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El misterioso testigo "JTP245"

El misterioso testigo "JTP245", clave para la caída del poderoso clan Ale


El misterioso testigo "JTP245"


Dentro del Programa de Protección a Testigos del Ministerio de Justicia de la Nación se lo identifica con el código alfanumérico “JTP245”. En febrero de 2014 declaró como testigo de identidad reservada y desde entonces vive en algún punto del país con un DNI con su foto en el que no consta su nombre verdadero sino uno inventado por el Estado para protegerlo.

Los recaudos tienen su razón de ser: “JTP245” trabajó durante años en Tucumán para el clan liderado por los hermanos Rubén y Angel Ale (conocidos por sus apodos de "La Chancha” y " El Mono”). “JTP245” manejaba su mesa de dinero pero un desacuerdo con Rubén le aflojó los miedos y la lengua y terminó convirtiéndose en una pieza clave de la acusación contra la organización mafiosa más poderosa de la provincia. Una organización que, se asegura, aún cuenta con protección policial, judicial y política.
drogas

“Yo no voy a estar preso toda la vida. Cuando salga te voy a hacer cagar”, le prometió Rubén Ale por teléfono, en enero de 2014. En ese entonces "La Chancha” ya llevaba más de un mes cumpliendo su detención en la habitación 225 de la Clínica Modelo por sus problemas de hipertensión. Esa amenaza, por la que se abrió una causa aparte, fue el empujoncito que necesitaba “JTP245” para acercarse a la Justicia y aportar todo lo que sabía del clan.

Y era mucho lo que había para aportar, incluido el supuesto pago de sobornos al único fiscal de Cámara de la provincia, Alejandro Noguera.

El testigo de identidad reservada contó todo lo que sabía. Primero lo hizo en la etapa de instrucción de la causa, iniciada febrero de 2013 por una denuncia de Susana Trimarco, mamá de Marita Verón, quien señala que los Ale estuvieron detrás del secuestro de su hija ocurrido en Tucumán en 2002. Finalmente “JTP245” repitió cada detalle en el juicio oral que, desde principios de año, se desarrolla en Tucumán por lavado de activos, asociación ilícita y comercialización de drogas.
Mafia

En el debate oral se ahondó en la actividad del clan Ale a lo largo de 12 años (desde 2002 a 2014). "La Chancha" y "El Mono" fueron los principales acusados pero no los únicos. Otras 14 personas -entre ellas tres ex parejas de "La Chancha"- fueron enjuiciadas junto con ellos. Los 16, además, fueron beneficiados el 4 de octubre pasado cuando la Justicia federal les otorgó sorpresivamente la libertad, sin esperar el veredicto.
jueces

Esta polémica resolución, tomada por el mismo tribunal que debe decidir si son culpables o inocentes, cargó aún más tensión en un proceso que esta semana entrará en su recta final con los alegatos de las partes: la Unidad de Información Financiera (UIF) representada por los abogados Gabriel Merola y Martín Olari Ugrotte y Lucia Trabadelo y Daniela Artaza por la AFIP. A ellos le seguirán los fiscales Pablo Camuña y Agustín Chit y más tarde, las 16 defensas. La fecha de sentencia es el 13 de diciembre.

Sin entrar en las coloridas anécdotas del caso, como los rangos jerárquicos de la banda plasmados en la mesa principal del cumpleaños de 15 de la hija de la "Chancha” o las reveladoras cartas de una de sus ex parejas despechada que quedó adjuntada al expediente, la causa penal contra el clan Ale tiene números que impresionan.

A la organización se la acusa de haber lavado 39 millones y medio de pesos obtenidos de la venta de drogas, la trata de personas con fines sexuales, la compraventa de jugadores y entradas de fútbol, las usurpaciones de campos, el juego clandestino y las extorsiones.
policial

Durante la investigación del caso secuestraron 15 propiedades, 70 vehículos, 72 armas y un millón y medio de pesos en efectivo, bienes que -de haber una condena- serían oficialmente decomisados y pasarían a manos del Estado.

Las acusaciones contra el clan son tan variadas y sus prácticas tan antiguas que la querella y la fiscalía han tenido que sistematizarlas temáticamente.

1) Remisería 5 Estrellas

Actuaba como el centro de logística de la organización y también como pantalla para lavar dinero. Fue el primer negocio del clan (1995). De acuerdo a registros aportados en la causa, al 2013 (cuando arrancó la investigación) 5 Estrellas contaba con 700 autos y cuatro sucursales. El servicio de taxis y remises era utilizado para la distribución de drogas y el transporte de las mujeres víctimas de trata para su explotación sexual, hacia otras provincias. Parte de los choferes también actuaban como parapolicías y fuerza de choque en las extorsiones. Este negocio era manejado principalmente por "La Chancha”.

2) Explotación de la prostitución

Se acusa a los Ale de dedicarse a la trata de mujeres captándolas en Tucumán y trasladándolas privadas de su libertad desde Tucumán hasta La Rioja, Catamarca y Río Gallegos. Es en este contexto que fue condenada en el caso Marita Verón la primera esposa de "La Chancha". El entramado de este negocio quedó al descubierto durante el juicio por el caso Verón.

3) Fútbol
tucuman
La UIF acusa a los Ale de cometer una serie de defraudaciones a través de la Sociedad Gerenciadora Deportiva NOA, estrechamente ligada con el club Atlético San Martín de Tucumán, entidad que "La Chancha" Ale dirigió hasta 2011. Incluso hay documentación en la que se habla de 11 jugadores de fútbol que eran de la Gerenciadora. En la remisería 5 Estrellas se encontraron constancias de que allí se vendían entradas para los partidos que el Club Atlético San Martín. La ultima pareja de la "Chancha” aparece como dueña de la concesión de un local de venta de indumentaria ubicado dentro del club.

4) Cobros extorsivos y timba financiera

Además de la evidencia que señala a los jefes del clan detrás de la compra venta de cheques y el préstamo usurario de dinero, testimonios señalan a "El Mono" Ale como el encargado de apretar gente y extorsionarla a través de un pequeño ejército de hombres armados a sus órdenes. Las víctimas eran en su mayoría personas que perdían dinero en sus casinos.

5) Narcotráfico

Un testigo de identidad reservada, que había trabajado para Rubén Ale, aportó detalles del negocio de la venta de drogas que era manejado tanto por "La Chancha" como por el "Mono". También se cuenta con escuchas telefónicas al respecto.

6) Usurpaciones y robo de cosechas

El “Mono” Ale está acusado en al menos 4 causas de usurpación de campos. Esta modalidad incluía el robo de cosechas, todo en un contexto de violencia, lesiones y amenazas. En Tucumán hay mas de 40 causas contra integrantes de la banda por todo tipo de coacciones.
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Como para ponerle el moño a la megaempresa montada por los Ale en Tucumán es necesario señalar la complicidad judicial, policial y política con la que siempre contaron.
armas

Sobre esto hay mucha evidencia pero basta un detalle: en una de las concesionarias del clan, propiedad de "La Chancha" a través de un testaferro se secuestró una credencial emitida por la División Trata de la Policía de Tucumán que dice: “Se recomienda a todo personal policial brindar deferente atención al ciudadano/a” que la porte.

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