epespad

Markus the Killer: Parte 9 1/2

¡PRIMER POST DEL AÑO!. Hola, volvi (seh, tarde bastante lo se lo se) la verdad a veces entra ese pequeño miedo de q escribas las cosas mal. Me refiero a que en tu mente te imaginas una cosa y escribas otra completamente diferente y hasta mal hecha. Tambien esta el tema de estar animado para esto, me refiero a sentir estas ganas de escribir, francamente no podria escribir un nuevo capitulo sino estoy motivado, sino tengo esas ganas que son el motor de todo, las cosas que saldran y veras en la pantalla no sera nada bueno, en fin, finalmente os traigo este capitulo, espero que lo disfruteis, en este capitulo suceden cosas bastante.... interesantes? no se. PERO alfin nuestro estupido, inteligente, pero ingenuo personaje esta a un paso de mas de volverse lo que el tituto de esta historia afirma Pues nada mas que decir, a leer, que disfruteis el post. (Las historias de mis amigos lo dejare para el proximo Post pues este capitulo tiene 33 hojas y todas no entraron en el cuerpo del post)

Markus the Killer: Parte 9 1/2

Capitulo 9

La Película: Parte 3


Todo está… oscuro…

Demasiado. No se escucha nada, no siento nada, no hay… nada. Solo oscuridad…

“¿Dónde estoy…?”

No sé cuánto tiempo estuve de esa forma, segundos, minutos, tal vez horas, de esta manera.

De pronto, comencé a sentir algo, al principio no sabía de qué se trataba, paz, armonía, tranquilidad, de esos de los que te dan una sensación en el cuerpo y el soplar del viento recorrer mi cabello y agitarlo al mismo tiempo, era todo esto, se sentía bien, bastante bien en realidad. Poco después comencé a escuchar, algo cálido, algo refrescaste, algo pacifico, recuerdan esa frase de “esto es música para mis oídos”? era algo así, como el sonar de los árboles y las hojas al moverse con el viento en una bella danza, eso sí que relajaría a cualquiera, ese sentimiento de tranquilidad total, que te hace sentir en las nubes, haciéndote olvidar de los problemas, así me sentía aunque no podía ver nada, de todas maneras, el solo escuchar y sentir esto hacia que mi corazón se abriese a la tranquilidad después de tanto tiempo, hacía que se ablandase y que desechase los problemas y preocupaciones, me gustaría quedarme aquí indefinidamente sin que nadie me moleste o… ¿Despierte? Eso estaría bien, no más preocupaciones, no más angustias, no más… problemas…

-Jejeje… no crees que eso es un pensamiento un poco egoísta?-

Una tierna y agradable voz femenina llego a mis oídos. No sabía quién era, me sorprendió, pero de alguna forma me parecía conocida, no solo eso, sentí la sensación de que podría llevarme bien con la dueña de la voz, era algo muy extraño, es como que simpatizase con ella aun antes de conocerla, como si con solo verla me bastase para saber que podría simpatizar con ella, algo difícil de explicar con palabras, asi que intente hablar de forma amistosa.

-Bueno, no sabes por la serie de cosas por la que he pasado, quizás si lo supier-Me interrumpí a mí mismo antes de terminar mi frase haciendo una pausa, luego solté un suspiro y reanude la frase algo modificada-No, tal vez si hubieses estado en mi zapatos, estar en el momento, no vivirlo, estar y serlo, posiblemente hubieses suplicado un poco de paz como este momento.-Dije, con voz neutral

-Quien sabe, a lo mejor tengas razón, pero sabes mejor que nadie que la forma de resolver los problemas no es huyendo de ellos, todo lo contrario, es asumiéndolos, así no eres tú, no es tu estilo, nunca lo ha sido.-Dijo con un tono compresivo al principio, pero luego en tono como si me conociese de toda la vida

-Valla, sabes demasiado para ser una desconocida, ¿Eres una de esas acosadoras stalker o algo así?.-

-La chica rio tiernamente-¡Claro que no! Para nada es así.-Dijo, en un tono divertido

Abrí los ojos con lentitud, al principio una luz me segó un poco a medida que los iba abriendo, pero luego mi vista se acostumbró, cuando lo hizo, no pude evitar abrir ligeramente los ojos de sorpresa, me encontré con una escena hermosa, un paisaje lleno de hojas que llenaban el espacio, bailando y girando en el viento con suavidad y elegancia sobre un espléndido campo de hierbas la cual también se balanceaban de un lado a otro en el viento, ciertamente un hermoso paisaje, mire a mi alrededor y vi algo raro, me vi acostado con las manos detrás de mi cabeza, en la hierba debajo de un árbol que se mecía desprendiendo algunas hojas que se unían a la hermosa danza sincronizada en el ambiente, estaba vestido con un suéter negro manga larga, las cuales me tapaban la mitad de las manos, en pocas palabras hasta los nudillos. Pero eso no era lo raro, lo raro era que mi cuerpo era el de un niño de 5 años, como si yo hubiese retrocedido en el tiempo, como si hubiese vuelto al pasado, como aquel sueño que tuve, de hecho ahora que lo recuerdo, este escenario es similar a aquel sueño que tuve hace ya un tiempo atrás.

