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Los pueblos adictos

Los pueblos adictos.

El asunto no es si en estas elecciones Cristina saca más o menos votos.

De hecho, según el modo de razonamiento promedio, hasta podría empatar o inclusive ganar Cambiemos.

Como así también podría haber una avalancha de votos peronistas-kirchneristas y eso no cambiaría mucho el verdadero problema.

Porque nuestro problema es que no razonamos adecuadamente, y mucho menos podemos motivar nuestras acciones en cometidos racionales.

Y cuando un pueblo no razona, su destino queda en manos de quienes razonan por él.

¿Acaso Macri ganó porque al 51% del pueblo le iba mal?

¿Cuántos pueden decir que hoy su realidad personal, laboral, social, anímica, es mejor que en 2015?
Muy pocos.

Sólo terratenientes y grandes productores agrícolas, banqueros y especuladores financieros, empresarios de servicios subsidiarios a esos negocios, y empleados de alto nivel de esas cadenas.

Es decir, no más del 10% del total de la población.

Y aún así... ¿acaso antes les iba mal?

Claro, para estar contentos, todos ellos deben gozar de su opulencia mientras se genera pobreza y una situación de enorme tensión social sin que ello les preocupe.

Entonces... ¿porqué lo votaron el 51%?

Pues, por la misma razón por la cual hoy podría volver a ganar. Y por la cual, aún cuando perdieran, dificilmente resolveríamos nuestros problemas.

Nadie sabe nada, a nadie le importa nada, y las mayorías confían ciegamente en la palabra ajena, para bien o mal.

En general, para mal.

El otro día, la multimillonaria Mirtha Legrand, quien podría perfectamente abstenerse de manifestaciones políticas y gozar de su añeja buena vida en el ambiente de la moda y las zonceras, necesitó a sus 90 años expresar pasiones políticas.

Dijo publicamente que "Daría mi vida para que el kirchnerismo no vuelva", pidió que "devuelvan todo lo que robaron" y remató diciendo que en 2015 el país estaba destruído y "no dejaron ni una moneda".
Bien.

¿Cuál sería su respuesta si una autoridad la conminara a especificar y desarrollar con precisión cuánta plata se robó quién y cuál era exactamente esa situación de no tener "ni una moneda", bajo apercibimiento de cobrarle su promesa en una ejecución pública?

¿De qué hablamos?

Millones de trabajadores, millones de jubilados, millones de niños y madres, el 80% mínimo de la población total argentina en ese momento tenían mejores ingresos reales y satisfacción de sus necesidades básicas que al día de hoy.

Mucho mejores.

Y no es porque hayan decidido cambiar masivamente su actividad.

No es que antes fueran vivísimos y muy trabajadores y hoy devinieran estúpidos y vagos.

Los jubilados que antes tenían minimamente asegurada su supervivencia y los remedios que necesitaban, y hoy volvieron a la angustia y la falencia, no tomaron la decisión de empeorar su vida.

Es otra política, es otro modo de concebir la función del Estado.

Alguien decidió que les fuera mal.

Sin embargo, la mitad de todos esos votó a Macri.

¿Porqué? ¿Estaban disconformes con su vida?

No.

Simplemente jamás supieron porqué les iba bien.

Por eso la televisión los convenció de cualquier cosa.

Y esa misma televisión los convence hoy del mismo modo.

Por supuesto, contrastarán con su pobre salario, con la falta de sus remedios, y quizás alguno no se convenza tan facilmente.

Quizás. O tal vez sí.

¿O acaso la publicidad no convenció a millones de fumar aún sabiendo que eso los daña, que los hace gastar mucha plata, que los hará esclavos durante al menos treinta años?

¿Cuántos dejan de hacerlo al darse cuenta de que no consiguieron pertenecer al gran mundo Marlboro?

Pues, yo veo aún a millones molestos por la caída de su bienestar económico, cargando su odio contra el gobierno anterior, aduciendo que todo es culpa de ellos, de su política, de que se robaron todo, de que no dejaron ni una moneda, argumentando que todo esto "había que hacerlo".

Ellos ganan, de un modo u otro.

Son los punteros de un pueblo adicto a la mentira.

Martín Alcala

Fuente:

https://www.facebook.com/martink.alcala.3/posts/1962250287352918


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