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Sueños Húmedos. Parte 2

Sueños Húmedos
Parte 2




Dan estaba ahí, sudando frío, estaba empapado, el podía sentirlo, gritó a Ana que no podía ser cierto, que ella
jamás le haría semejante cosa a su propia hija, que no importaba lo que hubiera podido hacer, ella no se atrevería.


-Porqué lo hiciste Ann, porqué!? -Ya te lo he dicho, Dan, intentó mordernos, y tuve que hacerlo. -Ana sostenía en sus
brazos el cádaver de su Pequeña Vi, tenía marcas por todo el cuerpo, los ojos hundidos y una enorme grieta en la cabeza
causada por los constantes martillazos que la madre propinó a su pequeña hija, Dan estaba fuera de si, entonces
Ana soltó el cádaver y se abalanzó sobre el, lo golpeaba, lo mordía, lo rasguñaba, el lo sentía todo, todo era tan real
a pesar de ser un simple sueño.


-Ann, detente porfavor!, me lastimas! -Pero Ana no era la misma, su cara, era totalmente diferente, tenía los ojos
inyectados de sangre, hacía una mueca de desquiciada, dientes amarillentos, su cara se veía muy pálida,
tenía demasiada fuerza y le sangraba la cabeza. -Todo ha sido tu maldita culpa, Dan, ahora no quieras actuar como si
no supieras nada!


-Ana, de que diablos estás hablando!? -Los dos forcejeaban, por alguna extraña razón ella parecía
más fuerte que él, Ana estaba arriba de el, mientras Dan, logró colocarse por encima de ella, y sostuvo sus manos.
-Ana, porfavor!, que te sucede!? -El lloraba mientras se lo decía. -Maldito mil veces seas Dante!, todo ha sido culpa tuya!,
si tan solo no hubieras llegado esa maldita noche nada de esto hubiera sucedido!, nuestra hija seguiría con vida
y yo no estaría así, pero esto es la última vez Dan, te juro por Dios que esta fué la última vez!.


Dante seguía sin intender, pero pronto iba a descubrir lo que en realidad había pasado.


Dan se despertó sobresaltado, estaba empapado en sudor, le dolían sus brazos, como si hubiera tenido que remover
tierra al excavar un inmenso hoyo en la tierra, dura y seca...


sentía punzadas en las manos, incluso le dolían las uñas, las muñecas, los brazos, el dolor se extandía hasta la cadera,
aún seguía adormecido, sintió un coquilleo en la nuca, se pasó rápidamente la mano, sintió algo húmedo, se miro,
era sangre, era su sangre, no sabía de donde o porqué había salido, entonces volteó a ver a su amaba Ana, y sintió
un vuelco en el corazón cuando se dió cuenta que ella no estaba, la luz de la recámara encendida, y más sangre
en las sábanas, la había en el suelo, la había por todos lados.

4 comentarios - Sueños Húmedos. Parte 2

JhFrPoAl
interesante, ya espero la continuacion