paranormal

-Solo quiero darme un respiro, disfrutar de este hermoso escenario mientras pueda, lugares como estos para mí son cosa de “una sola vez en la vida”.-Dije con voz neutral mientras no miraba nada en concreto hacia arriba

Sentí la presencia de alguien al lado mía, mire a mi izquierda pero sin girar mi cabeza, y vi a una niña sentada con sus piernas comprimiéndolas (por así decirlo) en su estómago con sus brazos, mientras recostaba su espalda en el árbol junto a mí, era la chica de cabello rubio que ya había visto en aquel sueño, sin embargo, no hice ningún movimiento de cabeza para observarla, solo la vi de reojo, no podía ver sus ojos, pues lo tapaban su cabello, pero sabía que era ella, satisfecho con haberla visto, volví a cerrar mis ojos disfrutando de la tranquilidad del ambiente.

-¿Y a ti que te trae por aquí? la última vez te fuiste sin decir nada.-

-¿Eehhhh?-Dijo con voz sorprendida- ¿No puedo visitar de vez en cuando a mi amigo de la infancia?-

-¿Amigo de la infancia?-Pregunte bastante confuso

-¡Pues claro!-Dijo la chica, parecía ser bastante extrovertida a juzgar por su tono

-Vale, lo que tú digas.-Dije sin darle importancia alguna, dando por hecho de que se trataba de un sueño

-Dime… ¿has hecho nuevos amigos?-

-algunos.-

-¡Deberías hacer más!.-Dijo la chica con voz animada

Luego abrí los ojos nuevamente.

-Da igual si tengo muchos o pocos, me gusta estar solo, no necesito ni quiero a ochenta mil sacos de carne alrededor mía y yo como el centro de atención, en serio, me faltaría el aire con tantas narices robándose el oxígeno y el espacio vital, además, soy la última persona la cual veras estar en el centro de una manada de vacas como el señor pastor, ya sea el centro de atención, o formando parte de ella, creo que me daría algo, me pondrían los nervios de punta, no se… un ataque o algo así, como sea, el punto es, que me basta con los que tengo ahora y soy feliz así que no insistas mas.-

“O… lo era…”

-Jajaja vale vale, es cierto, siempre has sido, desde la guardería hasta la primaria siempre fuiste así, siempre alejado, siempre apartado, siempre… aislado.-

-Um.- asentí ante sus palabras, algo extrañado, sobre el cómo sabia eso

-Jejeje si, hasta jugabas solo en horas de receso.-

-Hablas demasiado para ser una desconocida, acaso eres-dije observándola de reojo pero

-Que noooooo.- interrumpió mi frase con un tono de niña molesta

-¿Y entonces?-

-Ya te lo dije ¿no?-

-¿Eh?-Solté un sonido estúpido demostrando confusión y algo de ignorancia

-Moo, eres cruel ¿sabes?-Dijo la chica haciendo un puchero con un tono de niña enojada (aunque de momento eso es lo que es)

-Lo siento.-

-Sin embargo, es cierto, siempre jugabas solo, bueno a excepción conmigo.-

-¿Eso es así?-

-Nn.-Asintió alegremente

-Ya veo.-Dije y volví a cerrar los ojos, así estuve por un rato

Abrí los ojos nuevamente y observe el árbol debajo de nosotros en silencio, estuve así durante varios segundos debajo del radio de su sombra, disfrutando de la armonía del lugar… hasta que la chica volvió a hablar.

-Oye… y dime… ¿ya conseguido a alguien?-Pregunto de forma tímida

-¿A “alguien”?-Repetí la última palabra de su oración, confuso

-Ya sabes, alguien con quien pasar el rato, con quien compartir tu día, alguien que te acompañe y este a tu lado, brindándote apoyo y cariño.-

-Ya te dije que tengo unos pocos amigos, asi que no le veo sentido a porque preguntas lo mismo nuevamente-Dije haciendo una mueca de no entender lo que trataba de decir-

-No idiota, me refiero a una novia, N. O. V. I. A, novia, entiendes?- Dijo, extendiendo un poco su mano hacia mí, luego con su dedo índice en alto, lo movía en una dirección distinta a las otras por cada letra que pronunciaba

-Ah, te referías a eso.-

-……-Me quede observando el ambiente, pensativo

-¿Y bien?-

-… Negativo.-

-Oh… vale.-Dijo, sonada un poco desinteresada pero a la vez aliviada

Luego un silencio de aproximadamente unos 30 segundos perduro, hasta repentinamente una brisa algo fuerte pasó de visita, haciendo mover nuestros cabellos bruscamente.

-Me gustaría quedarme a recordar viejos tiempos, y platicar sobre los nuevos, pero todo a su tiempo, ya tendremos tiempo para visitas más constantemente en el futuro.-

-¿Es así?-

-Sí, ya veras, tomara tiempo, pero te encontrare.-Dijo la chica con una alegre sonrisa

La chica al terminar decir esas palabras no podía evitar mirarla de reojo de nuevo

-Creo que ya es hora de irse, las horas pasan volando en este lugar ¿Sabes?, es momento de despedirse.-

-¿No puedo quedarme un poco más?-

La chica volvió a reír tiernamente-Ya habrá más reencuentros más adelante, de momento, esto es un hasta pronto.-

Volví a cerrar mis ojos con suavidad mientras escuchaba sus palabras.

