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Animalismo: misantropía en gotas

esto no es de mi autoría es de @giomiliani
Bien sea por los cambios propios de las dinámicas sociales y la mediación de la tecnología, o bien sea por fallos en los modelos educativos, el animalismo es una ideología que se abre paso en el panorama social mundial. Convendría primero diferenciarla del mascotismo: lo que expondré a continuación se refiere al animalismo, entendido como una ideología de tipo igualitarista que busca equiparar al ser humano con los demás animales, mientras que su contraparte, el mascotismo, se caracteriza por ser la práctica de tener mascotas, es decir, la posesión y cría de animales domésticos. No expondré las vertientes y nexos que el animalismo guarda con la izquierda internacional o cómo éste puede ser vinculado con el marxismo cultural ni con el ecoterrorismo.
Cada vez con más frecuencia, tanto en activistas como en “defensores de los animales”, se puede apreciar la exaltación del animal doméstico. Una exaltación que encierra las más de las veces un profundo desprecio por los seres humanos. No es raro leer en las redes sociales a indignados e indignadas que quieren mutilar, torturar, descuartizar, asesinar, quemar y desfigurar a todos aquellos que, por algún motivo, se hayan vistos en el doloroso hecho de maltratar a un animal. Aunque no es mi propósito justificar el maltrato hacia animal alguno, sí me genera ciertas inquietudes que el germen del odio hacia las personas, o más aún, de la apología al delito, sea camuflado por un supuesto amor a los animales.

Animalismo: una consecuencia Disney


En primer lugar, debemos entender que todas las generaciones vivas actualmente han sido permeadas, en pequeña o gran medida, por Disney. Disney es una compañía de medios de comunicación y entretenimiento que desde 1923 ha distribuido sus productos y creaciones. Aunque no es la única en este asunto, a mi juicio sí es una de las principales responsables del moldeamiento de muchas mentalidades en lo que considero la «humanización del animal», o más bien, la «disneyficación de la realidad».

Los principales receptores de los mensajes de esta compañía de entretenimiento son niños. Y en un mundo de infancia, ternura e inocencia, no es difícil digerir tales mensajes como si fuesen verdades, sobre todo cuando no hay filtros en su consumo debido a la pretendida inocuidad de los mismos. Generación tras generación se ha hecho ver que en la naturaleza hay bondad, justicia o compasión, cuando tales conceptos son propios de la civilización: son artificios, abstracciones humanas. Bondad, justicia y compasión son virtudes o cualidades propias de lo humano. Sin embargo, quien crece viendo al pequeño león Simba defendiendo a sus amigos (y fantaseando con ello), posiblemente termine asumiendo más adelante que hay nociones de justicia, nobleza o bondad en el comportamiento animal. Éstos, tarde o temprano, terminan siendo humanizados.

Animalismo: misantropía en gotas
La locura animalista no termina allí. El fanatismo vegetariano (veganismo) es llevado al extremo cuando se quiere hacer del animal un humano más que renuncia (o es forzado a renunciar) a lo que es por naturaleza. De allí que ahora exista en el mercado hasta «pienso vegano para perros y gatos». Es raro que esto no se considere como maltrato, cuando realmente se está negando la naturaleza animal de estos seres. No, no es mentira. Realmente existe:
veganismo
Sociopatía y perversión: camuflaje animalista


Sería comprensible, e incluso hasta loable, que quienes quieran a una mascota o a un animal indefenso busquen la manera de protegerlo. En caso de que un perro o un gato sea maltratado a propósito por alguien, lo esperable es que se busque resarcir los daños y castigar los hechos. El problema es que los animalistas no buscan eso. El animalista quiere matar. El animalista quiere volcar sus frustraciones sobre el primero que «se coma la luz». Psicológicamente, el animalista busca en los animales la ternura que no encuentra en los seres humanos. De allí que cosifique a la persona y glorifique al animal. He aquí un ejemplo:

reyleon
Aquí comienzan a dar rienda suelta a sus fantasías homicidas…
animalismo
Aquí, por ejemplo, la justicia actuó y castigó a quien ocasionó la muerte de centenares de perros. Pero para el animalista no es suficiente. El animalista quiere torturar. El animalista quiere bañarse con la sangre del «agresor» y celebrar su victoria.
mascotismo
Y allí comienza la orgía sociópata. Delirios justicieros. Arrebatos perversos. Sadismo sin riendas. Animalismo…
Animalismo: misantropía en gotas
La incomprensión de la naturaleza le hace creer al animalista que los animales actúan por «corazonadas», por «confusión» o por «rabietas». Lo cierto es que, para cualquier etólogo que se respete, los animales actúan según su programación biólógica y la confluencia de variables ambientales. El animal no «intuye», como si de un filósofo mariguanero se tratase. Si un perro percibe un peligro, ladra o muerde. Lo mismo hace un gorila. Pero pedirle comprensión a un animalista es ofenderlo. Para el animalista, Harambe estaba «protegiendo al niño». El caso de Harambe fue harto conocido en las redes sociales, y más que desatar polémica, en realidad puso en evidencia a los animalistas y sus anhelos criminales.
En resumen: donde hay animalismo no sólo hay ignorancia. Hay odio, rencor, perversión y todo un nubarrón de sociopatía camuflada con buenas intenciones.
espero que les haya gustado

4 comentarios - Animalismo: misantropía en gotas

daco222 +3
Como veterinario estoy completamente de acuerdo con este articulo, la gente no entiende el comportamiento animal, ni el daño que le hacen al tratarlos como humanos, no digamos el querer administrar una dieta vegana a un carnivoro estricto como un felino o a un canino que es omnívoro, pero la bese de su dieta y muchos de sus aminoácidos esenciales son adquiridos por la carne. De verdad esto se ha ido de la mano, el instinto humano de tener una familia se esta sustituyendo por el tratar a un animal directamente como un humano mas, cuando biológicamente y etologicamente somos completamente diferente.
Lavenganzadmenem +1
Totalmente de acuerdo campeon, es una forma de misantropia y antropofobia propia de personas de clase media y alta que como tienen todos los problemas solucionados buscan sentir menos "culpa de clase" mostrandose generosos con los animales: pero descargando su odio generalmente en personas de condicion social inferior: "mira esos negros de mierda como maltratan al caballo yo los mataria" por un vendedor de sandias que su unico medio de transporte es su caballo por ponerte un ejemplo
George____ +1
Mas un brazo del izquierdismo.
GonzaloBruhl +1
si como el feminismo , los grupos lgbt y demás cosas, pero dejando de lado sus lazos con el izquierdismo esta causa se ha ido a la mierda