epespad

Kirchner y FMI conspiraron contra Argentina?

Qué hacían los Kirchner en la crisis de 2001


Kirchner y FMI conspiraron contra Argentina?

Los principales referentes del peronismo ya habían dicho que no querían asumir el gobierno por 45 días sólo para apagar el incendio, llamar a elecciones y entregar la banda presidencial a otro. La discusión parecía agotada, al extremo de que el salón de lectura del Senado quedó, por primera vez en más de dos horas de reunión, sumido en un profundo silencio. Entonces, desde un costado, se escuchó la inconfundible voz de Néstor Kirchner: “Yo sé quién quiere ser Presidente: Adolfo quiere ser. ¿No es así, Adolfo?”

Kirchner

Aquella noche del 22 de diciembre de 2001, las palabras del entonces gobernador de Santa Cruz fueron el pie necesario para que su par de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, iniciara el plan que había urdido para, con la promesa de llevar adelante un interinato, quedarse a completar el mandato de Fernando de la Rúa que había quedado oficialmente interrumpido el día anterior, cuando en medio de la represión y los saqueos, la Asamblea Legislativa había aceptado su renuncia.

En aquellos momentos, Néstor Kirchner formaba parte del denominado Grupo Federal de gobernadores peronistas, que había hecho del Consejo Federal de Inversiones (CFI) el búnker desde el cual hacerse fuerte para pelear por fondos para sus provincias con el gobierno de la Alianza y por poder hacia dentro del justicialismo con los caudillos de las grandes provincias: Carlos Ruckauf (Buenos Aires), José Manuel de la Sota (Córdoba) y Carlos Reutemann (Santa Fe).

El papel protagónico de Kirchner en aquella reunión en la que el peronismo decidía los destinos del país fue confirmado por tres testigos que participaron de aquellas frenéticas reuniones, quienes coincidieron en destacar que la intervención del patagónico les pareció acordada con Rodríguez Saá, quien, a la mañana del día siguiente (23 de diciembre), juraba como el segundo de los cinco presidentes que tuvo el país en esos aciagos días finales de 2001.

Aquel paso fue el pináculo de la ofensiva desatada por el Grupo Federal que, ante la inminente caída del gobierno de De la Rúa, había iniciado un silencioso trabajo subterráneo para imponerse a los gobernadores de las provincias grandes en lo que ya anticipaban como un reparto de poder adelantado.

Esa estrategia empezó con la decisión del grupo de alzarse con la presidencia provisional del Senado, que ocupaba el radical misionero Mario Losada. Fue en una serie de reuniones en el CFI en octubre de 2001 cuando Kirchner se convirtió en uno de los más firmes defensores de la necesidad de que “los federales” se quedaran con ese sitial. Apoyado por Rodríguez Saá, Eduardo Fellner (Jujuy), Juan Carlos Romero (Salta) y Rubén Marín (La Pampa), entre otros, el grupo logró, primero, vencer la resistencia del eje Ruckauf-De la Sota-Reutemann, que se resistía a ese zarpazo y, luego, imponer al misionero Ramón Puerta como el candidato para conducir la crisis institucional que ya se perfilaba.


Aquella jugada terminó de concretarse el 29 de noviembre de 2001, cuando en contra de todas las tradiciones, el PJ se quedó con el que en ese momento era, tras la renuncia de Carlos Álvarez a la vicepresidencia, el primer escalón en la línea sucesoria presidencial. El escenario para que el poder de De la Rúa cayera en las manos del peronismo, ya estaba preparado.
Hábil negociador, Néstor Kirchner se aseguró en aquel reparto anticipado del poder la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales para Cristina Fernández que, tras cumplir un mandato en Diputados, se preparaba para volver al Senado el 10 de diciembre.

Conspiracion

Su esposa Cristina retribuyó el gesto con el llamativo silencio que guardó en la maratónica Asamblea Legislativa del 22 al 23 de diciembre. Lo mismo hizo el 2 de enero, cuando el que juró como presidente fue Eduardo Duhalde. Allí, Cristina Fernández tampoco habló, pero en este caso su silencio obedeció al fracaso que le había propinado al Grupo Federal el misionero Puerta, al negarse a asumir la presidencia tras la renuncia de Rodríguez Saá.


crisis

De la Rúa: "El peronismo instrumentó un golpe y conspiró con el FMI"


El ex presidente reveló cuáles fueron para él los factores que provocaron su renuncia al Poder Ejecutivo en diciembre de 2001; además, negó haber recibido sobornos de la multinacional alemana Siemens

A diez años del final de su mandato, Fernando De la Rúa reflexionó sobre las causas que motivaron su renuncia en medio de una profunda crisis política, económica y social. El ex presidente se mostró sereno y apuntó con dureza contra dos actores que, según su visión, provocaron su salida en helicóptero de la Casa Rosada aquel 20 de diciembre de 2001: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Justicialismo.


Durante una entrevista con el programa Con Voz Propia , que emite la señal de cable América 24, De la Rúa aseguró que el peronismo orquestó en aquel entonces un asalto al poder a través de un "golpe civil", impulsado por Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf. "El peronismo instrumentó un golpe civil, trajo violencia a la Plaza de Mayo y conspiró con el FMI. Fue una maniobra de Duhalde y Ruckauf, quienes venían operando hacía meses", enfatizó.

2001

El ex mandatario, además, acusó al FMI de "ahogar" económicamente a la Argentina. "El Fondo quería ahogar al país y fuimos víctimas de eso. Nos tiró a la zanja. Coincido con los Kirchner en que el FMI es lo peor que nos ha pasado", indicó, al tiempo que admitió que recibió un gobierno con déficit, en recesión y con altas tasas de desempleo. "Con un contexto internacional desfavorable, era muy difícil recuperarse y tener recursos propios", afirmó.

Enseguida, agregó: "Cometí dos errores: creer que el FMI iba a cumplir con su rol de asistencia y que el peronismo no avanzaría en la toma del poder".

diciembre

Por otra parte, el ex presidente admitió que la renuncia del por entonces vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez debilitó su gobierno y que le dolió que el radicalismo no lo acompañara. "Me dolió que me dejaran solo [por la UCR]. La historia escribirá si acompañaron o no el golpe que puso en marcha el justicialismo de la provincia de Buenos Aires", analizó.

El ex mandatario aseguró que "los líderes parlamentarios del justicialismo y del radicalismo", el partido con el que llegó al poder, lo llevaron a renunciar.

"El justicialismo había dicho que me reclamaban un gesto, y yo entendí que mi renunciamiento era una contribución a los fines de preservar las instituciones de la República, de modo que se produjera la continuidad sin un golpe violento", explicó.

De la Rúa mencionó que aquel 19 de diciembre muchos dirigentes justicialistas "habían largado el asalto final, pero se les desbordó" y luego le "pidieron que declarara el Estado de Sitio", una medida que, una década después, consideró que fue un "error".

alvarez

"Totalmente fue un error, tanto que no se aplicó porque lo derogué al día siguiente. Pero el grave error fue informarlo por la televisión. Yo quería proteger a los argentinos", apuntó.

Por último, expresó que tiene "respeto" por Cristina Kirchner, a quien deseó "la mayor suerte" en "momentos difíciles que se encuentra el país".

"Ojalá encuentre actitudes de grandeza que no hallé en esos tiempos", sostuvo.




''Kirchner sin el 2001 no hubiera existido''

Manuel Barrientos, periodista, autor del libro “2001: Relatos de la crisis que cambió la Argentina”


POST AUSPICIADO POR:

0 comentarios - Kirchner y FMI conspiraron contra Argentina?

Los comentarios se encuentran cerrados