-… Vale.-

Poco a poco deje de sentir aquel ambiente tan cálido, ya no sentía nada, no oía nada, no veía nada, oscuridad de nuevo, sentí como todo se apagaba a mi alrededor, el sentido del tacto y oído se fue en un instante. Sentí algo… dolor, me dolía mucho el cuerpo, comencé abrir los ojos con lentitud, no podía ver algo con claridad, todo estaba borroso, creo que conseguí distinguir a varias personas, no sabía que ocurría, esas son… ¿Mascarillas?... ¿Qué diablos estaba pasando…?

-Oh Doctor, ¡tenemos pulso! ¡Debil! ¡Pero lo tenemos!-alguien dijo exaltado

-¿Qué?, ¡es imposible!, con semejantes heridas… ¿acaso es un milagro?-Añadió otra persona, asumo que el doctor, estaba consternado

-Doctor, ¡no tenemos tiempo para dudar, si no hacemos algo se nos ira de las manos!.- Decía la persona anterior, la primera que hablo, sonaba bastante impaciente

-Tienes razón, traigan el equipo, ¡no podemos perderlo!-Dijo la segunda persona, sonaba bastante decidida

Comencé a mirar a mi alrededor, había demasiado rojo a mi alrededor, acaso… era… ¿sangre? No podía distinguirlo bien, mi vista lo poco que lograba enfocar desenfocaba al instante, repentinamente mi vista paso a ser más inestable hasta el punto que no distinguía absolutamente nada, seguido de esto, comencé a perder el conocimiento.

-Doctor, ¡lo perdemos!-Dijo la primera persona, preocupada

-¡Joder! Qué demonios pasa con los otros, están tardando demasiado, ni hablar, empecemos, si llega el punto en el que no podemos avanzar más y no han llegado tendremos que hacerlo a la antigua.-

Mi campo de visión comenzó a oscurecerse poco a poco hasta que lo único que podía ver era a través de un círculo pequeño que se formó, debido a la oscuridad que bordeaba todo, esos bordes comenzaron a extenderse mas, en cuestión de nada ese círculo se hizo más pequeño hasta desaparecer. Había perdido por completo el conocimiento.

Abrí los ojos, lo primero que vi fueron el brillo de las estrellas en el cielo nocturno, y la luna en el medio de estos, ¿Qué donde estaba?, ni la menor idea, estaba confundido todavía, pero al parecer estaba mirando hacia el cielo, baje la mirada y vi a un chico, cabello rubio , camisa (de botones obvio) roja de cuadros, suéter negro y jeans grisáceos, balancearse a mí con un cuchillo con una mirada de locura, pero el chico me saco de mi estado desorientado y confuso cuando me percaté de que venía con una estocada en pleno vuelo, logre esquivarlo por suerte, haciendo un movimiento veloz con mi brazo logre bloquear su estocada, alejando su brazo fuera del rango de mi rostro y sujetándola, mientras aun no paraba de mirar el cuchillo con una expresión confusa mire a su portador y… quede en shock cuando vi su rostro…

“¿Q-que… tu… como… puedes estar… vivo…?”

-Que pasa Markus, ¿te comieron la lengua los ratones? Jejeje.-Dijo el, con un tono burlon y molesto

-……-

No podía responderle, estaba demasiado impactado con la persona que tenía frente a mí

“No… ¡No puede ser cierto! esto tiene que ser una broma, y una bien pesada y de muy mal gusto”

Me dije a mi mismo, tratando de convencerme de que la persona que tengo frente a mí en realidad estaba muerta y esto solo era una ilusión, pero él me saco de mi estado inerte con un golpe en el estómago con su mano libre, el cual este aprovecho y se soltó de mi agarre y me lanzo un puñetazo directo al rostro, retrocedí unos pasos tambaleante, con la vista desorientada por el golpe, cuando volví a mirarlo este ya me había lanzado una patada giratoria que no tuve oportunidad de esquivar o si acaso detener a tiempo.

“Su fuerza sigue siendo la misma… no ha cambiado en nada, sigue con esa dichosa fuerza que supera a la mía”

La fuerza de ataque fue tal para mí que me hizo quedar de espaldas luego de un giro por mi izquierda, quedando apoyado en una pierna y asegurando mi estabilidad con una mano en el suelo, no solo por eso, para salir de mi estado anonado aun, pero fue un intento en vano

-Vamos Anyelo, acaba rápido con ese pedazo de mierda, mi amiguito está cansado de tanto rozar su suave y lindo trasero, él quiere entrar en acción, literalmente.-Dijo un chico que estaba más atrás, con una mirada y tono completamente perdida en la lujuria y la perversión

-¡A-ayúdame, Markus!.-Dijo una chica, que de inmediato reconocí que se trataba de Leila, sonaba muy asustada y nerviosa

Mire por encima de mi hombro pasando por Anyelo, y más atrás hasta ver al dueño de esas palabras, el cual era Tony, el cual estaba apretando su cuerpo con el de Leila, pues la tenía sujetada desde atrás, Leila tenía una expresión difícil de describir, no quería doblegarse a los intentos de Tony por hacerle cosas sucias y morbosas, estaba resignada a dejarse tocar por una bestia como él.

