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UK intentó invadir Argentina en 1982 (1ra parte)

Operación "MIKADO": Cuando los británicos planearon atacar la base aeronaval de Río Grande en Tierra del Fuego

Posiblemente sea el último secreto de la guerra de las Malvinas y su relato ayude a hilvanar las suposiciones que se hicieron en la Argentina cuando un helicóptero británico "Sea King" apareció quemado en las cercanías de Punta Arenas, generándole a Chile una de sus más delicadas crisis con nuestro país.



Su impecable reconstrucción es obra de Nigel West, el escritor británico que publicará próximamente las operaciones especiales del conflicto angloargentino. Todo comenzó en los cuarteles del SAS (las fuerzas especiales británicas) en Hereford, en las cercanías de las colinas de Malvern. El sargento Bake V. era posiblemente uno de los más corajudos de su unidad y pidió una entrevista con el mayor John Moss para una conversación franca. Lo habían puesto a cargo de evaluar los riesgos de la Operación Mikado, un acto suicida para su grupo en pleno conflicto angloargentino. En Hereford y por el rol de los comandos, las jerarquías se diluyen y vale la habilidad y la experiencia. Para el sargento, Mikado era una acción mal concebida y que enviaba al sacrificio al escuadrón B y exigió que se suspendiera. El mayor estaba anonadado porque también compartía las mismas reservas que el sargento. Creían que no debía hacerla el SAS y que desacreditaría a su regimiento.



En mayo de 1982, la guerra en las Malvinas había comenzado y los pilotos navales argentinos habían usado los misiles franceses Exocet en sus aviones Super Etendard contra el destructor británico "Sheffield" después del hundimiento del crucero "General Belgrano". El efecto fue devastador y los 20 muertos shockearon a Gran Bretaña. La inteligencia británica descubrió que había más Exocet que podrían ser lanzados por los argentinos. Si le pegaban al Hermes o al Invencible, buques madres de su flota, los resultados podrían ser catastróficos. El gabinete de guerra de Margaret Thatcher decidió que los misiles debían ser descubiertos y destruidos. La misión recayó en 65 hombres del Escuadrón B del SAS en una operación secreta que bautizaron Mikado. Debían volar hasta la base naval de Río Grande, en Tierra del Fuego, donde estaban los misiles. Aterrizar en dos Hércules C-130, destruir los misiles, los aviones Super Etendard, matar a los pilotos y refugiarse en Chile, "territorio neutral" con la excusa de un desperfecto técnico. Reagan le advirtió a Thatcher que esta clase de operaciones forzaría la intervención de otros países latinoamericanos en la guerra como Perú y Venezuela. Una operación en el continente crecía en la mente del gabinete de guerra de la Dama de Hierro.

Primer reconocimiento

Como primer paso, el capitán del SAS Andrew H. viajó hacia Chile bajo la cobertura diplomática de asistente del agregado militar. Su trabajo era reconocer las rutas, la frontera y planear cómo se abastecerían. El comando pretendía infiltrar un grupo desde Chile para dar una alerta temprana e informar al SAS cuando los Super Etendard despegaban de la base de Río Negro. Pero luego se descubrió que los aviones Harriet británicos no alcanzarían a los aviones argentinos antes de que lanzaran su misil Exocet. Después de analizar todas las opciones, se pensó que una operación estilo Entebbe (montada por los israelíes para liberar a rehenes en Uganda) era la ideal. El escuadrón empezó a entrenar en las montañas de Escocia. El general Peter de la Biliere, jefe del SAS, pensaba mandar un helicóptero de avanzada al territorio argentino para el reconocimiento del objetivo, la ubicación de los aviones y del combustible. Pensaban que los Hércules británicos serían detectados 30 millas antes por el radar y recibirían una bienvenida de misiles antiaéreos. Por eso preferían la noche para actuar y aterrizar. Divididos en dos grupos de 15, el proyecto era destruir los aviones, identificar los oficiales y matarlos uno a uno. Si los aviones sobrevivían al aterrizaje y al ataque, escaparían por aire y si no, hacia Chile por la tierra helada y húmeda, un terreno donde los comandos británicos se sienten más que cómodos y se vuelven imbatibles.

El sucio plan británico para atacar la base

El director de los S.A.S., el brigadier Peter de la Billiere, se encargó de evaluar las posibilidades de éxito de la operación que resultó un verdadero fracaso.



El punto de partida del ataque contra los aviones argentinos seria la base norteamericana de Widewake, en la isla británica de Ascensión. Desde allí los aviones ingleses viajarían al menos diez horas hasta Tierra del Fuego. Los comandos del S.A.S. tendrían que aterrizar en Rio Grande en dos aviones de transporte Hércules pintados con distintivos y camuflaje idénticos a los usados en las aeronaves militares argentinas. Un grupo de aviones cisternas acompañaría a los Hércules a lo largo de su viaje a la Argentina para traspasarles combustible en vuelo. Una vez que estos estuvieran en el tramo final de su viaje, las cisternas debían regresar a Widewake.

Ya en tierra, desde los aviones de transporte desembarcarían a cincuenta y cinco soldados y tres Land Rover artillados. Unos quince se encaminarían hacia donde estuvieran estacionados los cinco Súper Étendard con el fin de sabotearlos o destruirlos. Otro grupo haría lo mismo con los tres misiles anti buque Exocet que quedaban en los arsenales de la Base.El tercer grupo de comandos se dirigiría a las barracas donde dormían los diez pilotos de la 2da. Escuadrilla de Caza y Ataque de la Marina para asesinarlos.

Terminada la faena, los británicos tendrían que usar explosivos para abrir un cráter en la mitad de la pista de la base de maneras de impedir que fuera usada por los aviones a reacción argentinos. Si el tiempo alcanzaba, los SAS deberían destruir los depósitos de combustible JP1, también los seis cazas argentinos Dagger y los aviones de reconocimiento marino Neptune que también estarían estacionados en el aeropuerto.

Durante una semana practicaron vuelos rasantes y asaltos en aeropuertos del Norte de Irlanda, y simulaban el ataque a una base británica como si fuera la de Río Grande. Pero, ¿Cómo se desenvolverían en el ataque? ¿Iba a ser tan sencillo como creían o habría algo más?

¡Seguime para saber como continúa! Gracias a todos por pasar.

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