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Edenor y Edesur vuelven a generar ganancias luego de 5 años

Increíble pero cierto: los próximos balances de Edenor y Edesur van a mostrar ganancias por primera vez en cinco años

El nuevo aumento tarifario cambió las perspectivas para ambas compañías, que además vienen de verse exceptuadas de cancelar una deuda superior a los $1.600 millones con Cammesa. En paralelo, el Gobierno también festeja, porque ahorrará hasta $39.000 millones en concepto de subsidios

Edenor y Edesur vuelven a generar ganancias luego de 5 años


Será una sensación extraña, casi olvidada: después de un lustro en el que cerrar balances "en rojo" se había vuelto una costumbre, las mayores empresas de servicio eléctrico volverán este año a los números azules, de la mano de los ajustes tarifarios dispuestos por el Gobieno.

La medida, reconocen en el sector, aliviará los números financieros de las distribuidoras de mayor peso por primera vez en cinco años, al tiempo que permitirá que el Gobierno profundice el recorte de subsidios iniciado en 2016.

La suba de hasta el 148% decretada a principios de febrero, indicaron a iProfesional desde calificadores de riesgo como Moody's, repercutirá de manera positiva en los balances tras varios meses duros en términos financieros para Edenor y Edesur.

Aunque ambas compañías recibieron durante el último tramo de 2016 el aval judicial para avanzar con subas, lo real es que puertas hacia adentro reconocen que los incrementos implementados hasta ese momento no habían ayudado a cambiar en lo sustancial la ya usual ecuación de pérdida.


Sólo en los primeros nueve meses de 2016, Edenor acumuló un rojo de casi $2.000 millones, mientras que su par mostró un resultado negativo en torno a los $210 millones. En las distribuidoras dan por descontado que los números finales del último ejercicio serán, cuanto menos, dramáticos.

Sin embargo, la ecuación se presenta diferente en este 2017. De la mano del "tarifazo", la perspectiva es otra aunque, vale decirlo, la mejora para ambas empresas comenzó a tomar forma en diciembre pasado.
Ese mes, el Gobierno blanqueó su decisión condonar la deuda que el grueso de las distribuidoras mantienen con Cammesa, la responsable de administrar la electricidad que generan usinas y centrales.

La medida todavía no entró en vigencia, pero exceptuará a Edenor de un pago adeudado por $1.200 millones. Edesur, en tanto, no deberá abonar los más de $430 millones que no cubrió el año pasado.

"Ese primer paso es un alivio para empresas comprometidas desde lo financiero y que permanentemente exigían la ayuda del Gobierno. Con el aumento de tarifas podrán salir a flote y funcionar sin generarle nuevas complicaciones a Cammesa. Por supuesto que falta, pero este será el año en que nuevamente veremos a las distribuidoras funcionar con la normalidad que no tuvieron durante el kirchnerismo", aseguró a iProfesional una fuente cercana al Ministerio de Energía.

Para el Estado, los cambios en las tarifas también son observados como el primer paso para achicar su desembolso en materia de subsidios.

Durante 2016, el Gobierno aportó fondos por $142.000 millones para cubrir el 70% del precio total de las facturas eléctricas que llegaron a los hogares residenciales.

Esto, sin tomar en cuenta a quienes se encuentran enmarcados dentro de la denominada "tarifa social". A través de la nueva suba, el Estado Nacional pasará a hacerse cargo de sólo el 53% de los montos.

En la cartera que encabeza Juan José Aranguren aseguran que, de esa manera, el Gobierno se ahorrará este año entre $36.000 y $39.000 millones.

Hacia adelante, Cambiemos apunta a continuar bajando el nivel de aportes para llegar al 37% en 2018 y cerrar 2019 con una participación del 10% en el valor final de las boletas.

"El recorte se irá acentuando a partir de la implementación de sucesivos ajustes. Sólo el camino de los aumentos permitirá que las empresas recuperen los compromisos de inversión permanente. La gente tiene que tomar conciencia de que los subsidios no son gratuitos. La mitad del déficit fiscal que hoy tiene la Argentina tranquilamente se le puede atribuir al sector energético", comentó a iProfesional Emilio Apud, actual director de YPF.

Mejora en camino


En torno a las empresas, la visión respecto de cómo será la realidad de Edenor y Edesur de cara a los próximos meses resulta positiva más allá de que aún no se conozca con certeza cómo concluyeron 2016 ambas distribuidoras.

Daniela Cuan, analista de Moody's, sostuvo ante iProfesional que "las empresas vienen de cinco años de resultados operativos negativos y la liquidez, si todo funciona como se prevé, dejará de basarse necesariamente en las transferencias de fondos que ocurren bajo la forma de subsidios".