-No comas ansias hermanito, ya voy para allá, solo déjame volarle la cabeza a este cretino pedazo de mierda y nos la pasaremos en grande haciendo un divertido trio jajaja.-Dijo Anyelo apuntando el caño del arma en mi nuca

Sus palabras más que hacerme enojar, me volvieron loco de furia, apreté los dientes a causa suya, y puño también, tratando de contener mi ira, pero… fue en inútil, la ira que llevaba dentro quería ser liberada, quiera golpearlo, QUIERO golpearlo, mis ojos se expandieron un poco, mostrando una mirada asesina, este fue el factor, que desato unos repentinos bordes rojos dentro de mi campo de visión, parecía mas que todo un marco, pero redondeado y algo traslucido cuando estaba llegando a sus límites. Observe unas cajas que estaban frente a mí, algo brillaba entre estas, discretamente toque lo que sea que brillaba y me di cuenta de que se trataba de un largo machete

-Te diría que dijeses tus últimas palabras, pero… los muertos no hablan, así que las diré yo, púdrete en el infierno.-Dijo con un tono arrogante y frio al final

-SERAS TU QUIEN SE VALLA AL INFIERNO.-Grite y lancé un corte sin mirar atrás mientras giraba por mi derecha, cortándole el brazo que sostenía la pistola

Anyelo soltó un horrible grito de dolor, se tomó el brazo mientras gritaba y lo miraba del cual de este salía grandes cantidades de sangre, como si no creyera lo que estaba pasando, este cayó de rodillas con lágrimas en los ojos de tanto sufrimiento y observo a unos centímetros su mano cortada

-ESTO NO HA ACABADO, ¡¿ME OYES!? ME FOLLARE A LEILA Y TU NO HARAS NADA PARA EVITARLO, ¡¡¡¡MALDITO FENOMENO!!!!-Grito Anyelo con una mirada de ira mezclada con odio
-¡¡¡¡¡¡ALEJATE DE ELLA CEEERRDOOOOOO!!!!!-Grite y sin voluntad propia incruste de forma agresiva el machete en la cabeza de Anyelo debido a la ira provocada por sus palabras, salpicándome algo de sangre al rostro.

-M-maldito… asesino.-Anyelo soltó estas palabras como un susurro en el aire en un leve movimiento de labios

Cuando me di cuenta de lo que había hecho, ya era demasiado tarde, no lo creía… ¿Yo… lo mate? Me dije aun anonado al ver su cuerpo sin vida en el suelo, pero en este momento ya estaba arrodillado observando su cadáver

-¡¡¡¡D-D-DESGRACIAADOOOOOOOOOOO!!!!-Alguien grito esto

Cuando alce la vista, me di cuenta de que era Tony el cual parecía tener una herida en su torso, un… disparo… Tony recibió un disparo en su estómago, cayo de rodillas en el suelo y luego se fue hacia atrás, me aproxime hacia el rápidamente algo preocupado, puse mi mano debajo de su cuello y mire su rostro, Tony estaba cubierto en sangre, sus ojos ya no tenían ese brillo de vida, sus labios aun temblaban por razón que desconozco, el tartamudeaba, me quería decir algo

-Maldito… asesino.-Quede congelado cuando oí sus palabras, comencé a bajar la mirada, pasando por su estómago, su herida, hasta que vi… ¿Un arma?... la misma pistola que Anyelo uso… en mis manos, en mi mano izquierda específicamente

-Porque Markus.-una nueva voz agrego esto, reconocía esa voz donde fuera, así estuviese a kilómetros, esto hizo que levantase la cabeza bruscamente, como si fuese un cachorro al que llamaron por su nombre

Di media vuelta y mi entorno cambio, estaba en una casa bastante oscura, solo iluminada por la luz de la luna, la cual se filtraba por la puerta de la casa, la cual estaba medio abierta y las ventanas, a un lado de las escaleras, estaba… Manuel, agonizando

-Porque… si hubieses llegado un poco antes… solo unos minutos antes… ¡PUDISTE HABER HECHO ALGO!-

Yo literalmente temblaba, no solo mi cuerpo, también mi voz-Manuel, no es así… yo-

-NO QUIERO OIR TUS EXCUSAS MALDITO VAGO DE MIERDA, SI FUERAS MAS RESPONSABLE-Manuel me interrumpió- MIRA LO QUE HAS HECHO, TUS ERRORES NOS HAN CONDENADO A LA MUERTE, TODO LO QUE HAS TRAIDO DESDE QUE LLEGASTE SON MUERTES, ¡¡MIRALO TU MISMO!!-

