente de que no hay que serlo para saber eso).

La enorme cantidad de interés popular en el Efecto Mozart llevó a la comunidad científica a echar un vistazo más de cerca al fenómeno. Fue entonces cuando la teoría comenzó a golpear tierra rocosa. Muchos investigadores informaron fracasos al querer replicar los resultados del estudio de 1993. En respuesta, el equipo de la UC en Irvine aclaró que la música de Mozart no parece tener un efecto sobre todas las formas de cociente intelectual, sino más bien en el CI espacio-temporal, el tipo que se aplica para el plegado de papel y las tareas de corte. En otras palabras, millones de padres han cebado sin querer a sus hijos a convertirse maestros de libros de recortes.
Pero incluso con este enfoque más limitado, otros laboratorios continuaron reportando una incapacidad para replicar los resultados.

Y no solo eso, hay algo de lo que nos olvidamos... La epilepsia.

Una indicación más impresionante de un efecto Mozart sería en la epilepsia. Para determinar si esta música podría ejercer un efecto más largo, se realizaron estudios en una niña de ocho años de edad con una forma particularmente intratable de epilepsia infantil, el síndrome de Lennox-Gastaut. La sonata de Mozart se reprodujo cada 10 minutos cada hora del día mientras la niña estaba despierta. Al final del período de vigilia el número de convulsiones clínicas había caído de 9 durante cuatro horas iniciales a 1 durante las últimas cuatro horas y el número de segundos durante los cuales se produjeron las descargas generales cayeron de 317 a 178. Al día siguiente, el número de ataques eran de dos en siete horas y media.

Una mejora del rendimiento en el razonamiento espacio-tiempo después de escuchar la música de Mozart durante 10 minutos ha sido reportado por varios, pero no todos, los investigadores. Incluso en los estudios con resultados positivos, en realidad, la mejora es pequeña y dura unos 12 minutos. El efecto varía entre individuos y depende de las tareas espaciales elegidas; la inteligencia general no se ve afectada. En lugar de eso, y es lo más impresionante, hay un efecto beneficioso en algunos pacientes con epilepsia. Los resultados no son específicos de las composiciones de Mozart, pero los criterios musicales exactos requeridos no han sido completamente definidos.




Algunos escuchan sobre inteligencia sobre este mito, pero hay una "variante" que habla de las emociones, y las enfermedades (aparte de la epilepsia)

Una nueva evaluación de este efecto ha planteado la cuestión de si existe un vínculo entre las emociones generadas por la música y un mayor nivel de habilidades cognitivas simplemente por escucharla. La tomografía por emisión de positrones y la resonancia magnética funcional han revelado que escuchar música placentera activa las zonas cerebrales corticales y subcorticales donde se procesan las emociones. Estos efectos neurobiológicos de la música sugieren que la estimulación auditiva evoca emociones vinculadas a un aumento de la excitación y dan como resultado un rendimiento mejorado temporal en muchos dominios cognitivos.

La musicoterapia aplica esta excitación en un entorno clínico, ya que puede ofrecer beneficios para los pacientes al desviar su atención de las experiencias desagradables e intevenciones futuras. Se ha aplicado en el contexto de diversas situaciones clínicas importantes como los trastornos cardiovasculares, dolor por cáncer, la epilepsia, la depresión y la demencia. Además, la música puede modular la respuesta inmune, entre otras cosas, evidenciado por el aumento de la actividad de las células asesinas naturales, los linfocitos y el inteferón-γ, que es una característica interesante ya que muchas enfermedades están relacionadas con un sistema inmune desequilibrado. Muchos de estos estudios clínicos, sin embargo, sufren de insuficiencias metodológicas. Sin embargo, en la actualidad, existe una moderada, pero no del todo convincente, evidencia de que escuchar música, conocida y agradable a quien la escucha, ayuda a disminuir la carga de una enfermedad y mejora el sistema inmunológico mediante la modificación del estrés.

En conclusión...

En 1999 y 2000 dos investigadores, Christopher Chabris y Lois Hetland, analizaron por separado todos los datos experimentales sobre el Efecto Mozart. Ambos llegaron a la conclusión de que mientras que un efecto temporal parecía existir, éste era insignificante. En cuanto a su aplicación a los niños, Hetland la desestimó:

La existencia de un efecto de corta duración por el que la música mejora el rendimiento espacio-temporal en los adultos no conduce a la conclusión de que la exposición de los niños a la música clásica elevará su inteligencia o su rendimiento académico incluso sus habilidades especiales de larga duración


Estos resultados negativos arrojaron un poco de agua fría en la credibilidad científica del Efecto Mozart, pero apenas se atenuó su popularidad en el mercado masivo. La extensa industria de la auto-ayuda sigue promoviendo que hizo beneficios de Mozart a través de libros, CD, sitios Web y un sinnúmero de juguetes para bebés. Un empresario, que hizo del término "Efecto Mozart" una marca registrada, incluso afirmó que la música del compositor tiene beneficios médicos. Él cuenta cómo disolvió un gran coágulo de sangre detrás de su ojo tarareando la música.

Links (que no pudieron incluirse en la fuente de información):

Music and Spatial Task Performance: A Causal Relationship

Mozart, Music and Medicine

New York Times

2 comentarios - Se cree que... efecto Mozart

cainyx
Tremendo lo que robaron los Psicologos y Pediatras con esto y con los niños indigo... aunque ahora roban con el Autismo y con el TOC
MrSomberX
No realmente.
Dejando de lado que los que robaron no fueron los psicólogos, sino los que vendían los discos de "Mozart para bebés", no estaba pensado que se corriese la voz de forma tan drástica, sino que simplemente fuese una novedad para la psicología. Eso y que (como menciono en el post) fueron los mismos psicólogos los que repetían siempre que el efecto mozart no iba a convertir como por arte de magia a los hijos de todos en genios.
Alcatell
Effect
MrSomberX +1
@Alcatell O quizás termina siendo ingeniero de Mechas. ALEA IACTA EST.
Alcatell +1
@MrSomberX Las posibilidades están ahí

SurrenderAt20 +2
La naranja mecanica cerca de quedar afuera del mundial