"Este año, si se producen más aumentos, se terminará esa dependencia de los fondos del Estado. Todo esto redundará en una mejora en la percepción del riesgo y alienta un horizonte de previsibilidad a largo plazo. Se podrá mirar hacia adelante con seguridad para el inversor al menos hasta el año 2021", aseguró.

Según Cuan, la mejora en el margen de las compañías será tal este año, producto siempre de los aumentos, "que las distribuidoras podrán finalmente cubrir sus costos y generar flujos importantes para aumentar sus inversiones".

"Los incrementos que tuvieron lugar en 2016 no tuvieron efecto en la estadística financiera de las empresas, aunque terminaron alentando un nivel de desembolsos para obras mucho mayor que en otros momentos. Ahora, la suba sí tendrá un impacto directo en el negocio de la distribución. Lo importante es que ya no tendrán que recurrir tanto al Gobierno para sus respectivos funcionamientos", remarcó.

En línea con estas palabras, Apud aseguró que tanto Edenor como Edesur "se encaminan a operar sin subsidios". Y de ahí, en buena medida, la decisión oficial de pautar aumentos en las boletas cada seis meses.

"Ahora las empresas irán encontrando un equilibrio a partir de lograr hacerse con una recaudación mayor y, en simultáneo, seguir contando con la asistencia parcial del Estado a través de los subsidios", expuso el ex secretario de Energía de la Nación.

Para Apud, las últimas pérdidas reconocidas por las distribuidoras que operan en Capital Federal y el Conurbano no hacen más que develar el sinceramiento adoptado por las compañías desde que el macrismo está al frente del Ejecutivo nacional.

"Antes, por presión del gobierno anterior, las firmas se veían obligadas a maquillar sus resultados. Lo que hacía el kirchnerismo era permitirles que se endeudaran con Cammesa pero sin que eso figure en el grueso de los balances. El Gobierno, además, cubría buena parte del gasto de personal. Esa informalidad terminó", afirmó el funcionario.

Inversiones a la vista


Por el lado de las empresas, las distribuidoras muestran cierta cautela al momento de evaluar cómo impactará el último "tarifazo" en sus números.

Por lo pronto, confirman que las inversiones ahora no corren el peligro de verse bloqueadas por la Justicia, como ocurrió durante buena parte del año pasado.

"Todavía estamos viendo los últimos detalles de lo que será el nuevo cuadro tarifario, por lo que es muy pronto para determinar a cuánto ascenderá la mejora en términos financieros. Lo que sí es concreto es que a podremos iniciar el año activando las inversiones comprometidas", dijo a iProfesional Alejandra Martínez, vocera de Edesur.

La firma, que brinda el servicio de electricidad a casi 2,5 millones de hogares en Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, este 2017 desembolsará hasta $3.000 millones para el mejoramiento de toda su infraestructura de cableado.

Por el lado de Edenor, un alto ejecutivo expresó que dentro de la empresa "el clima es de satisfacción porque el Gobierno está cumpliendo con los acuerdos y tiempos que propuso al principio de su gestión".

"La relación entre el Estado y las distribuidoras está a un paso de la regularización absoluta. Cerramos 2016 con muy malos resultados aunque faltan los detalles finales. El cruce de amparos y la pelea en la Justicia, con intervención de la Corte incluida, conspiró contra el accionar de la compañía Este es el primer aumento que se reflejará de manera directa y positiva en los números", declaró ante iProfesional.

En las audiencias de octubre de 2016, Edenor se había comprometido a invertir hasta $5.000 millones por ejercicio en un lapso de cinco años. Dentro de la compañía reconocen lo endeble de la red, que hoy brinda suministro a más de 2,7 millones de clientes.

En el Gobierno, en tanto, aseguran que a partir del reciente incremento "comienzan a correr en serio" las obligaciones de inversión comprometidas por Edenor y Edesur. Y que, si para diciembre no se percibe una mejora en la operatividad del tendido instalado, de seguro comenzarán a aplicarse sanciones.

"Ahora se les va a exigir porque, en definitiva, se les está dando lo que tanto pidieron. Antes no había posibilidad de reclamar porque las compañías operaban en rojo. La idea es llegar a fin de año con un servicio que, cuanto menos, iguale la calidad de los tiempos previos a los gobiernos kirchneristas", precisó Apud.

Hace más de una década, los cortes en territorio porteño rara vez superaban los cuatro por año y ostentaban una duración máxima de tres horas. En la actualidad, las distribuidoras acumulan hasta 32 interrupciones del suministro de forma anual con cortes que se extienden, siempre en promedio, por hasta 30 horas.

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