Mire detrás mía y hay estaban ellos… Anyelo y Tony, pero solo con una apariencia algo extrañas, sus pieles estaban grises, y tenían la cabezas bajas lo cual no me permitía ver sus rostros, volví a fijar mi visión en Manuel pero este estaba a centímetros de mí, y no pude evitar exaltarme, pues Manuel, además de estar lleno de sangre, también tenía la piel gris, su pecho estaba abierto prácticamente de tantas heridas y no tenía ojos, en cambio de eso habían 2 agujeros negros los cuales escurrían sangre que bajaban hasta sus mejillas

-Tu causaste nuestras muertes, a donde quiera que vas llevas muerte a tu paso, tu eres el culpable de que yo haya muerto.-Sonaba lleno de ira, al igual que Anyelo y Tony
Retrocedí con una expresión llena de pánico, llena de horror, llena de miedo, llena de angustia, llena de tristeza, de dolor y desesperación a causa de la apariencia siniestra de Manuel y sus palabras
-N-no, te equivocas eso no es asi, yo no quise qu-

-TU… tú fuiste quien nos mató.-Dijo Anyelo que al voltearme este estaba a centímetros de mí, este estaba igual que Manuel, solo que tenía su cabeza partida a la mitad debido al súper corte con el machete

-ASESINO.-Grito Manuel

-ASESINO.-Grito Tony

-ASESINO.-Grito Anyelo

-No… no… no… no No NO, NO puede ser, no soy asesino, no quise serlo, solo fue un accidente, por favor, yo no quise que esto pasara… lo siento….-Dije tratando de tranquilizarme mientras temblaba, intento negar la triste y cruda realidad que tenía frente a mis ojos

-Y AHORA, ASESINARAS… A ELLA.-Agrego Manuel y señalo hacia una zona oscura, de esta una chica salió entre la oscuridad, la chica temblaba de pánico, estaba horrorizada, la sangre corría de sus brazos y piernas, su falda y toda su ropa estaban llena de sangre, ella alzo la mirada y… aguante la respiración en ese momento. Era la Leila de quien se trataba, ella al igual que el resto tenía la misma apariencia

-Markus… porque… porque.-Leila sonaba triste, con lágrimas en los ojos

-No… Leila… no… tu… no-No me había dado cuenta cuando comencé a llorar, tal vez desde que vi a Manuel en este estado tan cambiando

Leila lloraba entre sollozos, y luego-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡POOORRRQUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!-Grito Enfurecida, pero deprimida también

Cerré mis ojos con fuerza, sujete mi cabeza con ambas manos y solté un enorme grito tratando de negar la verdad frente a mis ojos-¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!-

(***)


Empecé a sentirme débil, no sé qué había pasado después de aquella escena, apenas podía sentir mi cuerpo, como si estuviese anestesiado, también comencé a escuchar un pitido que me recordaba al de los pacientes en un hospital. Comencé abrir pesadamente los ojos para darme cuenta de que mi visión estaba completamente nublada, no podía distinguir a una, persona, objeto, cosa, no podía ver nada en absoluto.

“De nuevo un hospital…”

Esta era la segunda vez que visitaba un hospital, y no eran para visitar alguien, todo lo contrario, yo era el visitado, en mi cabeza me seguía preguntando cuando dejaría de ser la puta damisela en apuros. Con los segundos mi visión fue acostumbrándose, enfocándose, aclarándose y acostumbrándose, con el tiempo mi vista volvió a ser como antes, mi piel estaba bastante pálida, en mi brazo izquierdo había un suero y en mi dedo un objeto diminuto que me toma el pulso. Unos minutos después un doctor entro a la habitación, sorprendido me miro de que ya había despertado, me dijo que tuve mucha suerte de seguir vivo después de haber sufrido heridas letales, que hasta podría considerarlo un milagro de Dios. También me dijo que había estado en coma durante 3 días seguidos luego del ataque, cuando el doctor me dijo aquello de inmediato varias escenas se visualizaron en mi cabeza, la muerte de Manuel, la lucha contra aquella criatura, y cuando me arrastre por todo el patio trasero como un vil gusano para sobrevivir y que los policías me viesen, cuando recordé todo esto, sin darme cuenta mi expresión paso a ser una sombría…

-¿Qué paso con mi amigo?-

-Lo siento, pero el no pudo salvarse, cuando lo encontraron él ya estaba muerto, sufrió varios daños en zonas vitales que sin ellas el cuerpo se vuelve una masa pesada, quieta e inservible, lo lamento.-
Ya lo sabía, sin embargo, esa no era mi pregunta, pero perdería mi tiempo tratando de explicárselo a este hombre

-¿Y mis padres?-

-Ellos se encuentran dentro del edifico, están desayunando en la cafetería, en unos momentos ellos vendrán y después podréis charlar un rato.-

