epelpad

Zaqueo: Conversión

Zaqueo: la conversión reparadora

Aparecen en el texto respectivo (Lc 19, 1;10), allí se manifiestan:
a) Quería ver a Jesús, quería conocerlo (v.3).
b) Busca los medios adecuados para poder verlo (v.4).
c) A esta búsqueda responde el Señor, yendo a alojarse en casa de Zaqueo, más de lo que Zaqueo espera (v.5).

La presencia del Señor en casa de Zaqueo provoca su alegría, luego de haber bajado con apuro (v.6).
Públicamente reconoce su condición de pecador, para humillarse y, tal vez, para mover a igual actitud a cuanto había invitado (v.8).

Asume una doble actitud concreta: a) repara el mal hecho devolviendo cuatro veces más…, a lo que no estaba obligado por la ley judía siendo que la ley romana establecía esta norma para los robos manifiestos (v.8.b); b) no contento con ello, de los bienes que así le quedarán y que son los que legítimamente le pertenecían, dará la mitad a los pobres (v.8.a).

Los Santos Padres y escritores antiguos interpretan simbólicamente la multitud a causa de la cual Zaqueo no podría ver a Jesús. Opinan que son los pecados o la ignorancia de la plebe; San Cirilo dice: La turba es la confusión de la multitud ignorante… y Beda: es la costumbre de los vicios.

También aluden a la humildad de Zaqueo que, siendo principal, no duda en asumir una actitud infantil y que tal vez lo puso en ridículo ante los demás, como la de treparse a un árbol. Comenta San Gregorio: Los que eligen humildemente la necedad del mundo, contemplan el brillo de la sabiduría del Señor.

El tema fundamental de Zaqueo consiste en que, convertido a Cristo por la fe, habiéndolo recibido con alegría, estos sentimientos o actitudes se revelan al exterior en un cambio de vida que refleja inmediatamente sobre los demás:
1) Convertido a Cristo, se convierte a los demás
2) Amando a Cristo, ama a los hermanos en: la “justicia” (da lo que debe y compensa lo que robó); “caridad” (reparte a los pobres).

Conclusiones para nuestra vida

1) La auténtica conversión a Cristo, el genuino recibir a Cristo, por la Palabra o la Eucaristía, siempre se manifiesta en la relación con los demás, nos lleva a la justicia y a la caridad.
2) Cuando alguien ha hecho daño al prójimo no se trata sólo de arrepentirse o de prometer no reincidir. Se trata también de reparar y compensar el daño; y esto no sólo en la medida de estricta justicia conmutativa, en igual medida, sino más todavía, en la medida de la reparación correspondiente. Así en cuanto a palabras hemos de ponderar el cuádruple de lo que criticamos; así en el servicio, hemos de servir cuatro veces por la vez que nos negamos a servir.
3) Esta norma del cuatro veces más, parece que también debiéramos aplicarla a los deberes hacia Dios, si hemos escamoteado a Dios el tiempo de oración, o el espíritu de sacrificio, deberíamos reparar con el cuádruple (Lc 13, 48).

Nota: En Zaqueo se nos advierte la importancia de los pequeños gestos o las pequeñas respuesta a las gracias de Dios; en efecto, por que Zaqueo respondió positivamente a ese movimiento que la gracia había despertado en él, en cuanto al deseo de ver a Jesús, recibió en compensación que Jesús lo mirara, le hablara y se hospedara en su casa y a esta respuesta positiva a la gracia, (por que Zaqueo baja rápidamente), corresponde su conversión. El episodio es un entretejido de gracias de Dios y respuestas positivas y prontas del hombre.

Hugo Orsi, libro “Los que rodearon a Jesús. Textos inéditos compilados y anotados por Oscar Andrés de Masi”.


Zaqueo: Conversión

0 comentarios - Zaqueo: Conversión

Los comentarios se encuentran cerrados