Según las palabras del doctor, el sol había salido hace un rato, deben ser alrededor de las 8 o 9 A.M. El doctor me chequeo un rato y luego salió y volvió a entrar con mis padres, ellos se emocionaron de que su hijo despertó después de 3 días seguidos, el doctor agrego que luego de un chequeo más probablemente me darían de alta mañana, pero que debía tomar reposo, un par de meses, también volvió a mencionar la suerte que tuve de llegar “vivo” de aquel lugar, estaban impresionados el cómo mi cuerpo hizo algo que tardaría más de 5 mes en tan solo 3 días, cuando me revisaron al llegar aquí pensaron que no tenía muchas esperanzas de supervivencia, pues mi pulmón izquierdo estaba prácticamente rebanado al igual que mis riñones, estomago, costillas, etc. era casi imposible que sobreviviese, la única posible esperanza era que me hiciesen varios trasplantes inmediatamente, pero eso requiere tiempo, y desafortunadamente ese era el problema, no tenía tiempo suficiente, hasta donde se un trasplante o varios tiene que planearse con antelación para que todo salga con éxito, y como mi aparición fue tan repentina, no tenían tiempo para planearlo, solo hicieron lo que estaba en su alcance y fue sanar lo más posible mis otras heridas como rasguños, moretones, cortes y mis heridas en mis piernas que aquella criatura mi hizo, al parecer sus garras consiguieron penetrar el hueso de la rodilla de mi pierna derecha, por lo que pensaron que tenía que estar varios años en rehabilitación para volver a caminar y quizás hasta correr. Cuando mi pulso y los latidos de mi corazón cesaron, me dieron por muerto. 5 minutos después reaparecieron, de alguna manera mis órganos destruidos y la herida en mi pierna se regeneraron de alguna u otra forma que para los doctores es algo desconocido, todos estaban impactados por tal acontecimiento y optaron por dejarlo como “Un milagro de Dios” creen que Dios me está dando una segunda oportunidad para seguir luchando, y quien sabe, tal vez sea así. Por otra parte, me quedaron unas lindas cicatrices en el lado izquierdo de mi torso que finalizaban en la zona justo debajo del corazón, en ese momento recordé el dolor y la escena de aquel monstruo cortando mis órganos internos. Mientras mis padres y el doctor charlaban cerca mía, yo me hacia las mismas preguntas que los doctores dentro de mi cabeza, como fue que algo así pudo pasar, como me recupere tan rápido, y el cómo afortunadamente llegue vivo a tiempo, habían más preguntas que respuestas…

Luego de un rato, le pregunte a mis padres sobre Manuel y sus padres, ellos estaban devastados con el saber que uno de sus hijos estaba muerto y que el otro estaba desaparecido, la policía ya habían comenzado una búsqueda sobre Ale, y de hecho, un oficial vino a visitarme para hacerme preguntas sobre el agresor, le describí el aspecto físico de la criatura y le hable sobre lo que paso, al principio pensé que no me creería pues estaba definiéndole a prácticamente una criatura de películas de terror y de cómo trate de defenderme como si fuese un niño contando una historia heroica, aunque tampoco me importaba si me creía o no, yo cumpliría con hacer mi declaración y versión de los hechos, el resto me daba igual, pero luego note que su expresión era otra, la descripción le parecía familiar, el hombre traía un dibujo ilustrado con él de antemano y me lo mostro, a lo que yo afirme que era esa misma criatura la que me ataco y de hecho estaba relacionada con otras investigaciones de niños desaparecidos, y muy pocos conseguían escaparse de este ser, por otro lado, encontraron la katana de Manuel cerca de un rastro de sangre que quedo al arrastrarme por aquí y por allá, el oficial la trajo consigo envuelta en una bolsa negra que la cubría completamente y me pregunto si me pertenecía a mi o a Manuel, pues encontraron varias huellas en el mango, a lo que respondi…

-Es mía.-

Aunque no era del todo falso, pues Manuel me la dejo a mí, tampoco sería verdad decir que no me pertenece ahora, le dije que la use para defenderme de la criatura, aunque no se usarla de momento, yo usando esa katana contra la criatura no era muy diferente a un niño golpeando a alguien con un palo. Al final todo parecía tener sentido para el oficial, luego de la entrevista él se marchó, le dije a mi padre que convenciese al oficial para quedarme con la katana, tenía dudas si se quedarían con ella como evidencia, así que por si las dudas le dije, al principio me vio un poco extrañado, no solo el sino me madre Lisa, ellos me miraron raro al declarar que la espada era mía, ellos nunca me habían dado una y tampoco me habían visto usarla, ellos se miraron entre si en ese momento, pero les eche una mirada decidida para que trataran de no decir algo que negara que la espada era de mi pertenencia, a lo que ellos me siguieron el plan sin preguntar por qué después de eso. Mi madre me comento que hoy sería el entierro de Manuel y que si estaba dispuesto a ir, la decisión final no la tenía yo, sino el hospital, de ninguna manera darían de alta a un paciente que aún tiene que recuperarse, el doctor después de meditarlo unos minutos, eso y con la ayuda de mis padres que trataron de convencerlo, accedió a eso, al fin y al cabo solo tenía que tomar reposo y no hacer movimientos bruscos, y el hacer unos chequeos no muy importantes. Mi ropa quedo destruida después del combate con aquella cosa, por lo que mi madre me trajo una sudadera, jeans y zapatillas negras, me fui al baño para cambiarme y al verme en el espejo concentre mi visión en mi torso y en lo pálido que estaba, pero eso no era lo importante, mi color volvería al recuperarme, sin embargo, realmente podía ver las cicatrices…

“Joder...”

Fruncí el ceño al notar las cicatrices, termine de vestirme y salimos del hospital unos minutos más tarde estábamos camino hacia el cementerio, cuando llegamos había un gran grupo de personas vestidas de negro con paraguas abiertos rodeando una lápida, soy la última persona que quiere estar cerca de una multitud, o ser parte de ella, no obstante, las circunstancias son diferentes, nos acercamos aquel grupo de extraños, pues sabíamos a quién le daban sus más sinceros pésame, algunos se ahogaban en la tristeza en silencio, otros lamentándolo mientras las lágrimas corrían por sus rostros, entre las personas que lloraban reconocí a Giselle la cual estaba destrozada abrazando a la madre de Manuel mientras lloraban, el verlas así solo hacía que un gran peso cayese en mi corazón, por esto no pude evitar bajar el rostro ligeramente mientras me ocultaba en mi capucha que cubría mi rostro, más apartada pero también dentro del círculo de personas estaba Leila, la cual también lamentaba la perdida, tenía la cabeza inclinada, la mire de reojo por un momento, ella vestía lindo vestido negro con guantes del mismo color, luego observe la lápida de concreto y allí estaba su nombre tallado con su fecha de nacimiento y su fecha de muerte, en lo profundo de mis ojos se hallaba un sentimiento vacío y un gran pesar dentro de mi pecho.

El viento soplaba un poco moviendo el cabello y la vestimentas de todos mientras unas pocas hojas volaban en los alrededores y sentía la mirada de Leila a la distancia, las personas fácilmente podrían malinterpretarme pensando que no estoy para acompañar a los padres de Manuel en su dolor, puesto que mi expresión no decía nada en lo absoluto, sentía la mirada de algunos chicos que estaban alrededor, podía sentir algo de frustración en ellos, como si me estuviesen diciendo “¿Quién rayos es este recién llegado?” “¿Por qué tiene esa mirada?” “¿Por qué mira con indiferencia la tumba?” “Creo que quiere que lo golpee si sigue con esa estúpida mirada” “De donde ha caído esta basura” y cosas similares, algunos hasta fruncían el ceño y tenían rabietas porque mi expresión no les decía otra cosa que lo único que sus cabezas imaginaban, pero no les prestaba demasiada atención, de hecho, decidí marcharme para evitar que una conmoción en medio de su entierro se generase, aunque ya lo habían enterrado, habían demasiadas flores en la lápida, en verdad Manuel era alguien querido por muchos, bastante estudiantes de la escuela y de nuestra Aula estaban allí, eran algunos de estos los que se enfadan por mi apariencia, me fui a un lugar apartado de aquella gente, de igual manera no soportaba estar dentro de aquella multitud, la única razón por la que soporto estar en este lugar con estas personas es simplemente por ser el entierro de mi mejor amigo, me agache en puntillas mientras rompía en pedazos una hoja seca que estaba cerca y una cálida brisa aun recorría el cementerio, unos minutos más tarde, escuche como unas hojas secas se quebraban con las pisadas de alguien en mi dirección hasta estar detrás mía

-… Hola…-

Dijo una voz femenina algo de timidez, que de inmediato reconocí que se trataba de Leila
-Hola.-Dije

Me levante de mi lugar y la observe, por un momento nuestras miradas se conectaron pero luego ella se acercó y me abrazo

-Lamento mucho lo que paso, debió ser mucho más doloroso para ti.-Dijo con tristeza en sus palabras

-…Nn…-asentí y correspondí el abrazo, luego ella dejo de abrazarme para verme a los ojos de nuevos

-Y… ¿Cómo estás?... digo… supe lo que ocurrió, y me preguntaba cómo te sentías.-

-El doctor dice que tengo que guardar reposo por unos días, pero creo que quiso decir “meses”, luego de eso, podre hacer actividades normalmente, de momento no puedo esforzarme demasiado.-

-Ya veo, me alegro que estés bien.-Dijo Leila aliviada con una forzada sonrisa

-……-

No respondi, por un momento recordé las cosas por las que Leila paso, pero no podía mantenerla a raya ahora, las circunstancias han cambiado y no puedo mostrarme indiferente con Leila.

-Supongo que algunos creen que no eres alguien que simpatizo con Manuel.-

-Sí, pero déjalos pensar lo que quieran, me da igual sus opiniones y lo que este en sus mentes.-Dije
volviéndome a girar para sentarme sobre mis pies a jugar con hojas sin interés en aquel grupo

“Definitivamente no puedo darle la carta a Giselle en este momento, no con aquella turba furiosa. Tendré que esperar a encontrármela en la escuela… si es que tendrá ánimos de ir después de esto”

Me levante luego de pensar aquello, estuve un rato más cerca de los padres de Manuel y Giselle, les hice saber mi más sincero pésame, no podía mantener la mirada en sus ojos por mas de 2 segundos cuanto yo la desviaba, sintiendo vergüenza por no haber hecho algo para salvarlo, luego me despedí de todos, me fui con mis padres al aparcamiento del coche, no sin antes haber volteado una última vez a la lápida de Manuel con una mirada deprimida mientras observaba a la distancia.

(***)


Los siguientes días fueron terribles, luego de recuperarme, los días en la escuela ya no eran los de antes, había un ambiente deprimente y triste llenando la escuela.

“¿O solamente era a mí?”

Cuando asistí luego de 7 días lo primero que supe fue que Giselle había desaparecido la noche después del entierro, nadie sabe dónde está y la policía también esta tras ella, pero aun no la encuentran y lleva 3 semana perdida, y no sé por qué, pero algo me dice que en parte tengo la culpa, tal vez la carta pudo conseguir algo y este resultado no se hubiese dado si mi intervención si hubiese hecho presente, y… ciertamente… lo mismo puedo decir de Manuel. Fui una semana más a la escuela sin ánimos de nada, mi expresión y mi mirada pasaron a ser una vacía desde que retome los días en la escuela, algunos compañeros me transmitieron el cómo se sentían con lo de la muerte de Manuel pero a todos ellos asentí con un simple “Nn” asentimiento. Varios trataron de socializar conmigo pero era un caso perdido desde que soltaron las primeras palabras, mis respuestas eran frías y reservadas, y con el tiempo dejaron de intentarlo, cosa que me daba igual. Camila también lo intento, pero al igual que el resto, fue rechazada con indiferencia. Antes en las horas del receso éramos 4 personas sentadas en una mesa especifica de la cafetería, ahora… solo éramos 2… y pronto solo fue 1… yo me fui a comer solo a unas mesas más alejadas del resto la cual estaba más deteriorada que el resto, ahora más que nada, quería estar solo, sin que nadie estuviese a mi lado, solo quería ahogarme en este sufrimiento profundo y dejar que la tristeza, el dolor, la angustia, arrepentimiento y la soledad me invadiesen, sin darme cuenta, estaba retrocediendo…

(***)


Ahora mismo estoy encerrado en mi habitación, sentado en mi cama con la espalda recostada en la pared mientras escucho la música que corre a través de los auriculares, podía ver en la pantalla oscura del móvil en el desastre el cual me había convertido, mi cabello lucia bastante desordenado, tenía una apariencia bastante cansada en la cara y mis ojos tenían ojeras, pero no de esas simples que apenas se pueden notar, eran las verdaderas ojeras, los círculos negros que pueden diferenciarse no importa la distancia, siendo este el resultado de no haber dormido mucho. Ya no recuerdo cuantos meses han pasado, pero el año escolar finalizo, tal vez unos 6 meses tal vez, las vacaciones llegaron, mis notas tuvieron un descenso al final del año, si esto hubiese ocurrido antes, probablemente hubiesen bajado mucho más e inclusive hubiese reprobado el año escolar, pero… ¿acaso me importa?... neh... eso y otras cosas más han dejado de importarme, mi madre había tocado la puerta preguntando si me apetecía algo de comer pero sin pensarlo me negué sin importarme que, realmente no tenía hambre, de hecho, quería salir un rato, sentir la brisa en mi rostro y escuchar la agradable música de la naturaleza, tenía puesta la misma ropa que el día del entierro de Manuel así que solo me puse de nuevo las zapatillas negras y puse rumbo hacia el parque, le dije a mi madre que saldría un rato y ella accedió de inmediato, pensó que me haría bien salir un rato, cosa que no suelo hacer constantemente, ella había pedido un permiso en su trabajo de unos días para estar conmigo, mi padre también quiso hacer lo mismo pero mi madre lo convenció de que ella podría cuidarme y que no se preocupase. Cerré la puerta detrás de mí y camine por la acera de la calle, pero sentí una ligera mirada, moví ligeramente mis ojos y vi a Camila leyendo un libro sentada en las escaleras de su casa, ambos nos miramos fijamente unos segundos, pero luego yo quebré esa línea al seguir mi camino. Al estar en el parque note la cantidad abrumadora de gente, algunos caminando en parejas, otros con patines corriendo de aquí a allá, otros en bicicletas, algunos en la cancha de básquet divirtiéndose y otros tenían una cita de picnic debajo de un árbol, busque un lugar tranquilo y desolado de personas para recostarme un rato, y lo encontré, debajo de un árbol algo alejado de los caminos, cerca de los límites del parque, pues, está unido al bosque, así que hay un límite por donde puedes estar, si ignoras los límites y sigues de largo podrías perderte, poster, bancas y personas alrededor, el lugar no era muy similar aquel lugar en el que estuve en mi sueño, pero igual era tranquilo, al recostarme en la suave hierba me relaje un poco, poniendo mis manos detrás de mi cabeza y debajo de este árbol, poco a poco, observando a la distancia todas las decoraciones del parque y a las personas que se divertían, fui quedándome lentamente dormido gracias a una pequeña brisa fría, la cual hacia mover mi cabello en la misma dirección la cual se dirigía.

horror

Cuando desperté el cielo ya había empezado a oscurecerse, mire mi móvil y las 6:27 P.M podían visualizarse en la pantalla de este, di un bostezo antes de levantarme y estirarme un poco, luego pase la manga de la sudadera por mi rostro y me di cuenta de que tenía pegado un poco de hierba en la cara, las luces de los poster ya estaban encendidas, y pocas eran las personas que estaban alrededor.

“Creo que es hora de irme”

1 comentario - Markus the Killer: Parte 9 1/2